jueves, 25 de febrero de 2016

En un cuarto de hotel y a medianoche, celebrarán audiciencias desacerdotes acusados de abuso sexual

Una escena extraordinaria tendrá lugar en un hotel en Roma el domingo por la noche, cuando uno de los asesores más cercanos al papa Francisco enfrente la primera de cuatro noches de declaraciones –que serán transmitidas en vivo-acerca de su rol en un supuesto encubrimiento de abuso sexual en Australia.
El cardenal George Pell, ministro de finanzas del Vaticano y alto clérigo católico de Australia, se someterá a un interrogatorio entre las 10 p.m. del domingo y las 2 a.m. del lunes, durante al menos tres –posiblemente cuatro- noches. La indagatoria será realizada por jueces de diferentes países, que se conectarán con Sídney (donde será de mañana) por videoconferencia, desde las distintas partes del mundo.
A Pell, de 74 años de edad, no le fue aún concedido el permiso para que un abogado viaje desde su país natal para acompañarlo. De todas maneras, no estará solo: a las audiencias se sumará un grupo de víctimas del abuso, que viajarán desde Australia para estar en la sala con él.
En diciembre último, Pell fue llamado a declarar sobre un tema de abuso ocurrido cerca de Melbourne, en dicho país, pero sus abogados argumentaron que, debido a sus dolencias cardíacas, era peligroso realizar un vuelo y sugirieron que declare por videoconferencia desde Roma.


La Comisión Real de Australia en temas de abuso infantil quiere interrogar al cardenal acerca de su supuesto papel en el traslado de un cura pederasta, Gerald Ridsdale, de una parroquia a otra en Australia, en las décadas de 1970 y 1980; un patrón común en las diócesis católicas en todo el mundo en ese entonces.


Al regresar de su visita a México el pasado jueves, el papa Francisco afirmó que cuando se descubre que un prelado transfiere a curas abusadores “lo mejor que puede hacer es presentar su renuncia”.
Pell fue convocado a Roma por Francisco en 2014, para supervisar una revisión completa de las finanzas del Vaticano, y es considerado el tercero en la jerarquía después del sumo pontífice.
Desde este domingo, el testimonio de Pell, que tendrá lugar en el Hotel Quirinale de Roma, será transmitido a una sala de la comisión en Sídney, así como también a una sala pública en Ballarat, Australia, una ciudad ubicada cerca de 70 millas al noroeste de Melbourne, donde supuestamente se registraron los abusos.
La comisión emitió un comunicado este martes, informando que Pell había elegido la franja horaria nocturna en la cual brindará su testimonio.
Tras la noticia de que el cardenal no regresaría a casa para la audiencia, negando así a las víctimas la posibilidad de escuchar en persona sus palabras, se puso en marcha una recaudación de fondos para reunir los $40,000 necesarios para enviar a un grupo de víctimas a Roma.
Ocho días después, la suma recaudada ascendía a más de $140,000, en parte por la ayuda del comediante australiano Tim Minchin, quien grabó una canción llamada “Vuelve a casa (cardenal Pell)”, que acusa al prelado de ser un ‘cobarde’. El videoclip fue visto casi un millón de veces en YouTube.
Mientras un grupo de 15 personas, entre ellas las víctimas y sus abogados, se preparan para viajar a Roma, la comisión informó que también permitirá que los periodistas estén en la sala mientras Pell brinda su declaración. Un vocero del Hotel Quirinale afirmó este martes que la comisión ha solicitado un espacio apto para 50 personas.
A medida que la audiencia se acerca, Pell atacó la semana pasada a los medios de Australia, que informaron que la policía local está llevando a cabo una investigación por separado, por presuntos abusos sexuales cometidos por el propio Pell cuando era sacerdote en Ballarat. 
Kington es corresponsal en el extranjero.

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