lunes, 8 de febrero de 2016

MÉXICO ESPERA AL PAPA CON EL VIVO RECLAMO DE LA PEDERASTIA CLERICAL

A diferencia de Estados Unidos, Irlanda, Alemania y el último caso de República Dominicana, en México no ha habido nunca una reunión de la jerarquía del Vaticano con las cientos de víctimas de pederastia clerical, pero se harán escuchar a través de testimonios públicos y en redes sociales.

El Papa Francisco tiene previsto llegar a México el 12 de febrero. Foto: AP.
El Papa Francisco tiene previsto llegar a México el 12 de febrero. Foto: AP.
Ciudad de México a 8 de febrero (SinEmbargo).- En México, al igual que en Estados Unidos, Irlanda, Alemania o República Dominicana, hay cientos de víctimas que esperan justicia por las violaciones y abuso sexual de sacerdotes católicos.
Los niños mexicanos, que habitan un país en donde más del 90 por ciento de la población es católica, no han estado exentos de actos de pederastia y, aunque desde hace casi tres décadas – cuando se dio a conocer el caso de Marcial Maciel Degollado, fundador de los Legionarios de Cristo–, el tema está vivo en el Vaticano a través de activistas y víctimas que reclaman justicia, hasta el momento no hay una acción contundente de la Santa Sede.
El Vaticano tampoco ha dado un  mensaje alentador para garantizar justicia a las víctimas y evitar nuevos casos de pederastia clerical, coinciden expertos, activistas y víctimas entrevistados por SinEmbargo.
LA HISTORIA INCÓMODA
Al sacerdote Gerardo Silvestre Hernández se le acusa presuntamente de cometer un primer abuso hace casi una década. Foto: Especial.
Al sacerdote Gerardo Silvestre Hernández se le acusa presuntamente de cometer un primer abuso hace casi una década. Foto: Especial.
En abril de 2014 alrededor de 109 personas y 50 organizaciones de la sociedad civil presentaron un informe sobre pederastia en México y otros países al Comité de los Derechos del Niño de la Organización de Naciones Unidas (ONU), en donde propusieron al organismo internacional, que las autoridades de la Santa Sede explicaran cómo fue posible el no informar a las autoridades civiles en México sobre las violaciones sexuales cometidas por el presbítero Marcial Maciel desde los años 40.
“A pesar de las denuncias provenientes de autoridades locales y de varias de las víctimas durante años y de recibir y aceptar como procedente una denuncia formal ante la Congregación para la Doctrina de la Fe en 1998 y de abrir un proceso en el 2005 nombrando como Procurador a Monseñor Charles Scicluna, la Santa Sede nunca informó a las autoridades civiles correspondientes, tampoco apartó al pederasta de las víctimas y ni siquiera se atrevió a llevar a cabo un proceso judicial, enviando a Maciel a su casa, lo que permitió que el abusador continuara cometiendo delitos penales en contra de niños y hasta de sus propios hijos y sólo hasta el 2010, después de otra investigación nombrada por el Papa y organizada por la Santa Sede, reconoció públicamente que había sido un verdadero delincuente que había cometidos auténticos delitos graves”, señala el documento.
En el escrito, las organizaciones civiles mexicanas pidieron a la ONU solicitar al Vaticano que se hicieran públicos todos los documentos y expedientes en posesión de los distintos órganos de la Santa Sede, incluyendo la Secretaría de Estado,  del Vaticano y de los archivos de los papas, desde Pío XII hasta Francisco, concernientes a abusos sexuales contra niños perpetrados por sacerdotes católicos en México, que incluyen a Marcial Maciel hasta nuevos casos.
El Comité de la ONU en su recomendación a la Santa Sede, indicó que en agosto de 2013 estableció una Oficina Especial para supervisar la aplicación de los acuerdos internacionales de los que el Estado de la Ciudad del Vaticano es parte, en donde se incluía una Comisión  creada por el Papa Francisco para recibir denuncias de niños abusados.
“No obstante, el Comité está preocupado de que la Santa Sede no haya establecido un mecanismo para vigilar el respeto y cumplimiento de los derechos del niño por parte de personas e instituciones de carácter religioso bajo la autoridad de la Santa Sede, que incluye todas las escuelas católicas, así como aquellas ubicadas en el Estado de la Ciudad del Vaticano”, dice la versión inédita adelantada de las recomendaciones.
Un reporte de la agencia española de noticias EFE expuso que en la respuesta a las recomendaciones del Comité, el Vaticano reconoció la presencia de “abusadores” en el clero y aseguró que “no existen excusas” para cometer el abuso infantil, según Silvano Tomasi, representante de la Santa Sede en la ONU.
Las organizaciones internaciones criticaron la respuesta de el Vaticano. Era la primera vez que la Santa Sede declaraba ante la ONU sobre la pederastia al interior del clero.
De acuerdo con EFE Barbara Blaine de Red de Sobrevivientes de Abuso de Sacerdotes ( SNAP, por sus siglas en inglés, presidenta en Estados Unidos  de la organización declaró: “Si el Vaticano fuese sincero, habría mencionado dos puntos clave: que está aportando evidencias a la policía y que está sancionando a los curas que ocultaron esta situación, pero por ahora han fallado en ambos aspectos”.
Dos años después de las recomendaciones, el Vaticano no ha hecho públicos los archivos.
En 2012 el cardenal William Levada reconoció en la Santa Sede que un total de 4 mil casos de abusos sexuales de clérigos en contra de niños llegaron a la Congregación para la Doctrina de la Fe en los últimos 10 años.
UNA “CURA”
Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo
Alberto Athié es uno de los activistas que ha llevado el tema del abuso de menores por parte de sacerdotes hasta las más altas esferas del clero Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo
El ex sacerdote Alberto Athié indica que el Papa Francisco, es el primero en recibir recomendaciones de la ONU sobre el tema de la pederastia al interior de la Iglesia Católica.
“Es el primer Papa que recibe las recomendaciones del Comité como ningún otro Papa, pero la Santa Sede desacreditó el informe y lo llamó tendencioso. Este Papa tiene un doble discurso: lo magnífico de sus expresiones al decir que los pederastas son antropófagos, no toleraré, cero tolerancia a la pederastia”, explica Athié.
