jueves, 20 de junio de 2013

Se le debe creer

Los pederastas y pedófilos son como camaleones monstruosos que se ocultan fácilmente en la sociedad. Los hay de traje y corbata, de jea-ns y zapatillas, con ojos claros u oscuros, rubios o morochos, altos o bajos, gordos o flacos, con o sin hijos, familiares o amigos, vecinos o amigos, conocidos o desconocidos, mujeres o varones, no hay formas de distinguirlos, es por eso que debemos estar atentos a nuestro alrededor y a las señales que dan los mas chiquitos.

“Es sumamente importante saber que un niño es incapaz de crear en su mente un abuso sexual porque a tan corta edad la sexualidad no esta instalada en su cabeza, por eso inmediatamente se le debe creer”, afirman las especialistas consultadas.

A los pedófilos, en el noventa por ciento de los casos, les interesa contactarse con niñas que buscan a través de Internet. Crean un perfil falso en las redes sociales y se hacen pasar por un par, de esa forma logran el contacto que esperaban, ya que lo único que les interesa es obtener imágenes de ellas. Por lo general después de hablar un tiempo, el pedófilo, termina contando su verdadera edad y es ahí cuando la víctima se asusta y quiere cortar el vínculo. Pero muy rara vez puede lograrlo, ya que la amenaza con mostrar las fotografías que previamente le mandó.

“Los pederastas llegan a sus víctimas a través de regalos, amenazas, por su “encanto” u otras cuestiones. Lo cierto es que una vez que se consumó el hecho es muy difícil que los delaten, lo que hace que el abuso perdure en el tiempo porque la persona que lo sufre suele pensar que van a culparlo por lo que le pasó y prefiere no contarlo.





miércoles, 19 de junio de 2013

UNO DE CADA DOS ABUSOS SEPREVIENEN DESDE EL HOGAR


Al margen de los casos extremos, afortunadamente pocos, en los que el abusador usa la violencia de entrada para conseguir sus propósitos y el niño no puede defenderse, si los padres mantienen una buena comunicación con sus hijos y les dan una información adecuada, se podrían evitar el 50 por ciento de los abusos sexuales infantiles (ASI).

Por la psicóloga clínica Margarita García Marqués *

La mayoría de los abusadores no son violentos ni agresivos y suelen ir de forma suave. Avanzan poco a poco tratando de convencer al niño en lugar de agredirlo. Si la niña o niño sabe decir que ‘no’, poner los límites al adulto y decirle por ejemplo ‘no hagas esto conmigo, búscate una novia de tu edad’, la mitad de los abusos no llegarían nunca a consumarse.
En el otro 50 por ciento de los casos, cuando el abuso ya ha ocurrido, si los niños están preparados y los padres saben detectar a tiempo las pequeñas señales o síntomas que sus hijos vanpresentando,  hay más posibilidades de evitar que haya un segundo episodio,  con lo que el ASI se produciría una sola vez, dejando secuelas mínimas o casi nulas.
Si hay una buena comunicación entre padres e hijos, y el niño indica lo que le está pasando, de forma directa o indirecta, bien porque lo verbalice o porque sus mayores capten los pequeños indicios que están denotando un posible abuso sexual, el abuso podría limitarse a un sólo episodio inicial en vez de muchos.
No es lo mismo que un niño sea abusado una sola vez que esto suceda repetidamente, en decenas de ocasiones. Dado que los primeros abusos suelen ser suaves, como pequeños tocamientos, y sólo se tornan violentos más adelante, llegando a la violación, si el abuso se ataja de entrada el trauma es menor.
Es importante que los padres enseñen a sus hijos una serie de medidas de precaución básicas,  porque además de evitarse la mitad de los abusos, los que ocurrieran se detendrían nada más comenzar y no serían tan traumáticos, como si fueran reiterados.
Además, al evitar el ASI, el niño se queda con la sensación de que sabe protegerse y la Sociedad de protege, y emerge de la situación con fuerza en vez de humillado, ridiculizado y vejado, y con la mala sensación de que nada ni nadie le puede ayudar.
Hay que recordarlo: la detección y detención precoz por parte de los padres, le quitan mucho peso al trauma porque sólo va  a haber un abuso y se impide que siga ocurriendo.
Salvo los abusadores patológicos en serie, que abusan de muchísimos niños y llegan a la violación, con una adecuada prevención y detección en el hogar, la mitad de los abusadoresmedios, que provienen del entorno familiar o próximo al niño,  verían detenido su intento de abuso.
Para mantener una buena comunicación connuestros hijos, hemos de hablar a diario con ellos, tomarnos el tiempo necesario para escucharlos y observarlos, enterarnos de los pormenores de sus actividades y sentimientos, animarles a que nosexpresen sus preocupaciones, dudas y problemas,manifestarles el amor que sentimos hacia ellos y explicarles que ocurra lo que ocurra, estaremos a su lado y contarán con nosotros.
Para ayudar a los niños a que tomen consciencia del riesgo y sepan afrontar los intentos de abuso, hay que explicarles que hay adultos que podrían intentar ganarse su confianza para obligarles o convencerlos de que hagan cosas molestas o que ellos no desean, pero el cuerpo de un niño sólo le pertenece a ese niño y tiene derecho a poner límites y decirle NO a cualquier persona que intente entrar en contacto físico con él.

