lunes, 21 de noviembre de 2016

El abuso sexual contra menores aumenta 66% en Coahuila; familiares,principales victimarios

Según la Procuraduría de los Niños, Niñas y Familia (Pronnif), 83 por ciento de los casos de abuso contra menores son cometidos por integrantes del núcleo familiar.

Tan solo en lo que va del año, la cifra de denuncias por delitos sexuales en Coahuila ha aumentado 66.6 por ciento. Foto: Especial.
Tan solo en lo que va del año, la cifra de denuncias por delitos sexuales en Coahuila ha aumentado 66.6 por ciento. Foto: Especial.
Ciudad de México, 20 de noviembre (SinEmbargo/Vanguardia).- Cuando regresaba del kínder, el niño llegaba irritado, violento, aventaba los juguetes. En otros momentos se quedaba ausente por largo tiempo. La mamá empezó a sospechar.
Después, Ángeles (también nombre ficticio) miró a su hijo imitar posturas sexuales y se asustó. “Tiene 5 años, dónde ha visto eso”, se preguntó la madre. Volvió a sospechar y apuntó a la escuela.


La madre empezó a presionar al niño que le dijera qué pasaba en la escuela, por qué no quería ir, por qué llegaba enojado. “Si no me platicas, te voy a regalar otra mamá, te voy a llevar a otra ciudad para que estés con otra a la que sí le tengas confianza”, le presionó la madre. Fue la forma como José empezó a hablar.
-Un niño grande me pega –soltó.
-Pero no hay niños, es un kínder –pensó Ángeles.
-Es un señor… que cuando voy al baño me toca…
El examen médico arrojó que José había sido abusado sexualmente por un trabajador del kínder donde estudiaba.
“El niño era amenazado por parte del victimario, que no dijera nada, que podía matar a la mamá, al hermanito. El niño se sintió atrapado”, cuenta la psicóloga Norma García Vázquez, quien trató el caso.
Si usted busca en el apartado de noticias de Google por “violación a menor”, el buscador le arrojará 306 mil noticias relacionadas con el tema. 306 mil. Pero ahí no estará la noticia de José. Ni tampoco, seguramente, alguna de las 733 denuncias por delitos sexuales contra menores que se han interpuesto desde 2006 en Coahuila. No es una cifra menor, sobre todo si se ve en perspectiva: 4 de cada 10 denuncias por delitos sexuales en Coahuila involucra una víctima menor de edad, según estadísticas de la Procuraduría de Justicia de Coahuila entregadas vía una solicitud de información. Mil 942 denuncias por delitos sexuales suman desde 2006, un promedio anual de 176.5.
Tan solo en lo que va del año, la cifra de denuncias por delitos sexuales en Coahuila ha aumentado 66.6 por ciento (de 105 en 2015 a 175 hasta septiembre de 2016), mientras que los casos contra menores acumula un 32.5 por ciento más (de 40 a 53).
Lo anterior sin contar los casos que no llegan a judicializarse. Por ejemplo, la Procuraduría de los Niños Las Niñas y La Familia (Pronnif) ha detectado 200 casos de “vulneración” por delitos sexuales a menores, un aumento del 15 por ciento a comparación del año anterior, asegura Yezka Garza Ramírez, la titular de la dependencia. Los 200 casos están dentro de un proceso de integración para llegar a una judicialización pero mucho de ellos no llegarán.
También sin contar la cifra negra. “Debe ser altísima (la cifra negra), cuando llegan con nosotros es porque ya les creyeron. Pero tenemos casos que vamos a las escuelas y en las entrevistas dicen ‘mi papá ya sabía’, ‘ya le había dicho’, ‘no me creyó’, ‘mi mamá ya sabía pero no me creyó’”, cuenta Garza Ramírez.
El 83 por ciento de los casos de abuso contra menores son cometidos por integrantes del núcleo familiar. Foto: Especial.
El 83 por ciento de los casos de abuso contra menores son cometidos por integrantes del núcleo familiar. Foto: Especial.
VICTIMARIOS EN CASA
La titular de Pronnif, Yezka Garza Ramírez, refiere que los delitos sexuales son una problemática que siempre ha existido y que los incrementos en las estadísticas se deben al aumento en las denuncias, por lo que pide poner atención a las conductas de los hijos.
“Por cada abuso sexual evitamos que se desencadene una violación”, comenta.
Según la Procuraduría de los Niños, Niñas y Familia (Pronnif), 83 por ciento de los casos de abuso contra menores son cometidos por integrantes del núcleo familiar.
La psicóloga Norma García Vázquez coincide en que la mayoría de los abusos contra menores son perpetrados por personas cercanas como padres, tíos, vecinos o padrastros.
García Vázquez explica que el niño no tiene capacidad para comprender lo que sucede, se siente confundido, pues a la par el victimario le argumenta que es un juego, que no pasa nada, que no lo haría si no tuviera el consentimiento de la mamá.
“No sabe que lo que le está sucediendo, es un abuso y se ven atrapados. Surgen cambios conductuales, entran en depresión, tristes, con problemas en escuela, bajas calificaciones, agresivos, problemas en casa, usa lenguaje y se comporta de una forma que no corresponde a su edad”, expone.
En el caso de la psicóloga García Vázquez, ella ha tratado menores entre los 4 y 11 años; también tiene varios casos de menores abusados en escuelas. “Cuando es abusado en la escuela son cambios distintos, retraimiento social, mucha irritabilidad, aislamiento, conductas atípicas a lo que era”. Como el caso de José.
La Procuradora Yezka Garza expone que las menores víctimas de delitos sexuales oscilan en los 14 y 17 años, aunque tienen casos de menores hasta de cuatro años. En el Centro de Justicia para las Mujeres de Torreón, tienen documentado el caso de una menor de 3 años y hay casos de violación hasta de mujeres de 50 años.
MARCA EN EL ALMA
Carmen Morales, perita psicóloga en el Centro de Justicia para las Mujeres, cuenta que tanto niñas como mujeres adultas llegan con estrés, ansiedad y depresión después de un abuso sexual o violación.

