domingo, 12 de noviembre de 2017

ASI, NUNCA MAS VISIBILIZANDO EL SILENCIO



ASI, NUNCA MAS
VISIBILIZANDO EL SILENCIO 

El abuso sexual infantil debería ser ya considerado como una pandemia mundial, por el problema tan grave que produce en la vida de las personas y por el gran número de víctimas. Se estima que cada 90 segundos un infante es abusado.

 Las secuelas que deja este crimen de lesa humanidad son múltiples y variadas. Los países, los sistemas de salud y los profesionales de la salud, normalmente, van tratando de atender de forma aislada y como un todo  la punta del iceberg como  el suicidio, las adicciones, los trastornos alimentarios, entre otros. Sin atacar las verdaderas raíces, pues no reconocen la gravedad y la magnitud de las consecuencias que marcan la vida la violencia sexual.

“Sin lugar a dudas, el abuso sexual constituye el más grave de los maltratos infantiles debido a los estragos que provoca en el psiquismo. Las huellas del daño perduran hasta la vida adulta. Muchas patologías halladas en el adulto están asociadas al abuso infantil, inclusive, muchas que aún hoy, algunos profesionales continúan tratando como si su origen fuese otro. Desde nuestra experiencia pensamos que la psicopatología tiene una tarea pendiente, que es redefinir conceptos: fobias, ataques de pánico, crisis de angustia, disfunciones sexuales, disfunciones relacionales, anorexia, bulimia, obesidad, trastornos psiquiátricos graves, depresión, intentos de suicidio, etc., no son sino, en su gran mayoría, secuelas del abuso sexual infantil jamás elaborado e inclusive jamás contado”. (Los dibujos en el abuso sexual infantil. María Beatriz Müller, María Cecilia López.  Editorial Maipue. Página 50).

El abuso sexual, debería ser considero como un problema de salud mundial, y como tal ser prevenido y atendido. 
Entre las secuelas podemos enlistar:
• Depresión
• Ansiedad
• Promiscuidad
• Prostitución
• Drogadicción y alcoholismo
• Delincuencia
• Auto lesión
• Intentos de suicido y suicidio
• Trastornos psicosomáticos
• Anorexia, bulimia, obesidad
• Trastorno límite de la personalidad
• Personalidad Múltiple
• Trastorno de estrés postraumático
• Esquizofrenia… entre otros

Tratar todo esto de forma aislada y sin reconocer que puede tener de fondo  el abuso sexual infantil , lo único que hace es empeorar las cosas y prolongar el sufrimiento de forma interminable, e incluso acabar con la vida de la persona. De ahí la urgencia extrema de visibilizarlo, romper el silencio y alzar la voz para darle voz a las víctimas y para seguir ejerciendo presión a los gobernantes y quienes deberían cuidar, proteger y bien amar a nuestra niñez para que se pongan las pilas.

 Tan solo por citar un ejemplo podemos decir que ser México  el primer lugar   en abuso sexual infantil y también  primer lugar en obesidad infantil tiene una correlación y no es solo una mera coincidencia, pues detrás de estas problemáticas que tienen a nuestra niñez en el borde del abismo,  está escondido el maltrato infantil y en muchos casos hasta la violencia sexual.

Sin embargo, México y en general  en todo el mundo, siguen mirando hacia otro lado y fingiendo que hacen pero no hacen, pues no hay políticas públicas, ni programas que realmente lo prevengan y atiendan todo lo que implica el abuso sexual infantil. Pero lo más grave de todo, es que los especialistas -léase psicólogos, psiquiatras, médicos, abogados…-, en su gran mayoría minimizan o de plano no entienden nada de la complejidad de este problema, y suelen mal atender al paciente o al cliente. Se suele querer remediar o atender el problema visible con diagnósticos y tratamientos  que nada tienen que ver con la realidad. O de plano, se desahucia a la víctima.

Ante este panorama tan desolador descrito, la buena noticia es que ¡Sí hay sanación!  Y  en casos extremos, como está documentado, hasta la esquizofrenia puede ser curada. La primera acción es romper el silencio. La segunda,  es contar con una red de apoyo sensible, empática e informada. De ahí la responsabilidad que tenemos como sociedad para poder brindar ese apoyo y no ser quien estigmatiza y segrega a la víctima.  Y la tercera es buscar a un verdadero especialista que pueda dar el acompañamiento integral que requiere la víctima y hacer una terapia holística.

Además, de las leyes que prevengan y atiendan el abuso sexual infantil, es necesario impulsar y ejercer presión para que se instaure un órgano regulador que certifique a los verdaderos profesionales de la salud que están capacitados para atender esta problemática.  Ya que no cualquier psicólogo o psiquiatra lo puede hacer.  Asimismo, desde las universidades donde se imparte la carrera de  psicología, crear la especialización en el tema, pues por lo menos el 50% de la consulta será relacionada con los fondos de dolor relacionados con el abuso sexual infantil.

Cuida, protege, respeta y bien ama a tus pequeñ@s. 

Recuerda, parar el abuso sexual infantil es responsabilidad de nosotros los adultos. 

¿POR UNA NIÑEZ PROTEGIDA, SANA Y FELIZ, te atreverías a compartir?

#19deNoviembreDíaNacionalcontraelAbusoSexualInfantil

#ASINUNCAMAS

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