lunes, 17 de junio de 2019

"Siempre la cuidé de todo y el lobo estaba en mi casa"

Lo dijo la mamá de una nena a la que le practicaron un aborto tras una violación.
Agustina Benatti - policales@lmneuquen.com.ar
“Él mostraba un perfil bajo y al final era un monstruo. Siempre la cuidé del afuera, no era una nena que andaba en la calle o con gente desconocida. Nunca pensé que el verdadero lobo feroz estaba en mi casa, con nosotras”, confió una mujer que denunció a su ex pareja por haber abusado durante cuatro años de su hija de 12 años. El hombre fue condenado a 23 años de prisión, pero está libre hasta que la condena quede firme.
Hasta agosto del 2018, Viviana –cuyo nombre fue ficcionalizado– llevaba una vida normal junto a sus cuatro hijas y su pareja en Bajada del Agrio. “Me junté con él cuando mi hija tenía 2 años, me ayudó a criarla y tenían un lazo de padre e hija. Después tuvimos otras tres nenas juntos”, relató la mujer, quien no se imaginaba que a partir del 13 de agosto se develaría el calvario que vivió su hija mayor, quien quedó embarazada tras sufrir una violación por parte de su padrastro.

Ese día, Viviana la llevó a una clínica en Zapala por una fuerte descompostura que la pequeña tenía hacía varias semanas. “La vio una pediatra, la examinó e indicó que le hiciéramos análisis y una ecografía. La doctora después me contó que intuía que podía estar embarazada pero necesitaba pruebas. Como ya era tarde, tuvimos que volver a la mañana siguiente”, contó Viviana.

“Cuando le hicieron la ecografía, el médico confirmó el embarazo de nueve semanas. Me quedé helada. Le pregunté a mi nena quién había sido y ella llorando me decía ‘fue el papi’. En ese momento se me vino el mundo abajo, no sabía qué hacer”, aseguró la mujer, quien inmediatamente se dirigió a la fiscalía a radicar la denuncia. A raíz de la consulta médica, su pequeña hija le contó que los aberrantes abusos habían comenzado en 2014, cuando ella tenía 8 años.
Al igual que sucede en la mayoría de los casos de abuso sexual intrafamiliar, el hombre aprovechaba los momentos en que se encontraba cuidando a la nena para cometer los abusos, y la tenía amenazada a cambio de su silencio.
“Le había dicho que si ella contaba algo iba a matarme a mí y se iba a ahorcar. Después de que me contó, recordé que él siempre la tenía muy vigilada”, explicó la mujer.
En medio del shock que provocó la develación de los abusos, las autoridades médicas les explicaron a ambas que por ley podía acceder a una interrupción voluntaria del embarazo (ILE). “
“Fue muy difícil, sabía que al ser un caso de violación estaba contemplado. Llamé al pastor de mi iglesia para recibir un consejo, porque la vida de mi hija estaba en riesgo. Él me dijo que tomara la decisión que sea más correcta para la nena”, relató Viviana, y agregó: “Hubiese preferido nunca tener que atravesar esta situación, pero lo único que pensaba era en su salud. Antes trataba de no meterme en los debates sobre el aborto, pero hay que vivirlo. Cuando es tu hija la que está en esta situación, hay que tomar decisiones”.
A diferencia de otros puntos del país, en este caso la intervención se realizó 48 horas después de la denuncia y se resguardó la integridad de la niña.
“En los días que estuvo internada la veía jugar y no podía creer lo que le habían hecho a mi bebé”, sostuvo la mujer, quien varios meses después se tuvo que mudar junto con sus hijas siendo su único sostén económico, ya que el hombre volvió a vivir en el pueblo. Luego, la Justicia logró llevarlo al banquillo de los acusados y en mayo fue condenado.
“Se hace muy difícil porque ya pasó casi un año, lo condenaron pero sigue libre. Realmente vamos a tener paz cuando esté preso, porque vivimos atemorizadas. La impotencia es saber que la tenía en mi casa y no la podía ayudar. Tan cerca que estuve y no pude”, aseguró Viviana, quien con ayuda de psicólogas entendió que las víctimas de la situación fueron ellas y que el único culpable es su ex pareja, que continúa en libertad.
Cuatro: Fueron los años que duró el calvario que sufrió la pequeña, desde los 8 a los 12 años.
Condena ejemplar: 23 años de prisión
Este caso fue uno de los siete juicios por abuso sexual realizados bajo la modalidad de juicio por jurados en la provincia. En abril, el jurado lo declaró culpable y un mes después le impusieron 23 años de prisión; sin embargo, sigue en libertad hasta que la condena quede firme
El juicio comenzó el 3 de abril de este año en Zapala, donde 12 ciudadanos conformaron el jurado popular. La fiscal Laura Pizzipaulo lo acusó por el delito de abuso sexual simple agravado por la convivencia preexistente en modalidad continuada, y abuso sexual con acceso carnal agravado por la convivencia, también en modalidad continuada.
Entre las principales pruebas contra el hombre se encontraban la Cámara Gesell que le hicieron a la pequeña, las pericias forenses y el ADN realizado tras la interrupción del embarazo que confirmó la paternidad del acusado.
Por unanimidad, el jurado lo halló culpable de los reiterados abusos y un mes después se conoció el veredicto de la jueza Leticia Lorenzo, quien le impuso 23 años de prisión efectiva. Entre las consideraciones que tuvo la magistrada para determinar la pena, se valoró que hubo aspectos duros relacionados con la interrupción voluntaria del embarazo (ILE) a la que accedió la niña, por el accionar de los abusos y el contexto de vulnerabilidad en el que se dieron los hechos.
Un mes después del fallo, el hombre continúa en libertad con la posibilidad de impugnarlo y seguir con las instancias legales hasta que quede firme la condena.
¿Dónde se puede denunciar?
Desde el 2016 existe una línea nacional gratuita (0800-2221717) donde se puede denunciar o solicitar asesoramiento para casos de abuso sexual infantil. además, se puede denunciar en cualquier comisaría y en fiscalía.
Un calvario que comenzó en 2014
14/8/18 Se radica la denuncia
Ese día, su mamá hizo la denuncia y la nena contó que los abusos comenzaron en 2014.
3/4/19 Comienza el juicio
Por la escala penal esperada, se realizó en zapala un juicio por jurados, que encontró al hombre culpable de los abusos.
14/5/19 Le imponen 23 años
Casi un mes después, el hombre fue condenado a 23 años de prisión por abuso sexual simple y abuso sexual con acceso carnal.

