lunes, 26 de marzo de 2012

Sólo el 0,5% de casos de violencia sexual recibe una sentencia penal


LA PAZ, BOLIVIA


Víctimas. Cada año, la comuna alteña atiende un promedio de 1.800 casos de violencia.
En El Alto, sólo el 0,5% de los casos de violencia sexual en contra de menores de edad, atendidos por la Defensoría de la Niñez, culmina con una sentencia, ya sea condenatoria o absolutoria. En promedio, en esta ciudad se presentan 1.800 hechos de ese tipo en cada gestión.
Víctimas. Cada año, la comuna alteña atiende un promedio de 1.800 casos de violencia.
La Razón / Miguel Rivas / El Alto
00:02 / 25 de marzo de 2012
Según la directora de Asuntos Generacionales (DAG) de la Alcaldía, July García, los casos relacionados con los delitos contra la libertad sexual, entre los que se encuentran la violación, abuso deshonesto, estupro, rapto, corrupción de menores, corrupción agravada, proxenetismo y violencia sexual comercial, muestran  una tendencia al incremento.
En 2009, denunciaron 1.464 casos de violencia sexual, pero en 2010 llegaron a 1.832 y en 2011, a 1.820. En los dos primeros meses de este año, la Defensoría ya atendió 308 casos en contra de menores de 18 años. Si sigue esta tendencia, este año se superarán los 1.800 casos.
El promedio de hechos por mes en 2009 fue de 122, que subió a 156 en 2010. En los dos primeros meses de este año, el promedio es de 154. Pero pese a la gran cantidad de  incidentes denunciados, sólo un promedio de 0,5% de ellos concluye con una sentencia en los tribunales.
De los casos de 2009, únicamente 20 culminaron con una sentencia; en 2010, 8 (0,4%); y en 2011 alcanzaron a 10 (0,5%). La Directora de Asuntos Generacionales explicó que una de las razones para que exista un bajo número de casos resueltos es el constante cambio de personal en las Defensorías de la Niñez.  “Se contrata personal por sólo un mes o tres, no es permanente, entonces el seguimiento que se debe hacer de manera legal, psicológica y social se trunca”, dijo García.
Familiar. Según los reportes de la Defensoría, los más propensos a sufrir este tipo de flagelos son los menores de edad que viven en situación de calle, pero también destacan que  en el 80% de los casos los abusadores están en el círculo familiar.
Esta información fue revelada por la coordinadora de la Mesa contra   la Violencia Sexual Comercial de El Alto, Elizabeth Zabala, quien detalló además que el 80% de las víctimas es mujer. “La ciudad va creciendo y con ella la problemática, por eso consideramos importante las alianzas estratégicas”. Las tipologías delictivas que con mayor frecuencia son atendidas por las Defensorías son las de violación y el abuso deshonesto.
Las violaciones en 2009 alcanzaron a 843; en 2010, a 1.136 y en 2011, a 1.096 víctimas. En lo que va de la presente gestión, los casos suman 208. La procedencia o denuncia es en un 80% a 90% del área urbana. Sigue el delito tipificado como  abuso deshonesto con 435 reportes en 2009; 603 en 2010; 615 en 2011; y 93 en lo que va del 2012.
La coordinadora de la Mesa contra la Violencia Sexual Comercial de El Alto enfatizó que pese a que no hay datos precisos, debido a la falta de denuncias y a la realización de transacciones entre las partes, se observa un incremento en la violencia sexual infantil como consecuencia, entre otros, de la falta de educación, pobreza y migración.  “Se suma el incremento de alojamientos clandestinos en la urbe      alteña, no nos olvidemos que los menores en situación de la calle son los más vulnerables”, manifestó.
Cultural. El representante del Defensor del Pueblo en El Alto, José Luís Hidalgo, afirmó que callar es parte de la cultura. “No existe la cultura de la denuncia, convivimos en un entorno de violencia que lo vemos natural y normal, estos estereotipos deben ser cambiados, pero eso no es inmediato, es un proceso de sensibilización en el que debería actuar el Estado”. Apuntó que en la Defensoría están registrados más de 4.000 denuncias y que el 50% es de violencia contra los niños, maltratos, violaciones y agresiones.
