martes, 14 de octubre de 2014

Abuso sexual infantil: la cámara Gesell;es la prueba de oro

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  •  El sistema de cámara Gesell se ha transformado en los últimos años en una prueba fundamental para condenar delitos de abusos sexual con niños víctimas. Sin embargo, el proceso muchas veces es cuestionado no sólo por los abogados defensores sino por el resto de las partes involucradas cuando el resultado no se condice con las expectativas iniciales de la denuncia. El Poder Judicial encontró en este tipo de procedimientos lo que consideran como "una prueba de oro" porque permite traer a discusión "datos guardados" en la memoria de los afectados. Se acompaña con otros indicios que surgen de la investigación judicial.
La cámara Gesell es un medio de prueba instrumentado en favor de las víctimas más vulnerables, que son los niños y adolescentes hasta los 17 años. Se aplica a los que han sido víctimas o testigos de delitos de todo tipo pero sobre todo en casos cometidos contra la integridad sexual de los menores. Con este método se evita que el juez interrogue directamente al niño y pueda revictimizarlo. "El legislador de Río Negro evaluó que los jueces no deben tomar declaraciones directas a menores víctimas", explicó el camarista de Cipolletti Guillermo Baquero Lazcano. 
"Es la principal fuente de prueba en casos de abusos sexual porque no hay testigos, son delitos entre paredes y la mayoría se producen en el seno de la intimidad del hogar", sostuvo.
En el 90% de los casos, el agresor sexual es de la familia o allegado a ella y aprovecha la situación de contacto con el niño.
"Al no haber testigos se debe reconstruir el hecho, se reconstruye a partir de lo que pudo haber quedado en la memoria de la víctima", explicó un psicólogo del Poder Judicial.
El relato, además, va a acompañado de sensaciones y de ciertos datos que luego van a servir para contrastar con el resto de las pruebas. "La Gesell no es la única prueba, pero es la principal", argumentó Baquero Lazcano. 
"Normalmente hay otros indicadores", explicaron los fiscales de Cipolletti. Hay delitos, como el "manoseo" por ejemplo, que no dejan secuelas en el cuerpo pero sí desde el punto de vista psicológico. En este caso los profesionales realizan pericias para evaluar las consecuencias en la salud mental de la víctima. "Lo que se conoce como el estrés postraumático", explicaron. 
"Hay abusos que no dejan marcas en el cuerpo pero sí en el espíritu y hay datos, que se obtienen por la Gesell y por las demás pericias psicológicas que sirven como indicadores: cambios de conducta, cómo revela el secreto el niño, a quién se lo revela", explicó el camarista. 
¿La cámara Gesell pueda estar contaminada?, se le consultó a un psicólogo. "Sí, si se advierte que el niño aparece con un discurso introducido o un relato que no revela sensaciones o sentimientos o hay un discurso aprendido el profesional se da cuenta", respondió.
Existe un test que lo hace otro psicólogo, que analiza cómo declaró el menor en la Gesell. Hay indicadores para llegar de una manera científica a determinar si una cámara merece credibilidad, explicó un juez de instrucción.
¿Porque es la prueba de oro?, se le consultó a Baquero Lazcano. "Hay una investigación que se inicia a partir de la declaración del niño. Si la víctima no dice nada en la Gesell, porque hay casos en que la angustia no les permite hablar, se reconstruye la situación a partir de otros datos. Por ejemplo si estuvo con un pariente y aparece con la ropa manchada con sangre hay un indicador de abuso y se empieza a reconstruir la historia. Pueden darse declaraciones confusas pero eso se va valorando con el resto de la prueba. Es la prueba de oro porque el niño te va a dar datos de su memoria".
"Esta pericia es testimonial, significa que no puede ser repetida porque no se puede revictimizar al chico. Por eso es grabada y filmada. Si el juez la quiere convertir en prueba la convierte, el tema es que no es solamente esa la prueba definitoria", explicó en una entrevista difundida en Diario La Prensa Osvaldo Varela, profesor de Psicología Jurídica de la facultad de Psicología de la UBA.
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