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miércoles, 23 de marzo de 2016

«Hay que educar a nuestros menores para que se protejan en Internet»


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El jefe del grupo de delitos contra las personas de la Guardia Civil de la Comandancia de Pontevedra, Francisco Javier Quiroga, ha participado en el seminario sobre abuso sexual infantil que organiza la UNED de Tui. El experto apuesta por la prevención, la educación y la formación para acabar con los ciberdepredadores.
-¿Cómo se puede detectar? 
-Es evidente que el entorno más próximo al menor, la familia, es donde se encuentra la llave. Pero se debe tener en cuenta que la mayor influencia en este tipo de delitos se producen en este entorno, incluida la propia familia, por lo que la detección es realmente complicada. 
-Las estadísticas puestas sobre la mesa en el seminario indican que se repiten porcentajes de 1994, con un 22,5% de mujeres y un 15,2% de hombres que había sufrido abusos infantiles. 
-La lucha, desde mi punto de vista, debe estar en el sujeto pasivo, en el propio menor, en prevenir todas las circunstancias de riesgo en las que se pueda encontrar y en su actitud hacia quien le rodea. Porque la voluntad de «hacer» radica única y exclusivamente en el sujeto activo, en el pederasta o pedófilo, contra el que hay que realmente luchar. Sin embargo, en la prevención, en la educación de los menores, es donde sí que es eficiente la labor que todas las instituciones llevamos a cabo. 
-¿Qué culpa tiene Internet? 
-No es culpable, pero sí una herramienta facilitadora del contacto entre el abusador y los menores. La actividad principal de los pedófilos hoy en día está vinculada a Internet y los niños tienen en la red su mayor entretenimiento desde edades cada vez más tempranas. La lucha en la prevención se debe enfocar en la educación y concienciación del menor para que los ciberdepredadores tengan cada vez más difícil el acceso hasta ellos. Hay que educar a nuestros menores para que ellos mismos protejan su seguridad y privacidad en la red, y debemos hacer un efectivo control parental que nada tiene que ver con el espionaje. Y hablemos con ellos de los peligros y de cómo actuar. 
-¿Cuál es la incidencia en la comarca y en la provincia? 
-No es mayor ni menor en cuanto a hechos conocidos, pero también igualmente vulnerable ante hechos de esta índole. Como decía antes, la voluntad de obrar radica única y exclusivamente en el sujeto activo, en el abusador, por lo que todos y en todo lugar debemos de estar atentos ante estas situaciones. 
-¿Qué falla según el responsable del Equipo de la Mujer y Menor (Emume) de la Guardia Civil para no cese la sangría de asesinatos por violencia machista? 
-¿Que qué falla? Difícil pregunta con una todavía más complicada respuesta. No creo que falle nada. Tenemos las instituciones, organismos, policías, sistema judicial y penal totalmente volcado en este tipo de delitos. También ayudas institucionales a posibles víctimas y sin embargo se siguen produciendo muertes. Al igual que en los delitos de índole sexual, el problema radica en que la voluntad última es del propio autor, y contra eso las instituciones y organismos tienen una difícil tarea. No cabe duda que la educación es clave y estoy convencido que desde todas las instituciones se esta trabajando en ello. 
-¿Cuál es la prioridad en su grupo? 
-En la Guardia Civil, la prioridad que se le da a este tipo de delitos es absoluta y no solo en mi grupo, que cuenta con seis especialistas en materia de mujer y menor. Hay puntos de atención especializada en equipos territoriales y formación constante.

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martes, 17 de marzo de 2015

TERRITORIO NEGRO El diario de un pederasta absuelto.

Operación contra la pornografía infantil
Operación contra la pornografía infantil
| Foto: EFE

















La historia de hoy es la historia de una perversión, la historia de un malvado y a historia de un enorme error, de un agujero de la justicia que ha permitido que un hombre que abusó durante años de varios niños haya quedado absuelto, libre de cualquier responsabilidad penal. Y eso que este hombre dejó por escrito constancia de todos y cada uno de sus abusos, escribió un diario que Luis Rendueles y Manu Marlasca nos traen a su Territorio Negro.