* Presidenta-fundadora de la Asociación para la Sanación y Prevención del Abuso Sexual Infantil, ASPASI, (www.aspasi.org)  y directora del Centro HARA de Crecimiento Personal y Autoconocimiento (http://centroharamadrid.wordpress.com).

martes, 18 de junio de 2013

“Todo el mundo desea alcanzar la plenitud"


Partiendo de la razón de ser del libro “El Coraje de Sanar” el cual sostiene la idea de que:  “Todo el mundo desea alcanzar la plenitud, realizar todo su potencial, que todos somos semillas o renacuajos, intentamos llegar a ser nuestros propios yos completos, y lo conseguiremos si no nos lo impiden. Nadie necesita que se le frustre. Todo lo que necesitamos son circunstancias favorables: respeto, amor, sinceridad y el espacio para explorar”.
Así es como creo que me muevo en estos momentos de mi camino a sanar, en una silenciosa y ardua búsqueda hacia la plenitud, hacia la realización de mi potencial. Me he alejado del daño, del dolor  las lágrimas; he dejado de lado las formas de autocastigarme. He avanzado pasos importantes mayormente sin un profesional. Lo he deseado; lo he necesitado; en esta ardua búsqueda de conseguir mi “yo completo”. Porque ahora lo sé, entiendo, siento y estoy segura que no somos seres rotos, después de esa “búsqueda por la complitud” no significa que estemos incompletos- no por lo que nos ocurrió- No estamos condenados a nada, no ha cargar una culpa ni una responsabilidad que no nos pertenece. Aún cuando he interiorizado todo esto, se que preciso de ayuda. Sé que volveré a caer, que me sentiré un gusanito o como digo en ocasiones una “cucaracha aplastada”… Pero hay algo dentro de mí que brilla más mucho más y es lo que me ha permitido permanecer aquí. Estar… Seguir.
Conseguiré/Conseguiremos la curación, así será aunque el recuerdo permanezca borroso o muy palpable… Aunque este siempre exista. Lo conseguiremos pues nade nos lo impide. En ocasiones hemos sido nosotros mismos quienes nos impedimos avanzar; en mi historia particular, era yo quien no me permitía muchas cosas, cosas sencillas: caminar, salir al sol, ir a una fiesta, convivir con amigos, ir al cine, dar la cara los demás, brindar mis palabras, mi sonrisa, regresar a la literatura (todo lo que tenía y podía leer eran temas de Abuso Sexual en la Infancia) , dormir sin recordar, concentrarme en mi cuerpo, sentir, ¡Vivir!

Es muy cierto que nadie necesita que se le frustre; al ser sobreviviente de ASI es algo que queda más que claro; ¿Qué menor necesita/merece pasar por un suceso de ese tipo? ¿Quién merece ser abusado/violentado/llevar marcas físicas? 


Las circunstancias favorables coexisten… Existen para que seres despreciables/demonios asquerosos y perversos se acerquen a los niños y lastimen su cuerpo y su integridad. Las circunstancias a veces los favorecen. Necesitamos circunstancias que favorezcan siempre a los niños, se necesitan hogares llenos de cuidados, y más que eso necesitamos padres siempre cuidadosos, atentos a velar por el bienestar y el desarrollo de sus hijos. 

Yo crecí en un ambiente cálido, bello, lleno de amor, protección, cuidados, pero un demonio asqueroso buscó, vigiló, aprovecho y lo lamentable sucedió. ¡PASO LO QUE NO DEBIÓ HABER OCURRIDO JAMAS!