Una pandemia que afecta al 20% de las niñas y al 8% de los niños


Hoy el Estado atenderá al menos cinco casos de abuso sexual infantil, pero muchos más permanecerán en la sombra. El programa “Las víctimas contra las violencias”, del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, atendió 7.145 llamadas entre noviembre de 2016 y marzo de este año; sin embargo, la mayoría de los casos no se detecta, al punto de que la Organización Mundial de la Salud calcula que, a nivel mundial, una de cada cinco mujeres y uno de cada 13 varones sufre abuso sexual durante su infancia.
La detección del delito de violencia sexual contra niños y adolescentes resulta difícil porque la mayoría de las víctimas es atacada por alguien de su entorno. Según datos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef por sus siglas en inglés), el 77% de los abusadores participa del ambiente de su víctima; entre ellos, el 57% es familiar directo del niño o adolescente abusado.
Ramiro Lanzavecchia, coordinador de los equipos móviles del programa del Ministerio de Justicia nacional, explica que los padres suelen estar involucrados en la mayoría de los casos. De acuerdo con las estadísticas del Ministerio, el 62% de las víctimas totales de abuso sexual son niños y adolescentes, pero los chicos no denuncian. Apenas el 9,3% de los llamados que reciben los hace la víctima: la mayor parte de las denuncias provienen de familiares (36,2%) o de una comisaría (35,9%).
Prevención y denuncia
El programa “Las víctimas contra las violencias” trabaja con la línea nacional 0800-222-1717, que funciona las 24 horas, los 365 días del año, en todo el país.
A nivel provincial, el Departamento de Prevención y Protección contra la Violencia Familiar y el Maltrato Infantil, con sede en Las Piedras 530, recibe llamadas a los números 4308726 y 4313626. Trabajan de lunes a viernes entre las 8 y las 18.
También la Municipalidad de de San Miguel de Tucumán lleva adelante un programa de prevención del abuso sexual infantil. El Centro Municipal de Violencia, Mujer y Derechos Humanos, ubicado en la avenida Juan B. Justo 965, recibe denuncias de lunes a viernes, de 8 a 13, al número 4977018.