El ex sacerdote indica que desde 1962 existe un documento que dicta el comportamiento que deben seguir los obispos cuando reciben denuncias sobre un cura pederasta. Es un mecanismo de encubrimiento que consiste en lo que se ha denunciado en México y en otros países: reubicar de diócesis al presunto responsable, las veces que sean necesarias hasta lograr una “cura”.
“Tiene que acabar con esa normativa y abrir los procesos a que las autoridades civiles investiguen. No proteger. Este mecanismo lo van tratando de mejorar con el tiempo y no terminan con él”, explica.
Athié es contundente: “El Papa Francisco no tiene la voluntad de acabar y perseguir la pederastia en el mundo”.
En el país, afirma el entrevistado, hay cientos de víctimas desde Oaxaca, hasta Sonora de violación sexual por miembros de la Iglesia Católica. La visita en puerta del Papa Francisco no pasará inadvertida para los niños, muchos ya adultos, que fueron víctimas de abusos sexuales.
Países como Argentina, Chile, Brasil, Perú, República Dominicana, Estados Unidos, Canadá, Polonia y México organizan la recolección de cartas de las víctimas que buscan ser escuchadas por el Papa.
Aunque las esperanzas de que Francisco se reúna con las víctimas durante las visita a México, es mínima – y también que lleguen a sus manos las cartas y los testimonios, debido a que ni siquiera hay sellos de recibido en la Nunciatura en México–, se prepara una recolección masiva de testimonios que serán publicadas a través de Internet.
La Santa Sede tendrá que escuchar dice Alberto Athié: “Todas las que podamos. De víctimas, de papás, de sacerdotes que han sido marginados, de la opinión  pública en genera. Podrían ser miles. Cada país está recabando, las van a subir a la Web y sacarán un documento para nunciatura apostólica. Se harán públicas para que toda la gente las pueda consultar”, explica.
Athié ha puesto sobre la mesa el tema de la pederastia en las manos de Juan Pablo II, Benedicto XVI y del actual Papa Francisco, sin éxito.
El ex sacerdote se opuso contundentemente a la canonización de Juan Pablo II, debido a que la mayoría de casos de pederastia que se conocen ocurrieron durante su pontificado –1978-2005–, sin que tomara acciones para evitarlo.
En 2014 solicitó a la ONU intervenir para que la Santa Sede detuviera el proceso de canonización, hasta que no se determinara si era culpable de encubrimiento de la pederastia al interior de la Iglesia Católica.
Juan Pablo II fue informado de los abusos sexuales a niños por pate de Marcial Maciel, decidió callar y no emprender ninguna acción en su contra, acusa Athié.
“Él como legislador y responsable del poder Ejecutivo de su Estado, está implicado en la responsabilidad de encubrimiento y estamos seguros que lo fue del padre Maciel, por eso hemos pedido se detenga, no estamos en contra de la canonización, pero tampoco estamos a favor. Queremos que se detenga el proceso hasta que no se diriman las responsabilidades”, dijo entonces.
Juan Pablo II fue canonizado el 27 de abril de 2014, durante el segundo domingo de Pascua dedicado a la Divina Misericordia.
Athié cuestionó a la Santa Sede sobre si el Papa tuvo conocimiento de los casos de sacerdotes pederastas y que la respuesta que obtuvo fue que no existía información relevante, sólo “algunas cartitas de víctimas”.
“Las víctimas son irrelevantes para el Papa; las víctimas, miles de víctimas del mundo han sido hasta ahora irrelevantes, no tienen valor, no significan nada y eso es gravísimo. Han preferido proteger a los pederastas y a su imagen que hacer justicia a las víctimas”, dijo.
La Santa Sede fue informada de los casos de pederastia de Marcial Maciel desde 1997, por un grupo de ocho ex Legionarios de Cristo, víctimas de violación  que se atrevieron a denunciar.
“En 1997 de publicaron cartas de ocho ex legionarios informando al Santo Padre sobre la gravedad del caso y advirtiendo que el escándalo sería más grave si no se tomaban cartas en el asunto. Se mando a cada uno de los obispos mexicanos que tenían una responsabilidad y no sabemos si existió una conspiración entre el clero mexicano para no informar al Papa. En 2002 yo mismo llevé una carta al Vaticano traducida en Polaco que fue entregada al secretario del Papa, pero nunca llegó a sus manos”, dijo José Barba Martín, ex miembro de la congregación Legionarios  de Cristo en 2014.
LOS CASOS DE PEDERASTIA EN EL MUNDO
Foto: AP
Joseph Maurizio, uno de los casos más recientes de abusos de menores por parte de sacerdotes. Foto: AP
Desde los años 50 se han incrementado los casos de pederastia en el mundo. Los casos más importantes se han dado en Irlanda, Estados Unidos, Alemania y México. Recientemente el caso del nuncio Jozef Wesolowski de República Dominicana sacudió al Vaticano.
Se estima que unos 6 mil 400 sacerdotes católicos fueron acusados de abuso sexual en Estados Unidos entre 1950 y 1980. Algunos expertos informaron al Vaticano en 2012 que la cifra de menores víctimas sólo en el país anglosajón alcanza las 100 mil. El mismo Papa Francisco ha reconocido que alrededor de 2 por ciento de los sacerdotes, obispos y cardenales, son pederastas.
Antes el Papa Benedicto XVl reconoció los casos de pederastia y pidió perdón a las víctimas. Aunque sostuvo que los culpables deben rendir cuentas ante los tribunales, la Iglesia ha tratado de resolver los casos en privado.
En el caso de México Joseph Ratzinger inició un proceso contra Marcial Maciel por acusaciones de pedofilia, pero en 2006, cuando Ratzinger ya era papa, anunció el cierre de la investigación sobre Maciel debido a su avanzada edad y quebrantada salud, y le ordeño  ordenándole el retiro del sacerdocio público para consagrarse a una vida de “oración y penitencia”.
En 2010, la Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés) dio a conocer una lista de 65 sacerdotes acusados en Estados Unidos de abuso sexual. Dichos sacerdotes se encuentran en varias diócesis de México, algunos de ellos en activo.
La organización ha acusado directamente al arzobispo de México Norberto Rivera Carrera de encubrimiento en colusión con el Obispo de Los Ángeles, California Roger Mahony, principalmente en el caso de Nicolás Aguilar, quien inició sus abusos en Tehuacán, Puebla, cuando Rivera era Obispo.
Las acusaciones en el país en contra de Rivera Carrera, fueron llamadas por la Arquidiócesis Primada de México como “calumniosa”, “engaño mediático” y “oportunista”.
