lunes, 8 de febrero de 2016

MÉXICO ESPERA AL PAPA CON EL VIVO RECLAMO DE LA PEDERASTIA CLERICAL

A diferencia de Estados Unidos, Irlanda, Alemania y el último caso de República Dominicana, en México no ha habido nunca una reunión de la jerarquía del Vaticano con las cientos de víctimas de pederastia clerical, pero se harán escuchar a través de testimonios públicos y en redes sociales.

El Papa Francisco tiene previsto llegar a México el 12 de febrero. Foto: AP.
El Papa Francisco tiene previsto llegar a México el 12 de febrero. Foto: AP.
Ciudad de México a 8 de febrero (SinEmbargo).- En México, al igual que en Estados Unidos, Irlanda, Alemania o República Dominicana, hay cientos de víctimas que esperan justicia por las violaciones y abuso sexual de sacerdotes católicos.
Los niños mexicanos, que habitan un país en donde más del 90 por ciento de la población es católica, no han estado exentos de actos de pederastia y, aunque desde hace casi tres décadas – cuando se dio a conocer el caso de Marcial Maciel Degollado, fundador de los Legionarios de Cristo–, el tema está vivo en el Vaticano a través de activistas y víctimas que reclaman justicia, hasta el momento no hay una acción contundente de la Santa Sede.
El Vaticano tampoco ha dado un  mensaje alentador para garantizar justicia a las víctimas y evitar nuevos casos de pederastia clerical, coinciden expertos, activistas y víctimas entrevistados por SinEmbargo.
LA HISTORIA INCÓMODA
Al sacerdote Gerardo Silvestre Hernández se le acusa presuntamente de cometer un primer abuso hace casi una década. Foto: Especial.
Al sacerdote Gerardo Silvestre Hernández se le acusa presuntamente de cometer un primer abuso hace casi una década. Foto: Especial.
En abril de 2014 alrededor de 109 personas y 50 organizaciones de la sociedad civil presentaron un informe sobre pederastia en México y otros países al Comité de los Derechos del Niño de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en donde propusieron al organismo internacional, que las autoridades de la Santa Sede explicaran cómo fue posible el no informar a las autoridades civiles en México sobre las violaciones sexuales cometidas por el presbítero Marcial Maciel desde los años 40.
“A pesar de las denuncias provenientes de autoridades locales y de varias de las víctimas durante años y de recibir y aceptar como procedente una denuncia formal ante la Congregación para la Doctrina de la Fe en 1998 y de abrir un proceso en el 2005 nombrando como Procurador a Monseñor Charles Scicluna, la Santa Sede nunca informó a las autoridades civiles correspondientes, tampoco apartó al pederasta de las víctimas y ni siquiera se atrevió a llevar a cabo un proceso judicial, enviando a Maciel a su casa, lo que permitió que el abusador continuara cometiendo delitos penales en contra de niños y hasta de sus propios hijos y sólo hasta el 2010, después de otra investigación nombrada por el Papa y organizada por la Santa Sede, reconoció públicamente que había sido un verdadero delincuente que había cometidos auténticos delitos graves”, señala el documento.
En el escrito, las organizaciones civiles mexicanas pidieron a la ONU solicitar al Vaticano que se hicieran públicos todos los documentos y expedientes en posesión de los distintos órganos de la Santa Sede, incluyendo la Secretaría de Estado,  del Vaticano y de los archivos de los papas, desde Pío XII hasta Francisco, concernientes a abusos sexuales contra niños perpetrados por sacerdotes católicos en México, que incluyen a Marcial Maciel hasta nuevos casos.
El Comité de la ONU en su recomendación a la Santa Sede, indicó que en agosto de 2013 estableció una Oficina Especial para supervisar la aplicación de los acuerdos internacionales de los que el Estado de la Ciudad del Vaticano es parte, en donde se incluía una Comisión  creada por el Papa Francisco para recibir denuncias de niños abusados.
“No obstante, el Comité está preocupado de que la Santa Sede no haya establecido un mecanismo para vigilar el respeto y cumplimiento de los derechos del niño por parte de personas e instituciones de carácter religioso bajo la autoridad de la Santa Sede, que incluye todas las escuelas católicas, así como aquellas ubicadas en el Estado de la Ciudad del Vaticano”, dice la versión inédita adelantada de las recomendaciones.
