lunes, 25 de abril de 2011

cyberbulling

Se ha insistido necesidad de que los padres y los profesores de los adolescentes estén "alertas" ante el "cyberbulling" -acoso a través de internet-.es muy importante.

El "cyberbulling", que ha aumentado en los últimos años, es el uso de las posibilidades que ofrece la tecnología digital para que un individuo o grupo las use de forma delibera y repetida para el acoso o amenaza hacia otra persona o grupo mediante el envío o publicación de contenidos en la red en cualquier formato, como texto, imagen, audio o vídeo.

Hay que reflexionar sobre el acoso a través de internet ente adolescentes, dado que plantea elementos distintos respecto el acoso o "bulling" en el mundo real.

La víctima del "cyberbulling" o "ciberacoso" en el ámbito de los adolescentes no suele contar lo que le ocurre, por lo que es "clave" e importante que los padres y profesores se muestren receptivos a escucharle y que perciba que tiene en ellos un interlocutor, ya que, en casi el 90% de los casos que se cuentan, la situación se soluciona y desaparece.

El anonimato que permite el uso de internet facilita que cualquiera sea el acosador, lo que no ocurre en el "bulling"; y en el "ciberacoso" es frecuente que los ciberacosadores sean jóvenes con buen comportamiento y buen expediente académico, unos "niños modelo"; mientras que en el acoso en el mundo real suelen ser los que peor se portan en clase.

El número de espectadores del acoso también es diferente, ya que en el mundo real sólo lo presencian los compañeros de las víctimas y de los agresores y en el mundo virtual, la audiencia aumenta de forma expotencial a través de la red, donde se difunde rápidamente.

"La víctima del 'bulling' puede encontrar un espacio físico a 'salvo' de sus agresores, pero el acoso digital es ubicuo porque en cualquier lugar o momento se puede sufrir el acoso a través de la red", .
El acoso digital entre adolescentes se suele plasmar, en la mayoría de los casos, en el envío de mensajes de amenaza, vulgares u ofensivos; en la difusión de acusaciones falsas y de información privada, en suplantar su identidad y en su expulsión de la red social para dejarla sin "amigos" al vetar su acceso a los perfiles de los demás.

Se ha insistido en que no es aconsejable que los adolescentes se incorporen a las redes sociales antes de la edad recomendada, fijada en los catorce años, ya que corren el riesgo de que "se queden sin infancia y quien no pasa por la infancia puede convertirse en un adulto infantilizado".
"Hay motivos educativos para evitar que nuestros hijos se incorporen a las redes sociales antes de los catorce años", entre otros, la posibilidad de acceder a relaciones sociales inadecuadas y a "cosas prohibidas" para su edad, de publicar información personal sensible y de ser más vulnerables a ataques personales.


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