EL SECRETO PONTIFICIO
Otros casos como los escándalos en Estados Unidos fueron publicados en 2002 por el Boston Globe que hizo públicos los abusos de sacerdotes católicos a menores de edad y el encubrimiento de la Iglesia Católica que consistía en sólo remover a otras diócesis a los violadores.
A causa de la publicación y del escándalo en diciembre de ese mismo año, el cardenal Bernad Law a cargo de la diócesis de Boston dimitió. Sin embargo fue trasladado a Roma en donde actualmente forma parte de la curia romana.
En febrero de 2004 una investigación encargada por la Iglesia reveló que más de 4 mil 000 sacerdotes en Estados Unidos ha estado envueltos en acusaciones de abusos sexuales en los últimos 50 años. Son alrededor de 10 mil niños.
Pero la Iglesia Católica no hizo cambios internos para impactar la pederastia en el mundo. En marzo de 2010  The New York Times involucró al Cardenal Ratzinger en no responder a más de 200 quejas de abuso sexual contra Lawrence Murphy mientras trabajaba en una escuela para niños sordos en Wisconsin.
En el caso de las víctimas de Murphy se abrieron algunas investigaciones que fueron cerradas. La iglesia rechazó las denuncias en contra del Lawrence.
Los casos de Irlanda, España y Alemania también son emblemáticos . En octubre de 2005 fueron revelados más de 100 casos de abuso sexual en una diócesis del condado de Wexford.
En 2009 la Comisión Investigadora de Abusos de Niños en Irlanda  dio a conocer una investigación que involucró a más de 35 mil niños que fueron abusados entre 1914-2000. El ministro de Justicia Dermot Ahern informó que se documentaron denuncias en contra de 46 sacerdotes bajo la jurisdicción de la arquidiócesis de Dublín.
Las investigaciones continuaron en Irlanda y llevó a la dimisión de cuatro obispos. En 2010 se publicó que el Cardenal Sean Brady, máximo jerarca católico en ese país, estuvo en reuniones en 1975 con niños que acusaron de abuso al sacerdote Brendan Smyth. Los menores firmaron documentos en donde juraron guardar silencio.
El escándalo llevó a que en 2010 Benedicto XVI dirigiera una carta a los católicos y nombrara a  cinco arzobispos y cuatro religiosos para llevar a cabo una inspección.
Como consecuencia de las investigaciones en Irlanda, James Moriarty, Obispo de Kildare y Leighlin, renunció.
Aunque Benedicto XVI actuó presionado por la evidencia de las autoridades civiles en el caso de Irlanda, cuando era Cardenal en 2001 y era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, envió una carta a todos los obispos en donde declaró que las investigaciones internas de la Iglesia sobre los curas pederastas, serían secreto pontificio. Dicha medida dictaba que los casos no serían denunciados a las autoridades civiles.
A pesar de las cientos de denuncias, tanto Juan Pablo II como Benedicto XVl, son señalados por las organizaciones de víctimas en el mundo como encubridores de pederastas.
Ambos papas evitaron reunirse con víctimas de pedofilia. Fue el Papa Francisco quien ha protagonizado algunos encuentros.
En julio de 2014 el Papa Francisco se reunió por primera vez con seis víctimas de abuso sexual cometido por curas. Tres mujeres y tres hombres de Inglaterra, Irlanda y Alemania.
Francisco les pidió perdón en nombre de la Iglesia a los abusados y a sus familiares: “Esto es lo que me causa angustia y dolor en el hecho de que algunos sacerdotes y obispos, por haber abusado sexualmente de menores de edad, violaron su inocencia y su propia vocación sacerdotal. Es algo más que acciones despreciables. Es como un culto sacrílego, porque estos chicos y niñas habían sido confiados al carisma sacerdotal con el fin de ser llevados a Dios. Y esas personas les sacrificado al ídolo de su propia concupiscencia”, les dijo.
En septiembre de 2015, durante su visita en Estados Unidos, el Papa Francisco condenó la pederastia en un encuentro con obispos.
El Papa pidió a los obispos trabajar en los casos de abuso sexual a niños, sin embargo no se reunió con las víctimas de pederastia, lo cual causó indignación en gran parte de los miembros de organizaciones que luchan en contra de la pedofilia.
En 2014  el escándalo sacudió a la Iglesia Católica, al darse a conocer que el entonces nuncio de República Dominicana, Jozef Wesolowski, fue acusado de abusar sexualmente de niños entre 2008 y 2013.
El nuncio fue acusado de posesión de pornografía infantil y de llevar niños desde República Dominicana hasta Polonia con un cómplice para violarlos.
La Iglesia lo juzgó en el Tribunal Penal del Vaticano y lo expulsó de su ministerio y lo entregó a las autoridades civiles. El 11 de julio de 2014 inició su juicio, pero en agosto de 2015 murió repentinamente durante su arraigo en el Vaticano.
En julio 2014 en una entrevista con el diario italiano La República el Papa Francisco reconoció que alrededor de 2 por ciento de los sacedotes, obispos y cardenales son pederastas y meses después anunció un nuevo delito canónico y la creación de un tribunal para juzgar los abusos sexuales a menores por miembros de la Iglesia.
El delito es por “abuso de oficio episcopal”, que abarca a los obispos que hayan omitido las denuncias sobre sacerdotes. Los religioso son juzgados por un tribunal que depende de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
A partir de ahora, estos religiosos serán juzgados por una sección paralela y específica pero que dependerá de la Congregación para la Doctrina de la Fe.
LA VISITA DEL PAPA FRANCISCO NO CAMBIARÁ NADA
La respuesta del Papa  Francisco a Jesús Romero, una de las víctimas de pederastia en México. Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo
La respuesta del Papa Francisco a Jesús Romero, una de las víctimas de pederastia en México. Foto: Francisco Cañedo, SinEmbargo
Este domingo, el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, rechazó que durante la visita del Papa Francisco a México esté programado un encuentro privado entre éste y víctimas de abusos sexuales de clérigos.
“Por desgracia son muchos y no creo que existan posibilidades de un encuentro específico; el programa ya está definido. Se reconocen las solicitudes de los grupos y se les dará la posibilidad de una participación”, explicó.