Un reporte de la agencia española de noticias EFE expuso que en la respuesta a las recomendaciones del Comité, el Vaticano reconoció la presencia de “abusadores” en el clero y aseguró que “no existen excusas” para cometer el abuso infantil, según Silvano Tomasi, representante de la Santa Sede en la ONU.
Las organizaciones internaciones criticaron la respuesta de el Vaticano. Era la primera vez que la Santa Sede declaraba ante la ONU sobre la pederastia al interior del clero.
De acuerdo con EFE Barbara Blaine de Red de Sobrevivientes de Abuso de Sacerdotes ( SNAP, por sus siglas en inglés, presidenta en Estados Unidos  de la organización declaró: “Si el Vaticano fuese sincero, habría mencionado dos puntos clave: que está aportando evidencias a la policía y que está sancionando a los curas que ocultaron esta situación, pero por ahora han fallado en ambos aspectos”.
Dos años después de las recomendaciones, el Vaticano no ha hecho públicos los archivos.
En 2012 el cardenal William Levada reconoció en la Santa Sede que un total de 4 mil casos de abusos sexuales de clérigos en contra de niños llegaron a la Congregación para la Doctrina de la Fe en los últimos 10 años.
UNA “CURA”
Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo
Alberto Athié es uno de los activistas que ha llevado el tema del abuso de menores por parte de sacerdotes hasta las más altas esferas del clero Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo
El ex sacerdote Alberto Athié indica que el Papa Francisco, es el primero en recibir recomendaciones de la ONU sobre el tema de la pederastia al interior de la Iglesia Católica.
“Es el primer Papa que recibe las recomendaciones del Comité como ningún otro Papa, pero la Santa Sede desacreditó el informe y lo llamó tendencioso. Este Papa tiene un doble discurso: lo magnífico de sus expresiones al decir que los pederastas son antropófagos, no toleraré, cero tolerancia a la pederastia”, explica Athié.
El ex sacerdote indica que desde 1962 existe un documento que dicta el comportamiento que deben seguir los obispos cuando reciben denuncias sobre un cura pederasta. Es un mecanismo de encubrimiento que consiste en lo que se ha denunciado en México y en otros países: reubicar de diócesis al presunto responsable, las veces que sean necesarias hasta lograr una “cura”.
“Tiene que acabar con esa normativa y abrir los procesos a que las autoridades civiles investiguen. No proteger. Este mecanismo lo van tratando de mejorar con el tiempo y no terminan con él”, explica.
Athié es contundente: “El Papa Francisco no tiene la voluntad de acabar y perseguir la pederastia en el mundo”.
En el país, afirma el entrevistado, hay cientos de víctimas desde Oaxaca, hasta Sonora de violación sexual por miembros de la Iglesia Católica. La visita en puerta del Papa Francisco no pasará inadvertida para los niños, muchos ya adultos, que fueron víctimas de abusos sexuales.
Países como Argentina, Chile, Brasil, Perú, República Dominicana, Estados Unidos, Canadá, Polonia y México organizan la recolección de cartas de las víctimas que buscan ser escuchadas por el Papa.
Aunque las esperanzas de que Francisco se reúna con las víctimas durante las visita a México, es mínima – y también que lleguen a sus manos las cartas y los testimonios, debido a que ni siquiera hay sellos de recibido en la Nunciatura en México–, se prepara una recolección masiva de testimonios que serán publicadas a través de Internet.
La Santa Sede tendrá que escuchar dice Alberto Athié: “Todas las que podamos. De víctimas, de papás, de sacerdotes que han sido marginados, de la opinión  pública en genera. Podrían ser miles. Cada país está recabando, las van a subir a la Web y sacarán un documento para nunciatura apostólica. Se harán públicas para que toda la gente las pueda consultar”, explica.
Athié ha puesto sobre la mesa el tema de la pederastia en las manos de Juan Pablo II, Benedicto XVI y del actual Papa Francisco, sin éxito.
El ex sacerdote se opuso contundentemente a la canonización de Juan Pablo II, debido a que la mayoría de casos de pederastia que se conocen ocurrieron durante su pontificado –1978-2005–, sin que tomara acciones para evitarlo.
En 2014 solicitó a la ONU intervenir para que la Santa Sede detuviera el proceso de canonización, hasta que no se determinara si era culpable de encubrimiento de la pederastia al interior de la Iglesia Católica.
Juan Pablo II fue informado de los abusos sexuales a niños por pate de Marcial Maciel, decidió callar y no emprender ninguna acción en su contra, acusa Athié.
“Él como legislador y responsable del poder Ejecutivo de su Estado, está implicado en la responsabilidad de encubrimiento y estamos seguros que lo fue del padre Maciel, por eso hemos pedido se detenga, no estamos en contra de la canonización, pero tampoco estamos a favor. Queremos que se detenga el proceso hasta que no se diriman las responsabilidades”, dijo entonces.
Juan Pablo II fue canonizado el 27 de abril de 2014, durante el segundo domingo de Pascua dedicado a la Divina Misericordia.
Athié cuestionó a la Santa Sede sobre si el Papa tuvo conocimiento de los casos de sacerdotes pederastas y que la respuesta que obtuvo fue que no existía información relevante, sólo “algunas cartitas de víctimas”.
“Las víctimas son irrelevantes para el Papa; las víctimas, miles de víctimas del mundo han sido hasta ahora irrelevantes, no tienen valor, no significan nada y eso es gravísimo. Han preferido proteger a los pederastas y a su imagen que hacer justicia a las víctimas”, dijo.
La Santa Sede fue informada de los casos de pederastia de Marcial Maciel desde 1997, por un grupo de ocho ex Legionarios de Cristo, víctimas de violación  que se atrevieron a denunciar.
“En 1997 de publicaron cartas de ocho ex legionarios informando al Santo Padre sobre la gravedad del caso y advirtiendo que el escándalo sería más grave si no se tomaban cartas en el asunto. Se mando a cada uno de los obispos mexicanos que tenían una responsabilidad y no sabemos si existió una conspiración entre el clero mexicano para no informar al Papa. En 2002 yo mismo llevé una carta al Vaticano traducida en Polaco que fue entregada al secretario del Papa, pero nunca llegó a sus manos”, dijo José Barba Martín, ex miembro de la congregación Legionarios  de Cristo en 2014.
LOS CASOS DE PEDERASTIA EN EL MUNDO
Foto: AP
Joseph Maurizio, uno de los casos más recientes de abusos de menores por parte de sacerdotes. Foto: AP
Desde los años 50 se han incrementado los casos de pederastia en el mundo. Los casos más importantes se han dado en Irlanda, Estados Unidos, Alemania y México. Recientemente el caso del nuncio Jozef Wesolowski de República Dominicana sacudió al Vaticano.
Se estima que unos 6 mil 400 sacerdotes católicos fueron acusados de abuso sexual en Estados Unidos entre 1950 y 1980. Algunos expertos informaron al Vaticano en 2012 que la cifra de menores víctimas sólo en el país anglosajón alcanza las 100 mil. El mismo Papa Francisco ha reconocido que alrededor de 2 por ciento de los sacerdotes, obispos y cardenales, son pederastas.
Antes el Papa Benedicto XVl reconoció los casos de pederastia y pidió perdón a las víctimas. Aunque sostuvo que los culpables deben rendir cuentas ante los tribunales, la Iglesia ha tratado de resolver los casos en privado.
En el caso de México Joseph Ratzinger inició un proceso contra Marcial Maciel por acusaciones de pedofilia, pero en 2006, cuando Ratzinger ya era papa, anunció el cierre de la investigación sobre Maciel debido a su avanzada edad y quebrantada salud, y le ordeño  ordenándole el retiro del sacerdocio público para consagrarse a una vida de “oración y penitencia”.
En 2010, la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés) dio a conocer una lista de 65 sacerdotes acusados en Estados Unidos de abuso sexual. Dichos sacerdotes se encuentran en varias diócesis de México, algunos de ellos en activo.
La organización ha acusado directamente al arzobispo de México Norberto Rivera Carrera de encubrimiento en colusión con el Obispo de Los Ángeles, California Roger Mahony, principalmente en el caso de Nicolás Aguilar, quien inició sus abusos en Tehuacán, Puebla, cuando Rivera era Obispo.
Las acusaciones en el país en contra de Rivera Carrera, fueron llamadas por la Arquidiócesis Primada de México como “calumniosa”, “engaño mediático” y “oportunista”.
EL SECRETO PONTIFICIO
Otros casos como los escándalos en Estados Unidos fueron publicados en 2002 por el Boston Globe que hizo públicos los abusos de sacerdotes católicos a menores de edad y el encubrimiento de la Iglesia Católica que consistía en sólo remover a otras diócesis a los violadores.
A causa de la publicación y del escándalo en diciembre de ese mismo año, el cardenal Bernad Law a cargo de la diócesis de Boston dimitió. Sin embargo fue trasladado a Roma en donde actualmente forma parte de la curia romana.
En febrero de 2004 una investigación encargada por la Iglesia reveló que más de 4 mil 000 sacerdotes en Estados Unidos ha estado envueltos en acusaciones de abusos sexuales en los últimos 50 años. Son alrededor de 10 mil niños.
Pero la Iglesia Católica no hizo cambios internos para impactar la pederastia en el mundo. En marzo de 2010  The New York Times involucró al Cardenal Ratzinger en no responder a más de 200 quejas de abuso sexual contra Lawrence Murphy mientras trabajaba en una escuela para niños sordos en Wisconsin.
En el caso de las víctimas de Murphy se abrieron algunas investigaciones que fueron cerradas. La iglesia rechazó las denuncias en contra del Lawrence.
Los casos de Irlanda, España y Alemania también son emblemáticos . En octubre de 2005 fueron revelados más de 100 casos de abuso sexual en una diócesis del condado de Wexford.
En 2009 la Comisión Investigadora de Abusos de Niños en Irlanda  dio a conocer una investigación que involucró a más de 35 mil niños que fueron abusados entre 1914-2000. El ministro de Justicia Dermot Ahern informó que se documentaron denuncias en contra de 46 sacerdotes bajo la jurisdicción de la arquidiócesis de Dublín.
Las investigaciones continuaron en Irlanda y llevó a la dimisión de cuatro obispos. En 2010 se publicó que el Cardenal Sean Brady, máximo jerarca católico en ese país, estuvo en reuniones en 1975 con niños que acusaron de abuso al sacerdote Brendan Smyth. Los menores firmaron documentos en donde juraron guardar silencio.
El escándalo llevó a que en 2010 Benedicto XVI dirigiera una carta a los católicos y nombrara a  cinco arzobispos y cuatro religiosos para llevar a cabo una inspección.
Como consecuencia de las investigaciones en Irlanda, James Moriarty, Obispo de Kildare y Leighlin, renunció.
Aunque Benedicto XVI actuó presionado por la evidencia de las autoridades civiles en el caso de Irlanda, cuando era Cardenal en 2001 y era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, envió una carta a todos los obispos en donde declaró que las investigaciones internas de la Iglesia sobre los curas pederastas, serían secreto pontificio. Dicha medida dictaba que los casos no serían denunciados a las autoridades civiles.
A pesar de las cientos de denuncias, tanto Juan Pablo II como Benedicto XVl, son señalados por las organizaciones de víctimas en el mundo como encubridores de pederastas.
Ambos papas evitaron reunirse con víctimas de pedofilia. Fue el Papa Francisco quien ha protagonizado algunos encuentros.
En julio de 2014 el Papa Francisco se reunió por primera vez con seis víctimas de abuso sexual cometido por curas. Tres mujeres y tres hombres de Inglaterra, Irlanda y Alemania.
Francisco les pidió perdón en nombre de la Iglesia a los abusados y a sus familiares: “Esto es lo que me causa angustia y dolor en el hecho de que algunos sacerdotes y obispos, por haber abusado sexualmente de menores de edad, violaron su inocencia y su propia vocación sacerdotal. Es algo más que acciones despreciables. Es como un culto sacrílego, porque estos chicos y niñas habían sido confiados al carisma sacerdotal con el fin de ser llevados a Dios. Y esas personas les sacrificado al ídolo de su propia concupiscencia”, les dijo.
En septiembre de 2015, durante su visita en Estados Unidos, el Papa Francisco condenó la pederastia en un encuentro con obispos.
