martes, 30 de junio de 2009

ABUSO SEXUAL INFANTIL



escrito pos claudio portocarrero:

Muchos niños (as) no hablan porque temen que si cuentan no les van a creer o les van a culpar.
Todo abuso sexual es una violación al cuerpo, a los límites y a la confianza. Los abusos sexuales infantiles generalmente ocurren a lo largo de mucho tiempo. Ojo con el abuso sexual Aunque parezca difícil de creer el incesto, abuso sexual, violaciones y acosos sexuales suelen ser causas olvidadas u ocultas para quienes los han sufrido.
Los mecanismos de defensa que inicialmente protegieron al abusado le impiden la recuperación y el cambio si no se cuenta y recibe el tratamiento adecuado.
De allí que sea común que aún empezando un tratamiento este tipo de pacientes, estos tarden años antes de revelar que fueron abusados o recordar exactamente qué les pasó.


Está comprobado que existe una relación entre los síntomas o el estrés postraumático y el abuso sexual vivido en las primeras etapas de la vida.

Por ello, es importante que estas personas busquen ayuda psicológica u otro tipo de tratamiento.
Todo abuso sexual es una violación al cuerpo, a los límites y a la confianza. Es una ruptura a los límites personales, emocionales, sexuales y energéticos que provocan heridas profundas y que dejan cicatrices a nivel físico, emocional, espiritual y psicológico. Esto produce en las personas una serie de síntomas que se pueden convertir en las semillas para iniciar el proceso de recuperación.

El abuso sexual en niños, adolescentes y adultos es más común de lo que se piensa. Estudios muestran que una de cada cuatro niñas y uno de cada ocho niños podrán estar expuestos a ser sexualmente agredidos antes de cumplir 16 años. En el 90 por ciento de los casos el abusador es un hombre y en más de un 80 por ciento será un conocido.

En la actualidad, existen al menos 10 millones de "sobrevivientes secretos" que llevan la carga de un abuso, nunca compartido. Muchos niños (as) no hablan porque temen que si cuentan no les van a creer o les van a culpar y además se sienten responsables y avergonzados. Es aún más difícil para un hombre contar, porque si este revela que fue abusado sexualmente, su "hombría" y orientación sexual pueden ser cuestionadas. Por lo general, la gente asume que cuando un hombre ataca o viola sexualmente a otro hombre, el ofensor es homosexual y la víctima lo puede llegar a ser. Estas nociones populares pero equivocadas, tienen su raíz en el mito de que el asalto sexual busca principalmente la gratificación sexual, y la gente ignora que detrás del acto hay asuntos de poder y control. Otro problema grave que se presenta es que hay una fuerte correlación entre abuso sexual y el sexo de alto riesgo y los embarazos no deseados especialmente en adolescentes.

¿Qué es el abuso sexual?
Son actitudes y comportamientos que realiza un adulto (generalmente varón) para su propia satisfacción sexual, con una niña, niño, adolescente, adulto o su propia pareja. Cuando el abusado es un niño (a), el agresor emplea la manipulación emocional como chantajes, engaños, amenazas, violencia, etc.
Es importante considerar que una conducta es abusiva cuando es vivida y sentida de este modo por la persona, es decir, cuando es mirada o tocada de un modo que la hace sentirse intimidada. La victima nunca es culpable y el agresor siempre será el responsable.
El motivo del ataque sexual no es primordialmente el placer o la satisfacción sexual del ofensor, sino que tiene que ver con poder, control, dominación y humillación, indiferentemente de sí la víctima es masculina o femenina.

El ataque sexual es una forma de violencia en la cual el "sexo" es utilizado como arma contra la persona de quien se abusa.
El ofensor El violador por lo general es una persona en apariencia normal, que puede aparentar firmes valores morales y/o religiosos.

La mayoría suele negar el abuso con vehemencia y sólo bajo evidencias legales y presión, algunos aceptan la acusación parcialmente, usando excusas como: "no fue nada grave, nada de importancia", "no le hice daño", "la culpa fue suya", "los niños no sienten", etc. Los delincuentes sexuales, reinciden y repiten sus abusos, a no ser que intervenga alguien y los frene. Prácticamente ninguno desistirá voluntariamente sino que necesitará una intervención judicial y un tratamiento psicológico para hacerlo
. Los abusos sexuales infantiles no son sucesos aislados. Generalmente ocurren a lo largo de mucho tiempo, meses o años. [arriba] Tratamiento Las heridas causadas por abuso sexual sea este incesto, trauma sexual, violaciones, acoso sexual, molestia o la mezcla de estos, en ocasiones puede requerir el tratamiento del problema directamente al lugar donde se encuentra la herida.

El tratamiento toma su tiempo y a veces el camino puede ser largo y doloroso, pero al sanar las heridas es posible recobrar la inocencia del niño que se perdió a una edad temprana. Superando esto, es posible sentirse vivo (a) nuevamente, empezar a relacionarse mejor con otros poniendo sus propios límites y empezando a confiar. La creatividad aumentará y el paciente se sentirá mejor con sí mismo y descubrirá aspectos maravillosos que había olvidado. Como parte del proceso de recuperación es importante buscar un psicólogo que le ayude y con el que se sienta bien.
Para brindar tratamiento efectivo a los pacientes que han sufrido algún trauma, el terapeuta necesita saber sobre este tema, tener experiencia, conocer diferentes técnicas e ir despacio en el proceso porque de lo contrario, podría reforzar ciertos patrones.
Los sobrevivientes pueden andar el camino de diferentes maneras. Unos no van a terapia y continúan viviendo de una forma limitada, otros deciden ir a terapia y ven que como decía P. Levine, "el trauma es un hecho de la vida, sin embargo no tiene que ser una cadena de perpetuidad".

SÓLO SE DENUNCIA EL 6% DE LOS ABUSOS SEXUALESGRAVES A MENORES.


Sólo se denuncia el 6% de los abusos sexuales graves a menores, con penetración o intento de penetración, mientras que las denuncias por tocamientos son "prácticamente inexistentes", según un estudio presentado hoy en Barcelona.


El estudio revela que los abusos sexuales a niñas menores de 13 años tiene lugar especialmente dentro del entorno familiar.

"El abuso sexual intrafamiliar es desgraciadamente la modalidad más frecuente y, a la vez, la más grave, ya que la persona recibe de los seres que supuestamente deben protegerle un daño que puede condicionar su desarrollo personal y psicosexual futuro", según el estudio.

Sólo uno de cada tres niños y niñas explica el abuso cuando lo sufren y, entre estos, la mitad recibió apoyo familiar y la otra mitad no.

Además, una de cada cinco niñas que explican el abuso sexual cuando se produce son culpabilizadas de los hechos.

En este sentido, el estudio insiste en "la importancia de la reacción familiar y el apoyo psicológico" y la necesidad de "ayudar a los chicos y chicas que han sufrido esta experiencia a reconstruir su autoestima y confianza, así como a aprender a poner límites a los demás para impedir nuevos abusos".

De hecho, las mujeres que han sufrido abusos sexuales infantiles son más vulnerables a sufrir malos tratos físicos, psíquicos, económicos o sexuales en la edad adulta, según las conclusiones del citado informe.

Asimismo, las mujeres que han sufrido abusos en la infancia manifiestan más dificultades para comunicarse con su pareja y una mayor frecuencia de dificultades en la excitación, rechazo e inapetencia sexual

LA CONDENA POR ABUSO SEXUAL INFANTIL


La foto que ilustra este artículo marca el inicio de una serie de abusos sexuales contra una menor que comenzaron en octubre de 2001 y finalizaron con la denuncia de la madre de la víctima en 2002 en la seccional 27 de Godoy Cruz.

El hombre, llamado Mario Rodríguez, era el novio de la madre de esa nena que aparece en la foto. El 28 de mayo de este año -siete años después de aquellos abusos- el caso llegó a juicio y el acusado fue condenado por la Séptima Cámara del Crimen a la pena de tres años en suspenso. No irá a prisión.

El ahora condenado (que tenía 48 años por entonces) aparece con la menor en Córdoba, donde él, su víctima, su novia y otro hijo de su novia, fueron de vacaciones en octubre de 2001.

Según la sentencia firmada por la jueza Gabriela Urciuolo, desde aquellas vacaciones en Córdoba hasta la denuncia final, en "al menos 30 oportunidades", Rodríguez abusó de la menor.

¿Qué era lo que hacía el hombre con la niña?, de acuerdo con la sentencia judicial número 2810, "mientras el acusado permanecía en la cama y su novia bajaba para hacer los desayunos, llamaba a la hija de ésta, de ocho años, la sentaba encima de él, le colocaba el pene en la cola y también le pedía que se lo succionara; episodios que la niña soportó aproximadamente en 30 oportunidades".

El juicio

El día del debate, el acusado llegó acompañado de su abogada, la defensora oficial Ana Granados, y se abstuvo de declarar: "También solicitó un juicio abreviado al que yo me opuse", indicó la madre de la víctima a este diario.

Quienes sí declararon fueron madre e hija. La víctima hoy es una adolescente de 15 años y les manifestó a la magistrada y a la fiscal de Cámara, Susana García, que estaba "un poco harta" de contar lo mismo ya que durante años, en testimonios de Cámara Gesell, y ante psicólogos y psiquiatras tuvo que rememorar una y otra vez esos abusos para volverlo a hacer ahora, siete años después. Además, a la víctima le intimidaba la presencia de su abusador en la sala de debates.
Igual, a la ahora adolescente no le quedó más que hacer memoria y relatar los hechos tal como lo había hecho cuando era una niña.

Siempre de acuerdo con lo que dicen los fundamentos de la sentencia, la niña no estaba en condiciones de explicar qué era lo que le hacía el novio de su madre, pero "sospechaba que no estaba bien", aún con la cabeza de una nena de tan corta edad. "Cómo puede estar mal (lo que le hacía Rodríguez), si es una persona que me quiere", les explicaba a los psicólogos que la interrogaban por orden judicial.

En el juicio, su madre declaró en calidad de testigo y contó de qué modo se había enterado de que su novio abusaba de su pequeña hija.

"Me lo dijo mi ex marido; ella (por la hija de ambos) se lo había contado ya que él siempre les decía a mis hijos que le contaran si mi novio les hacía algo que ellos consideraran como extraño. Bueno, mi hija consideró extraño el extraño modo en que mi novio le demostraba afecto; pero a mi ella no me decía nada, cuando le mostré la foto sí habló".

La mujer también dejó en claro que los trastornos psicológicos que su ex pareja dejó en su hija con sus abusos, le valieron a la menor "varios tratamientos en los hospitales Pereyra y El Sauce".

No hablaba

En el relato de la víctima, se lee que ella (cuando era una niña) "no quería hablar de lo que pasaba porque notaba que su madre se llevaba bien con su novio y que éste (por Rodríguez) se portaba bien con ella a los ojos de los demás y hasta la ayudaba en las tareas de la escuela".

Lo que no decía la menor a su madre pero sí a su padre era lo pesado y denso que se ponía el novio de su mamá cuando le pedía que "le chupara el miembro como si fuera un chupetín", tal como se lee en la página 3 de los fundamentos del fallo judicial.

Durante el debate quedaron acreditados los abusos y se llegó a la conclusión de que la menor no fue penetrada por el novio de su madre. En los estudios realizados por médicos forenses se detectaron lesiones anales como si el acusado hubiera intentado la penetración, pero eso es "algo que no ocurrió".

Asimismo, también quedó acreditado que los abusos comenzaron en Córdoba y que siguieron en la casa de la víctima en Godoy Cruz y que ocurrían cada tanto, ya que "el acusado no se quedaba a dormir permanentemente en la vivienda de su novia sino que lo hacía de manera circunstancial".