Lo que vamos a escuchar en los próximos minutos, es muy difícil de comprender, pero lo vamos a intentar. Empecemos por la operación policial que acaba con la detención del protagonista de esta historia, del que sólo diremos el nombre de pila, porque a todos los efectos es un hombre libre, sin ninguna responsabilidad penal.
Como tantas otras operaciones relacionadas con la pornografía infantil, esta nace de la cooperación internacional. La policía de Ottawa, en Canadá, avisa a sus colegas de la Unidad de Investigación Tecnológica de la policía española de que han detectado a un usuario español que había comprado material pornográfico infantil de una web llamada Azovfilms. El cliente español no había hecho nada por ocultarse: había adquirido el material con su tarjeta de crédito y a su nombre. Javier, que así se llama, se gastó 143,70 dólares en tres películas tituladas Skatebrats, Snowballers y Spring. Esos contenidos podían descargarse en siete días desde la fecha de la compra.
La policía, esta vez, lo tuvo fácil. Sus colegas de Canadá les dieron casi todo el trabajo hecho… Visto lo ocurrido después, demasiado fácil. Los agentes de la UIT pidieron al juez de la zona un mandamiento de entrada y registro en el domicilio de Javier, un ingeniero que ahora tiene 49 años. Si se había descargado material delictivo la prueba estaba en sus ordenadores, que estaban en su casa, así que la única manera de comprobarlo era haciendo ese registro. Así que el 26 de junio de 2012, con el permiso del juez, la policía entró en la vivienda de Javier. Allí intervinieron discos duros externos, un ordenador, tarjetas de memoria… Abundante material informático.
La policía encontró mucho más de lo que estaban buscando. La policía creyó que estaba ante un consumidor más de pornografía infantil y se encontró con un productor, alguien que grababa a niños en toda clase de situaciones más o menos explícitas. Un primer vistazo a los archivos de Javier sirvió para demostrar que estaban ante un depredador, ante un pederasta de manual. Pero es que, en los primeros momentos de la investigación se fueron acumulando datos que iban agravando la situación.
Los agentes averiguaron que Javier llevaba muchos años en estrecho contacto con niños, porque era monitor de un club de ciclismo al que acudían muchos menores. Pero es que, entre los archivos que encontró la policía, detectaron cientos de archivos escritos con un procesador de textos: era un diario en el que Javier plasmaba sus reflexiones, sus impresiones, pero también daba cuenta con todo detalle de sus experiencias sexuales con los menores.
En 1995 comenzó a escribir ese diario, quizás como terapia, porque un año antes había sido condenado por delitos contra la libertad sexual. En esos diarios se acumulan pensamientos, reflexiones, documentos con títulos como “lo que siento tras esta ruptura”, “claves para superar la ruptura”, “todo lo que fue mal durante 2010”, “todo lo bueno de este año”…
En esos diarios, Javier mezcla episodios como una caída en bicicleta, un viaje a China con amigas, un golpe con el coche, los problemas que tiene para pagar las facturas, la muerte de su padre… Con sus experiencias sexuales con chicos de entre ocho y quince años.
No vamos a ser tan explícitos como lo es Javier en su diario, pero sí vamos a relatar alguno de los episodios que aparecen en este diario, en el que, curiosamente, de una forma muy infantil, utiliza abreviaturas o iniciales para referirse a palabras como pene, testículos… Leemos un episodio que aparece en los diarios intervenidos por la policía y que consta en el sumario del caso: “Le veo la p. y los h. La p. tiene muy pq, muy bonita”. Otra de esas descripciones: “Tiene la p. bastante grande. También los h. Tiene ya un montón de p. en el pb. El otro se cambia en el lugar, se tapa, pero enseña p. No me gusta nada. Demasiado delgado. La p. sin ningún p.” No olvidemos que en todo momento está hablando de chicos de entre ocho y quince años.