Ante esta explicación, José Barba dice en entrevista con SinEmbargo que la visita del Pontífice no cambiará nada.
“El Papa va a venir, se presentará ante el Episcopado Mexicano, será recibido como Jefe de Estado por las autoridades mexicanas en la Ciudad de México, estará presente el Arzobispo, pero el Papa no va a tocar para nada el tema de la responsabilidad directa del Arzobispo Norberto Rivera, ni nada. El tema de la pederastia si lo toca, lo va a tocar con alusiones que no comprometen a nada, para eso va a decir ‘ya la iglesia está tomado cartas en el asunto de tiempo atrás’”, dice Barba.
Para el ex Legionario de Cristo debe haber contundencia en la Iglesia Católica. La única forma de demostrar que hay un interés real, más allá de las palabras de Francisco en combatir a la pederastia, es modificando sus leyes internas y cumplir las leyes civiles.
“Debe haber un  clarísimo entendimiento bilateral entre las autoridades civiles y las autoridades eclesiásticas. Si eso no se da, o si eso se dice, pero no se cumple, no hay razón de crédito”, indica.
José Barba asegura que la sociedad civil y las víctimas han hablado desde hace años y han intentado acercarse al Vaticano.
LA INTERVENCIÓN DE LA JUSTICIA CIVIL
Roberto Blancarte se pronunció para que los casos de sacerdotes pederastas tengan seguimiento de la justicia civil. Foto: Cuartoscuro
Roberto Blancarte se pronunció para que los casos de sacerdotes pederastas tengan seguimiento de la justicia civil. Foto: Cuartoscuro
El investigador del Colegio de México (Colmex) y experto en religión Roberto Blancarte Pimentel explica que desde la denuncia de los casos de pederastia de Marcial Maciel a la fecha, no hay cambios sustanciosos.
“No sólo desde Maciel, desde que se empezaron a descubrir los casos de pederastia en Boston y luego en otros lugares. La Iglesia enfrentó primero el tomar algunas medidas internas, pero eso no fue suficiente, después aceptó otras medidas, paulatinas, una de ellas es que entregara a la justicia civil a los pederastas, independientemente de las sanciones que la propia Iglesia le impusiera, sin embargo eso no se ha visto como una política generalizada en otros países. Nosotros lo vemos muy claramente en México, donde el ocultamiento ha seguido y sólo por otro tipo de denuncias finalmente los sacerdotes pederastas, son obligados a comparecer ante la ley”, explica.
Blancarte Pimentel recuerda que las víctimas en México han solicitado ser recibidas por el Papa desde Benedicto XVI. La razón, explica, tiene que ver quizá con los intereses del Episcopado mexicano, el cual, tiene un especial interés en que los casos no se ventilen.
“Digamos que la fuerza de la burocracia es mucho más importante que la propia fuerza que puede tener el Papa, o los interesados en que esto se divulgue”, indica.
Hasta el momento dos víctimas han solicitado abiertamente una reunión con el Papa: Joaquín Aguilar Méndez, director SNAP en México, víctima del entonces cura Nicolás Aguilar – a quien se le acusa de abusar de unos 200 niños desde que era seminarista– y Jesús Romero Colín. En ambos casos no hay respuesta.
“Sería muy grave si la reunión es cerrada. Aquí  el chiste es que se mande un gesto simbólico a la población, por lo cual tendría que ser público si se llegara a dar”, expresa Blancarte.
En todo el mundo dice el investigador del Colmex, no sólo en México, la Iglesia Católica no ha querido asumir a sus propias víctimas.
“Varía según el país, pero en general ha habido una negativa a afrontar el hecho y sólo cuando está enfrentado a través del sistema de la justicia civil, se ve obligado a reconocerlo. La gran diferencia entre otros países y México, es que el sistema de justicia sí funciona en otros lugares, nosotros vemos que aquí no”, indica.
En Boston, por ejemplo, cuando se dieron a conocer los abusos cometidos por sacerdotes, la justicia estadounidense actuó de forma eficiente.
“La diferencia es que no sólo hay una cultura más abierta y democrática y transparente, sino que el sistema de justicia funcionó. Eso ha pasado en otros lugares, donde la justicia obliga a cualquier iglesia a rendir cuentas. Hay países como Irlanda que fueron tan católicos, y que a pesar de que había numerosas denuncias de abusos, no se tocaban por la cultura tan católica y aún así hubo consecuencias. Pero en México y América Latina todavía estamos en una población que le rinde demasiada veneración al clero, con un aparato de justicia ineficiente. Sin combinas ambas condiciones, el resultado es terrible”, dice Blancarte Pimentel.
Sin embargo en los países en dónde se ha perseguido a los curas pederastas y se han enjuiciado, ha sido principalmente por las acciones legales y de la justicia civil, no por iniciativa de la Iglesia Católica, explica.
El Vaticano ha impuesto algunas normas, como el recién anunciado Tribunal, pero en general ha sido “tibio” y no parece que “sea uno de los temas que más le preocupen”, dice Blancarte.
“Siguen enviando sacerdotes a otra diócesis, sin ni siquiera informar al otro obispo de los problemas que ha tenido y de lo que está siendo señalado el sacerdote en cuestión. Con lo cual se generan muchos problemas, por la impunidad. El obispo que lo recibe no tiene toda la información o si la tiene, no hace nada al respecto”, indica.
Blancarte argumenta que el Papa Francisco está obligado a escuchar a las víctimas de pederastia. Establecer una serie de normas, para que cuando exista una denuncia en contra de un cura, los obispos estén capacitados para actuar y entregar a la justicia civil a los acusados.
“Hay normas, pero han sido llevadas a cabo, y con mucha timidez, con mucha reticencia. Los obispos en muchos lugares se resisten a entregar a las autoridades civiles a los pederastas, porque ellos pretenden resolver el problema internamente. La iglesia tiene un problema general con el tema de la sexualidad. No sabe como resolver y atender el problema de los sacerdotes homosexuales, el celibato y los pederastas”, asegura.
La Iglesia Católica tiene un mecanismo sistemático de ocultamiento y no observa como una medida prioritaria la protección de los niños, señala.
A pesar de que la Santa Sede ha sido obligada por la ONU a tomar medidas para salvaguardar la integridad de los menores, aún no se ha realizado lo necesario para protegerlos, finaliza.

