jueves, 25 de agosto de 2011

Prevención del abuso sexual infantil


El abuso sexual infantil constituye una realidad en nuestra sociedad, resulta un hecho doloroso para algunos niños, niñas y adolescentes, el temor a ser castigado, rechazado o lastimado, impide a los menores de edad dar a conocer esta situación, convirtiéndose algunas veces en víctimas imperceptibles para quienes le rodean.
Como sociedad tenemos la obligación de hacer frente a este hecho, comprometiéndonos en un marco de protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, salvaguardar su integridad emocional, física y social, promover el respeto a la corporalidad individual,  visualizar la sexualidad como parte fundamental del desarrollo humano, generar oportunidades que permitan el desarrollo de competencias emocionales, enseñar normas de autocuidado y seguridad personal.
Resulta necesario tener mayor claridad sobre este tema, reconocer que el abuso sexual Infantil se da en todas las clases sociales y niveles socioculturales, que afecta considerablemente a sus víctimas, entender que existen conductas sexualmente inaceptables hacia los menores de edad, que hablar sobre el abuso sexual infantil o la sexualidad no siempre resulta fácil, que genera resistencia, cuestionamientos o señalamientos, olvidando que tenemos la obligación de formar en la prevención, denunciar, reconocer que un entendimiento errado de la sexualidad, promueve esta situación y que no exonera de la responsabilidad frente a la  protección de los afectados.
No es suficiente saber que existen unidades especializadas en atender este delito, que se cuentan con Instituciones como el Icbf o la unidad de Caivas para atender este tipo de hechos, se requiere mejorar como personas, como padres de familia, esposos, educadores y ciudadanos.  Comprender que mejorar las condiciones que rodean el desarrollo infantil, erradicar acciones, creencias o costumbres que impide el sano desarrollo de la infancia y el logro de la salud mental de las personas, hace posible erradicar este delito e impide que nuestra sociedad, se deshumaniza frente a este tema.

Es necesario hablar sobre el abuso sexual a nivel familiar, entre vecinos y con la comunidad. Tenemos el deber sin excepción de lograr que los menores de edad tengan una alta autoestima, que se garantice su seguridad, tener claro qué moral rige nuestras vidas, si existe un verdadero compromiso frente a la denuncia y qué grado de participación se tiene frente a la erradicación de esta conducta que a pesar de vivirlo a diario, de presenciarlo, algunos se muestran inertes frente a esta penosa problemática.




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