Más de 2.300 detenidos en una operación contra la pederastia en internet

El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha hecho pública la detención de más de 2.300 presuntos pederastas on line durante una operación llevada a cabo por grupos de trabajo de Delitos contra la Infancia en Internet (ICAC). Estos equipos identificaron 195 delincuentes que produjeron pornografía infantil o cometieron abusos sexuales a menores. 383 niños que sufrieron un abuso sexual reciente, continuo o histórico o producción de pornografía infantil.
Los 61 equipos de ICAC, ubicados en los 50 estados y conformados por más de 4,500 agencias federales, estatales y locales lideraron la operación coordinada conocida como Broken Heart (corazón roto) durante los meses de marzo, abril y mayo de 2018. Durante el curso de la operación, los grupos de trabajo investigaron más de 25.200 denuncias de delitos contra niños a través de las nuevas tecnologías y realizaron más de 3.700 presentaciones sobre seguridad en Internet a más de 39.,000 jóvenes y adultos.
«Ningún niño debería tener que soportar el abuso sexual», dijo el Fiscal General Jeff Sessions. «Y, sin embargo, en los últimos años, ciertas tecnologías han facilitado la difusión de pornografía infantil y han creado mayores incentivos para su producción. En el Departamento de Justicia estamos decididos a contraatacar estos crímenes repugnantes. Es impactante y muy triste. En esta operación hemos arrestado a más de 2.300 presuntos depredadores sexuales de niños e investigado unas 25.200 denuncias de abuso sexual. Se debe advertir a cualquier posible delincuente: este Departamento seguirá siendo implacable para perseguir a aquellos que victimizan a nuestros niños», continuó Sessions.
La operación se dirigió a sospechosos que:
  1. producen, distribuyen, reciben y poseen pornografía infantil;
  2. participar en la seducción por internet de niños con fines sexuales;
  3. participar en el tráfico sexual de niños;
  4. viajar tanto en Estados Unidos como al extranjero para abusar sexualmente de niños.

En la familia, el 96% de los abusos sexuales

Fotografía ilustrativa
Chihuahua.- Un 96 por ciento de los casos de abuso sexual infantil se dan dentro de la casa, entre familiares y el 80 por ciento no se denuncia, informó ayer Bárbara Duarte Castillo, directora de Atención y Prevención del Abuso Sexual y el Maltrato Infantil A.C ( ACASMI). 
Entrevistada en el marco del diplomado que se ofrece sobre prevención de abuso sexual infantil, dirigido a maestros, educadoras, trabajadoras sociales y psicólogas, indicó que Chihuahua se encuentra en los primeros lugares de este delito, por lo que tiene la urgente necesidad de dar prevención y atender a niños y niñas que ya sufrieron este tipo de abuso. 
Indicó que ACASMI es una asociación civil que no depende de ninguna instancia oficial, por lo que su trabajo es independiente y tiene dos áreas de atención, una ubicada en Monarcas 1914, Fraccionamiento Villas del Rey, así como en Calle 57 numero 112. 
Barbara Duarte dijo que el diplomado que se ofrece sobre prevención de abuso sexual infantil, dirigido a maestros, educadoras, trabajadoras sociales y psicólogas, aunque también capacitan enfermeras, médicos y abogados en el tema. 
Señaló que el diplomado tiene como objetivo de que niños y niñas que sufren este problema tengan una atención profesionalizada, o bien, en el caso de que no hayan sufrido de abuso sexual ofrecer una prevención oportuna. 
Aparte de dar capacitación a los profesionales, con personal capacitado en el tema, se ofrece a un costo muy simbólico para que más gente se pueda capacitar, agregó. Indicó que el servicio también se dedican a dar capacitación en escuelas, en grupos y dar atención psicológica para niños y adolescentes, aunque también se ofrece el servicio para adulto. S
obre la incidencia de abusos sexual infantil dijo que un 96 por ciento de los casos se dan dentro de la casa, de la familia “con una persona a la que se deposita la confianza de cuidar a los hijos, pero la defrauda y abusa de los menores”. 
En el caso de ACASMI se tiene la estadística que de 10 casos, en ocho no se denuncian por múltiples razones.

¿Cómo reconocer y prevenir el abuso sexual infantil?

¿Cómo reconocer y prevenir el abuso sexual infantil?


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BLU Radio // Niña - Abuso // Foto: Pixabay

“El primer obstáculo para que un niño hable de abuso es la falta de confianza entre padres e hijos”, afirmó experto.


Por: Redacción Digital BLU Radio
Viviana Ruiz, psicóloga de la Pontificia Universidad Javeriana, especialista en psicología clínica y desarrollo infantil de la Universidad del Bosque, y Javier Andrés Gómez, magister de psicología de la Universidad de los Andes, docente del programa de psicología de la Corporación Universitaria Minuto de Dios, con experiencia en temas de violencia intrafamiliar, estuvieron en Generaciones BLU.
Los psicólogos hablaron sobre el abuso sexual infantil, un fenómeno que va en aumento en Colombia, además, dieron consejos a los padres y cuidadores de niños, y niñas para reconocer y prevenir situaciones de abuso.

viernes, 14 de junio de 2019

Violencia sexual hacia los niños

El abuso sexual de un niño/a o de un(a) adolescente es ante todo un gesto de violencia. Más allá que sea o no acompañado de violencia física, se agrega la existencia de una violencia psíquica, las dos caras de Jano siempre presentes. 

 Encuestas epidemiológicas realizadas en aproximadamente 24 países, muestran que el abuso sexual es un real peligro para 5 a 20% de todos los niños, las niñas teniendo entre 2 y 3 veces más riesgos que los varones. El abusador es un depredador que toma al otro como una presa. Niega la existencia del otro como persona y agrede su subjetividad, tanto física como psíquica, y más allá que el cuerpo pague un tributo, lo deja simultáneamente devastado en su psiquismo. No es evidente encontrar un perfil psicológico de un abusador, su modo de funcionamiento psíquico puede ser muy variado, y siempre exige considerarlo en su singularidad. Es impredecible quien puede ser un abusador. 