Los diarios, por lo que decís, son de lo más explícitos, pero cómo se llega a la conclusión de que son reales, de que esos chicos a los que describe con tanto detenimiento existen en la realidad… Porque aparecen en las fotos y los vídeos que la policía encuentra en el domicilio de Javier. Y además, el pederasta cita en sus diarios los nombres de pila y, en algunos casos, hasta algún apellido. Él no se oculta y aparece en algunos vídeos realizando prácticas sexuales con los menores o grabándoles mientras se duchan u orinan en su cuarto de baño, porque la mayoría del material encontrado estaba producido en su casa.
Recordemos que Javier era monitor de ciclismo de chavales. Se iba ganando su confianza en las excursiones, en los entrenamientos. Los llevaba a casa con la excusa de arreglar algo en sus bicicletas o simplemente para ducharse. Además, les hacía regalos de todo tipo: en una parte del diario se queja del precio de los videojuegos, porque se ha gastado 120 euros en dos juegos para la consola de uno de sus pupilos.
Una vez que conseguía llevarlos a casa, intentaba, simulando un juego, grabarlos desnudos, como primera parte de su ritual. En algunos vídeos de los encontrados por la policía, se oyen los diálogos entre los menores y el monitor: “La cámara, fuera”,le dice, por ejemplo, un chaval cuando va a entrar en la ducha y ve a Javier con la cámara. Lo que hace el pederasta es dejarla en un mueble del baño encendida, para que el chico no se dé cuenta de que le está grabando y le dice: “quita las manos, chico, que ya no estoy grabando”. En otras grabaciones, se le oye avisar a los niños: “ni que decir tiene, que esto no lo cuentes” o “ a ver qué cuentas en casa”.
La policía no ha logrado identificar a todos los que aparecen o son citados en las imágenes, pero sí a la mayoría de ellos, hasta un total de once menores a los que los investigadores pusieron nombres y apellidos y que pudieron personarse en el procedimiento judicial contra Javier. El trabajo de identificación fue sencillo en algunos casos, pero en otro fue muy complicado y requirió de una labor casi artesanal de una agentes de policía de la UIT.
Leyó detenidamente el diario del pederasta, analizando casi palabra a palabra. Y fue comparando los fragmentos del diario con las fotos o las imágenes que había en los ordenadores de Javier. Fue relacionando episodios o nombres que aparecían en los escritos con el material pornográfico. Y en muchos casos había una relación evidente: por ejemplo, en uno de los discos duros aparecen una fotos muy sórdidas del monitor practicando sexo oral con uno de los chavales, acción que es contada con todo detalle en un apartado del diario: la fecha del escrito corresponde a la que aparece en los metadatos de la imagen como fecha en la que se tomó.
Solo el hecho de tener que leer ese diario parece tremendo para alguien, por muy policía que sea, pero además, tener que ir comparándolo con esas fotos e imágenes debió ser durísimo…  Muy duro, pero a la vez muy satisfactorio, porque era la única forma de ir componiendo el puzzle de más de quince años de abusos. Ponemos un ejemplo: en una carpeta llamada “take it out” la policía encontró diversas imágenes grabadas el 4 de julio de 1999 en las que aparece un menor llamado Andrés. En las imágenes se aprecia que están en el campo, junto a un embalse. En el diario correspondiente a ese mismo día, se puede leer: “Buscamos un lugar para que Andrés se bañe. Encontramos unas rocas al borde del embalse. Se tapa, pero enseña p.” Pese a los esfuerzos de esa agente, a la que tuvimos la oportunidad de conocer, muchos menores quedaron sin identificar, sobre todo los que fueron víctimas de Javier entre 1995 y 2000.
No olvidemos que hablamos de un hombre que estaba en permanente contacto con niños, que era monitor de ciclismo. Y que desde hace veinte años estaba en contacto con círculos pedófilos. La policía encontró rastro en sus ordenadores de contactos con depredadores que le aconsejaban cómo ganarse la confianza de los niños, como hacer pasar los abusos por inocentes juegos… Las prácticas de Javier van desde la grabación de los menores mientras se duchan, a ponerles películas pornográficas para que se masturben, proporcionarles muñecas hinchables, realizarles tocamientos… Todo un catálogo de horrores de los que dejaba constancia en esos diarios, algo que la policía nunca había visto en España.