Esta situación, la de ser un novio con casa propia, favoreció a Rodríguez a la hora de quitarle el agravamiento a su imputación ya que el hecho de no vivir bajo el mismo techo, "y demostrándose que el acusado se quedaba a dormir sólo ocasionalmente, hace que no corresponda la figura agravante en este delito", tal como escribió la jueza Urciuolo en sus considerandos.

Una vez terminado el debate, Rodríguez respiró aliviado: si bien había sido condenado no iría a prisión. Del lado de las víctimas el sabor fue amargo. A la madre de la menor abusada sólo le quedaban fotos de aquellas vacaciones en Córdoba como un mal recuerdo. Pero antes de tirarlas pasó por los medios de prensa, "para advertir a las posibles víctimas de lo que puede ser capaz de hacer lo que en apariencia es un buen hombre".

ABUSO SEXUAL INFANTIL, MÁS CERCA DE LO QUE CREE


Angélica Villanueva y Manuel Tarrés

Se tiene la falsa idea de que los violadores tienen aspecto y actitudes identificables, pero no siempre es así, pues en muchas ocasiones quienes abusan sexualmente de menores son consanguíneos, amigos, niñeras, vecinos o maestros, personas de las que pocas veces se sospecha.

Puede considerarse como abuso sexual infantil todo tipo de manoseo corporal que realiza una persona a un niño sin su autorización con el propósito de estimularse y obtener placer, acto que también puede incluir la exhibición de genitales.

Psicólogos y psiquiatras coinciden que este tipo de abuso incluye las siguientes fases:

•Seducción. El agresor ofrece regalos o dinero a la futura víctima para que acceda a su petición, y si el menor se rehúsa, utiliza la amenaza o fuerza para dominarlo.
•Interacción Sexual. El adulto exhibe sus genitales y exige al niño que los estimule, o bien, puede tocar los de éste; también es posible la penetración anal o vaginal con los dedos o algún objeto.
•Secreto. El violador necesita que la relación continúe, por lo que persuade al niño para que no diga nada, objetivo que logra mediante amenazas o haciéndolo sentir cómplice.
•Descubrimiento. Puede ser accidental e implica crisis para el menor, agresor y/o padres; en caso de que la víctima confiese el acto puede minimizarse su sufrimiento.
•Negación. En la lucha por salir de la crisis provocada por el descubrimiento la reacción más común de la familia es negar la importancia de los efectos del abuso o poner en duda la palabra del niño. Asustado, confundido, con sentimientos de culpa e indefenso ante la presión, el menor puede negar los hechos en un esfuerzo por aliviar la situación y satisfacer a los adultos, actitudes que tienen como fin restablecer el equilibrio en el hogar.

Un niño que conoce y aprecia a quien abusa de él se siente atrapado entre el afecto que tiene hacia esa persona y el conocimiento de que esas actividades sexuales son nocivas e incómodas. En caso de que el menor trate de romper dicha relación, el agresor puede amenazarlo violentamente o negarle su afecto. Si esto ocurre en el núcleo de la familia, es posible que el infante tenga miedo de que ésta se desintegre si se descubre su secreto. Pequeños e indefensos

Puede parecer incomprensible que este tipo de abuso pueda ser practicado por los padres, sin embargo sucede, principalmente, debido a abandono del hogar. Esto ocurre, al parecer, debido a cuestiones de trabajo o incompatibilidades maritales, lo que en consecuencia puede producir en los progenitores un intento desesperado por fortalecer la unión con los hijos, recurriendo, en algunos casos, al coito con ellos.

Por otra parte, un menor puede ser víctima de un violador cuando no se les brinda supervisión y vigilancia adecuadas, pues ello le impide a los padres saber si su pequeño corre peligro. Dicha situación es aprovechada por los agresores, pues lo anterior les permite manipularlo con mensajes contradictorios sobre el sexo, por ejemplo, diciéndole que es normal practicarlo porque es demostración de afecto. En consecuencia, el pequeño entra en estado de confusión, lo cual le impide defenderse o comunicárselo a alguien.

Una vez que ocurre el abuso sexual debe considerarse que los infantes pierden su autoestima, tienen la sensación de que no valen nada y adquieren una perspectiva anormal de la sexualidad. Por tanto, es posible que se vuelvan retraídos, pierdan la confianza en todos los adultos y hasta consideren el suicidio. Otros tienen dificultad para establecer relaciones con otras personas, pues creen que la sexualidad debe estar presente para ser aceptados.Muchas veces los afectados no presentan señales físicas de abuso sexual, por lo que es muy importante estar pendiente de su comportamiento y cambios repentinos de conducta, como los siguientes:

•Interés exagerado en todo lo que hace referencia al sexo, o bien, evitar por completo hablar de ello.
•Insomnio y pesadillas.
•Depresión.
•Aislamiento.
•Expresan que su cuerpo está sucio.
•Temen haber sufrido alguna alteración en sus genitales.
•Se niegan a ir a la escuela.
•Evidencian el abuso o molestias sexuales en sus dibujos, juegos o fantasías.
•Se muestran agresivos e irritables.
•Manifiestan deseos de morir.

Asimismo, resulta necesario seguir algunas medidas para prevenir el abuso sexual hacia los menores:

•Aconsejarles que si alguien trata de tocar su cuerpo o cometer actos que lo hagan sentir incómodo, debe rechazar a esa persona y platicarlo enseguida.

•Dejarles en claro que el respeto hacia los adultos no significa que deban obedecerlos ciegamente, por ejemplo, no es recomendable decirles que tienen que hacer siempre todo lo que la maestra, la niñera, vecinos o parientes les indiquen.

Los niños que han sufrido abuso sexual y sus respectivas familias necesitan tratamiento profesional. Las terapias psicológicas y psiquiátricas ayudan a los infantes a recuperar su autoestima, no tener sentimientos de culpa y superar el trauma, así se reduce el riesgo de que desarrollen graves problemas en la etapa adulta, por ejemplo, fobias sexuales, que ellos mismos abusen de menores o se dediquen a la prostitución.

FUNDACIÓN CONTRA EL ABUSO SEXUAL INFANTIL


Roberto Piazza se mostró indignado por la resolución judicial que dejó anteayer en libertad a su hermano Roberto Pezzone Piazza. La Sala 1 de la Cámara de Apelaciones en lo Penal revocó la acusación que pesaba sobre el hombre –de 61 años– de abusar sexualmente de su hijo mayor desde los siete a los 14 años.


“Hoy (por ayer) es un día de luto nuevamente para todos. Día a día la ley y quienes representan la ley y los derechos humanos en este país nos dejan de luto porque nos siguen matando pedazos de alma.

“Si bien hablo como presidente de mi fundación contra el abuso sexual infantil y la violencia familiar, soy una víctima más como también mi sobrino Ramiro de su padre Ricardo Pezzone Piazza. Y hablo también en nombre de todas las madres, padres y víctimas de abuso, violaciones y crímenes no resueltos, como las Madres del Dolor y tantas asociaciones que deambulan pidiendo justicia eterna y los anónimos que no se animan, por miedo, a decir nada”, aseguró.

Luego se preguntó “¿Por qué los jueces en Santa Fe, en este caso, dejan libre a un perverso puro, palabras dichas y escritas por los psicólogos en peritajes? ¿Para qué? ¿Cómo un abogado o juez puede pedir pruebas a un joven de 24 años luego de haber sido violado 14 años desde los 5 en adelante como me lo hizo a mí, en la misma casa materna, en el terror de la noche y la oscuridad y teniendo de cómplice el silencio familiar?”.

Más adelante siguieron las preguntas a los responsables de impartir justicia: “¿Ustedes saben señores jueces lo que es tener 5, 6 o 15 años y que un padre o un hermano lo ate y lo viole, o lo golpee hasta sangrar y lo viole a la fuerza e insulte mientras hace de nuestro cuerpo un elemento de juego de tortura?“¿Ustedes saben señores jueces qué se siente al ser discriminado, insultado, violado con elementos, con las manos o con cosas que lastiman nuestro cuerpo aún siendo jóvenes? ¿Vieron ustedes alguna vez un chico violado durante años, su cuerpo destrozado y su alma desvanecida? Seguramente se preguntarán qué se siente ¿no? Yo les digo lo que se siente: muerte, muerte y más muerte.

“¿Acaso no juraron cuando se recibieron, ser fieles a Dios y cuidar y proteger con leyes? Pero las leyes no son sólo las que están escritas en un libro, hay más, y ustedes lo saben muy bien y no hicieron nada, en este caso y en miles de casos, día a día en todo el país. ¿Cómo podemos vivir con esas leyes y esos dictámenes?”.

“¿Por qué aceptamos nosotros que un perverso quede libre, día a día por leyes que son mal aplicadas? O no saben o tienen miedo. ¿A qué? ¿A la venganza? ¿A qué? ¿O no saben usarlas o no les importa nada la vida de los demás? ¿Qué grado de compromiso hay?


“Nunca entenderé qué es lo que pasa en la cabeza de un abogado cuando firma la libertad de un violador; como nunca entenderé cómo !un abogado puede defender a un violador! Me pregunto y le pregunto a ellos que saben tanto: ¿qué es lo que piensan o sólo se atan a lo que un libro de leyes dice?

“¿Que pasó con los peritajes psicológicos? ¿Qué pasó con las denuncias? ¿Qué pasó con los testigos de que ese tipo es un perverso? ¿Adónde estamos parados? ¿Quién nos representa y quién nos cuida?”, señala
.

Sin embargo yo confié, luché, peleé contra mil cosas, pero ¡no pasó nunca nada!

“Los jueces, quién sabe por qué, hoy lo dejan libre al señor Ricardo Pezzone Piazza aún sabiendo y escribiendo en ese papel que es ¡un perverso puro!

O sea que no hay pruebas de sexo en el cuerpo de ese joven porque pasaron algunos años, ¿y la mente?, ¿sus declaraciones? ¿Qué pasa? No entiendo señoras, mamás, papás, víctimas que aún están esperando y no les dan solución, no les devuelven la paz, padres y familias. ¿Qué están esperando? ¿Qué la ley nos proteja?”.
UN DÍA DE LUTO

Más adelante Piazza escribió: “Hoy es un día de luto más para los que sufrimos la aberración de la violación y como presidente de una fundación que lucha hasta la muerte contra eso, decreto que el fallo es una injusticia, una tomada de pelo, un sarcasmo siniestro para los que queremos sólo ser felices y vivir en un mundo de armonía y no nos dejan.

“Sólo diré que esto seguirá, no quedará así porque hay mucho por hacer. Quería hacer conocer mi opinión a la gente de mi Santa Fe natal y decirles que, en verdad, estoy avergonzado de quienes nos cuidan, de nuestros jueces y de nuestro cobarde sistema psicópata”.

En el final Piazza quiso dejar un mensaje para todos los abusadores: “Sólo les deseo que esta noche al poner la cabeza en la almohada sueñen con un nene o una nena que es corrompida por su padre y sientan lo que se siente y verán qué equivocados están. Que Dios los ayude de verdad; la vida no termina aquí y tiene sus vueltas.

“Y a ustedes mamás, papás, chicos, chicas: es hora de no ser más un perrito con miedo. ¡Salgamos a denunciar y no callar! Es nuestra vida, es nuestro cuerpo, es nuestra felicidad. Que nadie, por más juez, por más letrado, por más padre o perverso puro, pueda dejarnos con un violador paseando por la peatonal de Santa Fe. , concluyó.

miércoles, 24 de junio de 2009

GRUPOS DE MUJERES TEJEN COLCHAS PARA DENUNCIAR EL ABUSO SEXUAL


Varias latinas de Houston, muchas de ellas amas de casa, con o sin papeles, de escasos recursos económicos, iniciaron una singular campaña contra las agresiones sexuales a través de su trabajo colectivo en varios quilt, o colchas hechas de retazos.

