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martes, 13 de noviembre de 2012

Los chicos no mienten


ARGENTINA

En Argentina, el 15 por ciento de la población sufrió algún tipo de abuso en su infancia. Cuando los niños hablan, empezá por creerles.

Prestá mucha atención a las señales que tu hijo te da.
    Prestá mucha atención a las señales que tu hijo te da.
    Por Gabriela Martín


    "Tu cuerpo es tuyo ahora y para siempre y de nadie más. Nadie te puede tocar, mimar, abrazar, besar o acariciar de un modo que no te guste o que te haga sentir mal y triste. Si eso ocurre no tengas miedo ni verguenza y contalo".
    Cada mamá o papá debería transmitir a sus hijos esas palabras. Es parte del cuidado y de la atención que cualquiera de nuestros pequeños merece. Los datos son alarmantes y la sociedad entera debe asumir el compromiso.
    En Argentina, el 15 por ciento de la población sufrió algún tipo de abuso sexual infantil y sobrevivió; cuatro de cada 10 mujeres y uno de cada siete hombres, para ser más precisos.
    Las estadísticas fueron brindadas por Jorge Volvonich, médico psicoanalista de niños y adolescentes, en el marco del 3° ciclo de Conferencias sobre Abuso Sexual Infantil realizado en Córdoba. "Muchas veces no se les cree a los niños, pero hay que tener en cuenta que el 93% de los chicos no miente sobre estos temas. El abuso y el maltrato grave son dos aspectos en los que la mayoría dice la verdad", explicó el profesional.
    Y continuó: "Un millón de chicas, menores de 18 años, fue abusada en su etapa de desarrollo. Es importante remarcar que en los últimos tiempos ha crecido el número de ofensores (abusadores) menores de 16 años. Se produce un efecto embudo, esto quiere decir que cada vez hay más menores abusando de otros más chicos".
    Cómo darnos cuenta. A la hora de detectar si un niño sufre de abuso, no hay un patrón psicológico a seguir. Es sólo cuestión de observar las actitudes que la criatura pueda tener y hablar mucho, ganarse la confianza del menor.
    Atención, observación y diálogo son claves para descubrir una situación indeseable. "La mayoría de los casos de abuso son intrafamiliares (en el seno de la familia). Incluso, que los niños sean testigos de situaciones en las que haya escenas de sexo también es considerada una práctica abusiva", mencionó el psicoanalista.
    Tampoco se puede elaborar un patrón de abusador. No todos los victimarios responden a un mismo perfil, aunque sí utilizan como común denominador la "seducción". Cuando se cansan de seducir empiezan con las amenazas para atemorizar a la víctima.
    Abuso. El término no se refiere sólo al maltrato físico y el abuso sexual. Hoy también se consideran otras formas como el maltrato emocional, la negligencia o el abandono. El abuso sexual infantil está considerado el trauma más difícil de recuperar.
    Signos de alerta.
    » Irritación o malestar en la zona genital.
    » Dolor al orinar. Infecciones genitales frecuentes.
    » Regresión a un estadio de desarrollo anterior. Por ejemplo, si ya pedía orinar, ahora se olvida de hacerlo. Si ya comía solo, ahora pide que le den en la boca.
    Agendá. Viernes 16 de noviembre, a las 17, en el Auditorio de Radio Nacional Córdoba. Abuso Sexual Infantil: De la impunidad al castigo, a cargo del doctor Carlos Rozanski. Entrada libre y gratuita, previa inscripción en info@holisticacomunicaciones.com

    http://www.diaadia.com.ar/tu-dia/tus-hijos/chicos-no-mienten

    lunes, 9 de abril de 2012

    Nuevo tratamiento por abuso reduce estrés post traumático


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    En 2010 se denunciaron 3.3 millones de denuncias de maltrato infantil a las agencias de servicios de protección de menores en todo el país, mientras que en la ciudad de Nueva York, se registraron más de 60 mil.


    Un programa piloto aplicado en Estados Unidos a niños abusados sexual y físicamente les ayudó a reducir el estrés post traumático, por lo que expertos aseguraron que este plan ayudará a disminuir en un futuro los problemas de salud pública.

