viernes, 12 de agosto de 2011

Decálogo para prevenir el abuso sexual infantil y juvenil


“Yo, como adulto responsable, me comprometo ante mis pares, ante el entorno de cada barrio, cada comuna, cada ciudad y cada región en el país entero, a proteger a niñas, niños y jóvenes de abusos sexuales”
 
  1. Siempre escucharé y creeré en la palabra de las niñas, niños y jóvenes cuando expresen su malestar, sufrimiento, o relaten historias difíciles.
  1. Les infundiré confianza a niños, niñas y adolescentes, asegurándoles que haré todo lo posible para protegerlos, y para impedir que ocurran o se repitan situaciones de abuso sexual.
  1. Si veo o sé de abuso sexual infantil, no demoraré en pedir ayuda y en denunciar hechos ante las autoridades, las policías y/o la Justicia. Jamás buscaré excusas para no actuar o demorar mi acción.
  1. Nunca obligaré a un niño, niña o adolescente a estar a solas con personas sobre quienes manifieste temor, desagrado o desconfianza, aunque estas sensaciones sean tenues o imprecisas.
  1. Pondré máxima atención a signos y alteraciones físicas, emocionales y/o conductuales de niños y adolescentes, sabiendo que los silencios también hablan.
  1. Enseñaré a niños, niñas y adolescentes a cuidar sus límites corporales y emocionales y a decir que NO ante situaciones incómodas o confusas. Alentaré y respetaré ese NO, siempre.
  1. Hablaré de sexualidad con confianza y usando un lenguaje claro y respetuoso, que promueva el autocuidado y la salud de niños, niñas y adolescentes. Llamaré con su respectivo nombre a las partes íntimas del cuerpo, incluyendo manos y boca.
  1. Generaré una red de confianza lúcida con los colegios y otras instituciones para detectar a tiempo conductas reveladoras de que algo pasa o corre el riesgo de suceder.
  1. Cuidaré a niños, niñas y jóvenes de mi comunidad, como si todos ellos/as fueran mis propios hijos e hijas. Todos tenemos una responsabilidad que honrar con los más pequeños o indefensos. Nunca lo olvido.
  1. Soy conciente de que podemos contribuir a que niños, niñas y jóvenes vivan una vida plena y feliz o convertirnos en cómplices del abuso.
  2. Susana Balao
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