Quizá el común denominador sea la ausencia de compasión por la persona que somete desde un abuso de poder, persona que no es considerada como tal sino como una presa, como un fetiche al servicio de su satisfacción pulsional. Intenta ocupar un lugar de omnipotencia narcisística en el cual se sienta todopoderoso respecto al otro, que en realidad cosifica.
 En dos años, se atendieron más de cinco mil casos de abuso sexual, y el 65% de las víctimas eran menores Se acercan a niños en situación de vulnerabilidad  de manera aparentemente comprensiva y “afectuosa”, en realidad, extorsionadora. A la demanda de afecto del niño responde con la estafa de la erotización. La coerción hacia los menores puede ser ejercida por la fuerza, la amenaza, el chantaje, o la seducción (dimensión hipnótica). 


El menor, por su inmadurez física y psíquica no está en condiciones de dar su libre consentimiento. Este acto tiene por consecuencia generar una injuria psíquica cuyo efecto disruptivo puede manifestarse inmediatamente en forma de síntomas psicopatológicos (depresión, tentativas de suicidio, encopresis, anorexia, bulimia, etc) o alojarse en forma de quiste, en silencio, en el inconsciente y hacer eclosión muchos años más tarde, en la adultez, como una verdadera bomba de tiempo. Quizá cuando la persona ha retomado fuerzas para ponerle palabras a lo acontecido. En las vivencias de la persona abusada prevalecen los sentimientos de culpa, de vergüenza de su propio cuerpo, de desvalorización y de auto-agresión, que pueden llevarlo a producir todo tipo de síntomas, pero cuya expresión más grave es la auto-mutilación o el suicidio. En el abusador lo más frecuente es la negación y la ausencia de culpabilidad. Es importante que en el momento de la revelación por parte del niño/a o adolescente, el adulto que recibe su relato no juzgue ni opine, sino que desencadene los mecanismos necesarios para su protección. 

Los padres, las instituciones educativas y la sociedad más tarde exigen a menudo del niño, desde su más temprana infancia, que responda afirmativamente a las propuestas del adulto. El adulto espera un si por parte del niño, en función de los principios educativos que hemos heredado del siglo de las luces y de las religiones. Responde así a un ideal educativo que coloca al adulto en un lugar omnisciente. Son los resabios de la figura del pater familias heredado de la época romana: tenía poder arbitrario de vida o muerte sobre el niño, siendo el estatuto jurídico de éste último equivalente al del esclavo. 
 La línea contra el maltrato infantil ya recibió cerca de 3 mil llamadas La concepción del niño como sujeto de derecho es de aparición reciente en la historia de la humanidad. Es fundamental legitimar al niño en su derecho a decir no a un mayor cuando la propuesta sea vejatoria de su condición de persona. Requiere que el niño se sienta sostenido  por parte de los adultos en los cuales confía, que validen que su cuerpo es su cuerpo y que solo a él le pertenece. Que se lo considere como un sujeto capaz de un discurso válido para que la justicia valore su testimonio. No está de más insistir en que el abuso sexual no lo es sólo de su cuerpo, es ante todo un abuso de su persona, un ataque mayor a su propia subjetividad en devenir. Si bien es su cuerpo que paga inicialmente tributo, es toda su identidad que queda atrapada en la cartografía del lenguaje sexual del adulto abusador. Teniendo en cuenta que al momento de la violencia sexual la persona queda paralizada, tetanizada, existe desde hace treinta años en Francia y recientemente en Argentina, una ley que establece que dicho delito no prescribe en los plazos habituales sino con posterioridad al haber alcanzado la mayoría de edad. 
 Otra ley interesante a considerar por el poder legislativo de nuestro país y, que ya existe en Francia, consistiría en establecer que el delito sexual hacia menores cometido por cualquier ciudadano en territorio extranjero, cualquiera sea el país, será juzgado por las leyes en territorio de nacionalidad del ciudadano. Se combate las vejaciones cometidas por paidófilos en cualquier territorio promocionado por el mal llamado “turismo sexual”. La violencia sexual no es extraterritorial. No tiene el privilegio de un fuero propio. Ocurre en el territorio privado del cuerpo del niño devastado por el violador que arrasa con su subjetividad. Enseñar a un niño su legitimidad a rechazar ese tipo de propuestas, no puede sin embargo lograrse sino en un contexto social de libertad ciudadana y democracia. 
Disponer del cuerpo del otro ha sido siempre la manera de manifestarse de los sistemas totalitarios,  públicos, privados o corporativos. Por dicho motivo es crucial que los sistemas democráticos fomenten en los niños a través de la educación y de programas de prevención, la posibilidad de ejercer el derecho a decir no, condición no suficiente pero necesaria para proteger a la infancia y promover en los niños su propia capacidad de cuidado. Consecuentemente, requiere por parte de las instituciones que se ocupan de la infancia admitir que cuando algún adulto quiebra el contrato social de respeto a los niños es imprescindible que sean juzgados y no pretendan ampararse de manera inadecuada en una lógica corporativa. Está en juego la salud mental de los niños y de manera concomitante, la credibilidad de las instituciones sobre las cuales se basa la ley simbólica del contrato social. (Fuente www.perfil.com). 

