jueves, 1 de abril de 2010

El abuso sexual en la infancia ha irrumpido en los medios y empieza a formar parte de la conciencia social.

Abusar sexualmente de un menor significa someterlo a un delito horrendo que deja profundas cicatrices para toda su vida.

Casi todos sistematicamente mostramos horror al escuchar o leer casos de abuso sexual a menores, sobre todo ahora que el abuso sexual en la infancia ha irrumpido en los medios y empieza a formar parte de la conciencia social.

Ahora más que nunca los niños deben saber que tienen derecho a que se respete su cuerpo y que si se sienten acosados han de comentárselo a los mayores, que les escucharán con atención y les ayudarán.

Así como también deberían sentirse protegidos por las legislaciones locales de donde viven.

Los Gobiernos deberían saber que es A.S.I es un problema de salud Pública grave, ya que las víctimas de abusos sexuales que no han recibido ayuda pueden padecer problemas de relaciones sociales, de sexualidad, dificultades de entregarse sanamente a la pareja, baja auto estima.

Poco a poco los gobernantes se ven forzados a incluir en sus políticas públicas procesos que contemplen la atención y la procuración de justicia en estos casos.

Sólo hay que echar un vistazo a las cifras de varios estudios para comprender la magnitud del problema: entre un 20% y un 25% de las mujeres, y entre un 10% y un 15% de hombres han sufrido abusos sexuales en la infancia.

El abusador suele ser, además, alguien cercano al niño. Una persona de su familia -un tío, el hermano, el padre- o de su entorno -vecinos, amigos de los padres, profesores, la mayor parte de abusos y malos tratos a niños se dan en las familias.

Profesionales y víctimas llaman la atención sobre la necesidad de la prevención y la detección, mucho tenemos que avanzar en esta faceta de la educación.

Es la única manera de que estas víctimas no entren en la cárcel del silencio. Una prisión que, muchos, tardan años en abandonar. Otros no la dejarán nunca.





MIGUEL ADAME VÁZQUEZ

ABUSO SEXUAL INFANTIL, NUNCA MÁS.
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