Sorprende, como sorprenderá a los oyentes, la impunidad durante tantos años. Hablamos de más de quince años haciendo esto. ¿Nadie se dio cuenta de nada? ¿Nadie le denunció? Tuvo algún problema, aunque nunca llegó a mayores. En la navidad de 2011, la madre de un chaval del club de ciclismo le escribió un mail que la policía encontró: “mi hijo no me quería contar nada, pero cuando le prometí que no se lo contaría a nadie, me ha contado todos tus propósitos y no me podía creer que le digas a un niño que se deje dar masajes si un niño no lo necesita y menos en calzoncillos como lo hacías con otros niños”
Javier contesta ese correo con muy buenas palabras: “Me gusta que me hayas dicho las cosas que he hecho mal para poder corregirlas. Llevas razón en todo lo que escribes. Lo he pasado mal, más de lo que imaginas. Para mí está siendo muy duro todo esto. Estoy muy arrepentido, incluso he acudido esta navidad a confesar a la iglesia para que Dios perdone lo mal que he obrado”.
Durante varios meses, Javier intentó seguir contactando con el menor, e incluso se inventó un perfil falso en Tuenti para hablar con él y le vio a escondidas de la madre, que acabó contando lo que pasaba con su hijo a otras madres. Eso provocó la ruptura y tras ella, el monitor escribió un documento llamado “claves para superar la ruptura”, en el que da una peculiar visión del menor con el que ha roto y que hasta entonces era uno de sus predilectos: “desmontar a X (ocultamos el nombre), inmigrante de mierda, familia sin recursos, un pobretón, un egoísta, destrozó la relación contigo después de obtener de ti todo lo que quiso. Se aprovechó durante más de un año de tu buena voluntad. Ha sido amigo por interés, que ha abusado de la amistad todo lo que ha querido, engañándote y explotándote. Te lo ha hecho pasar muy mal, te ha dejado bastante triste y muy solo. Te manipuló todo lo que quiso. Tras acabar con la relación no se ha preocupado de arreglar nada, es un insensible. Ha conseguido destrozar tu vida”. Y el texto acaba con una frase que se antoja lapidaria: “No dejes que la capacidad para olvidar de un chaval de 11 años sea más fuerte que la tuya”.
Lo cierto es que esos diarios tienen la pinta de servirle a Javier como terapia, porque hay una parte importante de ellos en los que deja patente que sabe que está haciendo algo malo. Escribe frases sueltas como: “miedo a una posible denuncia por abusos”, “la enfermedad sigue estando allí, oculta”, “el problema de los n. sigue ahí”… Y en un momento, incluso parece que intenta atajar su problema, aunque nunca acabó de conseguirlo: “voy a buscar una chica para iniciar una relación estable”, “voy a redactar una lista de todos los conceptos negativos de la enfermedad que tengo, para ver hasta donde llega mi problema y voy a intentar buscar una solución”…
Y llegamos al sorprendente desenlace de esta historia: la policía encuentra todo ese material grabado por él en el que aparecen decenas de menores, identifica a once de ellos, encuentra su diario, demuestra su veracidad…
A Javier se le planteaba un futuro bastante complicado de cara al juicio que se celebró en las primeras semanas de este año. Estaba en prisión desde que fue detenido, en junio de 2012, el fiscal pedía para él 89 años de cárcel por varios delitos cometidos sobre once menores: delito continuado de abuso sexual, utilización de menores de 13 años para la elaboración de material pornográfico, exhibición de material pornográfico infantil y posesión de pornografía infantil… Pintaba mal la cosa, pero su abogada, Marta González Blanco, empleó una estrategia de defensa muy buena y eficiente, como se demostró después.
Intentar anular el procedimiento desde su inicio: la abogada planteó al tribunal que el registro en el que se encontró todo ese material debía ser anulado porque no era válido, no había fundamento para que el juez lo autorizase. Si conseguía esa nulidad, todo lo que veía después no serviría para nada. Y lo consiguió. El tribunal le dio la razón, dijo que en el momento en el que se concedió la orden de registro, lo único que había contra Javier era la sospecha de que se había descargado pornografía infantil. Ni siquiera estaba acreditado que se lo hubiese descargado y, mucho menos, que lo hubiese compartido con otros usuarios, lo que agravaría el delito. Así que el tribunal dio un rapapolvo al juez instructor y absolvió al monitor, que según nos cuentan, sigue tratando de curarse.