    Los resultados del proyecto fueron dados a conocer en Nueva York, en el marco de la conferencia “Esperanza y cura de las víctimas de abuso infantil”, organizada por Safe Horizon y el Centro para Traumas y Violencia Infantil de Yale, que trabajaron en esta iniciativa de manera conjunta.
    La Intervención de Estrés Traumático para Niños y Familias (CFTSI, en inglés) es una técnica que aplica a niños de entre siete y 18 años que han sufrido una experiencia traumática o han revelado los abusos recientemente.
    El tratamiento consiste en cuatro a seis sesiones para fortalecer los lazos familiares y hasta la fecha, cerca de 500 niños han participado en el programa CFTSI en Centros de Defensa Infantil de Safe Horizon.
    El tratamiento ha proporcionado las herramientas necesarias para ayudar al menor a sentirse mejor y a disminuir la frecuencia de las reacciones al trauma.
    Los datos de 124 niños que completaron el CFTSI en los Centros de Defensa Infantil de Safe Horizon entre abril de 2010 y marzo de 2011 indican que se produjo un descenso del 54 por ciento en los síntomas de trauma de los menores al final de la intervención.
    El programa se ha aplicado desde 2008 en los Centros de Defensa Infantil de Safe Horizon en la ciudad de Nueva York (CAC), donde cerca del 50 por ciento de los menores y las familias que reciben servicios son hispanos.
    Tras la muerte en 2006 de la niña hispana Nixzmary Brown, de siete años, como consecuencia de abuso doméstico, Safe Horizon buscó implementar una iniciativa que combatiera este tipo de violencia.
    “La intervención ayuda a las víctimas y a sus familias a comunicarse mejor, lo que contribuye a aliviar el trauma en ambos”, señaló la directora ejecutiva de Safe Horizon, Ariel Zwang.
    Explicó que Safe Horizon y el Centro de Estudios de Menores de Yale han trabajado conjuntamente para que este tratamiento cumpla con las necesidades individuales de las familias que acuden a los Centros de Defensa Infantil.
    De acuerdo con estimaciones de estas organizaciones, en 2010 se denunciaron 3.3 millones de denuncias de maltrato infantil a las agencias de servicios de protección de menores en todo el país, mientras que en la ciudad de Nueva York, se registraron más de 60 mil.
    Los niños que padecen abusos y negligencia tienen un 59 por ciento más de posibilidades de ser arrestados siendo menores, un 28 por ciento más de posibilidades de ser arrestados siendo adultos y un 30 por ciento más de posibilidades de cometer un crimen violento.
    Además el maltrato adolescente aumenta las probabilidades de arrestos, delitos generales y violentos y uso de drogas ilegales en la edad adulta.
    Cerca del 30 por ciento de los menores que han sufrido abuso y negligencia maltratarán a sus propios hijos.
    Los Centros de Defensa Infantil de Safe Horizon están diseñados para investigar y responder a las denuncias más serias, que conllevan abusos sexuales y/o graves abusos físicos.
    “Cuando los niños están solos con sus reacciones al trauma y no tienen palabras para poder expresarlas, el comportamiento sintomático es su única forma de expresión”, explicó el doctor Steven Marans.
    “Los niños necesitan que sus cuidadores -el mayor apoyo en sus vidas- reconozcan y comprendan sus síntomas”, añadió Marans, profesor de psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale y director del Centro para Traumas y Violencia Infantil de Yale.
    Safe Horizon es la mayor agencia de servicios a víctimas de violencia del país, con más de 50 programas que cada año ayudan a 250 mil personas entre niños y adultos afectados por el crimen y el abuso en la ciudad de Nueva York.