“Estos pedazos de tela, representan la voz de muchas personas que en este momento no pueden usarla. Son voces unidas desafiando el silencio”, dice Concepción Miranda, especialista del Houston Area Women Center (HAWC), en referencia a las colchas que varias mujeres tejen juntas como expresión de protesta por la violencia sexual doméstica.

Las imágenes de las colchas son muchas y poderosas: una mano con un puño cerrado del que brotan gotas de sangre, rosas que pierden pétalos, corazones con y sin espinas, manos abiertas dispuestas a ayudar.

Los mensajes son profundos y reflexivos: “El sexo no es dolor, significa amor”. “Mi cuerpo es mío, no se toca, no se viola, no se mata”. “No calles, tienes que decirlo. La violencia sexual te cambia la vida. Te arranca tus sueños, las sonrisas”, entre otros.

El problema del abuso sexual doméstico es complejo porque tiene un índice muy bajo denuncias.

Sólo el año pasado se reportaron aproximadamente 8,500 casos de asalto sexual en Texas, según el HAWC, pero los especialistas señalan que más del 60% de este tipo de casos en el país queda sin reportar.

La última encuesta realizada por el Texas Council on Family Violence (TCFV), un organismo sin fines de lucro, indica que dos de cada cinco mujeres hispanas en Texas han experimentado abusos severos y una de cada cinco hispanas en Texas ha sido forzada a tener sexo en contra de su voluntad.

La violación y el asalto sexual son de los crímenes de los que menos se habla, pues en muchos casos lo lleva a cabo un conocido o familiar y se teme denunciarlo”, explica Miranda, cuya organización ayuda a víctimas de violencia doméstica y sexual.
Por eso, en HAWC decidieron retomar la tradición del quilt y contar una historia.

Laprimera colcha surgió cuando el HAWC fue a dar una charla a un grupo de mujeres hispanas de la iglesia Impact Houston, en Weber St., a fines del año pasado.

“Nos dijeron: ‘imagínense que alguien está aventando gente de lo más alto al vacío. ¿Ustedes que harían para evitarlo?’ Una señora respondió: ‘Yo pondría un letrero que dijera alto a la violencia’. Pero otra dijo: ‘¿Qué tal si ese papel se pierde?, pues lo hacemos en otro material’. Así nació la cobija. Nuestra idea era crear una comunidad libre de maltrato”, cuenta Magdalena Gallindo, directora del Ministerio de Mujeres de Impact.

Y así, 60 mujeres mexicanas se pusieron manos a la obra: unas escribieron los mensajes en inglés y español, otras los bordaron, otras pusieron lentejuelas.
“Muchas de nosotras estuvimos calladas. Pero hay que terminar con el abuso. Tengo seis hijos, cuatro con el matrimonio sufrido, dos con el matrimonio feliz. Yo ya vi la luz”, cuenta María Martínez, que participó.

En febrero, la colcha estuvo lista. Al conocer lo que habían hecho las mujeres de Impact, empezaron a surgir otras colchas. La idea es que a final de año puedan exhibirse en un museo de Houston, dice Miranda.

Una de ellas fue creada en mayo por mujeres inmigrantes de entre 30 y 60 años que toman cursos de inglés en la escuela de Félix Tijerina, en la calle Sherman. En la cobija aparece un árbol de la vida del que salen nuevos frutos.

Otra, la realizaron amas de casa hispanas que tomaban clases en el programa HIPPY (Home Instruction for Parents of Preschool Youngsters) que enseña a padres a ayudar a sus hijos a tener éxito académico en la escuela Brookline, en el South Loop.

“Es como una cadenita, debemos ir ampliando el tema y mejorando a la comunidad”, dice Ana Marjorie Torres, madre de dos hijos, que participó en esta colcha.
En febrero, las mujeres de Impact viajaron a Austin para pedir más fondos contra la violencia doméstica. “Recuerdo que una de las mujeres me dijo: ‘me trajeron para hacer el quehacer y ahora estoy hablando con congresistas’...”, cuenta Gallindo.

FISCALÍA DE DELITOS SEXUALES DE LA PROCURADURÍA DEL DISTRIFO DEDERAL



"Sin duda el que el Gobierno del Distrito Federal y en especial la Procuraduría mediante la Fiscalía de Delitos Sexuales hayan mejorado sustancialmente las Instalaciones en donde se atienden a las victimas de abuso sexual es un triunfo para aquellos sin voz ni voto, los niños, más sin embargo no podemos dejar de recordar que lamentablemente existen a la fecha de hoy, muchas carencias en la Procuración de Justicia de este Delito Grave.
Como la aprobación de Iniciativas de Ley, que buscan NO REVICTIMAR A LOS QUE YA FUERON VICTIMADOS, y que tristemente NO fueron aprobadas en la actual Legislatura del D.F"
Confiamos que pronto con el apoyo de ciudadanos y Organizaciones Civiles, se logre legislar para la protección de los menores victimas de abuso sexual.


Según la Nota:

Los niños y adultos víctimas de agresiones sexuales ya no tendrán que presentarse a denunciar teniendo como "testigos" a sus presuntos victimarios, ni sus familiares tendrán que compartir las sillas con los parientes de los acusados.

La Fiscalía de Delitos Sexuales de la Procuraduría capitalina (PGJDF) cambió su aspecto duro, por uno amable.

Sin dar a conocer el costo de la inversión, ayer fueron presentadas las nuevas instalaciones del área de atención a víctimas de delitos sexuales en las cuáles se pretende brindar un servicio más cálido, principalmente a infantes.

La remodelación fue realizada a partir de recomendaciones de la CDHDF y el personal que estará a cargo será únicamente mujeres.

"Es una perspectiva donde buscamos generar dignidad, el clima de confianza, el trato especializado, explicó el Procurador Miguel Ángel Mancera.

"Por supuesto la infraestructura adecuada para que nuestro personal de la fiscalía de delitos sexuales pueda realizar las funciones y pueda llegar con mucho mayor prontitud al esclarecimiento de los hechos que aquí se denuncian", añadió.

En el área las paredes están pintadas de múltiples colores, los espacios para niños están adecuados para su estatura, hay una alberca de pelotas, una casita, rompecabezas, crayolas y juguetes.
Mancera comentó que, en promedio, se reciben en la fiscalía entre 30 y 40 averiguaciones previas por distintos tipos de agresiones sexuales, principalmente abusos, de las cuáles se resuelven 7 de cada 10.

martes, 23 de junio de 2009

EFECTOS DEL ABUSO SEXUAL EN LOS NIÑOS.



Al igual que las niñas, los niños experimentan culpa, vergüenza, tristeza y autoestima baja.

• Frecuentemente son autodestructivos, se mutilan, tienen mayor conducta suicida y pueden incurrir en conducta de alto riesgo.

• Pueden padecer de trastornos psicológicos como depresión mayor, bulimia, desorden de personalidad antisocial, problemas de conducta y desorden de personalidad fronterizo.

• Suelen tener fantasías con otros niños, aunque la mayoría no se convierte en agresor sexual.

• Son propensos a reacciones psicológicas y fisiológicas disfuncionales y de estrés, así como la fantasía de un cuerpo pobre (hipertensión, dolor de pecho, perturbación al dormir, pesadillas, respiración corta y trastornos alimentarios). Si sufrieron trauma anal son susceptibles a estreñimiento o a ensuciar su ropa con heces.
Fuente: Dra. Vilmania Mambrú, psicóloga clínica del Programa PAF de la Universidad Carlos Albizu.

Impacto en hombres

• Tienen a menudo problemas severos para relacionarse, tanto con hombres como con mujeres, porque asocian la sexualidad con dolor y humillación. No se sienten capaces de rechazar propuestas sexuales no deseadas o de protegerse de contagios. Los miedos y/o temores de establecer relaciones, obstaculizan la posibilidad de sostener una relación emocional prolongada, y sufren de impotencia circunstancial, sobre todo con parejas que tienen ataduras emocionales; se agudiza porque tienen mayores problemas de autoestima que las mujeres.

• Tienden a ser hipervigilantes con hombres, sobre todo si su abusador fue masculino, por lo cual expresan con mayor facilidad sus problemas emocionales a las mujeres.

• Creen que no pueden proteger sus límites interpersonales y a su vez presentan problemas de confianza, temen que los demás vean sus fracasos o vulnerabilidades y por consiguiente puedan abusar de ellos, tienden a recurrir al aislamiento.

• A menudo se presentan torpes emocionalmente, cargados de rabia y agresividad.

• Es común que exhiban conductas de autosatisfacción y compulsivas como: gastos compulsivos, masturbación excesiva, consumo de pornografía, búsqueda de compañeros anónimos. La sexualidad compulsiva es una manera de demostrarse su propia capacidad para sentir y que no son 'gay' o “débiles”

ABUSO SEXUAL INFANTIL



La mayoría de los niños y niñas que están siendo victimas de ABUSO SEXUAL no se lo cuentan a nadie porque creen que los adultos no les vamos a creer y se avergüenzan por sentirse culpables de esta situación.

A veces no saben como contarlo, que palabras usar, a veces todavía no hablan. Generalmente esta dramática situación se vive en el cuerpo y los chicos muestran cambios en su comportamiento..Hace muchos años atendí a una nena de 1 año que pudo contarme con juegos y señalándome su propio cuerpo y el de una muñeca bebé la cruda y temible realidad de haber sido abusada por su abuelo. Recuerdo que luego de varios encuentros con ella fui hasta su casa, en la provincia de Buenos Aires y me llevó al cuartito de herramientas de su abuelo “tata”” para ella. Allí se despojó cruda y violentamente de su pañal y frotando sus partes más intimas dijo determinante” –tata, tata, tata, ashí-

En general cuando llega un niño a la consulta por sospecha de ser abusado, lo primero que uno desea es que esta sospecha no se confirme, La mayoría de las veces debemos confirmarla.

Los chicos nos muestran, a los gritos aunque estos sean silenciosos, si han sido abusados.


Abordar esta problemática genera angustia, no solo en la victima sino en su entorno familiar. Los padres se sienten responsables de no haberse dado cuenta a tiempo y se culpabilizan unos a otros. En niños grandes sucede a veces que la culpa recae sobre ellos.

Una intervención en el momento adecuado, la posibilidad que pueda contarlo una y mil veces, el trabajo necesario para desculpabilizarlo y desresponsabilizarlo promoverá en el niño ó niña un camino distinto al mundo de relaciones con el adulto y un nuevo encuentro con su cuerpo.

Muchas veces los que cuentan el abuso son adultos que se animan a relatarlo varios años después de haberlo padecido .El trabajo es el mismo, en ese adulto hay atrapado un niño abusado y buscará relaciones abusivas hasta no confrontarse con esa atroz realidad de su pasado que se actualiza.

Siempre digo el abuso infantil es “ un tiro en la cabeza de un niño” Como cirujanos del alma necesitamos abrir y limpiar hasta que no quede mas esquirla que la del recuerdo y que el mismo ayude a través del poder de la resiliencia a gestar nuevas potencias.

Sabemos recupérarlos pero tratamos de no llegar a esa instancia, preferimos prevenir el ABUSO.

Nuestro deber como papás, maestros, familiares es poner ATENCION sin por ello atemorizar a los chicos. Una mirada responsable y sostenida, un buen par de orejas abiertas y ojos que miren profundo ayudará a proteger a nuestros chicos.

El abuso sexual infantil puede manifestarse de diferentes maneras: desde una mirada lasciva e inapropiada de un familiar, la manipulación del cuerpo de niño, la perpetración de actos sexuales orales, la pedofilia hasta la violación.

