miércoles, 22 de junio de 2011

101 años


-¡101 años! Me están vacilando. Dijo Romero al abogado de oficio cuando el juez le dicto sentencia. Además ¿Cómo saben que fui yo? ¿Yo nunca he visto a estas chamacas? Bueno… a unas si, pero son bien putas, siempre me andaban zanqueando, me invitaron a su fiesta y ahora dicen que las viole, por eso me cambie de casa ¡carajo! Por que allá en Ecatepec también las pinches chamacas lo buscan a uno y uno pues es hombre.

Del otro lado de la rejilla de prácticas con lagrimas en las ojos varias mujeres y niñas “celebran” la sentencia.
Estela es vecina de Ecatepec, ella curso los últimos tres años de la primaria con pánico, era tanto su miedo que a veces caminaba mas de 3 Kms. rodeando la colonia al salir de la escuela para no encontrarse con el hombre que la arrinconaba y se acariciaba el pene enfrente de ella, temía que si le decía a su mamá el las matara por que se lo dijo tantas veces. Así que aguanto calladita todas las veces que su madre la regaño por llegar tarde de la escuela por “andar de vaga”.  Ella no dice mucho por no ver sufrir mas a su mamá que ha estado “a la vuelta y vuelta” con este asunto, pero sigue con la misma pesadilla: Al dar vuelta a la esquina de su casa lo encuentra, ella corre y grita pero nadie la escucha al final el siempre la alcanza y la obliga a tocarlo.

Entre este grupo esta Daniela de 15 años quien tenía 11 el día que su mamá la mando por el pan y después de muchas horas la encontraron en un baldío con  la ropa hecha jirones y las piernas cubiertas de sangre, han pasado ya 4 años desde el ataque y todavía y a pesar de la ayuda sicológica sigue teniéndole pánico a las calles, a la obscuridad, no tiene amigos y esta cursando la secundaria abierta por que no quiere salir de su casa. Gracias a la denuncia de sus papás atraparon a este maldito.

Rosita  también es vecina de Ecatepec, pero ella no esta presente, ni siquiera sabe que ya esta sentenciado, sus padres al enterarse, simplemente no quisieron saber nada al respecto,  con que dinero (pensaron) vamos a pagar un abogado  y al final para que, si de todos modos ya su hija estaba deshonrada y  así  no valía mas para nadie,  lo mejor que podían hacer era mandarla con su comadre allá al pueblo y olvidarse del asunto, quizá allá pudiera agarrar un marido que no se enterara de lo ocurrido, por mas que Rosita lloro y suplico que quería terminar su secundaria, la decisión de su padre estaba tomada.

Y ellas  fueron las  “afortunadas”, las que vieron como en esta ocasión la ley les hacia justicia.
En el juzgado 60 se presentaron 12 victimas…  pero en realidad nadie sabe cuantas fueron, cuantas siguen viviendo con el secreto, a cuantas no les creyeron, cuantas aun sabiendo que estaba arrestado, por miedo o ignorancia no quisieron ir a rendir testimonio.

Según el Instituto Mexicano de la Juventud cada 15 minutos una mujer es agredida. De estas, ¿cuantas denuncias se presentan?, ¿cuantos culpables hay tras las rejas?  

Sigamos la pista de estas notas perdidas,  hasta que el abuso infantil  sea importante a los ojos de todos.

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