miércoles, 3 de junio de 2009

ESTADISTICAS DEL ABUSO SEXUAL EN MÉXICO


De acuerdo a las estadísticas que públicamente ha difundido la Fiscalía Especializada para la Defensa de los Derechos de las Mujeres de la PGJE, en Chiapas, tan sólo en 2008 más de 60 mil infantes sufrieron algún tipo violencia derivado de la violencia de género.

Hay que señalar que Chiapas es el estado del país donde hay más infantes. Según el INEGI, en 2008 la entidad con mayor porcentaje de niños/as es Chiapas, con 34.3 por ciento, mientras que el Distrito Federal registra el menor con 22.5 por ciento.
Si por cada mujer que denunció violencia de todo tipo en la Fiscalía Especializada para la Protección de los Derechos de las Mujeres en el 2008, hay dos infantes vulnerados en sus derechos de todo tipo, en Chiapas, tendremos entonces 60 mil menores violentados en todos sus derechos en ese mismo periodo.

Esta cifra está fundamentada en los resultados que la propia Fiscalía ha informado a la opinión pública sobre más de 30 mil denuncias de mujeres violentadas, situación que llevó a la cárcel a más de 600 hombres por violencia familiar.
En el análisis sobre la situación de la infancia en Chiapas, en el marco de la violencia de género, el panorama es desalentador para la niñez, pues la situación de la violencia no solo transgrede su seguridad y garantía para una mejor convivencia, que le da la Ley para la Protección de los Derechos de los niños y niñas, sino que esa situación va aparejada con el abuso sexual.

Rostros del Silencio, fue el nombre con el que apareció en el Informe Alternativo realizado por la Red por los Derechos de la Infancia en México de Católicas por el Derecho a Decidir y en su ficha técnica para el Comité de los Derechos del niño y la niña de la Organización de las Naciones Unidas en 1999/2004, publicado en el 2005, la investigación descubre la realidad sobre abuso en los infantes en México.
En el subtítulo, “Rostros del silencio: la Jerarquía Católica y el abuso sexual infantil en México”, el informe da pormenores de la situación de la infancia en México en cuanto al incumplimiento a la Ley que protege los derechos de la infancia, plasmados en los acuerdos internacionales de la ONU.
En los claroscuros legislativos, como llaman los investigadores a la falta de reglamentos reales y contundentes en las legislaciones estatales, se sostiene por ende, que en México, el abuso sexual, es el tipo de maltrato infantil, que menos se ha documentado en los ámbitos médicos, sociales y legales, a pesar de que la frecuencia de casos es cada vez mayor.
La información estadística es muy escasa y no se cuenta con un sistema que permita identificar los casos y niveles de violencia que se ejerce en contra de la población infantil, dice el informe, así como tampoco se conoce la cantidad de niñas y niños que han sido atendidos y puestos a disposición de las autoridades del país.

Y es que, pese a que en México existe la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y a nivel federal hay un creciente marco jurídico con nociones inspiradas desde la Convención de los Derechos del Niño, pese a ello, las deficiencias son aún enormes, señala el informe.

Panorama legislativo del abuso sexual infantil en México

Un análisis legislativo muestra de manera preocupante, que la mayor parte de las leyes en materia de derechos de la infancia carecen de los mecanismos de justiciabilidad y exigibilidad para hacer valer los derechos de la infancia mexicana ya que la mayoría no cuenta con la fuerza jurídica para protegerlos y defenderlos en forma eficiente.
En la mayoría de las legislaciones mexicanas, la violación y abuso sexual están adecuadamente tipificados contemplando como agravantes, la edad del niño y la relación de custodia o filiación del victimario con el mismo. Sin embargo, la práctica exhibe diversas dificultades para demostrar la existencia de una violación cuando no existen huellas físicas de la misma. Por ejemplo, los abusos cometidos contra la infancia a través de acciones erótico sexuales que no dejan un maltrato evidente (golpes, moretones, desgarres) nos muestra que el abanico de casos sobre abuso sexual cometido a niños y niñas es mucho más elevado.
El informe señala que en la legislación, en el ámbito federal, establece que el adulto que tiene cópula con una persona mayor a los 12 años y menor de 18, obteniendo su consentimiento mediante engaños se le sanciona con prisión de tres meses hasta cuatro años.
Cabe señalar que en el caso de que la persona que comete el abuso, desempeñe un cargo, empleo público o ejerza su profesión, y utilice los medios que ello le proporcione para cometer el delito, se impone la destitución de su cargo o empleo, o suspensión por cinco años en el ejercicio de su profesión de la que se valió para cometer tal abuso.
En este tenor, la responsabilidad de responder ante estos delitos, es aplicable para todos los mexicanos, sin distinción alguna.
En Chiapas, donde las denuncias de las mujeres por violencia de todo tipo evidencia el abuso indiscriminado sobre la infancia, no se conocen estadísticas que rindan un informe sobre dicha situación.
Lo real es que por cada mujer violentada, existen dos infantes, como promedio por familia, y en donde los niños y niñas no solo viven el trauma diario de gritos y golpes, sino el abuso sexual, que cada vez más se registra en Chiapas.
La iglesia por su puesto, no se salva, ni los sacerdotes, ni los pastores, mucho menos los hermanos, el propio padre, tíos, maestros, abuelos, compadres, amigos, y todas aquellas personas cercanas a los infantes, quienes abusan de la inocencia de los niños/as y de la confianza de sus madres.
Las cifras por denuncia de violencia de las mujeres en el 2008 rompieron la línea delgada que existía entre la rabia, el enojo, la indefensión, el coraje, y la vergüenza de ver sometidos a toda la familia a la brutal violencia que se ha venido ejerciendo contra grupos tan vulnerables como la infancia, y pasando por los derechos de las mujeres.
Más de 30 mil mujeres denunciaron violencia, y ellas con todo y familia, se fueron a los albergues. Las madres han preferido huir que seguir en el mismo lugar que violenta los derechos de la infancia. Las mujeres ha preferido albergarse que seguir soportando la violencia sexual contra sus hijos/as, sí, contra niños y niñas.

La Red por los Derechos de la Infancia en México de Católicas por el Derecho a Decidir, enmarcó su informe contra el clero, pero la violación de los derechos de los infantes, en Chiapas, también se circunscribe mayoritariamente en las escuelas de todos los niveles, así como guarderías, albergues y las casas maternales.


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