¿Cómo
puede sentirse una mujer cuando por necesidad, por obligación, por
provenir de una familia que la vendió poniéndola en las sucias
manos de un proxeneta o una mafia, por el hecho de que sufrió abusos
sexuales dentro de la confusión que este tema "tabú"
representa, entra en este mundo? No sé. Por qué la respuesta
debiera ser más complicada si, a estas alturas, ya todas y todos en
un grado u otro sabemos lo que es una prima de riesgo, el déficit,
un fondo de rescate, el euribor, la tasa anual equivalente, el Ibex,
la inflación y sus mecanismos, sin un mínimo cursillo. Entendemos
de lo que queremos. ¿Y, este sufrimiento nadie lo entiende, sólo
unas cuantas entidades, usualmente organizaciones sin ánimo de lucro
o alguna bien avenida trabajadora o trabajador social? ¿Y EL RESTO
DEL MUNDO? Somos cómplices de no denunciar, de no pronunciarnos.
¿Cómo
puede sentirse una persona prostituida
que no prostituta?. Pues como una mierda, como un objeto, una piedra,
una cosa, una nadie al libre albedrío de lo que un guarro de éstos,
sin una mínima dignidad ni hacía él mismo reclama "servicios".
¿Cómo
se siente?...ninguneada, asqueada de la vida, insignificante,
depresiva, agotada, dolida, con gran rabia en su interior y ganas de
matar. Sufre pesadillas, insomnios, trastornos que terminan afectando
a su personalidad, soledad, abandono, desprecio, indignación,
miedo...derrota!!
!
Qué simpático todo, este tema es de lo más agradable ¡.... y,
desgraciadamente, de fácil acceso, adquirir una vagina, al día de
hoy es sencillísimo. (Nuestra España está en la lista de los
países más prostituidos del mundo, cada día me encuentro más
cómoda en el lugar donde me nacieron!)

Y,
se van, muchos, tantos, imagino que la mayoría, felices tras violar
el alma de niñas, adultas, jovencitas, inmigrantes, españolas,
blancas, negras o amarillas para al final del delito dejarles en la
mesilla de noche o encima de su cuerpo el dinero -no, el acordado-
sino el que les da la gana. Eso ocurre muchas veces. Escuché muchas
vivencias terroríficas. Muchos se van sin dar un chavo y vete y
denuncia que se ríen en tu cara!.
¿Creen
que esas seductoras, exhibicionistas posturas y semidesnudas mujeres
que aparentan llevar "vidas alegres" que vemos en
reportajes, noticias escritas, cibernauticas o televisivas andando
por las esquinas, en barrios marginales, en pisos, en sus propias
casas, en el pub de carretera con su "oportuna luz" BIEN
VISIBLE a pie de carretera lo son?.
¿Qué
están acostumbradas?, ¿qué les gusta?, ¿qué son unas
ninfómanas?. Cállate desgraciado. No tienes ni idea.
Ah!,
¡es un trabajo fácil y se gana mucho!, ¿verdad?...pues hazlo tú,
hazte millonario pero me apuesto a que no aguantas ni dos días,
maldito falócrata, asqueroso, hijo de cabrón!.
No,
estas jóvenes, estas mujeres no son felices, y su vida quedará, si
consiguen salir de este sucio y fangoso mundo, marcadas para siempre
sin olvidarnos de aquellas que se volverán alcohólicas, drogadictas
o enfermas de sida o se contagiarán de alguna enfermedad venérea
aún tan desconocidas por jóvenes y adultos.

Asquerosos,
cobardes, pervertidos. Falócratas de mierda, mete esa cosa de carne
putrefacta en tu sucia nariz o en un agujero en la pared.
Tanto
que opinar, que comentar. Tanto sufrí trabajando de voluntaria con
jóvenes prostituidas durante año y medio!. Cuántas vi morir de
sida a los veintipocos años...¿Cuándo dejaremos de vivir en esta
hipócrita sociedad aberrante que vamos construyendo así…muy, muy,
muy despacito como si de esta forma nadie llegara a darse cuenta?
Esto llega a ser tan sucio como la propia política.
A
los que buscan a personas para prostituirlas, que os den por detrás
y sin vaselina. La verdad es cruda y crudamente hablo. Sin perdones
por el vocabulario. Vivirlo de cerca es sentirlo. Enterré a pico y
pala en endebles féretros, y en el cementero de los pobres –sí
hasta la muerte entiende de clases sociales!- a muchas
jovencitas…llevo esta cruel experiencia en mi memoria y me
sobresalto cuando leo noticias de estas mujeres o niñas.
Me
aburre soberanamente que aún el siglo XXI, el género femenino sea
tan devastadoramente destrozado y que la IMPUNIDAD siga siendo una
máxima. Despiadada sociedad.
Susana
B.