lunes, 19 de septiembre de 2011

A pesar del uso de Internet, el mayor peligro de abuso infantil está en el hogar

Según las estadísticas, en el ámbito intrafamiliar hay más casos de abusos. Cómo prevenir a los más chicos.

Es notorio el crecimiento de la pornografía infantil por Internet y el acceso de los pedófilos a niños y niñas a través de las redes sociales y de las salas de chat. La red ha contribuido a desarrollar y aumentar estos delitos. Hace unos años la pornografía infantil era solo una cuestión comercial, entre un número limitado de personas, mientras que hoy Internet permite compartir archivos en forma gratuita y en forma global y no hay controles eficientes.
 

Lo simple que resulta descargar, los costos pequeños o incluso inexistentes, la calidad visual de los archivos, el acceso anónimo y la conexión con pedófilos de todo el mundo le ha dado a estos delitos una magnitud mundial. Se calcula que existen unos cuatro millones de sitios de Internet que contienen material pedófilo y que día a día se siguen creando nuevos con este tipo de contenido. Esto es una realidad que no podemos negar, pero el verdadero lugar peligroso para los niños y niñas sigue siendo la propia casa.


Las estadísticas indican que el porcentaje de abusos sexuales cometidos a través de Internet, representa un porcentaje ínfimo del total de casos, la mayoría de los abusadores, son familiares directos (padres, abuelos, tíos, padrastros, o conocidos de la víctima).

No obstante existen algunos estudios en el Reino Unido que vuelcan datos alarmantes: "El 17% de los niños británicos que usan redes sociales no protegen su privacidad". En un informe que se hizo público, el organismo regulador de las comunicaciones en Reino Unido advirtió de ciertos datos a tener presentes:

uno de cada cuatro menores de entre 8 y 12 años tiene perfiles en las redes sociales Facebook o MySpace, aunque la edad mínima para inscribirse en dichos webs es de 13 años.

El 17% de estos menores tenía configurada la privacidad de tal manera que otros usuarios podían ver sus detalles personales. Sólo el 4% tenía perfiles completamente privados.

El 17% de sus padres no tenían conocimiento de estos perfiles. De los que sí lo sabían, el 10% no controlaba qué hacían sus hijos en dichas redes. El 37% de los menores internautas de entre 5 y 7 años habían visitado Facebook. El 70% de los usuarios más jóvenes creían todo o casi todo lo que leían en webs como la Wikipedia o los blogs.

El abusador que capta sus víctimas por Internet lo hace de la misma manera que quien está en contacto directo con la víctima. Apela al engaño, la seducción, las promesas, la soledad del niño/a. Suelen mentir respecto de la edad, el sexo y otros detalles. Recordemos que el abusador de niños/as no es una persona brutal o agresiva, sino más bien una persona cordial, de "buenos modales".

Además hay que pensar que los niños y niñas librados al uso y abuso de la web nos están hablando de cierto "descuido" de las figuras de cuidado y control.

La prevención en materia de abuso sexual infantil es un tema delicado, ya que muchas veces se hace hincapié en que sean los niños y niñas quienes digan que no, esto resulta tramposo, ya que justamente la víctima es captada mediante engaños, y en forma progresiva.

La víctima no siempre puede darse cuenta de la telaraña en que está envuelto, además, una vez que el contacto sexual comenzó, suelen aparecer las amenazas referidas a las consecuencias si él o ella habla con alguien respecto de lo que están haciendo, lo que hace más difícil aun la posibilidad del develamiento.

Son los padres los principales responsables de cuidar a los niños y niñas. Para ejercer esa responsabilidad deben conocer quiénes son los contactos de los hijos a través de las redes sociales, y no dejar que estos las utilicen sin ningún tipo de control parental. Sabemos que es imposible que no las utilicen, pero se pueden extremar los cuidados.

Fuente: Salud Activa, Asociación Civil sin fines de lucro.
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