domingo, 31 de octubre de 2010

COMPRENDIENDO AL SOBREVIVIENTE

Ya que los sobrevivientes pueden ser de cualquier edad, raza o nivel socioeconómico, y ya que los efectos del abuso sexual pueden ir desde leves hasta severos, es difícil dar una descripción que se ajuste a todos los sobrevivientes. Sin embargo, el abuso sexual tiene un impacto distinto que a menudo puede ser reconocido antes de que el sobreviviente tenga algún recuerdo de la experiencia. El abuso sexual en la infancia frecuentemente resulta en efectos más evidentes y pronunciados y patrones de conducta. Los sobrevivientes que han iniciado una vida adulta antes de que el abuso ocurriera, probablemente mostrarán menos de esos efectos y de forma moderada. Una vez que esos patrones se hacen aparentes, no obstante, es difícil entender por qué no se hicieron evidentes mucho tiempo antes.

En la superficie, los sobrevivientes a menudo parecen estar bien, pero no se requiere de mucho para encontrar que algo está faltando. Para un sobreviviente, enfrentar la vida puede ser descrito como estar bien en el exterior mientras se siente miserable internamente. Los sobrevivientes viven en un constante estado de insensibilidad de modo que nada parece importar o ser completamente real. El enfoque hacia la solución de problemas es tener la esperanza de que el problema desaparecerá con tan sólo dejar de pensar en él.

Los sobrevivientes usualmente tienen mecanismos de defensa bien desarrollados que cubren la existencia de los efectos del abuso sexual. Entre estos mecanismos está la negación y minimización, los sellos característicos de los sobrevivientes de abuso sexual. Ellos niegan la frecuencia, la duración, la severidad e incluso la existencia del abuso sexual. Si están conscientes de que ocurrió, ellos minimizan los efectos, insistiendo que no fue tan malo o que realmente no les afectó. Los sobrevivientes pueden persistir en esta auto engaño aun en la presencia de evidencia incontrovertible de la seriedad y los efectos de largo plazo que el abuso sexual ha tenido en sus vidas. La prueba está en sus patrones disfuncionales de conducta.

Se han observado varias características comunes en la conducta de los sobrevivientes. Estas conductas son tan comunes que la presencia de un número significativo de ellas es un indicador indiscutible de abuso sexual en la infancia. Muchas de estas conductas son desconcertantes y no parecen tener sentido para las parejas o tal vez para los mismos sobrevivientes. No obstante si un comportamiento no tuviera sentido en cierto nivel, no lo tendríamos. Tiene que haber una razón para una conducta que es repetida o sostenida. No hacemos las cosas una y otra vez sin una causa. Así que aun cuando pueda no parecer racional, hay generalmente una razón en un nivel más profundo, cuyo origen está ligado a la experiencia del abuso sexual, lo cual explica esos comportamientos desconcertantes.

Las descripciones de los comportamientos característicos de los sobrevivientes ofrecen algunas explicaciones posibles acerca de por qué estos comportamientos pueden tener sentido. En la mayoría de los casos ellos constituyeron herramientas necesarias que permitieron al sobreviviente enfrentar con la experiencia del abuso sexual o con sus efectos. Posiblemente, de hecho, esos comportamientos fueron la única manera de sobrevivir esa experiencia. Mientras estas conductas características fueron alguna vez altamente maneras funcionales de sobrevivir en circunstancias extremas, ya no sirven más al sobreviviente. La tarea del sobreviviente es traducir estas conductas ahora obsoletas en otras que tengan más sentido actualmente. ¿Por qué este comportamiento es la mejor idea que el sobreviviente puede aplicar en este momento? ¿Habrá mejores ideas que son más apropiadas para las circunstancias actuales? Las parejas que comprensivas pueden recordar al sobreviviente estas preguntas y pueden contribuir a mejorar la recuperación del sobreviviente.

Comportamientos característicos de los sobrevivientes:

1. Papel de víctima
2. Recuerdos bloqueados
3. Memoria corporal
4. Detonadores
5. Preferencia sexual
6. Enfermedades recurrentes y psicosomáticas
7. Auto-mutilación
8. Intentos suicidas
9. Disociación / personalidad dividida
10. Síndrome de rehén
11. Fantasías y sueños
12. Repetición
13. Recreación
14. Bajo deseo sexual / fácilmente estimulado
15. Promiscuidad
16. Adicción sexual y amorosa
17. Baja autoestima
18. Pobre imagen personal
19. Timidez corporal
20. Gordura o excesiva delgadez
21. Esconderse bajo la ropa
22. Sobre compensación
23. Limpieza compulsiva
24. Ansiedad
25. Depresión
26. Vergüenza
27. Disfrutar o revivir el abuso

Estos serán tratados más adelante. Espera los textos.
Tomado de Ghosts in the bedroom [Fantasmas en la habitación. Una guía para parejas de sobrevivientes de incesto] por Ken Graber.
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