Los síntomas ocasionados por el Abuso Sexual en los niños, son manifestados de diferentes formas pudiendo ser conductuales, físicas y/o emocionales.

FUNDACIÓN MARGENES Y VINCULOS


El encubrimiento de la familia y la sensación de que puede tratarse de una situación normal hacen que muchos casos de abuso sexual en menores escapen a la justicia.

Hasta los cinco o seis años de edad, y siempre y cuando no haya dolor físico, el niño ni siquiera llega a ser consciente.
De los seis a los nueve generan una sensación de inseguridad, de desagrado, y toman conciencia de que lo que ocurre es algo secreto. A partir de esta edad puede aparecer daño psicológico al comprender que algo no anda bien.

Las conclusiones son de la psicóloga Celia Nevado, coordinadora del equipo de atención a menores víctimas de abusos sexuales de la provincia, que comenzó a funcionar a finales de año.
Este dispositivo está gestionado por la Fundación Márgenes y Vínculos con financiación de la Junta. En ese tiempo los profesionales se han hecho cargo de un total de 45 casos en la provincia que aún permanecen abiertos. La mayoría de ellos tienen como víctima a niñas de entre seis y ocho años de media que se enfrentan a un proceso lento con riesgo de secuelas.

Proceso

Nevado aseguró que «la mayoría de los menores que lo terminan contando son conscientes de que pasa algo raro y es entonces cuando entra en la espiral». De esta forma definió todos los pasos que tienen que recorrer los afectados desde que se constata el abuso hasta que se llega a juicio. Se trata de recordar una y otra vez cómo han ocurrido los hechos y pasar por reconocimientos médicos y psicológicos que generan una sensación de miedo e inseguridad en los pequeños», insistió la especialista.

Para que se abra un proceso con un menor que puede derivar en una denuncia no es necesario que haya habido violencia física o violación. Se considera abuso a contactos y tocamientos para satisfacer los deseos sexuales del agresor. Eso sí, para iniciar el trámite debe constatar el delito un profesional que puede ser un médico, profesor, agente de policía o especialista.

En los últimos años se ha producido un aumento de las denuncias, pero eso no quiere decir que haya más casos sino que son más visibles. En ello ha influido el aumento de los dispositivos de protección como los teléfonos de atención al menor de la Junta, que «llegan a colapsarse, según admitió ayer la directora general de Infancia y Familia de la Junta, Carmen Belinchón, que asistió a la presentación de programas de tratamiento y evaluación de menores víctimas de violencia sexual en Cádiz.

Más visibles

«Hemos visto una mayor implicación de la sociedad para denunciar cuando hay sospecha de un delito de este tipo», insistió la responsable andaluza. El abuso sexual es otra forma más de maltrato infantil y sólo en 2008 supuso el 8,2% de las denuncias por este motivo, según datos del informe anual del Observatorio de la Infancia en Andalucía, publicados recientemente.

Belinchón insistió en que en todo el proceso hay que «proteger la intimidad del menor a toda costa e intentar reparar el daño. Tenemos que tener en cuenta que trabajamos con niños y que la realidad para ellos es muy diferente», señaló. En este sentido, aseguró que se pueden tardar hasta ocho meses en que un niño consiga contar algo, pero también hay otras vías como los dibujos o determinadas reacciones ante estímulos que pueden evidenciar el delito, por lo que instó a padres, familiares y educadores a «estar atentos a cualquier comportamiento extraño que pueda llevar a sospecha.

El equipo de prevención de abusos sexuales a menores es una más de las herramientas con las que cuenta la Junta para detectar situaciones de riesgo. Para ello se ha apoyado en la Fundación Márgenes y Vínculos, que ya gestiona los casos de acogidas temporales y atención a menores con problemas. Su presidente es Francisco Mena, que rescató ayer datos de un informe de ámbito nacional según los cuales, un 23% de las niñas y un 16% de los niños han sido víctimas de abusos, aunque sólo una mínima parte salen a la luz.

Mena aseguró que el 60% de los casos se producen en el entorno familiar, porque «el agresor puede hacerse con la confianza del pequeño y pedirle que no cuente nada». De la misma forma, consideró que si la sospecha está suficientemente fundamentada, «lo mejor es denunciar». Una vez se constata el hecho, se pone en marcha todo el dispositivo jurídico asistencial. Se trata de un proceso duro en el que el sufrimiento del menor es inevitable, por lo que solicitó «una simplificación del mismo para evitar la victimización de los denunciantes.

ACCIONES GUBERNAMENTALES


La inminente celebración del "Día Internacional del Amor por los Muchachos", en el que pedófilos de distintas partes del mundo "festejan" su condición, alertó a distintas organizaciones sociales que calificaron como "un delito grave" al evento difundido a través de Internet.

La asociación de origen suizo Cadena Internacional de Oración por Niños y Adolescentes, CIONA, organizó un acto para repudiar la jornada también conocida como "día del orgullo pedófilo".

A través de una página web, pederastas de todo el mundo alientan a dedicar dos días al año para celebrar su "cariño y amor" hacia los niños. La celebración tiene lugar el primer sábado después del solsticio de verano de ambos hemisferios. Este año será el próximo sábado 27.

El Instituto Nacional Contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi) calificó al evento como un delito que utiliza Internet para su difusión y publicidad. "No es una fecha para celebrar. Tras ese mensaje de que son niños para amar, hay una forma de abuso sexual", señaló Adriana Domínguez, titular de la delegación cordobesa de dicha entidad.

Sara Torres, co-coordinadora de la Red No a la Trata y presidenta de la Coalición Internacional Contra la Trata de Personas (CATW) en Argentina, expresó que el evento organizado desde Internet es "un delito grave, una provocación de los pedófilos". "Se trata de una forma de naturalizar el abuso sexual infantil", puntualizó.

"Boylovers". Desde Internet, los organizadores del "día del orgullo pedófilo" piden recluirse en el hogar y homenajear a los "amables, cuidadosos y valientes hombres" que dedicaron sus vidas a "amar, cuidar y acompañar a los muchachos", como así también a los niños que desafían "las maliciosas y artificiales normas" que prohíben las relaciones con adultos.

Los "boylovers" o "amantes de chicos", tal como se definen, rechazan ser calificados como abusadores. Dicen que mantienen relaciones sexuales consentidas con menores, y que desde tiempos inmemoriales los niños se han "interesado" por los adultos.

La celebración pedófila salió a la luz el año pasado en España, cuando varias organizaciones marcharon para repudiar el evento y pidieron al gobierno que tomara medidas contra sitios de pornografía infantil que promueven el abuso sexual.

Tiempo después se supo que la convocatoria publicitada por los pederastas no era de 2008 sino de 2006. Sin embargo, la página del "Día Internacional del Amor por los Muchachos" nunca dejó de actualizarse ni de invitar a los pedófilos de todo el mundo a protestar contra quienes, según ellos, los califican como "monstruos". El sitio se jacta de haber recibido más de 200 mil visitas hasta el momento.

A diferencia de otras jornadas en las que la celebración incluía maratones de chat entre pedófilos de todo el mundo, esta vez, los "boylovers" piden celebrar en la tranquilidad del hogar, encendiendo una vela azul en la casa, o bien, en un lugar público.

Precauciones en la Web . El defensor de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, Héctor David, entiende que las celebraciones pedófilas son una "apología del delito" que deben alertar a los adultos de la importancia de cuidar a los niños cuando se conectan a Internet.

"Con el avance de la tecnología, aparecen nuevas formas de explotación sexual y violencia hacia los niños", señala David.

Según el defensor, aproximadamente uno de cada cinco chicos que navega por la Red es víctima de un ataque.

David asegura que no se trata de negar la tecnología sino de "alertar a los adultos" para que sepan guiar a sus hijos en la Web y los hagan partícipe del aprendizaje de medidas preventivas.

En Córdoba . El repudio de la Cadena Internacional de Oración por Niños y Adolescentes, será el miércoles 24, coincidiendo con la fecha que los pedófilos eligieron el año pasado para el evento mundial. La cita es a las 15.30 en la Plaza de la Intendencia.

En Internet. El pasado 14 de junio y ante la inminencia de una nueva celebración, la entrada sobre el "Internacional BoyLove Day" fue eliminada de la enciclopedia libre y gratuita Wikipedia.

lunes, 22 de junio de 2009

GROOMING


Grooming se denomina a la «estrategia» utilizada por abusadores sexuales para manipular a niños, niñas y adolescentes así como a los adultos de su entorno encargados de su cuidado, para poder tener el control total sobre la víctima en el momento de la situación de abuso.
Se trata de un proceso en el que el abusador vence la resistencia del niño, niña o adolescente mediante una secuencia de acciones de manipulación psicológica.
También se utiliza esta estrategia para silenciarlos una vez que el abuso ha tenido lugar”.
“La generalización de internet –agregó– ha llevado a la aparición de distintos fenómenos y conductas, como que pueden dañar a nuestros niños.
Entendemos que es importante que estén preparados para protegerse frente a estos posibles riesgos; que aprendan las formas en que sus derechos pueden ser vulnerados y que conozcan las pautas saludables para interactuar en línea, así como también a discriminar los contenidos convenientes de los que no lo son”,.

Todo esto conlleva dificultades para la intervención y sanción ante este tipo de delitos. “Ha pasado en los juzgados que algunos dicen que sin penetración, no hay abuso. ¿Qué nos espera cuando vayamos con un caso que sea vía Messenger?”, se interrogó.
El problema está ligado a la existencia de una situación encubierta, producto de un proceso de manipulación, por el cual el menor no se siente violentado.

Sin embargo, todo ello apunta al fin perseguido por el adulto. “La víctima puede ser expuesta a material sexual inadecuado, ilegal, ofensivo o traumático (a través de imágenes pornográficas, videos, dibujos y animaciones, mensajes de texto, correos electrónicos, relatos, sonidos y música). O puede darse una situación de cíber-abuso sexual unidireccional o bidireccional, por medio de texto o imágenes.

Algunas de las acciones que se realizan como parte del proceso de grooming son punibles de acuerdo a la ley penal vigente. Por ejemplo, el envío por internet de fotos y videos de carácter pornográfico a un menor con el que se entabló un contacto por ese medio, y con el propósito de corromperlo, resulta constitutivo del delito de promoción de la corrupción de menores de edad.

LA PEDOFILIA ES SIGNO DE DECADENCIA MORAL


El famoso escritor británico Arthur Clarke,autor de 2001 "Odisea del Espacio" había relatado y reinvindicado, en una entrevista periodística, su costumbre de tener relaciones sexuales con chicos.Y estas declaraciones las hizo en un momento delicado pues el principe Carlos lo investiría como caballero.

Arthur Clarke,vive desde 1956 en Sri Lanka.Tiene una casa junto al mar que es una especie de oasis tecnológico.allí,en la ciudad de Colombo,el autor de "El fin de la infancia" dijo crudamente: " En cuanto llegan a la edad de la pubertad.. OK, no hace daño.Creo que lo que más lastima a los chicos-dijo-es el llorisqueo histérico de sus padres después.Si los chicos no se molestán ,está bien".

Sri Lanka es uno de los "paraísos"mundiales de la pedofilía.Y el sexo de los chicos es un negocio que mueve plata grande.Como dice el refrán, "el que tiene plata hace lo que quiere" con lo cual el dicho popular brinda,a quien tiene fortuna económica la posibilidad de elegir entre el bien y el mal.Destinar parte del dinero a hacer obras de beneficencia, de caridad y solidaridad o usar el dinero para satisfacer bajos instintos producto de la debilidad sexual con lo cual se contribuye a aumentar la corrupción en las costumbres sociales.Entre los cuales figuran estas "vacas sagradas"de la literatura que no tienen ningún empacho de proclamar su debilidad moral.