La psicóloga Norma García Vázquez, menciona que a veces la afectación es tanta, que los menores requieren de atención psiquiátrica y medicación. El niño que no es tratado tiene problemas de aprendizaje, retraimiento social, depresión, trastorno del estrés y hasta pensamientos suicidas.
Elizabeth García Flores, jefa del área de psicología del Centro de Justicia para las Mujeres y terapeuta, explica que no existe ninguna variante entre niños y adultos para la recuperación, pues ésta depende de muchas cosas como la relación con el agresor o la evolución de los factores de resiliencia.
“Se desajusta la vida, le cambia la vida de esa persona. Que la víctima esté, no como antes, pero sí más estable va a llevar tiempo prolongado”, comenta.
Las afectaciones, en caso de no tratar a una persona víctima de delito sexual, va desde trastornos depresivos, una vida trastocada que afecta tener otra relación de pareja cuando se trata de mujeres adultas, la desconfianza para entablar relación de pareja, la depresión e inclusive pueden recaer hasta en un suicidio.
“El abuso va a estar siempre presente, pueden llegar a superar el hecho y que ya no sea significativo pero muy difícil que olviden”, refiere.
SALTILLO CON MÁS CASOS 
Yezka Garza Ramírez detalla que es en la región sureste donde más casos se han presentado, en gran medida gracias a que se instaló una mesa del Ministerio Público para recibir las denuncias, lo que ha arrojado que a la fecha existan más de 40 causas penales en la región sureste donde se está camino a un juicio penal, a pedir una prisión preventiva o un brazalete.
“En la zona sureste y centro tenemos el problema que son los padres biológicos en la Laguna son concubinos o padrastros”, precisa Garza Ramírez.
En el acumulado desde 2006, en Saltillo se han denunciado 187 delitos sexuales donde la víctima es menor de edad. Le sigue Torreón con 110 y Acuña con 74. En lo que va del año, Torreón encabeza la lista con 19 denuncias. Le sigue Piedras Negras con 7 y Monclova con 6 denuncias. Aunque por tasa poblacional, los primeros lugares serían San Juan de Sabinas, Sabinas y Candela.
La funcionaria relata un caso en la región sureste de una violación a una niña de 10 años por parte de su padre biológico. La Pronnif encontró a la menor con 11 semanas de gestación y se tuvo que aplicar la norma 046 para interrumpir legalmente el embarazo. La madre, dice Garza, desconocía la agresión sexual.
La Procuradora menciona que en muchos casos las madres o padres no creen o piensan que se trata de una fantasía de los niños, o en otros casos restan importancia porque les dicen que fue el tío, el hermano, el abuelo. Sin embargo, Garza Ramírez exhorta a poner atención a síntomas de los menores como el cambio repentino de carácter, el rechazo a alguna figura o la falta de control de los esfínteres.
VARIAS PAREJAS Y HACINAMIENTO
En La Laguna los principales presuntos abusadores son padrastros y concubinos. Yezka Garza de Pronnif explica que en esta región existe el fenómeno de la madre joven que llega a tener muchas parejas y muchos hijos de parejas diferentes.
“La madre tiende a cuidar a los hijos biológicos o legales de la última pareja teniendo en omisión a los otros. Hay casos de mujeres de 25-30 años con cinco hijos de diversa pareja. Y hay mujeres que al mes meten a la nueva pareja al domicilio y le dan el cuidado de los hijos”, lamenta.