    viernes, 11 de noviembre de 2011

    Protege a tus hijos del abuso

    Solamente los adultos podemos proteger a los niños del maltrato. Sea físico, verbal o sexual, los niños que nos rodean son blancos constantes, y en la mayoría de los casos el abuso es cometido por personas cercanas a los niños, padres, tíos, primos o maestros.
    Para prevenir el abuso infantil no tienes que volverte paranoica ni sobreproteger a nadie, sólo platica a diario con tus hijos (sobrinos, primos, hijos de un amiga, etc.) y aprende a identificar las señales de alarma.
    Focos de alarma generales
    El niño cambia repentinamente su comportamiento y su desempeño en la escuela, tiene problemas de aprendizaje cuyas razones no son claras, está alerta constantemente como si se preparara para que algo malo pase, no cuenta con supervisión de sus padres, se queja demasiado, es perfeccionista o demasiado responsable o llega muy temprano a la escuela y no quiere ir a casa.
    El padre no se preocupa por su hijo (no va a las juntas de padres o a los festivales), niega que el niño tenga problemas, pide al maestro que use métodos físicos de corrección, ve al niño como "malo" o sin valor o exige perfección académica.
    Ambos dicen que no se caen bien, casi no tienen contacto visual o físico.
    Aunque ninguna de estas señales es prueba fehaciente de que el niño es víctima de abuso, si alguna aparece repetidamente o combinada con otra, debes prestar más atención al caso para buscar más pruebas.
    Focos de alarma específicos
    Maltrato físico: El niño tiene heridas sin razones específicas, muestra moretones después de ausentarse de la escuela, llora cuando es hora de ir a casa o se encoge cuando algún adulto se le acerca. El padre no explica las heridas de su hijo, se expresa de forma negativa de su hijo, es muy estricto con el niño o fue víctima de abuso durante su infancia.
    Abuso sexual: El niño no quiere cambiarse de ropa para la clase de deportes, se le dificulta caminar o sentarse, tiene conocimiento inusual o muy avanzado sobre sexo, se embaraza o adquiere una enfermedad de transmisión sexual (particularmente si es menor de 14 años) o huye de su casa. El padre es sobreprotector o limita la socialización de su hijo.
    Maltrato emocional: El niño es demasiado agresivo o pasivo, se comporta como adulto (cuida a otros niños) o es demasiado infantil, no está suficientemente desarrollado física o emocionalmente, ha intentado suicidarse o no quiere a sus padres. culpa o hace menos a su hijo, no se preocupa por su bienestar o rechaza abiertamente al niño.

    Técnicas de prevención
    La primera línea de defensa está en casa. Habla todos los días con tus hijos, escúchalos y obsérvalos, infórmate sobre sus actividades diarias. Además, necesitas hablar claramente con tu hijo sobre la privacidad de sus cuerpos, ser específica y decirles que nadie puede tocarlos en ciertas áreas.
    Es importante que tus hijos sepan que algunos adultos, incluyéndote a ti, a su papá, tíos, primos, maestros, etc., pueden equivocarse y querer tocarlos de manera incorrecta. Tienes que motivarlos a contarte si algo así ocurriera, y enseñarles que deben alejarse de cualquier situación de ese tipo y jamás mantenerla en secreto.
    La prevención es fundamental, pero si el hecho ya ha ocurrido lo más importante es detectarlo para que las secuelas en la vida futura del niño se reduzcan al mínimo.

    domingo, 5 de septiembre de 2010

    ¿ERES PAREJA DE UNA SOBREVIVIENTE?

    “Si podemos seguir juntos y sanar esto, mi vida se enriquecerá de modo incomparable” esposo de una superviviente.

    Esta información está dirigida a todas las parejas casadas, no casadas, heterosexuales, homosexuales.

    Ser la pareja de una mujer que está curando activamente de abusos sexuales sufridos en la infancia presenta sus problemas y sus gratificaciones, aunque con frecuencia, los problemas son más visibles que las gratificaciones.

    Por lo general, las sobrevivientes tienen problemas con la confianza, la intimidad y la actividad sexual, lo que afecta directamente a la relación. Muchas veces, y al menos durante un tiempo, los problemas y la curación dominan todos los momentos que pasa junto a la pareja.

    Es posible que la pareja no comprenda lo que pasa. Tal vez se siente incapaz por no saber arreglar las cosas, o culpable, si no la apoya al cien por cien. Tal vez se sienta solo sin tener a nadie con quién hablar.

    Si los dos miembros de la pareja son sobrevivientes su relación puede verse afectada de maneras muy complejas. Pueden ayudarse mutuamente, brindarse apoyo y seguridad; o pueden intensificarse las dificultades, desencadenarse recuerdos de antiguos comportamientos y verse atrapados en una dinámica dolorosa.

    Los beneficios

    En la relación íntima con una persona que está en una terapia de abusos sexuales sufridos en la infancia hay poderosos elementos positivos, pero a veces cuesta verlos. Puede parecer estúpido buscar lo positivo para uno en una situación que produce a los dos tanto sufrimiento y estrés. Pero hay aspectos valiosos en ser la pareja de una sobreviviente.

    Estar comprometido activamente con una persona en su proceso de curación significa estar en una relación en crecimiento, no estancada.

    No te ofendas, no es contra ti

    La intimidad es algo paradójico en la relación con una superviviente, sobre todo si estaba muy unida a la persona que abusó de ella. Su amor y su confianza fueron traicionados. Ahora, CUANTO MÁS ÍNTIMA SE HACE UNA RELACIÓN, CUANTO MÁS “FAMILIAR” LE PARECE, MÁS MIEDO SIENTE. Si no sabes nada de esta dinámica, todo puede parecerte cosa de locos.

