domingo, 11 de septiembre de 2011

Ninguno de nosotros debería saber que tres de cada diez niños será abusado y quedarse inerte.


"Elementos de la Policía de Investigación detuvieron a dos maestros de una escuela primaria particular en Iztacalco, quienes están acusados de haber abusado sexualmente durante casi un año de una alumna.
La Procuraduría General de Justicia del DF informó que los acusados son Alfredo Corona Tobán, de 51 años, y Ulises Cortez Alegría, de 35, profesores de computación y educación física, respectivamente.
El caso se descubrió el pasado 7 de septiembre, cuando la menor le contó a su padre que ya no quería ir a la escuela, pues había sido víctima de diversas violaciones por dichos maestros.
En su declaración ante el Ministerio Público, la víctima señaló que casi todo el tercer año fue atacada por los profesores, principalmente en el área de los sanitarios.
Luego de que los exámenes médicos y psicológicos confirmaron las violaciones, elementos de la Policía de Investigación acudieron a la escuela, ubicada en Iztacalco, y detuvieron a los profesores."
Con esta nota ejemplifico algo que e venido sosteniendo e insistiendo periódicamente.Se necesita mucho trabajo de prevención en las escuelas y Comunidades.Estoy plenamente convencido que estas desgracias disminuirían drásticamente si a los menores de edad se les dotara de herramientas de prevención. Que su cuerpo es suyo y que nadie tiene derecho a tocar.





Ninguno de nosotros debería saber que tres de cada diez niños  será abusado y quedarse inerte. Esta en nosotros.




Miguel Adame Vázquez.

Nadie de nosotros en su sano juicio dejaría que un niño anduviera por las calles solo y sin compañía, caminando a la deriva. ¿No es cierto?.

De modo que esta en nosotros la sociedad civil, la familia, los padres y abuelos. Podemos empezar con nuestros hijos, sobrinos y vecinos. En las escuelas de nuestros hijos poniendo un cartelón, distribuyendo trípticos. En el blog existe material para ello, imprimir y compartir.

Los abusadores sexuales se desistirían de sus ataques. Es cierto que les toca a los gobiernos realizar políticas publicas al respecto. Y pero la realidad es que no lo hacen. 
Y miles de niños indefensos son atacados y solo un puñado de ellos tiene la posibilidad real de recibir terapia y recuperarse.
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