TERRITORIO NEGRO 
El diario de un pederasta absuelto
  • Luis Rendueles y Manu Marlasca |
  • Madrid |


http://blogs.ondacero.es/territorio-negro/diario-pederasta-absuelto_2015031600381.html

sábado, 3 de enero de 2015

Tor, una puerta al inframundo digital de abusos a menores y otros delitos


Internet ha facilitado enormemente la vida de las personas, ofreciendo toneladas de información que nos permiten tomar decisiones con mayor facilidad. Pero entre los millones de recursos digitales, se esconde un siniestro inframundo de servicios ilegales y abusos contra los derechos humanos más básicos.
Miles de personas buscan refugiarse en el anonimato al acceder a estos lugares, y para ello recurren a Tor, un servicio que permite navegar por la 'red oscura' sin que se sepa quién está detrás del teclado ni desde el lugar geográfico desde el que se conecta.
Un estudio de la Universidad de Portsmoutharroja luz sobre estos infiernos digitales. La conclusión de mayor calado es que la mayoría del tráfico de Tor apunta a sitios relacionados con imágenes de abuso sexual infantil, según explica BBC mundo, que se ha hecho eco del estudio.
Además de sitios de pornografía infantil, los investigadores hallaron numerosos sitios web de venta de drogas. De hecho, los científicos averiguaron que, en números brutos, estos servicios de sustancias ilegales copan la mayoría de enlaces.
También entre los cinco sitios web más habituales se encuentran "mercados clandestinos, sitios de fraude, servicios de correo electrónico y sitios de negocios con la moneda virtual Bitcoin", continúa el diario británico.
Sin embargo, a pesar de contener más enlaces, no generan tanto tráfico como aquellos que contienen los abusos sexuales a menores, que ocupa el 75% del total del tráfico analizado por los investigadores.
"Cuando averiguamos esto nos quedamos estupefactos", afirmó Gareth Owen, líder del equipo investigador. "No lo esperábamos en absoluto".
A pesar de la magnitud de esa cifra, el líder de los investigadores se mostró cauto a la hora de sacar conclusiones, explica la BBC, ya que Owen afirmó no conocer cuáles de esas visitas tienen detrás de la pantalla a una persona física o se trata de robots.
"No es tan claro como parece", aseveró. "Puede parecer que hay mucha gente visitando estos sitios pero es difícil concluir eso a partir de esta información". "¿Qué proporción son visitantes y qué proporción son otra cosa? Simplemente no lo sabemos", recoge el medio británico.
El propio periódico inglés explica cómo parte del tráfico podría quizá deberse a 'crawlers', "programas informáticos que inspeccionan contenidos de manera automática y que pueden copiar contenidos de los sitios visitados para su procesado posterior".
Al parecer, las agencias de seguridad utilizan dichos programas para "monitorear la actividad de los sitios de pornografía infantil, y su uso podría justificar parte del tráfico constante observado".