Phil Saviano, el primer denunciante que destapó los casos de abusos sexuales en la Iglesia


Phil Saviano, el primer denunciante  que destapó los casos de abusos sexuales en la Iglesia

Su historia es una de las principales inspiraciones de la película “Spotlight”, nominada al Oscar. En ella, el equipo de investigación del periódico Boston Globe tira de una hebra que quita el velo a una realidad que hizo estallar a la Iglesia Católica en Estados Unidos: los abusos sexuales cometidos por varios sacerdotes y la complicidad del clero para echarles tierra. Esta es la revisión del propio Saviano sobre el hecho que cambió su vida para siempre.
  • Globe con una caja. En ella hay recortes de pequeñas notas de prensa y fotografías. El eco de su voz ignorada por años. Pruebas en las que pocos medios de esa ciudad habían querido ahondar. Un cargamento de pistas que llevaron a la unidad de investigación de ese periódico, Spotlight, a revelar una serie de abusos cometidos por sacerdotes en Massachusetts, no solo ignorados por otros medios sino también por la propia Iglesia Católica.
Ese Phil Saviano, el de la caja, es en realidad un actor que interpreta a Saviano. Pero no se distancian mucho porque el propio Phil ayudó con sus relatos al guionista Josh Singer. Una historia que podría ser la misma que escuchamos desde hace años –insistentemente– en Chile. “Es también un abuso espitirual”, dice –en una de las escenas de la película– Phil, el actor que lo interpreta con su mismo nombre.
Para el propio Saviano (63), esas líneas del guión son lo mismo. O peor.
“Acababa de cumplir 12 años de edad cuando comenzaron los asaltos de David Holly –un sacerdote muy respetado en la comunidad, en Douglas, Massachusetts–. Era 1952 y mi cumpleaños es el 23 de junio. Fue asignado a mi iglesia entre marzo de 1964 y septiembre de 1965. Yo tenía solo 13 años cuando él se fue. Me atacó a mí y a otros dos muchachos, por lo que yo sé, todos en el mismo rango de edades. Su técnica era ser amable conmigo, pedir ayuda para hacer las cosas simples, como ayudarle a ordenar las cosas en el almacén del sótano de la iglesia. Cuando él se interesó en mí, comenzó a querer saber acerca de mi familia y mis estudios en la escuela, quiénes eran mis amigos. Me sentí afortunado y especial porque este hombre poderoso, tan respetado, me prestaba atención”.