Elizabeth Homberg: "En todas las partes donde hay niños hay gente que quiere abusar de ellos"


Según los números de la Comisión Europea del año 2010, uno de cada cinco menores iba a sufrir abusos antes de cumplir 18 años" - "Una mujer que atendimos se negó a denunciar a su padre por haber abusado de ella. Luego fueron sus hijas las que sufrieron abusos de su abuelo"

14.06.2019 | 02:45
Elizabeth Homberg: "En todas las partes donde hay niños hay gente que quiere abusar de ellos"

Uno de cada cinco menores sufrirá algún tipo de abuso sexual antes de cumplir los 18 años. Estas apabullantes cifras de la Comisión Europea se han convertido en el motor de la Red de Ayuda a Niños Abusados (RANA). Su alma mater y presidenta, Elizabeth Homberg (Charleston, Estados Unidos, 1967), trasladó a Balears su experiencia personal en su país natal. Ella misma fue víctima de abusos sexuales a manos del segundo marido de su madre. Elizabeth está convencida de que se puede superar esa traumática experiencia. Ella misma se pone de ejemplo. Hay que aprender a reconocer los abusos, a pedir ayuda y, si no te escuchan, a gritar.
P ¿Cómo se le ocurre a una mujer de Carolina del Sur venir a Mallorca para combatir los abusos sexuales a menores?
R Participé en un programa en Estados Unidos que tiene por objetivo prevenir el abuso sexual infantil. Cuando vine a Mallorca era un tema tabú. Nadie pensaba que pudiera ocurrir aquí. Quizás en Madrid o en Barcelona, pero no en Balears. Se negaba totalmente la existencia de los abusos, aunque claro que los había.
P ¿Cree que está más agudizada la negación de la existencia de abusos sexuales infantiles en Mallorca o en toda Balears que en otros sitios?
R Sí. Los de la Part Forana piensan que esas cosas solo ocurren en Palma. Los de Palma creen que pasan en los pueblos. Pasan en todas partes. En todos los niveles socioeconómicos, de educación, de experiencia y en todos los países.
P ¿Qué porcentaje de menores sufre abusos y cuántos se atreven a denunciarlos?
R Según los números de la Comisión Europea de 2010, uno de cada cinco niños va a sufrir abusos antes de cumplir los 18 años. Solo uno de cada diez va a denunciar lo que le está ocurriendo en el mismo momento en el que le pasa. En una clase de 25 personas, estadísticamente, hay cinco menores que van a sufrir algún tipo de abuso antes de ser adulto.
P ¿Hay algún tipo de abuso sexual a menores que predomine sobre los otros?
R Hay un abanico muy grande de abusos sexuales. Abarca desde exhibicionismo, tocamientos hasta un encuentro sexual completo forzado. Existe un rango. Enseñar pornografía a niños, convencerles para que comporten de manera sexualizada o tener sexo ante ellos. Aunque el adulto no los toque. Entre estos están incluidos los ciberdelitos. Es el gran peligro.
P ¿Cómo se detecta que un niño ha sufrido abusos sexuales?
R El abuso sexual infantil es el más difícil de detectar. No siempre hay signos. Ese es nuestro principal trabajo. Similar a lo que hacíamos en Estados Unidos con la organización From darkness to light [de la oscuridad a la luz, en inglés]. El concepto era formar e informar a profesores, profesionales y padres sobre cómo detectarlo y cómo lo podemos prevenir.
P ¿Cómo se previenen los abusos a los niños?
R En 2008 empezamos nuestro trabajo en Mallorca con los adultos. Desde entonces estamos en todas las islas. Después de un año, en 2009, tuvimos éxito en formar profesores y profesionales. Hemos encontrado un libro de niños que se llama Estela grita muy fuerte [de Isabel Olid e ilustrado por Martina Vanda]. Enseña que cuando alguien le hace daño hay que decir no. Si siguen hay que decir no otra vez. Y si no hacen caso hay que gritar muy fuerte. Van a escucharte y van a venir a ayudarte. Este programa lleva ya diez años en Balears con mucho éxito.
P ¿El abusador de un niño siempre está en el entorno más cercano?
R El 80% de los abusadores están en el entorno familiar. Padres, padrastros, tíos, abuelos... Pueden ser tanto mujeres como hombres, aunque la mayoría son hombres. El siguiente círculo son los profesores de gimnasia o natación. En todas las partes donde hay niños hay gente que intenta abusar de ellos. El abusador busca un trabajo con niños y los encuentra en la escuela o en la iglesia.
P ¿Existen algunas señales inequívocas que nos puedan indicar que nos encontramos ante un abuso sexual infantil?
R No siempre hay señales. Pero si un niño de cuatro o cinco años está haciendo dibujos inapropiados y, de repente, se le ve en el patio en posturas muy sexualizadas son indicadores de que puede estar sufriendo abusos. Hay otros indicadores. Si se hace pis, si de pronto no quiere ir a la escuela, no quiere hacer los deberes y las notas se desploman. Si un niño no quiere dar un beso a alguien, puede tener sus razones y nunca hay que forzarle. En el tramo de edad donde más ocurre es entre seis y once años. Aunque hay mayores y bebés.
P ¿Cuál es el ambiente más peligroso para un niño o dónde hay más riesgo de que pueda sufrir abusos?
R Puede ser en cualquier lugar. Ellen Degeneres ha reconocido que su padrastro había abusado de ella cuando era niña. Le pasó como a mí. Ella se lo dijo a su madre y yo se lo dije a la mía. Pero no hizo nada porque no le creyó.
P ¿Qué consecuencias generan los abusos a un pequeño?
R Las hay de todo tipo. Graves y leves. Problemas de relación, de comida, de alcoholismo, de drogas...Hasta la prostitución o el suicidio. Baja autoestima. Cuando han pedido ayuda y nadie se la presta, a veces, es peor que los abusos mismos. Si se les da la espalda, se sienten culpables.
P ¿Cómo se puede tratar a las víctimas de abusos para que no deriven en estas consecuencias?
R Hemos comenzado el programa de terapia individual y grupal para adultos que han sufrido en su infancia. Hay dos psicólogas que lo manejan. Tenemos a 350 víctimas en Balears. La mayoría en Mallorca y algunos en Eivissa. De estos 350, 99 sufrieron los abusos en el ámbito familiar más inmediato. La edad media es de 40 años.
P ¿Cuánto tiempo puede estar latente este abuso hasta que se manifiesta?
R No hay un número. Una paciente olvidó todo hasta que tenía 38 años. Cuando su hija llegó a la edad a la que ella fue objeto de abusos, afloró su caso. Viene gente con 40, 50 o 70 años. Una mujer había sufrido abusos de su padre y sus hijas también sufrieron abusos a manos del mismo hombre. Si ella hubiera roto el silencio, su padre no hubiera abusado de sus nietas. El abuso es un ciclo y hay que romperlo.