A los que usan el dinero para estos menesteres los denunció oportunamente la UNICEF,el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia que reveló que turistas y hombres de negocios de países ricos son los principales clientes del millón de niños asiáticos que ejercen la prostitución.

El abuso sexual de niños por parte de turistas extranjeros ha sido denunciado también en varios países sudamericanos,africanos ,Indonesia,Kenia ,la India.

El informe de la UNICEF da cuenta que la prostitución infantil en Asia se conc
entra en prostíbulos o en los deniminados salones de masajes donde muchos niños viven como "virtuales esclavos".¡Que nos deparará el futuro a los habitantes de la ciudad de Buenos Aires!,donde la legislatura porteña se apresta a aprobar la ley sobre contravenciones donde han sido eliminadas la prostitución,la ebriedad y la vagancia.Es decir, que de ser aprobadas estas contravenciones las prostitución no tendrá penas y si será una pena ver como serán prostituidas las personas por los inescrupulosos de siempre.

El informe de la UNICEF explica que hay muchos factores que alientan la prostitución infantil,entre ellos las penurias económicas.Y en esta era del turismo barato son cada vez más los viajeros de las naciones industriales que recurren a la prostitución infantil.Muchos ricos viajan a Asia para satisfacer sus bajos instintos y evitar el riesgo de ser descubiertos y encarcelados en sus países de origen o por creer que las relaciones con niños aleja el peligro del SIDA.

El informe de la UNICEF está basado en un estudio de la organización Pongámos Fin a la Prostitución Infantil en el Turísmo Asiático,dado a conocer en Tailandia.Esta entidad, que también debería crearse en la Argentina,dice que la prostitución infantil se desglosa en 300.000 niños en India; 100.000 en Tailandia; 100.000 en Taiwan; 100.000 en Filipinas; 40.OOO en Vietnam; 30.000 en Sri Lanka y miles en China.

Se estima que 150.000 niñas nepalesas de menos de 16 años,trabajan en prostíbulos y hasta 40.000 niños bengalíes son obligados a ejercer la prostitución en Paquistán.
Aun no se ha dado a conocer el trabajo encomendado por la UNICEF, a una universidad de Yakarta, para que determine cuántos niños de Indonesia se encuentran en "ciercunstancias difíciles", lo que comprende todos los aspectos del abuso sexual.Una vez completado el estudio tendremos un cuadro más preciso sobre cómo se obliga a trabajar a muchos niños,especialmente en este perverso oficio de la prostitución.

Por todo ello hacemos un llamado a la comunidad internacional para que se ponga fin a la violencia en la que viven los niños del mundo.Y pedimos un minuto de silencio por los niños que sufren y para aquellos que mueren o están a punto de morir en el mundo por la irracionalidad de los adultos.

ABUSO SEXUAL INFANTIL EN AMERICA LATINA



El abuso sexual infantil es una amenaza para niñas, niños y adolescentes en todo el mundo. En la mayoría de países de América Latina la violencia contra los niños se incrementa, mientras que el accionar de los gobiernos para prevenir, atender a las víctimas y sancionar a los agresores es insuficiente.

En este sentido, exhortamos a los administradores de justicia de América Latina y el mundo a anteponer el principio del interés superior del niño para asegurar la sanción a los responsables de los abusos sexuales. Asimismo, a la ciudadanía a mantenerse vigilante en la protección y promoción de lo más valioso que tenemos: nuestros niños, niñas y adolescentes.

Solamente en Nicaragua, la Policía Nacional, a través de la Comisaría de la Mujer, atendió el año pasado (2008) 3,797 denuncias de delitos sexuales; el 80% corresponde a los delitos de violación, estupro y abuso sexual infantil.

Sin embargo, esto pasa a formar parte de las estadísticas internacionales que indican que 150 millones de niñas y 73 millones de niños menores de 18 años tuvieron relaciones sexuales forzosas o sufrieron otras formas de violencia sexual con contacto físico (OMS).

Que cada hora 228 niños/as padecen de explotación sexual en América Latina y el Caribe. Dos terceras partes de las víctimas de abuso sexual son de sexo femenino. En la mitad de los casos los atacantes viven con las víctimas y son familiares directos. (Nils Kastberg, Director Regional de Unicef para América Latina y el Caribe)
Es alarmante el incremento progresivo de los casos de agresiones sexuales a niños y adolescentes. Un panorama incierto puesto que las estadísticas son aún subregistros que sólo dan una pincelada a la gravedad del problema.

Si tenemos en cuenta que la mayoría de casos no son denunciados, si incluimos las repercusiones del abuso sexual en las familias, nos damos cuenta que la tarea ciudadana es exigir que las autoridades en cada uno de los países busquen una respuesta inmediata que sancione a los responsables, atienda a las víctimas y establezca acciones preventivas permanentes.

En Nicaragua, las víctimas claman justicia, la ciudadanía sensibilizada y consciente del problema está indignada por la falta de respuestas y políticas que ataquen de raíz ésta pandemia por el contrario estamos siendo testigos de la invisibilización de este problema, que ubica en ventaja a los violadores sexuales de niños, niñas y adolescentes y en desventaja a las víctimas.

Víctimas y familiares que denuncian estos abusos ante las autoridades competentes, que a veces pasan más de ocho meses yendo y viniendo de la policía, los juzgados, la fiscalía y que aún esperan una sanción basada en las leyes.

Muchas de estas víctimas, han tenido que soportar contar una y otra vez cómo le sucedió el abuso, han sufrido humillaciones, reprogramaciones de sus casos, cansancio, hambre y a pesar de todo el dolor, también se enfrentan a la insensibilidad y complicidad de algunos administradores del sistema de justicia cuando emiten sus sentencias.

La mayoría de los ciudadanos desconocemos que nuestra legislación actual, contempla sanciones severas contra los abusadores sexuales, las penas privativas de libertad van desde los 12 hasta los 30 años de prisión. Es importante decir que este nuevo Código aprobado en 2008, incorpora nuevos delitos que sancionan otras formas de violencia sexual, como los delitos relacionados a la explotación sexual comercial.

Sin embargo, el problema no es la falta de leyes, sino, su aplicabilidad en los procesos judiciales, que faciliten a la víctimas restituir su derecho y acceder a la justicia, ya que muchos procesos judiciales terminan en una situación de impunidad. Dentro de este contexto radica la responsabilidad directa de los administradores de justicia, es decir, la Policía Nacional de Nicaragua, Ministerio Público y el Poder Judicial.

Invitamos a los administradores de justicia a ser más vigilantes, honestos y sensibles ante la problemática del abuso sexual, a evitar la revictimización en el sistema de justicia, a ser más capaces en cuanto a sus conocimientos en la aplicación de leyes desde un enfoque humano y con sensibilidad social que no permita la constante reprogramación de los juicios, el cansancio de la familia ante la necesidad de hacer prevalecer la justicia.

La verdad es que todos y todas debemos contribuir a la lucha contra el abuso sexual y está en las autoridades la responsabilidad de difundir estas leyes, no sólo a los adultos, sino también a niñas, niños y adolescentes a quienes es necesario informar sobre las sanciones para quienes atentan contra ellos y ellas y los factores de riesgo implicados tales como maltrato, abandono físico, material y afectivo, hacinamiento, bajo nivel educativo, relaciones de poder (adulto-niño / hombre-mujer) entre otros. Por tanto, es urgente aplicar programas de prevención desde el Estado y el cuidado en las familias que se enfrenta el abuso sexual infantil.


hablemosde.abusosexual@gmail.com
Movimiento contra el abuso sexual – Nicaragua

miércoles, 17 de junio de 2009

SOBRE EL ABUSO SEXUAL INFANTIL


Hace más de veinte años el pedófilo que terminó suicidándose, Richard Gardner, “inventó” el “síndrome de alienación parental”, conocido como “SAP”. Gardner nació el 28 de abril de 1931 y se suicidó acuchillándose, el 25 de mayo del 2003. El reporte de su necropsia se puede encontrar en http://cincinnatipas.com/dr-richardgardnerautopsy.html
Utilizó sin escrúpulos y para sus propósitos económicos, su trabajo de tiempo parcial, como voluntario en el College of Physicians and Surgeons de la Universidad de Columbia. Jamás fue profesor de psiquiatría de esa universidad. Su curriculum vitae es inaccesible, sólo se sabe que fue sargento del ejército estadounidense.

Si pueden resistir el profundo malestar que sin dudas les provocará, entren en la página defensora de la pedofilia http://pedophileophobia.com/Richard%20Gardner.htm Allí podrán encontrar su ideología y la falta de seriedad científica de su “SAP”, diagnóstico que puso al servicio de abusadores sexuales de niños y niñas.

Cabe señalar que la Universidad de Columbia publica en su editorial los trabajos de sus profesores, cosa que jamás ocurrió con el siniestro Gardner por no ser profesor allí. Este inescrupuloso publicó sus libros en Creative Therapeutics, su propia editorial difundiendo así su perverso invento.

Valiéndose del prestigio logrado entre abusadores y golpeadores, se enriquecía con su trabajo de “perito de parte” en divorcios controvertidos en donde había acusaciones de abuso sexual de hijos e hijas.

Para defender lo indefendible, el abuso sexual, el “SAP” le resultaba un instrumento perfecto en el marco de dominación patriarcal: “la madre había alienado a sus hijos poniéndoles en sus cabecitas abusos inexistentes”

El “SAP” además aparece, cuando las denuncias de abuso sexual infantil empiezan a surgir en los sectores medios y altos de la sociedad. Quienes tienen no sólo los recursos intelectuales sino también económicos para pagar a sus abogados y abogadas defensores y sus peritos y peritas cómplices.

El trabajo más meticuloso que he leído hasta el momento, donde se ponen de manifiesto las maniobras fraudulentas de Gardner para tratar de imponer su redituable SAP es el de Jennifer Hoult, J.D. The Evidentiary Admissibility of Parental Alienation Syndrome, publicado en Children’s Legal Rights Journal Volume 26, Number 1 Spring 006 disponible en inglés en http://www.jfcadvocacy.org/amicus-briefs/PAS-ABA.pdf

Los perversos como este individuo, no son tontos y suelen ser muy hábiles. Sin duda le fueron y son útiles para su propósito algunos mitos sociales bien instalados: a) El poder sobre natural de las madres… mujeres, herederas de las poderosas y maléficas brujas medievales, capaces de todo…hasta de lavarles el cerebro a sus hijos y de llenarles la cabeza con abusos sexuales inexistentes.
b) Los chicos mienten, son unos manipuladores innatos, son capaces de todo desde que nacen para lograr sus siniestros propósitos: manipular a los adultos.
c) Los seres humanos somos completamente manipulables.


Desarticulando mitos:

a) Ojalá fueran ciertos nuestros poderes sobrenaturales femeninos. ¡Las cosas que haríamos sólo moviendo nuestras narices!

Para colmo, nuestros rebeldes hijos rara vez quieren hacer lo que les pedimos.

b) Los chicos no son manipuladores, menos aún cuando se trata de abuso sexual.
Nadie puede fantasear acerca de lo que no conoce.


Los chicos no mienten, jamás pueden inventar historias que ponen de manifiesto en sus relatos o en sus dibujos situaciones propias de la genitalidad adulta cuando no las han vivido, diría mejor, padecido.

c) Si esto fuera cierto, las empresas y los candidatos políticos no necesitarían gastar fortunas en nuevas campañas publicitarias. Con lavarnos la cabeza una vez sería suficiente.