Foto phil Saviano pequeñoPhil Saviano tenía 11 años cuando comenzó a ser víctima de los abusos de David Holly, un respetado sacerdote de Douglas, Massachusetts.
Saviano –quien contesta estas preguntas vía correo electrónico desde Boston– cuenta que todas esas atenciones cambiaron con el tiempo y lo que había sido un halago, se transformó.
“Con el tiempo, nos invitó a juegos de cartas e historias divertidas. Pero pronto las historias de las cartas se volvieron fuera de tono y los chistes eran sobre cuestiones sexuales. Luego tuvo una nueva baraja, con cartas que tenían fotografías pornográficas en ellas. Nos dijo que no le contáramos a nadie y yo me sentí aún más especial porque este cura estaba compartiendo un secreto conmigo. Después, estas cosas condujeron a conversaciones sobre temas sexuales. A esa edad no sabía mucho y, por supuesto, no tenía idea de que esto me estaba llevando por un camino de grandes problemas”.
Los juegos de cartas, los secretos y las atenciones se radicalizaron. “Tenía que masturbarlo y practicarle sexo oral. Era muy desgradable y se hizo evidente que su interés no tenía que ver con mi bienestar. Él solo me quería para llevar a cabo estos actos. No le importaba lo que pasaba por mi mente o que yo me sintiera avergonzado y enojado. Lo único que le importaba era su propio placer. Por desgracia , no pude encontrar una manera de escapar. Además, vivía justo un poco más arriba en la calle de la iglesia. No era un acólito, pero repartía el diario y la casa del párroco era uno de mis clientes. Había muchas oportunidades de que el sacerdote fuera por mí cuando quería. Tenía la sensación de estar atrapado y también sentí que, si cualquiera de los papás se enteraba, estaría en problemas. Toda la ciudad descubriría lo que pasó, por eso solo se lo conté a un amigo de la infancia a quien le estaba pasando lo mismo”.
Sin poder escapar de los abusos, la situación había llegado a ese punto porque Phil veía al cura Holly como alguien cercano a Dios. “Él era el representante de Dios allí en mi pequeña ciudad. A pesar de que odiaba lo que me hacía hacerle, nunca tuve el poder emocional de gritarle, golpearlo o darle una patada para escapar. Era imposible para mí hacerle eso a un cura. Además, todavía no había pasado por la pubertad, así que era bastante pequeño. Este hombre, de casi 2 metros y un poco de sobrepeso, era muy grande en comparación a mí”.
El abuso espitirual también era evidente. Phil lo resume en una línea: “¿Cómo se le dice que no a Dios?”.
“En este sentido –expresa– el abuso por parte de un sacerdote puede ser muy diferente al cometido por un maestro de escuela, un entrenador de atletismo, incluso un padre”.
“La Iglesia no debe hacer ningún intento por evitar que las víctimas de abusos por parte de sacerdotes hablen libremente de sus experiencias. El abuso sexual infantil vive en una atmósfera de secreto, por lo que una manera de poner fin a la misma, es hablar sobre ello. Contactar a otras víctimas para apoyarlas es también un paso hacia la sanación de la salud emocional de las víctimas”.
-¿Eres Católico aún?
-Fui bautizado y no he desistido de ello, así que, en esos términos, sí soy católico. Pero no voy a la iglesia y tampoco soy un creyente en la fe católica o de cualquier religión organizada. Soy agnóstico. No estoy convencido de que Dios existe o no. Tampoco considero que Dios tenga presencia en mi vida diaria; sin embargo, tengo que reconocer que muchas personas que creen en Dios sienten que él me ha cuidado, porque he logrado sobrevivir a algunos problemas de salud graves como una falla al riñón y el Sida. A la gente le gusta decir que Dios me mantuvo con vida para que yo pudiera seguir trabajando y exponer el problema de los abusos sexuales del clero.