    Algunas supervivientes han tenido relaciones más superficiales en el pasado y las han llevado relativamente bien. Antes de comenzar a sanar del abuso activamente, mantenían los mecanismos de supervivencia intactos y aunque se sacrificara una cierta profundidad, las cosas funcionaban.

    Si realmente se aman pero la relación es de todas maneras difícil, eso no quiere decir que algo vaya mal. ES MÁS PROBABLE QUE ALGO VAYA MUY BIEN, TAN BIEN QUE ELLA SE SIENTE AMENAZADA. Si los dos saben que a ella le asusta la intimidad, y tiene buenos motivos para ello, entonces es menos probable que tú te desvíes a pensar en el rechazo, las peleas o la ruptura.

    Si la superviviente se aleja, se enfada, está triste, necesita un tiempo para estar sola, no desea hacer el amor, todo esto afecta personalmente. Y no obstante, es verdad que su comportamiento no refleja necesariamente sus sentimientos por ti o por la relación. En realidad, o está repitiendo comportamientos de antes de que la conocieras, o está haciendo lo que necesita hacer para curar. Muchas veces tiene que ver muy poco contigo.

    Conservar el equilibrio entre participar sinceramente en el proceso de curación y mantener al mismo tiempo la independencia y la separación es uno de los retos que presenta el apoyar a una mujer que se está curando activamente del abuso sexual sufrido en la infancia.

    Fragmentos tomados de EL CORAJE DE SANAR de Laura Davis y Ellen Bass.

    lunes, 15 de febrero de 2010

    Abusadoras sexuales


     Las secuelas que se encuentran en ellas a partir del abuso sexual, también son muy similares a las que presentan niñas, niños y adolescentes cuando han vivido el horror del abuso por parte de un hombre.

    regularmente se asume que quienes abusan sexualmente son hombres, y aunque no puede decirse que hay tantas abusadoras sexuales como hombres, lo que debe afirmarse es que también hay mujeres que abusan sexualmente de niñas, niños y adolescentes, que igual son personas cercanas, que se valen del afecto, la autoridad y la confianza para abusar.

    He encontrado en las personas que han vivido abuso sexual por parte de mujeres, que a la confusión afectiva y la sensación de no saber lo que ocurre, sintiendo que no está bien para él/ella; se añade la confusión porque sea una mujer. En este aspecto, muchas veces las/os sobrevivientes echan mano de la disociación y llegan a considerar que la experiencia vivida fue desagradable, pero no lo reconocen como un abuso.
    En el caso de los hombres, por lo regular el abuso se esconde en la reafirmación de la virilidad; pues casi siempre llegan a asumir que el abuso ha sido su iniciación sexual temprana, con una mujer mayor, obviando que esta experiencia les causó temor, angustia, vergüenza y que no fue una vivencia agradable, voluntaria, consciente y responsable.
    Estos elementos también reafirman el mito, pues como dije, se asume que quienes abusan generalmente son hombres. Aun en la consulta, las mujeres regularmente identifican más el abuso vivido por parte de un hombre y es hasta mucho tiempo después que se refieren al abuso sexual vivido por parte de una mujer. Si a esto agregamos que puede ser una persona afectivamente cercana, -la hermana, la tía, la madre- se encuentra una mayor negación del abuso.

    Reconocerlo significa un profundo dolor psíquico, considerarse aun más “rara”, por resultar atractiva a otra mujer, lo que conlleva a ser “más culpable” y sentirse más “sucia”, porque no solo son hombres los que han abusado, sino “hasta las mujeres”.
    Entonces se puede ver que hay una condición traumática que alcanza para que se sientan estimagmatizadas/os, traicionadas/os, impotentes y en el caso de la sexualización traumática, he sido testigo de una gran confusión; que no es nada diferente a la que viven cuando se trata de un abusador sexual.

    En esta última secuela, no se trata de lo que desde el mito se ha asumido históricamente, diciendo que “se hizo lesbiana porque fue abusada por una mujer”. Muchas de estas sobrevivientes –igual que cuando han sido abusadas por un hombre- se reconocen heterosexuales y la vivencia de la sexualidad no es nada satisfactoria, pues igual pueden sentir total inhibición ante la experiencia de la sexualidad, o en otras los excesos sexuales pueden llegar a la promiscuidad.
    Aun las que se asumen lesbianas, refieren una vivencia no satisfactoria de su sexualidad, presentando características como las mencionadas anteriormente con heterosexuales. La diferencia es que ellas se sienten más culpabilizadas y estigmatizadas, pues además de sentirse culpables del abuso, por no “funcionar bien sexualmente”, se agrega la discriminación social que cotidianamente viven por ser lesbianas.