Los abusadores sexuales infantiles se aprovechan de nuestra salud mental. Las personas comunes no podemos siquiera imaginar que un adulto sea capaz de, amenazar, someter y tomar como objeto para sus propósitos sexuales a un niño o niña.

Como nos resulta impensable, defensivamente, inmediatamente lo rechazamos y lo negamos.
En lugar de creerle a los niños y niñas, por esta negación, quienes desconocen la realidad del abuso sexual infantil, piensan: ” ¿Cómo X tan correcto/a, tan educado/a, tan cordial… puede ser capaz de semejante acto?”

“Seguramente son inventos de esta criatura…tiene tanta imaginación… vaya a saber lo que vio en la tele…”
Atención:
Cuando un niño o niña tiene el coraje de poder hablar del abuso sexual que padeció es porque a encontrado alguien en quien supone puede confiar.
Al revelar el abuso sexual está luchando contra todas las amenazas y el minucioso trabajo psicológico del abusador.
A pesar de su dolor y de su miedo se anima a hablar: es un acto de coraje supremo.
Tengamos en cuenta que:
Los abusadores sexuales infantiles siempre están en el entorno cercano de sus víctimas y ejercen el poder sobre ellas. Profetizan en sus amenazas las más siniestras consecuencias si la víctima habla.
Un niño o niña víctima de abuso sexual que lo revela venciendo todos estos obstáculos, merece al menos un adulto amorosamente responsable que lo escuche, le crea, lo ayude y lo proteja. Que no dude por sus prejuicios, de lo que con valentía esta criatura cuenta.

Si no le creen, las “profecías” amenazantes de su abusador sexual se empiezan a cumplir: “si contás nadie te va a creer…” La red familiar comienza a deteriorarse.

La víctima se empieza a sentirse responsable y culpable de lo que ocurre: “Porque yo hablé todo esto sucede… …ya no me van a querer más, me voy a quedar solo / a”

Si las víctimas de abuso sexual infantil no encuentran la contención y el apoyo necesario callan por mucho tiempo o se retractan.


El “SAP” se ha convertido en estos veinte años en un negocio muy lucrativo y no sólo editorial. Muchos profesionales de todo el mundo viven económicamente de él. (Psicólogos, psiquiatras, abogados, peritos…).

El “SAP” carece de todo fundamento científico, desconoce toda la psicología infantil y sólo sirve y ha servido para absolver a abusadores sexuales infantiles.


Va siendo hora que quienes no cumplan con fidelidad su función sean castigados.
Mientras abogados/as y peritos/ as inescrupulosos mienten y engañan a sabiendas, los y las pequeñas son victimizados una y otra vez por quienes se supone deberían protegerlos. (pediatras, peritos, defensores, jueces…) y nosotros como sociedad toda.
Los que se declaran a si mismos “injustamente” alejados de sus hijos.

Este invento siniestro al servicio de abusadores sexuales de niños y niñas, es el argumento utilizado en todo el mundo por los padres autotitulados “injustamente” separados de sus hijos.

Lo difunden a diestra y siniestra y de tanto repetirlo convencen de su existencia y lo que es peor hasta logran que la opinión pública, que carece de toda formación médica y/o psicológica, ingenuamente les crea.

Favorece su propósito la complicidad inmoral de “colegas” que han hecho del “SAP” una renta asegurada.

Recordemos que no resulta fácil que se sostenga en el tiempo una mentira inducida.
Si no la puede sostener coherentemente un adulto menos aún puede hacerlo un niño o niña.

Todos los niños y niñas tienen derecho a ser escuchados y respetados en sus elecciones, ello está sostenido legalmente en la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño.

Apelar y difundir sin vergüenza alguna este inexistente síndrome que está al servicio de abusadores sexuales de niños y niñas y sus defensores es inaceptable.

Nunca es saludable apelar a la mentira para lograr la verdad.

Lic. Mónica L. Creus Ureta

lunes, 15 de junio de 2009

LOS NIÑOS MUY POCAS VECES INVENTAN HISTORIAS DE ABUSO SEXUAL


Los que abusan sexualmente de los niños pueden hacer que el niño esté extremadamente temeroso de revelar las acciones del agresor y, sólo cuando se ha hecho un esfuerzo para ayudarlo a sentirse seguro, es que se consigue que el niño hable libremente. Si un niño dice que ha sido molestado sexualmente, los padres deben hacerle sentir que lo que pasó no fue culpa suya. Los padres deben de buscar ayuda médica, denunciarlo, y llevar al niño para un examen físico y al psiquiatra para una consulta.


¿Qué debemos hacer cuando un niño ha sido abusado sexualmente?


- Si el niño lo dice, escúchele y tómele en serio. Los niños muy pocas veces inventan historias de abuso sexual.

- Si usted está alarmado o siente vergüenza, no se lo demuestre al niño; pues él se sentirá más afectado.

- No le presiones. Apoya al niño evitando gestos, preguntas o juicios que le hagan sentirse aún más angustiado o culpable.

- Si el niño o niña decide hablar, anímale y muéstrale confianza para que diga la verdad y hable con libertad. No lo juzgue, ni lo hagas sentir culpable.
- Solicite apoyo a algún especialista para ayudar al niño y también a la familia en la forma que debe tratar el problema.

- Prepara al niño para esa ayuda. Explícale que tendrá que conversar con otras personas de lo sucedido. Y que todo será muy bueno para él.

¡DIGAMOS NO AL ABUSO SEXUAL INFANTIL!


El abuso sexual infantil es una categoría especial de maltrato que tiene una gran cantidad de manifestaciones y muchas de ellas son tan sutiles que un observador desprevenido no notaría el impacto y consecuencias que tienen para la víctima.

El abuso sexual infantil –para niños o niñas- en su forma más agresiva es la violación que se manifiesta con penetraciones peneales, digitales o con objetos por el ano o por la vagina; pero es igualmente abuso sexual infantil el tocar zonas consideradas íntimas, el forzar a los niños o niñas a tocar a su abusador o a un tercero, el usar a los niños o niñas posando para fotos o videos que muestren sus zonas íntimas o insinúen actividad sexual y el forzar a los niños o niñas a observar cualquier forma de pornografía o actividad sexual en vivo.

Cuando el abuso sexual se da entre personas de primer grado de consanguineidad, hay incesto; es decir, que cualquiera que sea su nombre (abuso sexual infantil o incesto) es un delito y es una condición que altera profunda e irreversiblemente la identidad sexual de la víctima afectando su socialización, su vinculación emocional y sentimental y su ejecución sexual.

Pero lo peor está por venir: quien ha sido víctima de abuso sexual o de incesto tiene una alta probabilidad de repetir esas acciones ahora como victimario con lo que se pone en peligro a toda persona cercana (hermanos, hijos, vecinos, amigos, sobrinos, nietos, etc.) manteniendo la cadena delictuosa por generaciones que incluso llegan a pensar y disculparse con el argumento de que esas acciones son “normales” puesto que han sido parte integral de su vida desde su infancia.


Quien crece en un ambiente con violencia, abuso, incesto, maltrato, robo, narcotráfico o cualquier otro delito o acción ilegal considerará que tiene razón en repetir lo que sus padres o su ambiente le mostraron tan naturalmente y reproducirá un ambiente similar para sus propios hijos.

Denunciemos a los victimarios haciendo conciencia de que si fuésemos víctimas querríamos que alguien asumiera nuestra defensa y protección.

Los niños y niñas son abusados frecuentemente por quienes se supone que habrían de cuidarlos (padres, madres, hermanos, tíos y tías, abuelos y abuelas, etc.). Si no asumimos su defensa cuando identificamos cualquiera de esas formas de violencia contra la niñez, nuestros niños y niñas no tendrán opciones.


Se necesita de nuestra solidaridad. Denunciemos ante la policía, Bienestar Familiar, Comisarías, Fiscalía, Personería y cualquier otro ente de protección.

CASOS DE AS.I EN EL MUNDO.


Recomendación 67/2004, dirigida a Santiago Levy, director del IMSS

Una madre denunció ante la Comisión que durante varias semanas su hija de tres años de edad fue víctima de abuso sexual por parte de un empleado de la Guardería 48 del IMSS, quien estaba asignado al área de cocina.

En la declaración ministerial la menor refirió de su agresor: “Es grande, como mi mamá, y me toca mi colita con el dedo”.

–¿Dónde? –se le preguntó, y ella señaló el área púbica y vagina.

–¿Cuántas veces te hizo eso?

–Muchas…

En el dictamen psicológico se detectó en la niña “alteraciones emocionales características de personas que han sido víctimas de agresión sexual”.

La CNDH confirmó omisión por parte de la directora de la guardería, quien al enterarse no informó de los hechos al Órgano Interno de Control de la Secretaría de la Función Pública en el IMSS, y por parte de los servidores públicos responsables del Departamento de Guarderías, que no realizaron acciones urgentes para proteger la integridad de otros menores, como separarlos del agresor.

El IMSS indicó que los niños estaban seguros, “porque nunca antes se había registrado un suceso como el de la niña, actitud con la que minimizó la gravedad del hecho”.

Recomendación 66/2008, dirigida a Juan Molinar Horcasitas, director del IMSS.

Una mujer relató que llevaba a su hija de tres años a la guardería ADIS de Coahuila, subrogada por el IMSS y administrada por un particular. Un día, al regresar a casa y revisar a la pequeña se percató que sangraba de la vagina; la llevó a una clínica, donde descartaron la violación, pero confirmaron tocamientos y manipulación.

La niña señaló como responsable a una maestra de la guardería.

El titular del área de Auditoría, Quejas y Responsabilidades del IMSS adscrito a Coahuila argumentó que los empleados de la estancia no eran contratados por el Instituto y que éste sólo había convenido la prestación de algunos servicios, “por lo que carecía de competencia para conocer de los hechos denunciados”.

La Procuraduría de Justicia estatal, donde la madre presentó una denuncia contra la educadora y contra quien resultara responsable por el delito de atentados al pudor impropio y otros, concluyó en su dictamen ginecológico que la menor tenía “una lesión en labio mayor derecho con sangrado reciente”.

La nena relató que “en la guardería la cuidaba una maestra con quien jugaba a las pelotas y a la doctora, y que una de esas veces que jugaba en un colchón blanco la maestra le quitó el calzón y le hizo una cortadita con la lengua y le dolió mucho…”.

miércoles, 10 de junio de 2009

LOS CAZADORES DE CIBERPEDERASTAS


México ocupa el segundo lugar mundial en la producción de pornografía infantil, aseguran Microsoft y organizaciones internacionales contra el abuso de menores. Por ello, académicos y legisladores coinciden en que se debe actualizar la legislación para que se penalice en todo el país la explotación sexual de menores, incluidos sus usos electrónicos. Este semanario realizó un recorrido con agentes de la Unidad de Investigaciones Cibernéticas de la PGJDF y comprobó el horror alucinante que es para las víctimas el pretendido paraíso de los pedófilos.

