viernes, 15 de abril de 2011

Poniendo límites, rompiendo lazos

Abuelita

Hace meses que no te veo ni te llamo por teléfono, no me interesa; tampoco has llamado y mucho menos has venido a mi casa, no me preocupa. A la gente le habrás de decir que estoy muy ocupada atendiendo a mi esposo pero que estoy bien, que está todo bien, pero la verdad es que todo está completamente destrozado, todo está dañado, roto, inservible; en parte por tu causa.

Sufres mi "venganza", que equivocada estás, si quisiera vengarme te hubiera dejado en vergüenza pública, hubiera hecho todo aquello que te avergonzaba, todo aquello que te hiciera enojar una y otra vez hasta hacer que lloraras lágrimas de sangre... pero no lo hice pues no me interesa la venganza, hace muchos años tal vez sí pero estaba tan sumida en mi dolor que esos pensamientos jamás pasaron de eso, pensamientos. De haber llevado a cabo esos pensamientos ya no estaría aquí.


Es verdad que a momentos te extraño, que extraño los momentos agradables, los momentos en los que cuidaste de mi, los momentos en los que en verdad fuiste como una madre; pero al pasar de los años todos esos momentos no pueden compensar ni opacar lo que me hiciste pasar, no pueden compensar tus acciones, no pueden minimizar mi dolor.

 
Intentaste retenerme mediante amenazas bíblicas, amenazas de que mi abuelo moriría por mi causa, hiciste gala del papel de víctima para apelar a mi lástima; por mucho tiempo me preocupé demasiado por ti, por tu bienestar, me puse en segundo lugar, me puse en el papel de hija obediente y dedicada, fingí que todo estaba bien. Sufría mucho, pues tenía que aguantar que recibieras a mis abusadores como si nada, tenía que portarme de manera "civilizada" porque de otra manera tu romperías en llanto preguntándote qué hiciste mal...¿qué hiciste mal? Protegiste a dos delicuentes, perdiste todo aquello por lo que mi abuelo trabajó, sobornaste a cualquiera que pudiste para mantener a salvo a tus hijos de cualquier cosa que hicieran, querías mantener a salvo a todos y en esta situación eso resultó ser imposible... ya hay por lo menos una niña más que ha sido abusada y tal vez otra lo sea en un par de años. Intentaste tapar el sol con un dedo, lo sigues intentado.

 
Sé que tu infancia fue dura, que quisiste darnos todo aquello que no tuviste, pero te cegaste al grado de creer tus mentiras y de construir una red tan grande de ellas que ahora ya no puedes distinguir las cosas con claridad. Siento pena. No quisiste que tuviéramos una infancia llena de carencias e infelicidad, felicidades, todo el mundo piensa que lo lograste... ¡MENTIRA! a mi madre le hiciste la vida miserable al grado de escapar de ti dejándome atrás contigo y llevándose una carga que hasta ahora no es capaz de reconocer y que la ata; a mis tíos les diste todo al grado que ahora no pueden vivir por sí mismos y se han convertido en unos parásitos, en unos buitres que esperan a la muerte de mi abuelo para ver qué les toca en el testamento... pero ellos no saben que ya no hay nada, que te deshiciste de ello tapando sus porquerías y haciéndola de benefactora y mujer de clase bien; a mí tal vez fue a la que mejor le fue contigo... por un tiempo, hasta antes que me diera cuenta a quien proteges en realidad, y que lo que haces por mí no es más que un soborno o un pobre intento de hacer las paces y para mantener un cierto "equilibrio" y las apariencias; para ti es demostrar tu cariño e interés, tal vez lo sientas asi y yo lo sentí muchos años, pero no es una manera sana de demostrar amor, eso no es amor.


Ya no puedo soportar tu papel de víctima, ya no puedo soportar visitarte y que tus hijos estén ahí, ya no soporto ni siquiera oír sus voces en el teléfono si te llamo, ya no puedo soportar que me trates como una desadaptada cuando me ves mal, ya no soporto que me digas que me calle y que lo olvide que viva mi vida... para hacerlo NECESITO HABLARLO, NO ME PUEDO QUEDAR CALLADA... YA NO MÁS.

