lunes, 7 de septiembre de 2009

¿NO INTERESA A NADIE?.


El sevillano Hospital de Valme, en 2008, atendió 171 casos de maltrato infantil -46 de abusos sexuales y 125 de otro tipo de maltrato-, según dijo a Efe el coordinador del Programa de Pediatría Social de este centro, Juan Gil Arrones, quien lamentó que este asunto "no interesa a nadie".

"El maltrato infantil no interesa políticamente, no da votos ni da brillo", afirmó el pediatra, quien señaló que en 2007, sólo en Valme, contabilizó 164 casos de maltrato infantil -31 de ellos de abusos sexuales y 133 de otro tipo de maltrato-, mientras que en 2006 fueron 85 casos -28 de abuso sexual y 57 de otro tipo-.

Para contrastar estas cifras con las de otros tipos de violencia, el mismo hospital en 2008 atendió a 14 mujeres víctimas de violencia (frente a 171 casos de maltrato infantil) y en 2006 a 11 mujeres víctimas de violencia (carece de datos de 2007).

El Hospital de Valme atiende a 400.000 habitantes, el 20 por ciento de los cuales es menor de edad, señaló Gil para dar una muestra de la magnitud del problema, ya que en Andalucía y en España no se disponen de estadísticas sobre maltrato infantil.

"No se realiza un registro efectivo, porque está mal planificado, ya que se hizo mediante decreto una hoja de notificación de 'sospecha de maltrato y abusos sexuales' que no se cumplimenta porque no es operativa, porque como está diseñada no se puede", señaló el pediatra.

Sólo en Valme, en los diez últimos años, se han detectado algo más de 350 casos "altamente sospechosos" de abusos sexuales, entre el 20 y el 24 por ciento de ellos a niños y el resto a niñas.

El 18 por ciento de los casos de maltrato infantil que se detectan ahora es "entre iguales", o sea de menores que han sido agredidos por menores, algunos con acoso y resultado de muerte por suicidio.

La mayor parte de los casos se producen en el ámbito familiar, en todas las clases sociales y, mientras en el abuso sexual la mayoría lo cometen los padres y, en segundo término, otros varones de la familia, en los casos de palizas y desatención, los responsables son por igual los padres y las madres, según explicó Gil.

Sobre la carencia de una estadística que haga un seguimiento, al igual que con la violencia de género, Gil dijo que los profesionales más concienciados actúan "por libre", que en las provincias de Córdoba y Huelva se están haciendo intentos por coordinar la respuesta al problema, pero que en Sevilla aun falta este interés, situación similar a la del resto de España, salvo experiencias como en Madrid y Barcelona.

En Valme existe un protocolo de "uso interno, donde un grupo integrado por pediatras, asistentes sociales, dermatólogos y ginecólogos, entre otros, supervisa los casos sospechosos y valora si el menor agredido "debe quedarse en el hospital hasta que se garantice su protección".

Gil insistió en matizar que todos estos datos obedecen a los casos que los pediatras y este grupo de profesionales aciertan a dilucidar como altamente sospechosos, ya que el principal síntoma, que es la tristeza de los niños, -lamentó- "no es un síntoma específico del maltrato".

La Consejería para la Igualdad y el Bienestar Social -salvo las llamadas del Teléfono del Menor-, el Defensor del Menor y el Observatorio de la Infancia de Andalucía han dicho a Efe carecer de estadísticas sobre maltrato infantil.
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