"Muchas gracias por elegirnos y ayudarnos a romper el silencio con este gran altavoz"

Elizabeth Homberg no oculta su gratitud a la hora de recibir el  Premi Diario de Mallorca de Acción Social por todo lo que considera que representa su contribución a combatir los abusos sexuales infantiles y a dar visibilidad a esta lacra. "Muchas gracias, en nombre de RANA, por elegirnos y recibir este premio. Una de las cosas principales para la prevención del abuso sexual infantil es romper el silencio. Los medios de comunicación nos ayudan mucho día a día. Se convierten en un gran altavoz para amplificar nuestro mensaje", destaca.
 
Su punto de arranque para combatir esta lacra comenzó en Estados Unidos y lo  trasladó a Balears cuando en las islas parecía impensable que también se pudieran padecer abusos a menores.  "Ahora nadie puede negar que existe aquí abuso sexual infantil", subraya. Uno de sus últimos experimentos sociológicos lo pusieron en marcha con 450 alumnos de la UIB. Un 12% había sufrido abusos sexuales en forma de tocamientos cuando eran aún menores de edad. Esta abultada cifra les llevó a colegir que los niños afectados con otras prácticas mucho menos explícitas podría ser mucho mayor.
 
Sin duda, un antes y un después en la trayectoria de RANA ha sido la denuncia presentada por una víctima del cura de Can Picafort Pere Barceló. Por primera vez derivó en la expulsión de la Iglesia de un sacerdote como consecuencia de haberse visto involucrado en abusos sexuales a menores. "Tuvimos tres víctimas de Pere Barceló. La mayoría de los actos habían prescrito", recuerda. Elizabeth también ensalza el papel del entonces obispo de Mallorca, Jesús Murgui, en este caso para depurar las responsabilidades. Pese a que muchos habían prescrito, su decisión al expulsarlo no tenía precedentes. "Le dijimos que estábamos allí porque era la voz de los niños en la iglesia de Mallorca. El todavía tenía acceso a ella. Queremos que haga algo", recuerda con emoción. La respuesta  de la máxima institución eclesial de la isla no se hizo esperar. En primer lugar escucharon los testimonios de las tres víctimas de los presuntos abusos sexuales de este sacerdote. Todos eran coincidentes en señalar al cura Pere Barceló como un presunto depredador sexual. A las afectadas solo les quedaba la vía civil para defender sus derechos. No obstante, la denuncia canalizada a través de RANA contribuyó a que este sacerdote fuera expulsado de la iglesia antes incluso de la resolución judicial.