Una investigación complicada

La investigación se puso en marcha con el objetivo de "catalogar los servicios escondidos en la red oscura y determinar cuáles son más populares", explica el rotativo británico. Para ello, pusieron en marcha unos servidores para que formaran parte de la mencionada red.
En total, el trabajo de los investigadores duró seis meses y vio cerca de 80.000 sitios ocultos en Tor.De las palabras de Owen se deduce que el trabajo investigador no fue nada fácil, ya que, entre otras dificultades, estos sitios mutan mucho, apareciendo y desapareciendo continuamente.
"La mayoría de los sitios ocultos de servicios sólo fueron vistos una vez. Tienden a no existir durante mucho tiempo", afirmó en el discurso que pronunció en el 31º congreso Chaos Communications en Hanover, Alemania. Un encuentro internacional que tuvo lugar entre el 27 y el 30 de diciembre, y donde los investigadores presentaron los resultados de su trabajo.

Tor se defiende

Tor, un acrónimo de The Onion Router, se describe a sí mismo como "software libre y una red abierta que te ayuda a defenderte de análisis de tráfico, una forma de vigilancia que amenaza la libertad y privacidad personal, así como relaciones y actividades de negocios confidenciales y la seguridad estatal".
En la práctica, como se ha explicado se convierte en la puerta para aquellos que no quieren que se sepa qué hacen en Internet, incluyendo a aquellos que acuden a servicios ilegales. De hecho, "ese anonimato que ofrece la red ha atraído a mucha gente a establecer sitios .onion escondidos que ofrecen contenido, servicios y productos ilegales", explica la BBC.
Por su parte, Roger Dingledine, uno de los desarrolladores de Tor, restó validez al estudio al cuestionar la metodología. En su opinión, al haber analizado únicamente sitios de larga duración para ver el contenido ofrecido, no se pueden extraer conclusiones sobre lo que los usuarios de Tor hacen en esta red.
"Sin saber cuántos sitios desaparecieron antes de que los investigadores llegaran a estudiarlos, es imposible saber qué porcentaje de búsquedas fueron a sitios de abuso", dijo.
Y habló de otros usos más positivos que se le pueden dar a Tor, como el que realizan de esta red activistas de derechos humanos, que recurren a ella para conectarse a Facebook o incluso para escribir blogs de forma anónima y evitar la censura oficial.
"Estos usos de servicios escondidos son nuevos y tienen un enorme potencial", añadió.

jueves, 21 de agosto de 2014

Soy un pedófilo, no quiero lastimar a ningún niño, ¿qué hago?

viernes, 20 de junio de 2014

El lado oscuro de internet, refugio para pedófilos

Miles de pedófilos utilizan cada vez más el llamado "lado oscuro de internet" para intercambiar imágenes obscenas de niños, según reveló una investigación de la BBC.

La Agencia Nacional contra el Crimen del Reino Unido ya había advertido en un informe este año que cada vez más pederastas recurren a sitios anónimos y tecnologías de encriptación de datos.

Uno de los sitios investigados por la BBC recibía, según su fundador, 500 visitas por segundo.

El lado oscuro de internet o dark net es el sector de la red al que sólo puede accederse con un software especial y en el que es posible realizar todo tipo de actividades ilegales, desde comprar heroína hasta contratar un sicario o descargar videos abusivos de menores.

Pero este lado oscuro es sólo una pequeña parte de algo mucho más vasto y con contenidos legales, la llamada web profunda o deep web, la gran porción de información que no aparece en los resultados devueltos por Google o Bing porque los "espías" de esos buscadores (conocidos como crawlers o arañas) no logran ingresar a estos sitios para indexarlos.

Algunas personas u organizaciones usan la web profunda porque eligen preservar su anonimato por distintas razones o son contrarios a la regulación de internet.

Millones de bases de datos con información de gobiernos y organizaciones no aparecen en los resultados de los buscadores y sólo pueden ser encontrados con herramientas especiales. Según un estudio de la Universidad de California, la web profunda contiene 500 veces más información que la internet a la que todos accedemos.

El gran problema es el lado oscuro de la red: el porcentaje de sitios web donde se refugian crecientemente los pedófilos.

Navegador especial

¿Cómo acceden los pederastas al dark net?

Una de las formas más populares es descargar un navegador especial llamado Tor.

El navegador permite acceder a la mar de sitios que no forman parte del sistema oficial de dominios más corrientes, como los ".com", sino que utilizan otras nomenclaturas como ".onion".

