miércoles, 14 de agosto de 2013

¿Alguien que amas tiene personalidad limítrofe?

¿Tratas de evitar discusiones horribles con argumentos confusos ocultando tus sentimientos y pensamientos?
¿Estás siendo acusado de cosas que nunca hiciste o dijiste?
¿Tienes la impresión que siempre estás caminando sobre cascarones de huevo?, ¿qué todo lo que digas o hagas será usado en tu contra?
Es difícil aun para los especialistas diagnosticar la personalidad limítrofe. Pero las personas que viven o aman a alguien que la padece experimentan sentimientos y sensaciones similares.
·         Me siento como que estoy caminando sobre cáscaras de huevo. No importa lo que diga o haga, ella(él) lo retuerce y lo utiliza contra mí.
·         Me culpa y me critica por todo lo que va mal, incluso cuando no tiene sentido.
·         Me siento como que estoy en una montaña rusa emocional. ¿Cuando llego a casa, seré saludado en la puerta por la persona de quien me enamoré? ¿O será el tirano rabioso que la(lo) controla?
·         Él(ella) me ve totalmente bueno(a) o totalmente malo(a) y nunca me ubica en un punto intermedio. Y cuando me percibe de una manera, no puede recordar haber sentido ninguna otra cosa por mí.
·         Me siento manipulada(o), controlada(o) e incluso engañada(o).
·         Tengo miedo de pedir lo que necesito en nuestra relación. Cuando lo hago, ella(él) me dice que soy demasiado exigente o que mis necesidades no son apropiadas o no son importantes.
·         Me encuentro ocultando lo que pienso y siento porque simplemente no vale la escena que sigue cuando soy honesto(a).
·         Se ha vuelto tan automático que la paso mal tratando de averiguar lo que realmente siento.
·         Él(ella) me acusa de hacer las cosas que no he hecho nunca o nunca he dicho. Me siento tentada(o) a grabar nuestras conversaciones y reproducirlas frente a ella(él).
·         Ella(él) está constantemente sofocándome. Pero tan pronto como tratar de irme, ella(é) actúa amorosa(o), promete que cambiará y suplica por que me quede. O bien, ella(él) me amenaza.
·         Trato de hacer lo que ella(él) quiere. Pero justo cuando creo que entendí las reglas, ella(él) las cambia.

Si varias de estas afirmaciones te resultan familiares, tenemos buenas noticias para ti. No estás loco(a). No todo es tu culpa. No estás solo. Esto sucede porque alguien a quien amas o por quien te interesas tiene desorden limítrofe de la personalidad. Si la persona que te interesa realmente quiere ayuda, hay tratamientos disponibles que pueden ofrecer esperanza. Y aun si no cambia su comportamiento, hay pasos que puedes seguir para retomar el control de tu vida. 


Publicar un comentario