-¿Cómo fue su vida después de los abusos? ¿Pudo hacer una vida de pareja normal?
-Como joven, a mis 20 años, una de las consecuencias fue que tenía una gran cantidad de ansiedad con respecto a las relaciones románticas y la sexualidad. Cuando estaba en torno a la edad de 24 años, me di cuenta de que yo era gay, pero yo no era capaz de entrar en un bar gay sin sentir que algo malo me iba a pasar. Finalmente, tuve una relación durante 4 años. Sin embargo, cuando terminó, me infecté con VIH. Tuve otra relación corta, de unos 18 meses, pero desde 1990 estoy solo, sin pareja. Ahora mi salud emocional es muy fuerte, pero con VIH ha sido difícil para mí encontrar a alguien que quiera ser mi pareja. Pero no estoy deprimido por eso. Tengo una vida muy plena, interesante y muchos, muchos amigos.

Phil ha dedicado las últimas décadas de su vida a denunciar los abusos cometidos por sacerdotes. Hizo público su abuso en 1992 y en 1997, en Nueva Inglaterra, inició Sobrevivientes Abusados por Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés). Sin embargo, también se dedica a otro trabajo. Trae artesanías de México y las vende en un sitio web. Viaja dos veces al año a México para visitar a artesanos de Puebla y Oaxaca; una rutina que ha estado manteniendo durante 15 años.
Phil Saviano foto adultoPhil Saviano en la actualidad
-Hace unos años que en Chile estamos conociendo situaciones de abusos por parte de sacerdotes. A usted le tocó vivir que la Iglesia tapara estos casos, ¿cuál cree que debe ser la actitud de las autoridades eclesiásticas ahora?
-Es responsabilidad de la Iglesia revelar los nombres de los sacerdotes, para asegurarse de que sean reportados a las autoridades civiles (la policía) y para estar seguros de que no están sirviendo actualmente en el sacerdocio, donde tienen acceso a los niños. También es importante llegar a las víctimas de estos sacerdotes y tratarlos con compasión y apoyo. En los Estados Unidos, eso significaría alentar a otras víctimas de estos sacerdotes a hacerse conocidos y ofrecerles un pago para que busquen ayuda sicológica. La Iglesia no debe hacer ningún intento por evitar que las víctimas de abusos por parte de sacerdotes hablen libremente de sus experiencias. El abuso sexual infantil vive en una atmósfera de secreto, por lo que una manera de poner fin a la misma, es hablar sobre ello. Contactar a otras víctimas para apoyarlas es también un paso hacia la sanación de la salud emocional de las víctimas.



Phil Saviano cree que, en tal sentido, tiene una misión: “Mi papel en estos días es inspirar a otras víctimas y ayudarles a entender el poder de no quedarse en silencio. Es la manera de poner fin a este tipo de cosas. Y también es el camino hacia una mejor salud emocional. Siempre es mejor hablar con alguien, ya sea un amigo o un terapeuta, por el dolor que uno lleva en su corazón”.

domingo, 7 de febrero de 2016

Cómo sobrevivir a los abusos sexuales en la infancia


Supervivencia. Esta palabra es, a juicio de los especialistas, la que mejor define a las personas que han sufrido abusos sexuales en la infancia. "Es la lucha por sobrevivir", asegura Alexandra Membrive, quede niña fue víctima de agresiones y ahora preside la asociación El Mundo de los Asi, que trata a adultos que han sufrido abusos sexuales en la infancia. "La mayor parte de estas personas se recupera totalmente", puntualiza Carlos Cordovilla, psiquiatra infantil. Pero tras este mensaje optimista no todo es de color de rosa. Todo depende "del tipo de abuso, de la duración y de si se produjeron de forma continuada o no", aclara el médico y también de si el agresor y el agredido son del mismo sexo, entonces las repercusiones psicológicas son mayores. 


En el camino hacia la superación del trauma se quedan "las personas más vulnerables, las que tienen menos fortaleza, las que no cuentan con el apoyo de su entorno", remata Cordovilla. Este drama de la infancia es responsable de algunas depresiones y suicidios, también del desarrollo de características de inestabilidad.
Las cifras oficiales revelan que entre el 10% y el 25% de los niños, tanto del sexo masculino como del femenino, han sufrido abusos en la infancia, pero los datos son más desfavorables para las mujeres. Los porcentajes oscilan significativamente por la dificultad de cuantificar los casos.

TRASTORNOS DIVERSOS

Los abusadores suelen elegir a sus víctimas entre aquellas que tienen "menos recursos emocionales e intelectuales y están en situación de riesgo", consideran los psiquiatras. Las señales que disparan las alarmas y ante las que hay que estar atentos son los cambios que se producen en el comportamiento del agredido, que haya conducta o dificultades de concentración. Cada vez que detectamos estos parámetros "te planteas si estás ante un caso de abuso", indica Cordovilla.


Las asociaciones de víctimas piden un teléfono para denuciar los abusos

La asociación El Mundo de los Asi reclama a los partidos que creen un teléfono de atención para víctimas y familiares, lo mismo que sucede con los casos de drogodependencia y violencia doméstica. También solicitan que se realicen campañas de prevención para informar a los ciudadanos sobre los abusos infantiles y se cree un protocolo de actuación. La entidad pide tratamientos gratuitos para las víctimas y que no prescriban los delitos de abusos sexuales en la infancia. También revindican que se acorten los procesos judiciales de los niños y que las pruebas periciales se realicen lo más rápido posible para "no eternizar el suplicio y por el bienestar psicológico de las víctimas".
Los médicos dicen que los síntomas posabusos son "inespecíficos", pero las personas que llegan a la oenegé El Mundo de los Asi, nombre que tiene su origen en el libro 'El mundo de Sofía', explican que sufrieron un retroceso en los estudios, irritabilidad, enuresis nocturna, enfermedades diversas y algunas también comenzaron a tartamudear. Y sobre todo “miedo, mucho miedo", cuentan los náufragos de los abusos. Estas son las lesiones traumáticas más inmediatas, pero hay otros efectos psicológicos que se prolongan en la edad adulta "autolesiones y muchos casos de bulimia y anorexia se producen por abusos sexuales en la infancia", apunta Membrive.