Las circunstancias favorables ahora nos las “buscamos” nosotros cada uno como sobreviviente… Mucho tiene que ver la forma en que “eso” nos ocurrió… La edad, la violencia en el acto, la humillación, las veces en qué ocurrió, quien lo perpetro. Cada experiencia es única, lamentable y traumática por sí misma. Inconscientemente arrastramos cosas que NO quisiéramos en nuestra interacción con el mundo. Tristezas inexplicables, insomnios, pesadillas, sensaciones inesperadas, risas, llanto, nerviosismos, inseguridades, manías, paranoias, gustos, disgustos, fallas en las relaciones con el sexo opuesto, devaluación, vicios.  A cómo podemos nos deshacemos de ello y nos encaminamos a la búsqueda de lo positivo, de lo favorable. (Bueno es lo que yo he hecho en lo que va de mi camino). El intento da prueba del paso tan anhelado. Aunque muchas personas dicen “no lo intentes sólo hazlo”. Intentarlo a veces es ya un logro. 

Me he vuelto a sentir mal, terriblemente ansiosa, desprotegida, desconsolada, sola… La sensación de “suciedad” ha desaparecido, ello me ha llevado al miedo. Miedo no de lo que ocurrió, sino a caer de nuevo y no poder levantarme o que el proceso de recuperación sea más tardado.  Siguiendo con la idea de la búsqueda de la plenitud que nos comparte “El coraje de Sanar” me he encontrado inesperadamente tranquila, limpia, bella, en paz conmigo , con las sensaciones de mi cuerpo y a partir de esos sentimientos buenos es que el gusanito sigue luchando por su lugar en el mundo, en el aire, el gusanito se fortalece para poder extender sus alas. 

ANONIMO

UN MILLÓN DE GRACIAS MÁS

POR EL DERECHO A UNA NUEVA VIDA.

Esta ha sido mi casa, mi espacio durante muchos años, se han roto muchos silencios y el camino que aún queda. Las palabras no alcanzan para expresar la gratitud hacia Miguel Adame por la creación y mantenimiento de mi rincón y para los lectores que nos apoyan en la entrega que hacemos a diario en ésta batalla.

Cuando lloramos, cuando reímos, cuando perdemos o ganamos siempre ahí. No siempre se ganan las batallas porque en ocasiones la justicia es ciega pero no la opinión pública. Por ello me reitero en seguir hacia delante, en romper más silencios y ayudar a quien lo necesite.
Que encuentren al igual que yo en éste blog un lugar abierto, comprensivo y un trampolín contra los pederastas y pedófilos que tantas vidas destrozan.

Llegué aquí tímidamente por curiosidad y me instalé desde lo más profundo de mi ser. Pude gritar, ser escuchada y apoyada. Conocí gente magnífica que aún forman parte de mi nueva vida.

Una vida en la que aprendí a quererme para querer a los demás, en la que crecí con la adversidad y aprendí lo más importante a luchar.

A luchar no sólo por superar las secuelas sino a superarme a mí misma, a luchar por mis sueños a creer más en mi.

Todo eso aprendí aquí y seguro que me dejo cosas en el tintero.
La base ha sido que en este espacio no me sentí sola, en todo momento me sentí comprendida y apoyada por la que hoy considero una gran familia.

Cuando se toca fondo, la desesperanza desgarra tu alma y estas literalmente por el piso derrotado y perdido, es ahí cuando encuentras a los que verdaderamente valen, a los que están a tu lado y no hace falta sangre para llamarles familia.

Como bien decía Osho “ La vida no te está esperando en ninguna parte, te está sucediendo. No se encuentra en el futuro como una meta que has de alcanzar, está aquí y ahora, en este mismo momento, en tu respirar, en la circulación de tu sangre, en el latir de tu corazón. Cualquier cosa que seas es tu vida y si te pones a buscar significados en otra parte, te la perderás...”

El pasado, nos robó muchísimo y duele tremendamente pero aprendemos de todo y la propia supervivencia nos hace seguir adelante, merecemos un futuro, la vida es corta y debemos aprovecharla.

Este mi hogar me ha echo experimentar algo que parecía mentira, que me negaba a creer como era posible, pues conocí la Madurez, esa habilidad de controlar y equilibrar pensamiento, voluntad y sentimientos.

Esa paciencia. Es el saber posponer el placer inmediato en favor de un beneficio de largo plazo.
La bendita perseverancia. La Madurez, esa habilidad para cumplir las metas y sacar adelante un proyecto o una situación a pesar de las dificultades.

La capacidad de tomar una decisión y sostenerla. Los inmaduros pasan su vida explotando posibilidades para al fin no hacer nada...
Madurez para encarar disgustos y frustraciones, incomodidades y derrotas, sin queja ni abatimiento.
Esa humildad. Es ser suficientemente grande para decir "me equivoqué" y, cuando se esté en lo correcto, la persona madura no necesita experimentar la satisfacción de decir "te lo dije".
Significa confiabilidad. Mantener la palabra, superar las crisis. 
MADUREZ es el arte de vivir en paz y armonía con las personas y las cosas que nos rodean. La lucha por una nueva vida.


Desde aquí aprovechando para dar las gracias por todo lo recibido, por los lectores y participantes invito a seguir rompiendo silencios, a participar, a prevenir.

Haz de mi lucha tu lucha también.

Gracias.
Por: Nery.

lunes, 17 de junio de 2013

Un millón de gracias.


Hacen ya más de cinco años que empece a escribir en un blog.

Mi idea original era recopilar en un solo lugar la mayor información en español sobre el abuso sexual infantil. Lo logramos.

Después nació la idea de crear otro blog que sirviera de medio de expresión de los sobrevivientes, sus relatos anónimos que ayudarán a otros a ver que no estaban solos y que lo que les sucedía a ellos era un sentir de muchos, muchos más.

También nació la idea de crear un blog que juntara a todos aquellos que hacemos algún esfuerzo en Hispano-américa contra el mayor delito contra la niñez y la humanidad: el abuso sexual infantil. Creamos la Red Hispanoamericana contra el Abuso Sexual Infantil.
Con este acontecimiento casa día somos más.

También nació la idea de crear un blog que juntaría material para prevenir y ayudar a los sobrevivientes y a las personas deseosas de ayudar a prevenir.
http://comicontraelabusosexualinfantil.blogspot.mx/


Estos blogs en su conjunto han llegado a mas de un Millón de visitas. Se lee muy fácilmente, pero considero que es un logro que vale mucho la pena celebrar y nos debe ayudar a reflexionar sobre lo que estamos haciendo y de lo que estamos dejando de hacer.

Muchas gracias a todos ustedes por leerlos, por difundir y aportar en su contenido.
De corazón espero inspirar a muchas más personas a tomar acción. Porque desde luego se necesita mucho que hacer al respecto. Siempre he creído que esto debe ser sólo el principio.

No puedo desaprovechar la oportunidad para decir que necesito de tu ayuda, de tu aporte y voluntad desinteresada en ayudar a otros.

Por ultimo, quiero compartir en este artículo un texto que refleja fielmente en donde nos encontramos frente al abuso sexual infantil.

"La pedofilia no es una enfermedad, es una elección conductual, una proclividad porque está vinculado, al igual que la violación, más al poder que al sexo. No es tanto placer sexual como el placer de sentirse al margen y por encima de toda norma de convivencia, de toda regla moral, y tener a su merced a otro ser humano sobre el cual se ejerce la lascivia y la depravación, sintiendo que está libre de castigo. Sólo hay una solución: hacerle sentir que la sociedad no tolerará esa conducta y penalizarla con rigor. No es "salvar" al pedófilo de su vicio, sino a sus víctimas de su aberración lo que realmente cuenta. Si no es se es capaz de convivir respetando los derechos, fueros y la integridad de los demás, entonces la sociedad tiene que apartar y aislar a la bestia, para protegerse a sí misma."

Porque "Todos conocemos a un sobreviviente de abuso sexual infantil."


domingo, 16 de junio de 2013

Valentina y la sombra del diablo.




Argentina: estadísticas


Sólo 1 de cada 140 casos de abuso sexual infantil llega a los medios


El dato del Grupo de Alto Riesgo que trabaja en el hospital Notti. Abarca sólo aquellos hechos que son denunciados ante la Justicia. Estiman que por cada denuncia son silenciadas seis violaciones.

En los últimos siete días se conocieron cuatros casos más de abuso sexual infantil en nenas de 2, 6, 11 y 13 años. En las semanas anteriores, esa cantidad pudo ser similar. Lo cierto es que son historias repetidas con una precisión indeseable. Pero no es ése el recuento final, ya que quienes trabajan a diario con este drama social en Mendoza saben que por cada abuso que se filtró a la prensa atienden otros 140 casos denunciados en el Grupo de Alto Riesgo del hospital Humberto Notti.

