viernes, 15 de marzo de 2013

¿qué podemos hacer para prevenirlo?


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Existe una lacra en nuestra sociedad más frecuente de lo que pensamos pero que no sale a la luz más que en contadas ocasiones: el abuso sexual infantil. Y ¿qué podemos hacer para prevenirlo?
Para empezar tenemos que tener claro que aunque les demos a los niños algunas claves de cómo cuidarse y prevenir abusos somos los adultos los que debemos protegerlos.

 ¿Qué hacemos entonces?

1.Informarse sobre lo qué es el abuso sexual infantil y cómo actuar en el caso de que ocurra

Es fundamental conocer lo qué es el abuso sexual infantil, qué signos pueden alertarnos de que el niño lo esté sufriendo y cómo actuar en este último caso. Para ello podéis leer el artículo Cómo actuar frente al abuso sexual infantil.

2. Mejorar la comunicación con los niños


Fomentar la confianza y la comunicación abierta con los niños es clave para que los niños nos cuenten sus preocupaciones y sus miedos. Desde que son pequeños los padres debemos favorecer que los niños expresen sus sentimientos y tengan plena libertad de hablar con nosotros de cualquier tema.
Además el niño debe de ir asumiendo responsabilidades y aprender a tomar sus propias decisiones. Nunca se le debe decir a un niño ‘Tienes que obedecer siempre a papá y mamá o a tú profesora’. El niño tiene que poder decir ‘no’ a ciertas cosas, hay que tener en cuenta que la mayoría de los abusos son perpetrados por personas de confianza para el niño a los que está acostumbrado a obedecer. Pero hay saber que para el niño siempre va a ser muy difícil decir que no a estas personas en las que confía, por lo que sobre todo hay que trabajar para desarrollar su confianza en nosotros para que sea capaz de transmitirnos sus inquietudes.
Tratar con respeto al niño, sin utilizar ningún tipo de violencia en su educación le protegerá contra los abusos. El niño que está acostumbrado a la violencia en forma de cachetes, … llega a creer que los adultos tienen derecho a ejercerla.

3. Hablar a los niños sobre su sexualidad


Desde que los niños son pequeños hay que tratar la sexualidad con normalidad, llamando a sus genitales por su nombre y sin penalizar que el niño los explore de forma natural.
El niño debe saber que él es dueño de su cuerpo y, por ejemplo no se le debe obligar a besar a alguien que no quiere, él puede decidir si quiere que se le toque o no. Se le debe explicar la diferencia entre las caricias de afecto y las sexuales, diciendo que ningún adulto debe tocar sus genitales y según su edad, proporcionarles información sobre su sexualidad.
Cuanto más independiente sea el niño en cuestiones de su higiene personal mejor, así no deberá pedir ayuda a ningún adulto. Así pues sería recomendable enseñarle cuanto antes a mantener su higiene después de ir al w.c. o a frotarse con la esponja en la bañera.

4. Hablar a los niños sobre los abusos sexuales


Que a veces esos adultos o niños mayores les dirán que si lo cuentan les harán daño a ellos o a su familia, pero que aún así deben contarlo porque eso no pasará si lo hacen ya que nosotros les protegeremos.A los niños de menor edad habrá que hablarles sin atemorizarles sobre que, incluso algunos adultos de confianza o niños mayores, hacen, en ocasiones, cosas que no están bien y que si alguien juega con ellos a algo o les hace alguna cosa que no les hace sentir bien que pueden pueden decir que no y que sobre todo que deben contarlo.
Enseñarles también que no deben tener secretos con nosotros y la diferencia entre una sorpresa y un secreto.
Recordádselo de forma periódica para que no olviden lo que les hemos enseñado.
A los adolescentes se les debe hablar claramente de los abusos sexuales y de cómo aunque se tenga pareja no se debe ir más allá de lo que uno quiera, de no ceder a los chantajes y presiones. También enseñarles lo que son des calificaciones como ‘estrecha’ ‘mojigata’ o que una persona que tenga autoridad sobre ella no significa que tenga poder sobre su cuerpo. Explicarles que aunque la sexualidad se suele vivir en intimidad, las relaciones no se ocultan y si lo hacen habitualmente es porque no son buenas porque los sentimientos y emociones se comparten con los demás otros.

5. Enseñar a los niños a protegerse frente a los desconocidos

Aunque la mayoría de los abusos se producen en un entorno conocido por el niño, también se dan casos de que los abusadores son desconocidos.
Así que habrá que enseñarles a los niños conductas de protección como que no deben abrir la puerta o coger el teléfono sin permiso, como usar Internet sin proporcionar datos personales y con la super-visión de un adulto, como rechazar invitaciones de adultos o niños mayores desconocidos y nunca marcharse con ellos, etc.

6. Los adultos debemos tomar precauciones para prevenir los abusos

Por último decir que la mejor prevención está en nosotros los adultos que somos los que tenemos que intentar evitar que el niño se quede solo con otros adultos, siempre es mejor que las actividades que realice sean en grupo con otros niños. Y cuando se tenga que quedar a solas con algún cuidador o familiar, de vez en cuando aparecer sin avisar y/o cuando el niño vuelva, preguntarle por lo que ha hecho y observar como reacciona.
Nunca hay que dejar a los niños solos con personas por las que manifieste miedo o recelo, o que no nos inspiren a nosotros una confianza plena debemos hacer caso a nuestros instintos y siempre estar alerta ante esta lacra de la sociedad.
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