Para la reducción de este problema, 25 instituciones que conforman la Mesa Contra Violencia Sexual Comercial y el Gobierno Autónomo Municipal de El Alto firmaron, la semana pasada, una alianza estratégica de trabajo conjunto. La Directora del Servicio y Estudios para la Participación Ciudadana en Democracia (Sepamos), Jaqueline Butrón, destacó que la configuración social de El Alto, a partir de las migraciones, es uno de los factores que influye en esta problemática.
“Las condiciones de vida asociadas y las situaciones económicas que prevalecen en El Alto han configurado un contexto que se caracteriza por un 86% de índice de pobreza, del cual un 56% se encuentra en situación de pobreza moderada y un 30% en situación de indigencia”.
Butrón consideró que el abuso sexual es una de las formas de maltrato más difíciles de intervenir ya que su ocurrencia y su registro permanecen ocultos más que otros tipos de maltrato infantil, por los prejuicios y tabúes culturales y sociales.  Y se torna más difícil cuando los consumadores del abuso sexual se encuentran en el entorno más cercano de las víctimas
García mencionó que cada mes se registran en las Defensorías entre ocho a diez casos de violencia sexual comercial en niños y adolescentes en lenocinios de esta ciudad. “El trabajo de las Defensorías es loable, sí hace falta más personal, pero el que tenemos está comprometido con este trabajo”, agregó.
Elizabeth Zabala sostuvo que los alojamientos se convierten en lenocinios porque no hay un control de las autoridades. “Lo peor es la falta de conciencia de la gente que ve en estos antros un lugar de lucro donde son explotadas sexualmente menores de edad de hasta 12 años”.
La mayoría de los casos es urbano
La Directora de Sepamos, Jaqueline Butrón, dijo que  la mayoría de los casos registrados son del área urbana, pero además destacó que en el área rural se tiende a efectuar transacciones o no se denuncia por falta de información.
Testimonios
Antonia: ‘Lo peor fue tener que soportarlo’
“Mi hermano me violó y mis papás no le dijeron nada, sólo me reprocharon a mí porque quizás estaba haciendo algo para provocarle, yo tenía 12 años.  ¿Cómo le voy a provocar a esa edad? Lo peor fue tener que soportarlo, tenerlo cerca. Él, después de lo que pasó, ni me hablaba y me sentía por momentos responsable, mi hermano con el que jugaba de pequeña me lastimó y ahora después de tres años recién se hizo algo porque mi tía se enteró, mi madre sólo llora y cree que aún tengo la culpa de        lo que pasa, mi papá ya no es el mismo conmigo. Es triste”.
Fátima: ‘Estaba sobre mí, me lastimó y lloré’
Un señor que vivía como inquilino violó a esta menor de ocho años. La niña calló y los padres descubrieron que algo le pasaba. Al examinarla tenía sangre en la vagina. Ella relató a los psicólogos: “Mi mamá salió a comprar hasta La Paz y escuché que le decía al vecino que me cuide. Eso me manifestó él cuando tocó la puerta, ‘tu mamá ha dicho que te cuide, ahora vamos a jugar’ y me llevó hasta el cuarto, llevé mis muñecas y me dijo  que a ellas las iba a revisar, luego era mi turno, estaba sobre mí, me lastimó, lloré y me advirtió que no le avise a nadie, porque también iba a lastimar a mis papás”.
Profesionales
María A. Terán: ‘En promedio  se presentan 68 pacientes, mes’
La médico forense dependiente del Ministerio Público declaró: “Las estadísticas nos revelan que en promedio por mes nos llegan 68 pacientes, a veces son más o menos, y en algunos casos, no todos, son probados. Cuando se presenta una denuncia sobre un niño, niña o adolescente que supuestamente ha sido agredido, nuestra obligación es denunciar. Las madres traen primero a sus hijos para que los revisemos, sin haber presentado su denuncia ante la Fiscalía, pero no podemos atenderlos porque necesitamos un requerimiento fiscal específico”.
Belinda Eiterer: ‘No reconocen los derechos de esa población’
Es la representante de la institución financiadora de Sepamos, EIRENE y el BMZ de Alemania, la misma que opinó: “La prevención es más una responsabilidad de los adultos y por eso yo haría mayor énfasis en padres y madres de familia, funcionarios públicos, profesores y estudiantes en formación profesional o con personas que tengan la posibilidad de tomar decisiones.  La población adulta y las instituciones no reconocen a un niño, una niña o adolescente tal como es, no se reconocen los derechos de esa población, estamos lejos de todo ello”.

No hay comentarios: