domingo, 28 de febrero de 2016

Mi delito... estar borracho


Los delitos del orden sexual causan severos daños a quien los padece. En la mayoría de las ocasiones son perpetrados por personas conocidas. Cuando las víctimas son menores de edad, el daño es aún mayor.

El desconocimiento de aspectos importantes sobre la sexualidad humana en los niños y adolescentes, los vulnera y expone a ser fácilmente víctimas.

En esta historia, una niña de escasos 12 años es agredida por un sujeto de 58 años, conocido de confianza de su familia. Sus padres no se dan cuenta hasta que la niña, está por dar a luz. Tiempo después regresa este sujeto, confiado de que sus acciones ya no tienen consecuencias, sin embargo, la justicia lo espera.

Como se dan cuenta

No habíamos notado nada extraño en ella. Su mamá que es la que está más tiempo con ella y además es mujer, no notó nada raro. La niña tampoco nos dijo nada.

Mi hija siempre fue llenita yo si la notaba más gordita, pero no le tomé importancia. Ese día llegué a la casa y me dijo mi esposa que la niña se sentía muy mal, que tenía cólicos muy fuertes. Le toqué el vientre y se lo sentí muy duro e hinchado. Le dije que la lleváramos al doctor.

Fuimos y en el centro médico del rancho, nos van diciendo que la niña estaba embrazada y que estaba por dar a luz. Que la teníamos que llevar a un hospital, de la ciudad porque era muy peligroso y que tenía que ser rápido.

Cuando íbamos para Zacatecas, yo iba pensando que eso no era posible. Como que estábamos en estado de shock y no hablábamos nada, nada más la niña se iba quejando.

Yo pensaba que estaba intoxicada de alimentos, que la doctora del rancho se había equivocado.

Luego pensaba qué, si era cierto, iba a matar al que le hubiera hecho eso.

Llegamos al hospital y les dijimos que traía muy fuertes los cólicos. La revisaron y nos confirmaron lo que nos dijeron en el rancho.

También nos dijeron que había mucho riesgo y le tenían que hacer cesárea por chiquilla. Mi hija no entendía lo que pasaba y estaba como traumada.

Como sucedió 

Yo no quise presionar a mi hija para que todo saliera bien. No le preguntamos nada.

Ya cuando pasó todo y nos dijeron que la niña estaba bien y fuera de peligro.

Nos empezó como a caer la verdad de lo que estaba pasando.

Los doctores le preguntaron que qué había pasado. Ella no les decía nada y hasta llegaron a pensar que yo la había violado.

Porque me dijeron que eso era un delito y que se sabría por una prueba de ADN.

Ya cuando nos la entregaron y llegamos al rancho. Le pregunté de lo que le había pasado.

Fue cuando me dijo que mi compadre. Que siempre la andaba siguiendo y que un día la jaló y se la llevó a un lugar. Eso fue todo lo que me dijo. No me aguanté más y me fui a buscarlo.

Me dijeron que se había ido para Estados Unidos. De ahí me fui a ponerle una denuncia para que lo metieran al bote.

La voz de la jovencita

Yo tenía mucho miedo. No quería decirle a nadie lo que ese viejo me hizo, porque me amenazó con matarme y matar a mi papá.

Ese día que me violó, yo iba caminando por la calle, cerca de donde vive el viejo. Desde antes me molestaba y me seguía. Otras veces que pasaba en su troca me decía cosas muy peladas.

Yo le tenía miedo y ya casi no quería salir para no encontrármelo.

Siempre andaba muy borracho y a mí me daba asco.

Ese día iba para la iglesia al coro. Entonces, de repente sentí que me jalaron con una mano y con la otra me agarraban como de la panza.

Cuando volteé. Me di cuenta de que era mi padrino. Estaba borracho, porque olía mucho a alcohol.

Me metió a su casa y en donde me encerró. Yo estaba muy asustada, empecé a gritar y me tapó la boca con su mano. 

Solo me acuerdo que me quitó mi ropa y sentí mucho dolor.

Yo creo que me desmayé porque ya no me acuerdo de nada más de eso hasta que iba caminando sola para mi casa.

Me sentía muy triste y con mucho miedo. No sabía que había pasado por eso no le dije nada a nadie.  