El Papa pidió a los obispos trabajar en los casos de abuso sexual a niños, sin embargo no se reunió con las víctimas de pederastia, lo cual causó indignación en gran parte de los miembros de organizaciones que luchan en contra de la pedofilia.
En 2014  el escándalo sacudió a la Iglesia Católica, al darse a conocer que el entonces nuncio de República Dominicana, Jozef Wesolowski, fue acusado de abusar sexualmente de niños entre 2008 y 2013.
El nuncio fue acusado de posesión de pornografía infantil y de llevar niños desde República Dominicana hasta Polonia con un cómplice para violarlos.
La Iglesia lo juzgó en el Tribunal Penal del Vaticano y lo expulsó de su ministerio y lo entregó a las autoridades civiles. El 11 de julio de 2014 inició su juicio, pero en agosto de 2015 murió repentinamente durante su arraigo en el Vaticano.
En julio 2014 en una entrevista con el diario italiano La República el Papa Francisco reconoció que alrededor de 2 por ciento de los sacedotes, obispos y cardenales son pederastas y meses después anunció un nuevo delito canónico y la creación de un tribunal para juzgar los abusos sexuales a menores por miembros de la Iglesia.
El delito es por “abuso de oficio episcopal”, que abarca a los obispos que hayan omitido las denuncias sobre sacerdotes. Los religioso son juzgados por un tribunal que depende de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
A partir de ahora, estos religiosos serán juzgados por una sección paralela y específica pero que dependerá de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
LA VISITA DEL PAPA FRANCISCO NO CAMBIARÁ NADA
La respuesta del Papa  Francisco a Jesús Romero, una de las víctimas de pederastia en México. Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo
La respuesta del Papa Francisco a Jesús Romero, una de las víctimas de pederastia en México. Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo
Este domingo, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, rechazó que durante la visita del Papa Francisco a México esté programado un encuentro privado entre éste y víctimas de abusos sexuales de clérigos.
“Por desgracia son muchos y no creo que existan posibilidades de un encuentro específico; el programa ya está definido. Se reconocen las solicitudes de los grupos y se les dará la posibilidad de una participación”, explicó.
Ante esta explicación, José Barba dice en entrevista con SinEmbargo que la visita del Pontífice no cambiará nada.
“El Papa va a venir, se presentará ante el Episcopado Mexicano, será recibido como Jefe de Estado por las autoridades mexicanas en la Ciudad de México, estará presente el Arzobispo, pero el Papa no va a tocar para nada el tema de la responsabilidad directa del Arzobispo Norberto Rivera, ni nada. El tema de la pederastia si lo toca, lo va a tocar con alusiones que no comprometen a nada, para eso va a decir ‘ya la iglesia está tomado cartas en el asunto de tiempo atrás’”, dice Barba.
Para el ex Legionario de Cristo debe haber contundencia en la Iglesia Católica. La única forma de demostrar que hay un interés real, más allá de las palabras de Francisco en combatir a la pederastia, es modificando sus leyes internas y cumplir las leyes civiles.
“Debe haber un  clarísimo entendimiento bilateral entre las autoridades civiles y las autoridades eclesiásticas. Si eso no se da, o si eso se dice, pero no se cumple, no hay razón de crédito”, indica.
José Barba asegura que la sociedad civil y las víctimas han hablado desde hace años y han intentado acercarse al Vaticano.
LA INTERVENCIÓN DE LA JUSTICIA CIVIL
Roberto Blancarte se pronunció para que los casos de sacerdotes pederastas tengan seguimiento de la justicia civil. Foto: Cuartoscuro
Roberto Blancarte se pronunció para que los casos de sacerdotes pederastas tengan seguimiento de la justicia civil. Foto: Cuartoscuro
El investigador del Colegio de México (Colmex) y experto en religión Roberto Blancarte Pimentel explica que desde la denuncia de los casos de pederastia de Marcial Maciel a la fecha, no hay cambios sustanciosos.
“No sólo desde Maciel, desde que se empezaron a descubrir los casos de pederastia en Boston y luego en otros lugares. La Iglesia enfrentó primero el tomar algunas medidas internas, pero eso no fue suficiente, después aceptó otras medidas, paulatinas, una de ellas es que entregara a la justicia civil a los pederastas, independientemente de las sanciones que la propia Iglesia le impusiera, sin embargo eso no se ha visto como una política generalizada en otros países. Nosotros lo vemos muy claramente en México, donde el ocultamiento ha seguido y sólo por otro tipo de denuncias finalmente los sacerdotes pederastas, son obligados a comparecer ante la ley”, explica.