    Esto trata de graficar lo inhumano del abuso sexual, lo aterrador que resulta para quienes lo viven y la forma en que puede marcar la vida de las personas. Como sociedad tenemos un compromiso con las personas que lo han vivido, evitando profundizar la estigmatización; así como con nuestras niñas, niños y adolescentes para prevenirlo, para evitar que vayan a vivir este horror.

    Desde el Movimiento contra el abuso sexual, queremos decir a las sobrevivientes que no hablan de la experiencia que han vivido por parte de una mujer, que sabemos lo difícil que es hacerlo, pero que esto trata de promover sus fortalezas para romper el silencio.

    A las madres y padres de familia, que siempre es importante la credibilidad a niñas, niños y adolescentes, cuando refieren estar viviendo una experiencia de abuso sexual, no importa si es un hombre o una mujer quien lo comete, el abuso sexual es un horror que debemos evitar.

    martes, 19 de enero de 2010

    TABU


    Las personas que cometen el crimen de abuso sexual hacia niñas, niños y adolescentes, no tienen perfil específico: son personas de cualquier edad, de cualquier raza, de cualquier religión, de cualquier clase social, de cualquier profesión, de cualquier nivel de educación, de cualquier tamaño físico, y de cualquier sexo. El abuso sexual es un horror con mucha amplitud, que no conoce ningún tipo de límites.

    mitos:
    * Mujeres no cometen abuso sexual contra un niño o niña. Y como nadie habla en voz alta queremos seguir creyendo que el abuso sexual cometido por mujeres no existe.
    * Mujeres cometen abuso sexual siempre y cuando un hombre la obliga o la exhorta. Tampoco no es cierto. Mujeres abusan, sin que nadie las obligue o exhorta. Aunque también lo hacen cuando sean obligadas.
    * Si mujeres cometen abuso sexual, entonces actúan suave y cariñosamente. Testimonios que conocemos de los grupos de apoyo mutuo nos cuentan otras realidades.
    * Mujeres solo abusan de niños. Otro mito que no es cierto, ya que en los grupos de apoyo mutuo hay mujeres que han vivido abuso sexual de parte de una mujer.

    Romper el silencio sobre abusadoras es necesario para levantar la voz en nombre de niñas y niños que sufren abuso sexual de parte de mujeres, pero también en nombre de aquellas mujeres y hombres que son sobrevivientes de abuso sexual, cometido por mujeres y no tienen a nadie con quien hablarlo. Entra en juego la imagen que tenemos de las madres que se sacrifican por el bien de sus hijos e hijas. No las queremos ver como personas que dañen a sus propios hijos e hijas.

    Para los hombres en cualquier edad es más difícil reconocer el abuso sexual por parte de una mujer, a veces lo esconden asumiendo que lo que han tenido es una “iniciación sexual temprana”, cuando realmente han vivido un contacto sexual con temor, vergüenza, confusión y angustia.

    El abuso sexual cometido por mujeres las más veces no deja huellas visibles, por eso una denuncia es mucho más difícil. Además, que por los mitos existentes sobre la virginidad y la penetración, este abuso es minimizado hasta por la familia.

    Es particularmente difícil para mujeres sobrevivientes de abuso sexual cometido por mujeres hablarlo, ya que encuentran en ellas mismas muchas barreras: sienten que están traicionando su propio genero, si dicen que mujeres hayan sido capaces de actuar tan espantosamente, y peor si la abusadora es la propia madre. Identificarse como mujer, es para estas sobrevivientes aun más difícil.

    Es necesario levantar conciencia sobre el hecho de que las mujeres también abusan sexualmente para poder aprender y prevenir.

    El abuso cometido por una mujer – eso es seguro – es el mismo abuso de poder cometido por hombres abusadores. Tenemos que aprender más para poder prevenir. Entiendo lo difícil leer sobre esta realidad. Pero es importante hablar francamente también sobre el abuso cometido por mujeres para abrir caminos a sobrevivientes de abusadoras.
    Aguasbravas_nicaragua@yahoo.com