 
Ya no puedo tolerar tu hipocresía cuando le dices a otras personas lo que deberían hacer con sus hijos cuando están haciendo algo mal, cuando les dices que aunque les duela tienen que poner límites y que tienen que enseñarles a valerse por sí mismos; cuando comentas alguna noticia de abusos diciendo que esas personas que maltratan y abusan merecen lo peor... tú maltrataste a mi madre, intentaste ocultar los abusos de los que fui víctima.

Ya no puedo aguantar tus "comentarios" acerca de mi peso, que llores y me mires con asco, que hagas un drama, que me compres cuanto producto milagroso se te cruce en el camino para que yo tome por mi bien; fuiste tu la que me enseñó a disfrazar mis penas con comida, eres tu la que también sabotea mis intentos por hacer un cambio. No es a mí a la que debes mirar con asco.

 
Te preocupa lo que pueda hacer en un futuro... no lo hagas, no soy como tú.


Llegar a esto me ha costado años, lágrimas, estrés, ansiedad, dolor en muchos aspectos pero ya me di cuenta que la situación nunca cambiará, ya no puedo creer tus mentiras y tu papel de víctima, YO HE CAMBIADO, HE CRECIDO, HE SANADO UN POCO MÁS Y SOY UN POCO MÁS FELIZ.


Sé que ya la edad no te ayuda, pero tienes en casa a uno de tus hijos y el otro te visita tres días por semana, mi madre tan solo cumple una promesa hecha a mi abuelo y es tu chofer y mandadera y creo que hasta cierto punto me da la razón si no voy a verte. ¿Dónde está toda esa gente a la que ayudaste? ¿Dónde están todos aquellos que de cariño te llaman tía o madrina? ¿Tus amigos de la iglesia? ¿Tu demás familia? En algún lugar viviendo su vida, creyendo tus historias y haciéndose de la vista gorda, pensarán de mí lo peor... que mas da, ellos no pueden dañarme más de lo que tu has hecho.

 
Tal vez decida visitarte en un futuro, tal vez será incómodo, tal vez será agradable, tal vez no quieras verme. Si de verdad te queda algo de buena madre, entenderás y no me lo reprocharás. Será como jugar a la ruleta, yo estoy bien con eso y por lo que me han contando tu te has resignado a ello.

 
Si hubieras hecho las cosas de manera diferente... pero no hay marcha atrás, yo necesito sanar y poner un límite a esta relación de amor malsano, todavía tengo la esperanza (tal vez tonta) que un día lo reconozcas y me lo digas, a estas alturas es lo único que necesito de ti.

Tu Nieta, que a pesar de todo te quiere.

 
Cuando el abusador está dentro de la familia todo se complica, lo más triste es que con mucha frecuencia lo está. Yo me siento un poco más libre, un poco más tranquila de esta manera; muchos lo ven como un acto del más puro y vil egoísmo, otros lo ven como algo que debió pasar hace mucho tiempo, lo cierto es que por lo menos para mí ha sido algo necesario y resultó ser un proceso largo, el cual no creo que haya terminado. En ocasiones anteriores me llenaba la culpa de dejarla, pero ahora veo las cosas de manera diferente, me siento diferente... por lo menos no hay culpa y poco a poco me siento libre de tantas ataduras. Más adelante veremos qué pasa, poco a poco, día a día se puede sanar y se puede hacer lo necesario para ello. No voy a mentir, duele en el alma, al fin y al cabo se trata de una pérdida... al menos yo lo veo así. Hay lazos que nos atan a cometas, nos elevan y nos hacen felices; hay lazos que nos atan a piedras muy pesadas que nos arrastran al fondo del océano.

Yo deseo ser feliz.
http://pandorasboxasi.blogspot.com/2011/04/poniendo-limites-rompiendo-lazos.html
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