miércoles, 5 de julio de 2017

Exigen organizaciones derogar la Alienación Parental tras caso Mireya



Tras el caso Mireya Cortés, alrededor de 40 organizaciones exigieron, en conferencia de prensa, que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) derogue la figura jurídica de Alienación Parental.
Y que en consecuencia se declare inexistente el artículo 323-Septimus del Código Civil de la Ciudad de México, que la contempla a la como una forma de violencia familiar.
“En el caso de Mireya Cortés, en específico del niño, se tenían los dictámenes del Instituto Nacional de Psiquiatría, del DIF, los de Asociación para el desarrollo integral de personas violadas (que validaban el abuso sexual) y todo eso no lo consideró la jueza”.
“Lo único que retoma es un análisis de hora y media hecha por una institución como el INCIFO -que no cuenta con especialistas para este tipo de casos- que determina que hay Alienación Parental y que los niños son manipulados por la madre”, argumentó la abogada Karla Miches Salas.
Lo cual derivó en que en octubre de 2016 la jueza onceava de lo familiar otorgara la guardia y custodia al padre de los menores, Leopoldo Olvera Silva, pese a las acusaciones y evidencias de la violencia sexual ejercida hacia el hijo e hijas de Mireya Cortés, acusaron las organizaciones.
En tanto, Mónica Herrerías de Rehilete, expuso que dicha figura jurídica debe declararse inconstitucional debido a que no cuenta con un aval científico que la sustente.
Por lo que esperan que el próximo 15 o 16 de julio la SCJN resuelva a favor de la acción de inconstitucionalidad 19-2014 que presentó la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México por la figura jurídica de Alienación Parental.

Otras peticiones

Las organizaciones exigieron que se abran nuevas líneas de investigación para determinar la violencia institucional, el abuso de poder y la violación al derecho pleno a la justicia en el caso Mireya.
Así como la destitución inmediata de los encargados de impartir justicia en dicho caso.
El pasado 8 de junio fueron encontrados las cuerpos de Mireya Agraz Cortés, sus dos hijas e hijo, así como el del padre de Mireya y una carta póstuma en la que explicaron los motivos de su suicidio.

Sufren amenazas

Laura Martínez Rodríguez, de ADIVAC, -quien documentó el abuso sexual- expuso que tras el suicidio de Mireya la asociación ha sufrido amenazas por parte de desconocidos.
Se trata de mensajes intimatorios en los que se les advierte que ya no tendrán más injerencia en el caso.
“Llegaron a través de las redes sociales mensajes de que nuestros informes ya no van a funcionar”, agregó.
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