La psicóloga Carmen Morales cree que no deben importan las condiciones de la madre sino la responsabilidad del agresor. Dice que no hay condiciones específicas.
Otro fenómenos, focalizado a la región Laguna, es el hacinamiento. Yezka Garza asegura que hay muchos niños en casa con muchos familiares. “Los padres tienen relaciones sexuales frente a los niños y ellos copian conductas”, comenta.
De ahí, considera la Procuradora, que haya casos de niños de 6, 7 años con conductas sexuales con otros niños, “conductas aprendidas”, acota Garza. Así mismo, añadió que también hay casos de menores con agresiones sexuales dolosas contra otros menores. “Muchas veces el niño sufre una vulneración sexual y replica”, añade.
Elizabeth García del Centro de Justicia para Mujeres, respalda que sí hay casos de menores que abusan de menores, fenómeno que describe como una cadena de repetición de conductas.
Otros contextos sociales son el de familias disfuncionales, violencia intrafamiliar, abandono de los hijos o largas jornadas laborales que obligan a los padres a dejar el cuidado de los hijos en alguien más.
CULTURA MACHISTA
Para la terapeuta Elizabeth García, es más común de lo que se cree los abusos y violaciones conyugales. Dice que muchas veces las mujeres no logran identificar que viven en una situación de abuso sexual o violación.
“Como es la pareja creen que es normal, aunque les cause esta parte de incomodidad o disgusto, creen que tienen que acceder. Además, los hombres se creen con el derecho a hacer eso”, subraya.
La terapeuta considera que la cultura machista pone a las mujeres en riesgo, por lo que si se agregan drogas o alcohol, se potencializa la posibilidad de que se dé un ataque sexual.
Reflexiona sobre otros casos que han llegado de jovencitas que fueron abusadas o violadas bajo un contexto de alcohol y drogas. “El hombre cree que porque no opuso resistencia cree que fue con consentimiento y no debería, se le considera un abuso o violación porque no está en sus cinco sentidos, no consintió. Todo es parte de un problema de cultura donde los hombres creen que tienen el derecho sobre la mujer”.
DELITO POCO CASTIGADO
De 2006 a la fecha, el Poder Judicial del Estado únicamente tiene registro de 239 sentencias por el delito de violación, según información entregada vía transparencia.
Las 239 sentencias representan un 12 por ciento del total de denuncias por delitos sexuales. En el mismo periodo, el total de consignaciones por el delito de violación fue de 373 personas.
2007 ha sido el año con más sentencias, con 45, luego 2009 con 30. En 2015 fueron 24 y en lo que va del año suman 10 sentencias. 2010 es el año que menos, con apenas 7.
El Distrito Judicial de Acuña, en la parte norte del estado, es el que acumula 77 sentencias desde el 2006, la zona de mayor castigo en Coahuila.
El Distrito Judicial de Monclova es el que le sigue con la mayor cantidad de sentencias por el delito de violación con 48. Después está el Distrito de Sabinas con 34 sentencias. En el Distrito Judicial de Saltillo han sido 31, en el de Torreón 27 y en el de Río Grande 22. Todos desde 2006.
ABUSO SEXUAL INFANTIL, NUNCA MÁS.
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