Luego de 44 años denunció por abuso a un sacerdote

Este petitorio iniciado por Ricardo Raúl Benedetti, uno los denunciantes del cura platense Héctor Ricardo Giménez, reunió casi 4.000 firmas en sólo dos semanas y se suma a la campaña que tres meses atrás lanzó la actriz Thelma Fardin.

Benedetti, quien se reconoce como sobreviviente de abuso sexual eclesiástico, está peleando para reabrir una de las tres causas en las que Giménez fue denunciado.

Bajo el hashtag #PedofiliaSinPrescripción, Benedetti reclama "que el Congreso trate los proyectos de ley sobre imprescriptibilidad del abuso sexual infantil", entre los que destaca el de la diputada radical Lorena Matzen.

"Que se declare imprescriptible este tipo de delitos implicaría una sanación a la vez personal y como sociedad; pero además disponer de más herramientas para la prevención de estas acciones aberrantes", dijo Benedetti, quien tenía 8 años cuando fue abusado pero recién pudo "tomar conciencia" de esto y "recordar los detalles" más de 40 años después.

"La Justicia tiene que tomar nota del proceso que hace toda víctima hasta que recuerda los hechos y se anima a denunciar, un proceso que tiene un tiempo que es diferente y personal para cada uno", agregó al ser consultado por Télam.

El proyecto presentado el año pasado por Matzen establece "la imprescriptibilidad de las diferentes modalidades de abuso sexual infantil previstos en el Código Penal" descriptos en 14 diferentes artículos, entre ellos explotación sexual infantil, pornografía infantil, violación, corrupción de menores, exhibiciones obscenas y grooming.

"Cuando un niño o una niña sufren abuso de alguna manera se mata a ese niño o niña: es sumamente ultrajante y afecta a los derechos humanos. Suele transcurrir mucho tiempo hasta que pueden internalizar y exteriorizar el abuso, un tiempo que puede ser más largo que los plazos de la ley", dijo Matzen.

"Por eso vemos tantos adultos denunciando cosas que les pasaron en la infancia, pero resulta que los jueces dan por prescripta la causa y encima el agresor les hace una demanda por daños y perjuicios", precisó a Télam.

La prescripción del delito de abuso sexual infantil ya había sido modificada en 2011 -con la denominada "Ley Piazza"-, que fue reemplazada en 2015 por una nueva ley que prolongó los tiempos de la suspensión.

Mientras la Ley Piazza estableció que, en el caso de abuso infantil los tiempos de prescripción comenzaban a correr una vez que la víctima cumpliera 18 años, la ley 27.206 volvió a reformar el Código Penal para establecer que para este tipo de delitos el plazo empieza a correr a partir de la denuncia independientemente de la edad de la víctima.

"Estas reformas fueron un avance pero no contemplan casos como el mío, que son de larga data", agregó Benedetti.

Más allá del camino legislativo, la imprescriptibilidad de este tipo de delitos está comenzando a ser reconocida por vía judicial, como ocurrió con la causa del cura Justo Ilarraz, condenado a 25 años de prisión por abusos cometidos entre 1985 y 1993. De todos modos, la justicia de Salta resolvió este miércoles dictar el sobreseimiento del sacerdote José Carlos Aguilera por considerar que los delitos de abuso habían prescripto.

"El Congreso tiene una deuda con eso", afirmó Matzen.

No obstante, la legisladora destacó como "un avance" la reciente ley que estableció que el abuso sexual infantil es un delito de acción pública, ya que mientras fueron considerados del orden privado "se dificultaba mucho llegar a la justicia" a las víctimas, dado que solamente ellas o sus padres o tutores podían ser los denunciantes siendo que el "80 por ciento o más ocurren en el marco familiar".

jueves, 13 de junio de 2019

Estrenarán en Mérida obra sobre sanación por abuso sexual infantil



"Proponemos hablar del tema y la importancia de hablarlo": Erick Silva

Katia Rejón
Ilustración: Cortesía
La Jornada Maya

Mérida, Yucatán
Miércoles 12 de junio, 2019

Monere, el monstruo que me dejaron cuidando es una puesta en escena que explora el proceso de recuperación de las personas que han sufrido abuso sexual en la infancia. Esta obra original de Borradura Teatro y apoyada por el Fondo Municipal para las Artes Escénicas y la Música 2019 se estrenará este 13 de junio en el Centro Cultural Olimpo y tendrá funciones los días 14 y 15, 21, 28 y 29 del mismo mes.