En la web profunda la información se mueve encriptada y antes de llegar a destino pasa por múltiples servidores que forman parte de redes de voluntarios. Cada paso remueve un nivel de encriptación hasta que el mensaje llega al destinatario, lo que hace muy difícil rastrear al autor.

El navegador Tor fue creado originalmente por militares estadounidenses, pero es usado ahora por activistas en campañas prodemocracia o periodistas que operan en regímenes autoritarios.

Tor fue usado, por ejemplo, durante la Primavera Árabe para evitar la detección por parte de la policía. Pero son los criminales quienes aprovechan en forma creciente esta tecnología para garantizar su anonimato.

"40.000 usuarios"

La BBC contactó a un hombre que hasta hace poco administraba un sitio web para intercambio de imágenes obscenas de niños.

El hombre, que admitió ser un pedófilo, dijo que el sitio dejó de operar en mayo.

"Teníamos cerca de 40.000 usuarios y llegamos a registrar 500 visitas por segundo. Mi propia colección de fotos era de 12 gigabytes".

"Cada vez hay más pedófilos navegando en el lado oscuro de internet. No sé si trata de nuevos pederastas o de personas que ahora operan de esta forma porque encontraron que el navegador Tor es más seguro", señaló.

El hombre dijo tener certeza de que la policía no podrá hallarlo.

"No puedo dar detalles, pero he diseñado mis niveles de seguridad de forma que me protejan contra cualquier adversario".

La lucha contra Tor

Muchos gobiernos ya reconocen públicamente la amenaza del lado oscuro de la red y fuerzas policiales de varios países cooperan en un grupo llamado The Virtual Global Taskforce o Grupo de Acción Virtual Global para combatir en forma conjunta la explotación de menores en internet.

Algunos expertos en seguridad en la red creen que es posible usar formas innovadoras para desenmascarar a los pedófilos.

Greg Virgin, director de la empresa de software Redjack, está colaborando con el grupo de defensa de los derechos humanos International Justice Mission, que lucha contra el abuso de menores.

Virgin utiliza complejos algoritmos para minar datos en sitios de chat.

"La forma tradicional de detectar qué computadoras se usan para actividades ilegales ya no funciona", aseguró.

Es posible obtener datos de usuarios analizando, por ejemplo, el tráfico en el chat. De los más de 10.000 usuarios en un sitio usado por pedófilos 2.000 eran "productores de contenido", es decir, personas que suben imágenes, según Virgin. Y de éstos, el 20% eran residentes del Reino Unido.

El sitio de monitoreo de la red DeepDotWeb.com dijo que la mayoría de los usarios de la red profunda hallan repugnante que sea utilizada por pedófilos.

"La red profunda sólo refleja los que sucede en el mundo real y es apenas una ventana a esa realidad terrible”, dijo el fundador del sitio, que prefirió permanecer anónimo.

Millones de imágenes

De lo que no cabe dudas es de la necesidad de buscar nuevas respuestas a un problema cada vez más grave.

En 2002, el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados de Estados Unidos, US National Center for Missing and Exploited Children, confirmó que había hallado cerca de 45.000 imágenes obscenas de niños en internet.

En 2013 la cifra fue de superior a 23 millones y este año el centro había detectado hasta mayo 112 millones de carpetas que contenían imágenes de abuso sexual de menores.

El agente especial Kevin Laws, del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU., ha venido combatiendo la pornografía infantil online durante 10 años y ha hecho cerca de 60 arrestos.

Laws se hace pasar por un padre que ofrece sus hijos en internet para actos sexuales con adultos. "Es inimaginable la realidad que uno encuentra", dijo a la BBC el agente, que recibe frecuentes solicitudes de diferentes países de personas que quieren conocerlo a él y a sus hijos.

Laws admite que su trabajo es "una gota en un océano" pero da un mensaje claro a los pedófilos.

"Puede ser que no los encontremos hoy o mañana, pero lo haremos y cuando menos lo esperen".