Linux: Hola, soy de la ciudad de Querétaro y tengo una amiga que quiere sexo, tiene 10 años… caliente hasta donde ella quiere, así que contacten para planear reunión con ella.
Pedosexx: Hola a todos y todas, estoy escribiendo desde Cuernavaca, Morelos, México y escribo para pedir que me ayuden si es que conocen un lugar en el DF donde pueda encontrar niñas para tener sexo con ellas.
Estos mensajes son reales y fueron localizados por el antropólogo español Miquel Ángel Ruiz Torres, mientras estudiaba la pedofilia en internet. También observó que una abrumadora cantidad de sitios de encuentro entre ciberpedófilos y de intercambio de pornografía infantil se originan en México. El hallazgo concuerda con la fama que tiene el país como paraíso de pederastas.
Microsoft estima que México es el segundo país productor de pornografía infantil, en tanto que la organización internacional Fin de la Prostitución, Pornografía y Tráfico de Niños (Ecpat, por sus siglas en inglés) estima que desde servidores locales se suben diariamente a internet más de 2 mil páginas de ese tipo al día.
Mensajes como los que localizó Ruiz Torres son los que se encontraba todos los días la oficial Jennifer –conocida entre sus colegas como Linux– cuando navegaba en las redes sociales de menores en las que se cuelan adultos acosadores, así como los sitios de encuentro entre ciberpedófilos. Realizaba esta tarea como parte de su trabajo en la Unidad de Investigaciones Cibernéticas de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal.
“Tengo unas imágenes fuertísimas”, dice la agente mientras recorre el ciberespacio a golpe de clicks. Se detiene en un cuerpo de mujer delgadita, desnuda, encima de un adulto encuerado. Sobre su escritorio se encuentra un expediente con una lista de películas confiscadas en las colonias San Rafael y Tepito.
Uno de los días en que esta reportera visitó la unidad, Linux estaba en una operación encubierta. Se hacía pasar por “Pedrito”, un menor de edad que inventó como anzuelo para atraer la atención de los ciberpredadores. Uno ya había caído en la trampa. Era un hombre que en la página clandestinogay pedía relaciones homosexuales con menores.
“Al principio insistía mucho en que si yo era menor, que si soy delgado, que cuánto peso y cuánto mido. Le interesan mucho esos requisitos. Nos hemos comunicado por correos y mensajes por celular. Ya quedamos en vernos”, explica la oficial.
Yo tengo mucha curiosidad por conocerte, Pedrito, y saber lo que piensas, eres buen chico, me gustaría tratarte… el sábado podrás ir, le escribió ese adulto después de insistir durante días que tuvieran un encuentro personal.

miércoles, 3 de junio de 2009

ESTADISTICAS DEL ABUSO SEXUAL EN MÉXICO


De acuerdo a las estadísticas que públicamente ha difundido la Fiscalía Especializada para la Defensa de los Derechos de las Mujeres de la PGJE, en Chiapas, tan sólo en 2008 más de 60 mil infantes sufrieron algún tipo violencia derivado de la violencia de género.

Hay que señalar que Chiapas es el estado del país donde hay más infantes. Según el INEGI, en 2008 la entidad con mayor porcentaje de niños/as es Chiapas, con 34.3 por ciento, mientras que el Distrito Federal registra el menor con 22.5 por ciento.
Si por cada mujer que denunció violencia de todo tipo en la Fiscalía Especializada para la Protección de los Derechos de las Mujeres en el 2008, hay dos infantes vulnerados en sus derechos de todo tipo, en Chiapas, tendremos entonces 60 mil menores violentados en todos sus derechos en ese mismo periodo.

Esta cifra está fundamentada en los resultados que la propia Fiscalía ha informado a la opinión pública sobre más de 30 mil denuncias de mujeres violentadas, situación que llevó a la cárcel a más de 600 hombres por violencia familiar.
En el análisis sobre la situación de la infancia en Chiapas, en el marco de la violencia de género, el panorama es desalentador para la niñez, pues la situación de la violencia no solo transgrede su seguridad y garantía para una mejor convivencia, que le da la Ley para la Protección de los Derechos de los niños y niñas, sino que esa situación va aparejada con el abuso sexual.

Rostros del Silencio, fue el nombre con el que apareció en el Informe Alternativo realizado por la Red por los Derechos de la Infancia en México de Católicas por el Derecho a Decidir y en su ficha técnica para el Comité de los Derechos del niño y la niña de la Organización de las Naciones Unidas en 1999/2004, publicado en el 2005, la investigación descubre la realidad sobre abuso en los infantes en México.
En el subtítulo, “Rostros del silencio: la Jerarquía Católica y el abuso sexual infantil en México”, el informe da pormenores de la situación de la infancia en México en cuanto al incumplimiento a la Ley que protege los derechos de la infancia, plasmados en los acuerdos internacionales de la ONU.
En los claroscuros legislativos, como llaman los investigadores a la falta de reglamentos reales y contundentes en las legislaciones estatales, se sostiene por ende, que en México, el abuso sexual, es el tipo de maltrato infantil, que menos se ha documentado en los ámbitos médicos, sociales y legales, a pesar de que la frecuencia de casos es cada vez mayor.
La información estadística es muy escasa y no se cuenta con un sistema que permita identificar los casos y niveles de violencia que se ejerce en contra de la población infantil, dice el informe, así como tampoco se conoce la cantidad de niñas y niños que han sido atendidos y puestos a disposición de las autoridades del país.

Y es que, pese a que en México existe la Ley para la Protección de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y a nivel federal hay un creciente marco jurídico con nociones inspiradas desde la Convención de los Derechos del Niño, pese a ello, las deficiencias son aún enormes, señala el informe.

Panorama legislativo del abuso sexual infantil en México

Un análisis legislativo muestra de manera preocupante, que la mayor parte de las leyes en materia de derechos de la infancia carecen de los mecanismos de justiciabilidad y exigibilidad para hacer valer los derechos de la infancia mexicana ya que la mayoría no cuenta con la fuerza jurídica para protegerlos y defenderlos en forma eficiente.
En la mayoría de las legislaciones mexicanas, la violación y abuso sexual están adecuadamente tipificados contemplando como agravantes, la edad del niño y la relación de custodia o filiación del victimario con el mismo. Sin embargo, la práctica exhibe diversas dificultades para demostrar la existencia de una violación cuando no existen huellas físicas de la misma. Por ejemplo, los abusos cometidos contra la infancia a través de acciones erótico sexuales que no dejan un maltrato evidente (golpes, moretones, desgarres) nos muestra que el abanico de casos sobre abuso sexual cometido a niños y niñas es mucho más elevado.
El informe señala que en la legislación, en el ámbito federal, establece que el adulto que tiene cópula con una persona mayor a los 12 años y menor de 18, obteniendo su consentimiento mediante engaños se le sanciona con prisión de tres meses hasta cuatro años.
Cabe señalar que en el caso de que la persona que comete el abuso, desempeñe un cargo, empleo público o ejerza su profesión, y utilice los medios que ello le proporcione para cometer el delito, se impone la destitución de su cargo o empleo, o suspensión por cinco años en el ejercicio de su profesión de la que se valió para cometer tal abuso.
En este tenor, la responsabilidad de responder ante estos delitos, es aplicable para todos los mexicanos, sin distinción alguna.
En Chiapas, donde las denuncias de las mujeres por violencia de todo tipo evidencia el abuso indiscriminado sobre la infancia, no se conocen estadísticas que rindan un informe sobre dicha situación.
Lo real es que por cada mujer violentada, existen dos infantes, como promedio por familia, y en donde los niños y niñas no solo viven el trauma diario de gritos y golpes, sino el abuso sexual, que cada vez más se registra en Chiapas.
La iglesia por su puesto, no se salva, ni los sacerdotes, ni los pastores, mucho menos los hermanos, el propio padre, tíos, maestros, abuelos, compadres, amigos, y todas aquellas personas cercanas a los infantes, quienes abusan de la inocencia de los niños/as y de la confianza de sus madres.
Las cifras por denuncia de violencia de las mujeres en el 2008 rompieron la línea delgada que existía entre la rabia, el enojo, la indefensión, el coraje, y la vergüenza de ver sometidos a toda la familia a la brutal violencia que se ha venido ejerciendo contra grupos tan vulnerables como la infancia, y pasando por los derechos de las mujeres.
Más de 30 mil mujeres denunciaron violencia, y ellas con todo y familia, se fueron a los albergues. Las madres han preferido huir que seguir en el mismo lugar que violenta los derechos de la infancia. Las mujeres ha preferido albergarse que seguir soportando la violencia sexual contra sus hijos/as, sí, contra niños y niñas.

La Red por los Derechos de la Infancia en México de Católicas por el Derecho a Decidir, enmarcó su informe contra el clero, pero la violación de los derechos de los infantes, en Chiapas, también se circunscribe mayoritariamente en las escuelas de todos los niveles, así como guarderías, albergues y las casas maternales.


COLABORACIÓN

SIN COMENTARIOS



Redacción. La República.

El caso de Giuliana Ramírez Ugarte (29), la joven que denunció a su padre de violarla durante 16 largos años, tiene tantas aristas como opiniones encontradas. Por un lado aparecen las emotivas declaraciones de la muchacha que con voz temblorosa revela su caso ante la prensa; y por otro, surgen versiones policiales que persiguen las huellas de épocas pasadas y chocan contra una verdad algo difusa.

Según Dora Garrido, abogada del Movimiento Manuela Ramos –que se está haciendo cargo del caso–, los diagnósticos elaborados por los psiquiatras durante el proceso revelan que el policía Robinson Ramírez Quintanilla –acusado de violar a su hija mayor– es inseguro, manipulador, suspicaz, egocéntrico, capaz de vulnerar normas morales, sociales y legales.

Mientras que los resultados de Giuliana –según su defensa legal– arrojan la autenticidad y coherencia de sus declaraciones. Inclusive, agregó, la muchacha fue sometida a pruebas de la verdad para comprobar su aterrador relato, en el que ella es víctima de vejámenes sexuales desde los 7 hasta los 23 años.

Pruebas de la verdad

“Cuando inicié el proceso judicial, él (su padre, Robinson Ramírez) me dijo: en la casa todos te perdonamos, pero acuérdate de que a los hijos que denuncian a sus padres los desheredan”, comenta Giuliana cuando rememora los días en que debía encontrarse con su supuesto agresor para declarar ante la justicia. “Él me seguía culpando de lo que pasó, de que le pegara a mi madre y de la desintegración de mi familia. Yo considero que él es un monstruo”.

Esa atribución de culpa es una de las características más marcadas entre las personas que fueron violadas desde niños, detalla el presidente de la Red Peruana Contra la Pronografía Infantil, Dimitri Senmache.

“Los violadores no actúan con violencia física, sino más bien con violencia psicológica. Así convencen a sus víctimas de que el abuso es algo natural. Entonces los niños se sienten culpables y no se atreven a comentarlo con nadie porque creen que se han portado mal y que todos le creerán más al adulto”, explica el especialista.

Las fuentes agregaron que durante el proceso el policía acusado rechazó haber violado a su hija y alegó que ella lo estaría acusando por oponerse a la relación amorosa que mantenía con su primo, un vínculo que no permitía por ejercer la religión católica.

No obstante, Doris Torres Pérez, la psicóloga del Centro de Salud Mirones Bajos, quien brindó ayuda psicológica a Giuliana desde antes de empezar con el proceso penal, da fe del mal anímico por el que atravesó la joven. “Ella llegó muy afectada psicológicamente, tímida y sumamente avergonzada. Su diagnóstico inicial fue trastorno depresivo con síntomas somáticos, es decir, cefaleas, pérdida de interés por cosas que llaman la atención, dependencia y baja autoestima”.

“Ella no llegó a mí a denunciar. Ella llegó porque un familiar de ella, que se atendía conmigo, le recomienda asistir a recibir ayuda psicológica. Y ha ido mejorando de a poco mientras se daba cuenta de que su padre no cumplía el rol que debía cumplir y que ella no era una ninfómana, como él le había hecho creer”, precisa la especialista.

La Fiscalía pidió 12 años de pena para Robinson Ramírez, sin embargo, para la Segunda Sala Penal Permanente de Reos Libres, de la Corte Superior de Lima Norte, las pruebas no fueron suficientes. El caso está en manos de la Corte Suprema, instancia que marcará el desenlace de esta triste historia.

