lunes, 15 de junio de 2009

CASOS DE AS.I EN EL MUNDO.


Recomendación 67/2004, dirigida a Santiago Levy, director del IMSS

Una madre denunció ante la Comisión que durante varias semanas su hija de tres años de edad fue víctima de abuso sexual por parte de un empleado de la Guardería 48 del IMSS, quien estaba asignado al área de cocina.

En la declaración ministerial la menor refirió de su agresor: “Es grande, como mi mamá, y me toca mi colita con el dedo”.

–¿Dónde? –se le preguntó, y ella señaló el área púbica y vagina.

–¿Cuántas veces te hizo eso?

–Muchas…

En el dictamen psicológico se detectó en la niña “alteraciones emocionales características de personas que han sido víctimas de agresión sexual”.

La CNDH confirmó omisión por parte de la directora de la guardería, quien al enterarse no informó de los hechos al Órgano Interno de Control de la Secretaría de la Función Pública en el IMSS, y por parte de los servidores públicos responsables del Departamento de Guarderías, que no realizaron acciones urgentes para proteger la integridad de otros menores, como separarlos del agresor.

El IMSS indicó que los niños estaban seguros, “porque nunca antes se había registrado un suceso como el de la niña, actitud con la que minimizó la gravedad del hecho”.

Recomendación 66/2008, dirigida a Juan Molinar Horcasitas, director del IMSS.

Una mujer relató que llevaba a su hija de tres años a la guardería ADIS de Coahuila, subrogada por el IMSS y administrada por un particular. Un día, al regresar a casa y revisar a la pequeña se percató que sangraba de la vagina; la llevó a una clínica, donde descartaron la violación, pero confirmaron tocamientos y manipulación.

La niña señaló como responsable a una maestra de la guardería.

El titular del área de Auditoría, Quejas y Responsabilidades del IMSS adscrito a Coahuila argumentó que los empleados de la estancia no eran contratados por el Instituto y que éste sólo había convenido la prestación de algunos servicios, “por lo que carecía de competencia para conocer de los hechos denunciados”.

La Procuraduría de Justicia estatal, donde la madre presentó una denuncia contra la educadora y contra quien resultara responsable por el delito de atentados al pudor impropio y otros, concluyó en su dictamen ginecológico que la menor tenía “una lesión en labio mayor derecho con sangrado reciente”.

La nena relató que “en la guardería la cuidaba una maestra con quien jugaba a las pelotas y a la doctora, y que una de esas veces que jugaba en un colchón blanco la maestra le quitó el calzón y le hizo una cortadita con la lengua y le dolió mucho…”.
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