Blancarte Pimentel recuerda que las víctimas en México han solicitado ser recibidas por el Papa desde Benedicto XVI. La razón, explica, tiene que ver quizá con los intereses del Episcopado mexicano, el cual, tiene un especial interés en que los casos no se ventilen.
“Digamos que la fuerza de la burocracia es mucho más importante que la propia fuerza que puede tener el Papa, o los interesados en que esto se divulgue”, indica.
Hasta el momento dos víctimas han solicitado abiertamente una reunión con el Papa: Joaquín Aguilar Méndez, director SNAP en México, víctima del entonces cura Nicolás Aguilar – a quien se le acusa de abusar de unos 200 niños desde que era seminarista– y Jesús Romero Colín. En ambos casos no hay respuesta.
“Sería muy grave si la reunión es cerrada. Aquí  el chiste es que se mande un gesto simbólico a la población, por lo cual tendría que ser público si se llegara a dar”, expresa Blancarte.
En todo el mundo dice el investigador del Colmex, no sólo en México, la Iglesia Católica no ha querido asumir a sus propias víctimas.
“Varía según el país, pero en general ha habido una negativa a afrontar el hecho y sólo cuando está enfrentado a través del sistema de la justicia civil, se ve obligado a reconocerlo. La gran diferencia entre otros países y México, es que el sistema de justicia sí funciona en otros lugares, nosotros vemos que aquí no”, indica.
En Boston, por ejemplo, cuando se dieron a conocer los abusos cometidos por sacerdotes, la justicia estadounidense actuó de forma eficiente.
“La diferencia es que no sólo hay una cultura más abierta y democrática y transparente, sino que el sistema de justicia funcionó. Eso ha pasado en otros lugares, donde la justicia obliga a cualquier iglesia a rendir cuentas. Hay países como Irlanda que fueron tan católicos, y que a pesar de que había numerosas denuncias de abusos, no se tocaban por la cultura tan católica y aún así hubo consecuencias. Pero en México y América Latina todavía estamos en una población que le rinde demasiada veneración al clero, con un aparato de justicia ineficiente. Sin combinas ambas condiciones, el resultado es terrible”, dice Blancarte Pimentel.
Sin embargo en los países en dónde se ha perseguido a los curas pederastas y se han enjuiciado, ha sido principalmente por las acciones legales y de la justicia civil, no por iniciativa de la Iglesia Católica, explica.
El Vaticano ha impuesto algunas normas, como el recién anunciado Tribunal, pero en general ha sido “tibio” y no parece que “sea uno de los temas que más le preocupen”, dice Blancarte.
“Siguen enviando sacerdotes a otra diócesis, sin ni siquiera informar al otro obispo de los problemas que ha tenido y de lo que está siendo señalado el sacerdote en cuestión. Con lo cual se generan muchos problemas, por la impunidad. El obispo que lo recibe no tiene toda la información o si la tiene, no hace nada al respecto”, indica.
Blancarte argumenta que el Papa Francisco está obligado a escuchar a las víctimas de pederastia. Establecer una serie de normas, para que cuando exista una denuncia en contra de un cura, los obispos estén capacitados para actuar y entregar a la justicia civil a los acusados.
“Hay normas, pero han sido llevadas a cabo, y con mucha timidez, con mucha reticencia. Los obispos en muchos lugares se resisten a entregar a las autoridades civiles a los pederastas, porque ellos pretenden resolver el problema internamente. La iglesia tiene un problema general con el tema de la sexualidad. No sabe como resolver y atender el problema de los sacerdotes homosexuales, el celibato y los pederastas”, asegura.
La Iglesia Católica tiene un mecanismo sistemático de ocultamiento y no observa como una medida prioritaria la protección de los niños, señala.
A pesar de que la Santa Sede ha sido obligada por la ONU a tomar medidas para salvaguardar la integridad de los menores, aún no se ha realizado lo necesario para protegerlos, finaliza.

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