Claves

Sanciones. El Código Penal Peruano establece una pena no menor a los 30 años de cárcel para todo aquel violador “que tuviese cualquier posición, cargo o vínculo familiar que le dé particular autoridad sobre la víctima o le impulse (a esta) a depositar en él su confianza”.

No prescriben. El país está trabajando para que los delitos de violación contra menores de edad no prescriban y así se puede permitir que agresiones de este tipo no queden en la impunidad.

Casi el 50% de violadores son familiares

El presidente de la Red Peruana contra la Pornografía Infantil, Dimitri Senmache, precisa que los adultos que abusan de un menor son incapaces de retener sus impulsos sexuales, sin importar que se trate de un hijo o familiar.

“Incluso el 80% de los casos de abuso sexual infantil son realizados por conocidos de la familia de la víctima; mientras que, en el 45% de las veces, el acto es cometido por parte de familiares”. Los estudios al respecto revelan además que de este último porcentaje la mitad de las oportunidades se trata de padres que cometen aberraciones sexuales contra sus hijos.

Senmache asegura que los casos en los que la madre y la familia le dan la espalda a la víctima y brindan su apoyo incondicional hacia el agresor no son muy comunes. Sin embargo, precisó que existen muchos casos en los que, contra todo pronóstico, son los miembros de la propia familia quienes culpan a la agredida de haber destruido el hogar. “Es una suerte de protección hacia la persona que representa usualmente el sustento económico de la casa”.

Los daños psicológicos después de una violación son irreversibles, asegura el especialista en temas de pornografía infantil. “Las víctimas pueden llegar a asumir lo que pasó y superarlo, pero cuando la familia y la sociedad las culpan de lo que pasó, ellas se empiezan a sentir solos y terminan teniendo secuelas muy marcadas en su vida”.

En esos casos, agregó, los agredidos se pueden inclinar por conductas muy promiscuas o huyen del tema sexual con temor profundo a mantener una relación, llegando incluso a alejarse del sexo opuesto. No obstante, con un tratamiento psicológico a largo plazo, las cicatrices se irán cerrando poco a poco.

LA INFAMIA A FLOR DE PIEL



Cada hora, 228 chicos de América latina son abusados sexualmente. Aunque cueste creerlo, no todos los pedófilos se avergüenzan de su atracción por los niños: algunos la ostentan y la reivindican.

Jorge Corsi, acusado de integrar una banda de abusadores.

Alberto es un hombre soltero y forma parte de una familia unida. Es el típico tío cariñoso con un encanto especial para tratar con los niños. Sólo que este tío cariñoso esperaba con ansia las reuniones familiares para poder quedar un rato a solas con su sobrina preferida, la pequeña Valeria, de siete años. La nena también lo quería, pero no entendía el objetivo oculto de esa predilección.

"Buscaba estar solo conmigo. Yo no sabía diferenciar lo que pensaba que era un juego de un acto sexual. Sentía que algo estaba mal pero no podía cortarlo porque él era un adulto y yo lo respetaba", recuerda Valeria, quien soportó esos encuentros clandestinos durante seis larguísimos años, y los pagó con un trauma que todavía la persigue. "En esas reuniones él me buscaba, me llevaba a un lugar solitario y ahí quebraba todos los límites. Tenía contacto sexual conmigo –sin penetración– y después era como si nada hubiera pasado", cuenta con dificultad.

Valeria era una nena obediente y no sabía nada sobre sexualidad. Hoy, a los 29, no entiende cómo los hechos pasaron inadvertidos. "Nadie se daba cuenta pese a mis constantes visitas al médico porque sufría de infección urinaria crónica. Si alguien vio algo, lo calló hasta hoy", dice Valeria con la bronca a flor de piel.

Según los especialistas, la historia de Valeria es más común de lo que se cree, casi como si la sociedad le hiciera eco del silencio de su familia. Las situaciones perduran por años y se cubren bajo un manto de complicidades mudas, amenazas y culpas. La paido. lia –más conocida como pedo. lia– es la atracción sexual primaria que siente un adulto hacia niños o adolescentes, y que permanece a lo largo del tiempo.

Aunque el término pedofilia se refiere sólo a la tendencia sexual, comúnmente se lo usa como sinónimo de pederastia, que designa a la práctica sexual entre un adulto y un menor. Para evitar confusiones y justificaciones, ciertos especialistas prefieren encuadrar todas las situaciones de erotismo con menores
bajo la denominación de "abuso sexual infantil".

Para ser considerado pedófilo el individuo debe ser mayor de 16 años y tener al menos cinco años más que el niño. Según informó UNICEF en el Día Mundial contra el Abuso Sexual Infantil, "al menos dos millones de niños son abusados sexualmente cada año en América latina; un promedio de 228 abusos por hora".

Pero la nueva modalidad de la pedofilia viene de la mano de un instrumento diseñado para otros fines: internet. Resguardados tras las pantallas de sus computadoras, los pedófilos han generado una comunidad clandestina con reglas y símbolos propios. Elvira Berardi, directora del Programa de Ayuda a Niños Abusados Sexualmente (ANAS), es contundente: "La pornografía, la prostitución y la trata de niños por Internet crece cada día a la par de la tecnología. Esto da a los pedófilos la oportunidad de apoyarse en el anonimato, unirse para intercambiar material pornográfico e implementar estrategias de protección mutua".

La cara de lo siniestro

Como si esto fuera poco, recientemente el FBI elaboró un informe que alerta sobre ciertos símbolos gráficos y logos que utilizan los pedófilos del mundo para identificarse según sus preferencias sexuales
hacia niños o niñas de distintas edades. Los símbolos –inscriptos en colgantes, anillos, monedas, trofeos, adhesivos, a veces incluso tatuados en el cuerpo– fueron recogidos en distintos allanamientos.

La simbología –que ellos identifican con el siniestro eufemismo de "el movimiento de los amantes de los niños"– incluye un corazón, un triángulo y una mariposa. En todos los casos, el contorno mayor alude al adulto y la figura menor que contiene hace referencia al chico. El triángulo –llamado BLogo – simboliza la atracción hacia los varones menores. El corazón –o GLogo– , identifica la preferencia por las niñas. Y
la mariposa, formada a su vez por dos corazones grandes y dos chicos (rosas y celestes) representa a quienes gustan de ambos.

Páginas que combaten la pedofilia en internet difunden dichos símbolos para advertir a la comunidad sobre su significado. Pero, ¿por qué utilizar un logo para identificarse? ¿Sienten orgullo de sus perversiones? Todo indica que sí, ya que los símbolos forman parte de un movimiento que reivindica la legitimidad de las "preferencias" pedófilas y pretenden naturalizarlas apelando a su libertad de elección.

La división Delitos en Tecnologías y Análisis Criminal de la Policía Federal argentina advierte sobre el crecimiento de la comunidad pedófila y las diversas modalidades delictivas asociadas al uso de internet, como la publicación y distribución de imágenes de pornografía infantil a través de páginas o e-mails y los contactos vía chat (conocidos como grooming ) de carácter erótico con menores. Los militantes propedofilia pretenden la derogación de las leyes de edad mínima de consentimiento sexual; es decir, pretenden eliminar de la legislación el uso de la edad como criterio válido para identificar el abuso infantil. Exigen también la anulación de la clasificación de la pedofilia como una enfermedad mental por parte de la Organización Mundial de la Salud. En el 2006, se fundó en Holanda un partido político autodeclarado pedófilo, el Partido para las relaciones amorosas basadas en amor, libertad y diversidad (PNVD).

Hasta declararon al 24 de junio como el "Día Internacional del Amor a los Niños". Hay páginas en internet de ingreso exclusivo para miembros donde se intercambia pornografía infantil. Para hacerse socio hay que subir material inédito casero. Utilizan palabras codificadas –como p2filia, free lolitas, bbs– para dificultar la detección de los organismos que combaten el delito. Dicen que la comunidad virtual los fortalece, los hace "sentirse menos anormales".

¿Acá están, estos son?

No es fácil trazar un perfil excluyente de los pedófilos. La edad va desde los 18 años hasta la ancianidad, aunque algunos estudios la acotan entre los 30 y los 45 años. Provienen de cualquier clase social; muchos eligen profesiones donde puedan estar cerca de los niños. No usan la violencia como método sino que tejen una telaraña sobre sus víctimas. El psicólogo Jorge Garaventa, especialista en niñez, detalla: "Es característica del abusador la paciente y sistemática actitud de seducción. Con el vínculo afectivo consolidado, crea en la víctima confusión, culpa y parálisis. Esto trocará luego en actitudes de extorsión y amenazas".

La mayoría de los pedófilos son hombres, y en un alto porcentaje abusan de niñas de su familia. Datos de UNICEF confirman que la mitad de las niñas abusadas de América latina viven con sus agresores, y en el 75% de los abusos sexuales contra niñas el abusador es un familiar directo de la víctima. Estos datos respaldan la aserción de Garaventa de que "la cultura patriarcal juega un rol fundamental en los casos de incesto paterno/filial, ya que se concibe a la mujer como un objeto sexual y de servicio a
merced del hombre".

Los pedófilos tienen dificultades para establecer relaciones normales, suelen tener baja autoestima y pocos recursos para enfrentar situaciones de estrés. Dice Isabel Boschi: "Una situación de estimulación, de acuerdo al grado de frustración de ese día, provoca ansiedad. Esto a su vez produce cambios químicos y despierta el impulso sexual. Algunos salivan, a otros les sudan las manos o su cara se enrojece".

Si no frenan a tiempo, pueden derivar en una amplia gama de conductas transgresoras: exhibirse desnudos, obligar al contacto con genitales, forzar a mantener contactos sexuales con otros niños, hacer ver películas u otro material pornográfico, hacer posar para material fílmico erótico. Y, en casos más extremos, obligar a mantener prácticas sexuales por vía oral, o con penetración digital, fálica o con objetos.

Pero según datos del Equipo de Prevención del Abuso y Maltrato en Menores (EPAMM), la mayoría de los abusos no incluye la penetración sino la fricción de los genitales; sólo en el 30% de los casos se hallan huellas físicas en una revisación. Por tanto, es erróneo creer que si no hay marcas físicas no hubo abuso.

El infierno tan temido

Guillermo, de 43, fue abusado en su infancia pero recalca que no por eso hoy es un abusador: "Tengo muy buen trato con los pibes pero ni una millonésima parte de un pensamiento de querer abusar de un nene por venganza; al contrario, soy el Súperman de los niños que los va a defender. Mi venganza es contra los abusadores".

En un foro titulado El sueño prohibido un usuario dejó escrito un testimonio menos contundente: "Lo que me atrae de una niña no es el sexo sino su inocencia. Consumo mucha pornografía infantil, sexualmente no me atraen mucho las mujeres mayores, pero no creo que tenga alguna enfermedad. No deseo hacer daño a nadie, aunque en un momento de calentura se puede llegar a hacer cualquier cosa.

¿Ustedes creen que soy un enfermo o un monstruo?". La negación del problema es una conducta típica de los pedófilos. "Aquello que no es correcto se minimiza –dice Boschi, y ejemplifica–: Quizá la cara del nene es de susto y la ven como de aceptación; creen que goza como ellos." Pase lo que pase por la cabeza del pedófilo, lo seguro es el infierno que habita el abusado desde ese instante. Aunque algunos afortunados, con ayuda y valentía, logren convertir el sufrimiento en otra cosa. Bien lo sabe Valeria. "La rehabilitación te lleva toda la vida. Pero si te animás a hablar, a decir 'Yo pude recuperarme', lo que te hizo mal se convierte en herramienta para ayudar a otros. Mientras permanecés en silencio estás en una cárcel; contás lo que te pasó y te liberás." Una libertad, una certeza, que hace añicos cualquier siniestro símbolo.