Casarse con ella 

Cómo mi compadre se había ido a Estados Unidos y no se sabía bien en donde estaba, ese asunto duró parado como 3 años. No podíamos rechazar a mi hija y a la niña que tuvo.

Pero yo si me sentía muy enojado con esa situación. Los hijos de mi compadre ya están grandes, casi de 30 años todos.

Y ellos también se sentían mal. Dejaron de hablarnos cuando supieron que tenía demandado a mi compadre.

Un día ya para acercándose la fecha de las fiestas del pueblo. Mandó decir que se iba a hacer cargo de la chamaquilla, pero que le retiráramos la demanda. Para eso mi hija ya había cumplido los 16 y la niña 3.

Yo le dije a mi ahijado que se llevara su cochino dinero. Le había mandado mil dólares. Después me enteré de que mi hija le agarró el dinero. También supe que había ido a querer retirarle la demanda.

Lo bueno es que no pudo. Para las fiestas del pueblo vino a Zacatecas. Andaba escondido, nos mandó decir que se quería casar con mi muchacha ya para que quedara todo limpiado.

Mi compadre había enviudado, poco antes de embarazar a mi hija. Nos mandó de decir que él iba a mantener a mi hija y a la niña. Yo le mandé decir que si se le acercaba yo mismo lo iba a matar con mis manos.

Aunque me estuviera toda la vida en la cárcel.

Le siguió mandando dinero y nada más se estaba esperando a que mi hija fuera mayor de edad, según para casarse con ella y quitarse el problema.

Volvió

Regresó muy confiado de que así le iba a hacer. Ese tiempo le estuvo mandando el dinero a mi hija. Dejé que lo agarrara para que tuviera bien a mi nieta.

Nosotros les damos todo lo que necesitan, pero ese dinero le sirvió para hacerse un cuartito con su baño.

Creyó que, porque ya era mayor de edad mi hija, ya se había acabado todo. Lo agarraron en el jardín para las ferias.

Dijo que mi hija se le subía a la troca, que nunca le hizo nada a fuerzas. Que el día que pasaron esas cosas estaba borracho y no sabía lo que hacía.

Que mi hija lo buscaba porque lo quería. Que además mantenía a la niña y a mi hija. Y que todo había sido por voluntad de mi hija.

De todas maneras, lo dejaron preso. Llevaron a mi hija a que declarara. Si tenía miedo de que se fuera a retractar, pero no. Volvió a decir lo que pasó. Además, estaba muy niña para saber lo que estaba pasando.

Le ofreció una casa para que le quite la demanda, pero no se puede. Se tiene que hacer justicia. Que pagué en la cárcel y de todas maneras mantenga a la niña. 

Cifras lamentables

De acuerdo a cifras presentadas por ADIVAC (Asociación para el Desarrollo Integral de Persona Violadas A. C.) se estima que, en México, cada nueve minutos se violenta sexualmente a una persona, lo que sólo en el Distrito Federal representa sesenta mil víctimas por año.

El abuso sexual es uno de los delitos más graves cometidos contra la integridad y los derechos de la otra persona y cuando las víctimas son menores de edad, la gravedad de esta agresión aumenta y las consecuencias son aún más devastadoras, pues por desgracia muchas veces el abuso comienza en la infancia y continúa durante años perpetuándose incluso hasta la adolescencia o vida adulta de la víctima.El abuso sexual infantil es 65 veces más común que el cáncer pediátrico, 1 de cada 4 niñas y 1 de cada 6 niños es abusado sexualmente durante la infancia o adolescencia.

Al menos el 20% de las personas han sufrido o sufrirán abuso sexual durante su infancia. El último número oficial (2013) refleja que el total de denuncias realizadas por este delito fue de 5 mil 736, en México, sin embargo, se estima que éste representa tan sólo el 10% del total de abusos sexuales que suceden y de éstos en solamente el 1.5% de los casos se consigna al agresor.

Otra cifra alarmante, es que en 6 de cada 10 casos de abuso sexual a niños el agresor es familiar directo; el incesto ocurre en todos los tipos de familia.

Por otra parte 1 de cada 5 víctimas de abuso sexual infantil es contactado a través de Internet número que, de no supervisarlos de forma adecuada, se prevé irá creciendo rápidamente debido a la gran accesibilidad versus escasez de información sobre medidas de autocuidado que poseen los niños. 


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