lunes, 16 de mayo de 2011

COMO RECUPERARSE

Encontré esta página buscando información sobre cómo los adultos se recuperan de los abusos sufridos en la infancia. Gracias por las publicaciones.

Hace un mes y medio pude finalmente levantar el bloqueo mental y recordar los cuatro episodios de abuso que sufrí por parte de mi abuelo materno a los 4, 6, 8 y 12 años. Siempre tuve la sospecha de que algo no estaba bien con mi infancia, tuve una adolescencia crítica y cuando me mudé de casa de mis padres para empezar la universidad, comencé terapia psicológica porque me encontraba bloqueada en todo sentido, no podía hacer nada, ni estudiar ni trabajar ni siquiera los quehaceres domésticos. Me avergonzaba de mi cuerpo, me daba mucho temor estar en contacto con personas del sexo opuesto, me sentía fea y tenía mucha ansiedad inexplicada y angustia. Cuando comencé terapia apenas podía hablar de mis propias emociones, prácticamente no registraba lo que me sucedía. 
Un día se me vino una imagen a la mente, un recuerdo, el primer recuerdo que fue el primer indicio de lo que vendría después. Mi abuelo materno un dia me dio un "abrazo cariñoso" cuando yo tenía 12 años, en mi habitación. Claramente ejerció violencia sexual contra mi, me "manoseo".
Pasaron diez años de terapia y muchos problemas familiares. A principio de este año, yo había descartado la idea del abuso o violación por parte de mi abuelo, ya que estaba cansada de dar vueltas y vueltas en terapia tratando de atar cabos y analizar mi estado, que seguía plagado de ciertos "fantasmas" que me seguian (y todavia siguen, pero casi efímeros) agobiando a diario. Y de repente un día, el 4 de abril del corriente, me despierto una mañana muy angustiada, entré en crisis, empecé a llorar, y empecé a hablar...
Recordé una violación a los cuatro, recordé una fellatio a los seis, recordé voyeurismo a los ocho y nuevamente el episodio de los 12 años. Todo se dio de repente, y mi crisis fue aguda. Me asistió el psiquatra, y finalmente pude revivir las emociones de lo que experimenté en la infancia.

Hoy, a un mes y medio de haber recordado, si bien estoy más aliviada, sobre todo porque denuncié ante la familia al agresor y confronté la situación con él mismo frente a todos, sigo con un dolor una angustia que no cesan. Es una herida enorme y me preocupan los recurrentes fantasmas de CULPA que aun siguen agobiándome. Entiendo que es reciente, puedo pensar y pensar y hablar-lo y se que con el tiempo va a pasar, pero me esta costando mucho. Y a pesar de todo esto, si hay algo que aprendí es que VALE LA PENA DENUNCIAR AL AGRESOR Y VALE LA PENA RECORDAR LA ABERRACIÓN PARA PODER SANAR ESA HERIDA Y AYUDAR A LOS QUE TAL VEZ ATRAVESARON LO MISMO. Es un camino muy doloroso y plagado de obstáculos y sufrimiento, pero HAY QUE HABLAR, TENEMOS QUE HABLAR Y DECIR LO QUE NOS HICIERON Y DECIR QUE NO SOMOS NOSOTROS LOS CULPABLES SINO ELLOS, y aceptar que los hechos sucedieron.
Esto es para mi y para todos los que lean. Espero que ayude.
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