Hacer un cálculo final es insoportable y difícil de creer en una sociedad cuyo Estado se jacta de proteger derechos.
Sin embargo, el daño a la infancia no termina ahí tampoco, porque se estima que por cada denuncia ante la Justicia existen otros seis o siete chicos abusados cuyos sufrimientos son silenciados.
Es cierto que la ley castiga a quienes cometen estos hechos horribles, que ahora existe la posibilidad real de denunciar a través del 102 y que, gracias a eso, la comunidad de la víctima –ya sean la escuela, los amigos o los vecinos– suele ser la que da la alarma sobre la situación. Pero sistemáticamente todo esto sucede cuando ya es demasiado tarde para el chico que fue vejado.
Las preguntas surgen otra vez: ¿pudo prevenirse?, ¿existe una escalada de violencia contra los niños? y, la más importante, ¿cómo se recupera un niño que padeció tamaña agresión?
Américo Benegas, pediatra y jefe de la Unidad Especializada en Prevención y Atención del Maltrato Infantojuvenil Nivel 3 del Notti (recibe los casos más graves), explicó junto a parte de su equipo –la trabajadora social Verónica Giunchi y la psicóloga María Inés Correas– que el daño producido por un abusador en el niño es como un “disparo a la psiquis” y que los tratamientos ayudan a convivir con el trauma, a disminuir el dolor de lo sucedido, pero no se cura ni se rehabilita de una sola vez y para siempre. “Es algo que lo acompañará toda la vida”, indica.
El daño psicológico
Correas detalla más: “En el peor de los pronósticos, cuando el abuso es crónico dentro de la familia por parte de ese adulto que, en lugar de quererlo y protegerlo, ataca al niño, y esto pasa durante mucho tiempo, se habla de una disociación psicológica. Esto es una división de la mente que el chico hace para adaptarse a la situación, para convivir con ese dolor, para no morirse. Eso se llama síndrome de acomodación, porque no tiene otra forma de resolverlo”, dice la psicóloga.
En los hechos, estas víctimas funcionan cotidianamente en forma escindida. Según la profesional, “es un niño que mientras lo abusan se sale de su cuerpo, tiene que prepararse emocionalmente de tal forma para poder sobrevivir, para no sentir nada, como si no le pasara a él. Por eso ese niño no llora cuando lo cuenta, porque ya está falto de afecto, es una forma de defenderse.
Estos niños funcionan bárbaro en la escuela, tienen amigos y en estos casos es muy difícil detectar el abuso porque es un niño armado, pero eso tiene un costo psicológico muy grande”.
El secreto familiar

A diferencia de lo que se cree, en estos casos no median gritos o golpes. Está todo codificado entre víctima y victimario, y basta una mirada o una señal para que el chico se entregue. Ahí está la disociación por la cual no opone resistencia.

Esto revela otro elemento constituyente del ambiente donde se producen las violaciones: el secreto familiar. Benegas señala: “Estos chicos intentaron decirle a alguien, mostrar su sufrimiento, pero no obtuvieron respuesta alguna y, aparte de disociarse, se los carga con la responsabilidad del hecho. El abusador los amenaza diciéndoles: ‘Si vos contás algo, tu mamá te va a pegar, tus hermanos no van a poder ir al colegio, los vecinos van hablar’. Entonces es el guardador del secreto y eso profundiza aún más el trauma”.
De este modo, además de todo lo que sufren, son responsables de mantener la unidad de la familia, porque si hablan se destruye todo. “Por eso, cuando el secreto se devela, lo primero que hacen estas víctimas es negarlo porque deben hacer el sacrificio para que la familia continúe junta”, cierra Correas.
Algunas causas del abuso
En la opinión de los tres especialistas, en estos momentos, los casos son más visibles porque empieza a existir más conciencia social sobre el problema. Pero también creen que numéricamente hay más víctimas que años atrás.
Entre las causas que cuentan como generadoras de un abuso están la predisposición en la personalidad del agresor, los ensambles de familias, cuando el hombre no sale a trabajar pero la mujer sí, dejando a los chicos más tiempo solos, y en el marco de una creciente feminización de la pobreza y distintas situaciones de la familia, como las incontables actividades extraescolares de los chicos, por lo cual todos llegan muy cansados a la noche y en lugar de conversar miran televisión.
También se cuentan la falta de tolerancia a la frustración y los períodos intergestacionales de la mujer muy cortos. Con todo esto, puede verse que el problema trasciende largamente la situación económica de la familia, “ya que el abuso viaja tanto en carretela como en un auto de alta gama”, resume Benegas.