
Al igual que las niñas, los niños experimentan culpa, vergüenza, tristeza y autoestima baja.
• Frecuentemente son autodestructivos, se mutilan, tienen mayor conducta suicida y pueden incurrir en conducta de alto riesgo.
• Pueden padecer de trastornos psicológicos como depresión mayor, bulimia, desorden de personalidad antisocial, problemas de conducta y desorden de personalidad fronterizo.
• Suelen tener fantasías con otros niños, aunque la mayoría no se convierte en agresor sexual.
• Son propensos a reacciones psicológicas y fisiológicas disfuncionales y de estrés, así como la fantasía de un cuerpo pobre (hipertensión, dolor de pecho, perturbación al dormir, pesadillas, respiración corta y trastornos alimentarios). Si sufrieron trauma anal son susceptibles a estreñimiento o a ensuciar su ropa con heces.
Fuente: Dra. Vilmania Mambrú, psicóloga clínica del Programa PAF de la Universidad Carlos Albizu.
Impacto en hombres
• Tienen a menudo problemas severos para relacionarse, tanto con hombres como con mujeres, porque asocian la sexualidad con dolor y humillación. No se sienten capaces de rechazar propuestas sexuales no deseadas o de protegerse de contagios. Los miedos y/o temores de establecer relaciones, obstaculizan la posibilidad de sostener una relación emocional prolongada, y sufren de impotencia circunstancial, sobre todo con parejas que tienen ataduras emocionales; se agudiza porque tienen mayores problemas de autoestima que las mujeres.
• Tienden a ser hipervigilantes con hombres, sobre todo si su abusador fue masculino, por lo cual expresan con mayor facilidad sus problemas emocionales a las mujeres.
• Creen que no pueden proteger sus límites interpersonales y a su vez presentan problemas de confianza, temen que los demás vean sus fracasos o vulnerabilidades y por consiguiente puedan abusar de ellos, tienden a recurrir al aislamiento.
• A menudo se presentan torpes emocionalmente, cargados de rabia y agresividad.
• Es común que exhiban conductas de autosatisfacción y compulsivas como: gastos compulsivos, masturbación excesiva, consumo de pornografía, búsqueda de compañeros anónimos. La sexualidad compulsiva es una manera de demostrarse su propia capacidad para sentir y que no son 'gay' o “débiles”