En entrevista, el equipo comentó que buscaban hablar de este tema sin mencionarlo de forma explícita, por lo que tradujeron el proceso de resiliencia como si fuera un viaje por un mundo fantástico.

“Dentro de ese viaje o camino a recorrer, exploramos qué emociones aparecen en ese proceso: ansiedad, ira, culpa, vergüenza, juicio, miedo, tristeza. Seleccionamos las predominantes y a través de un laboratorio creamos los personajes, sus cuerpos y voces” comentó Andrea Fajardo, dramaturga de la obra.

La historia se centra en Ema quien está en su cuarto y no puede dormir. Aparece, entonces un monstruo, Monere, que recoge su basura, que aparentemente la conoce aunque ella a él no. Como se acerca una tormenta, Monere se la lleva a un mundo fantástico donde él vive y ahí conocen a otros personajes como Piki, un caballo de mar que representa la ansiedad. Ella les da un mapa para encontrar un “tesoro” que servirá para enfrentar a la Gran Sombra, un personaje omnipresente que ocasiona la tormenta y que podría ser interpretado como el recuerdo del agresor o la agresión.

Erick Silva, director de la obra, añadió que Monere es la raíz etimológica de monstruo que en sus acepciones primarias significaba el vaticinio de que algo malo sucedió o está por suceder, y no como algo demoníaco.

“Monere es ese estrés postraumático que dice: no lo hagas, evade. No es algo que sea malo. Más bien es una ayuda a que la persona en el momento en que sucede, que es muy doloroso, no se desintegre, pero llega un punto en que eso que se generó en vez de ayudar, te estorba para seguir tu desarrollo humano por la autocensura, negación, miedo, ansiedad”, agregó.

El mundo onírico por el que pasa Ema está atravesado por dos monólogos, sesiones de psicología que ella lleva en la vida adulta. “En estos monólogos aterriza en su realidad y lo que siente a partir del mundo que se plantea: el secreto, las sombras, las olas que golpean las rocas como si la furia las moviera. Todas estas cosas que ella narra en sus sueños y sentimientos son aterrizados”, agrega Andrea Fajardo.

Lo que buscan con este planteamiento es que las personas se den cuenta de que las emociones pueden ser muy similares, aunque cada proceso sea distinto, y encuentren empatía. Borradura Teatro, además, suma fuerzas con asociaciones e instituciones en Yucatán especializadas en el tema de abuso sexual como Fundación Scarly, Educare y el Centro de Estudios Superiores de Sexualidad (Cessex) quien los asesoró durante la creación escénica. Impartirán talleres y funciones en algunas de estas asociaciones.

“A veces, cuando tratamos temas sociales o humanos sentimos que quisiéramos resolverlo con nuestro arte. Pero más que ofrecer una solución, proponemos hablar del tema y la importancia de hablarlo”, agregaron.

El personaje principal, Ema, busca ser un reflejo de las personas que han pasado por este proceso. Al principio se muestra como “un fantasmita, opaca”, pero al final logra decir “he sido fuerte, he enfrentado esto, he calmado la ansiedad cuando he podido y ahora tengo herramientas para seguir trabajándolo”, contó Andrea Fajardo.

Michelle Urquieta, quien interpreta al personaje de Fulgencio junto con Yaimy Mendoza agregó que la compañía está abierta a que si a alguien le toca el tema, puede acercarse al grupo y ellos canalizarán a la persona a las asociaciones. El precio del boleto es de 25 pesos para estudiantes e Inapam y 50 pesos la entrada general

Desmantelan red de abuso infantil; caen 1700 presuntos agresores


En dos meses se investigaron 18.500 denuncias de este tipo. (Pixabay/ Imagen ilustrativa)


ESTADOS UNIDOS.- El programa estadounidense Internet Crimes Against Children (ICAC, por sus siglas en inglés) logró el arresto de alrededor de 1.700 supuestos agresores sexuales de menores en línea.
De acuerdo a RT, según precisa un comunicado del Departamento de Justicia, la operación 'Corazón roto' fue dirigida contra sospechosos que producen, distribuyen o poseen pornografía infantil, participan en la seducción por Internet o en el tráfico sexual de niños y viajan por el país o al extranjero para abusar sexualmente de menores. 
En su marco fueron identificados 308 delincuentes que produjeron pornografía infantil o cometieron abuso sexual infantil, así como 357 niños que "sufrieron abuso sexual reciente, actualmente o con anterioridad, o fueron explotados en la producción de pornografía infantil".
La publicación precisa que en la operación, que se llevó a cabo en los meses de abril y mayo, los grupos operativos investigaron "más de 18.500 denuncias de delitos facilitados por la tecnología y dirigidos contra niños"