LA LEY DEL OLVIDO

Las escuetas estadísticas que existen sobre esta lacra cuantifican que el 80% de las agresiones se producen en el entorno familiar: el 43% de los casos apuntan al padre biológico y el 10%, al adoptivo. El hecho de que el abusador sea miembro de la familia intensifica todavía más la dureza del trauma. "La herida es la misma si el agresor es familiar o no, pero en ocasiones los niños lo silencian porque no quieren que se rompa la familia", apunta Membrive para explicar el porqué de estos silencios.
Algunas agresiones se acallan durante largo tiempo, permanecen amortiguadas en alguna parte del cerebro, hasta que se produce un 'feedback' que puede ser la escena de una película, una palabra, un paisaje, un olor ... y entonces se comienzan a vomitar los recuerdos. Y es difícil que salga todo a la luz "porque funciona la lógica del olvido, la amnesia y tratas de olvidar todo lo que te ha sucedido", señala Alexandra Membrive. "No recordar es un mecanismo de protección", remarca Cordovilla. Solamente el 10% de los niños denuncia los abusos, generalmente lo comunican inconscientemente. Del total de agresiones, únicamente el 10% de las víctimas son creídas por su entorno familiar.

VERBALIZAR LOS HECHOS

Las víctimas tienen claro la importancia de verbalizar su caso, porque ese es el punto de partida para comenzar a superar el trauma. Sin embargo, no todas estas vivencias traumáticas salen a la luz con la misma virulencia "hay gente que lo recuerda todo de golpe, otros poco a poco y algunos tan solo guardan en la mente un detalle", reconocen los especialistas en abusos.


Las agresiones no se producen nunca entre iguales. “Siempre se da una situación de abuso de poder”, aclara Cordovilla. Este psiquiatra reconoce que también se pueden calificar de abusos, aunque no sean sexuales, todos los casos de "coacciones y chantajes para que no se publiquen fotografías comprometidas de una persona". Los médicos coinciden en que existe un perfil de agresor sexual infantil masculino: "Suelen ser personas reservadas, con poca fortaleza, escasa vida pública y en su vida personal les gusta mantener una relación de poder". En el caso de abusadoras femeninas no hay rasgos comunes que las definan. La mayoría de los agresores son hombres y entre el 10% y el 30%, mujeres. Sin embargo, hay algunas coindencias que igualan a los dos géneros, ya que algunos agresores "han sido víctimas en su infancia de la misma situación que después reproducen de adultos", recuerdan los psiquiatras.

sábado, 6 de febrero de 2016

Tasa de abuso infantil


Tasa de abuso infantil

La infancia debiera ser, la realidad nos dice que no lo es, un colectivo a proteger que necesita medidas urgentes en todos los ámbitos sociales y familiares. El abuso de menores alcanza cifras escandalosas. No tanto en centros y organizaciones juveniles, que también, como en los entornos familiares donde las cifras se disparan. Esta es la tesis que se desprende de un estudio realizado por un profesor de la Universidad estadounidense de New Hampshire y que lleva por título "Tasa de abuso en organizaciones que ayudan a la juventud". La muestra arroja una cifra preocupante. De los 13.052 encuestados, 12.947 dijeron haber sufrido abusos. Solo 105 tuvieron la suerte de no haber pasado por ese trance ignominioso que deja marcadas de por vida a las víctimas, por pequeñas, en edad, que sean. 

Todo lo que cuenta el estudio elaborado en Estados Unidos es fácilmente extrapolable a España y a cualquier país del mundo, incluso los socialmente más avanzados. En España apenas hay organizaciones que dediquen tiempo y recursos a realizar este tipo de estudios. Si así se hiciera, descubriríamos horrorizados que, posiblemente, las cifras en nuestro país fueran más alarmantes todavía y por lo tanto más preocupantes. Lo lamentable es que los abusos a menores pocas veces trascienden. De hacerlo, nos desayunaríamos un día sí y otro también con noticias al respecto. 

La defensión de la infancia en España da que pensar y deja mucho que desear. Se nos llena la boca hablando de la infancia pero hay poca efectividad política, social y gubernamental a la hora de priorizar su protección y sus derechos que llevan implícita la observancia de los mismos. Hay que estar vigilantes en las organizaciones juveniles y por lo que sabemos también en los centros escolares, pero sobre todo en los hogares. La perversión de algunos familiares, tíos, primos, padres e incluso abuelos, habla a las claras de la depravación moral de personas que debieran estar entre rejas. El abanico de profesionales que tienen contacto diario o semanal con un niño es grande, muy grande, entrenadores, profesores, profesionales de guarderías, gente con doble personalidad, la social y la privada, que forman parte de la epidemiología del abuso. Mal el maltrato infantil y juvenil por parte de organizaciones y personas dedicadas a su cuidado, pero es mucho peor que esa situación se produzca en el seno del hogar. Los padres tienen el deber y la obligación de estar muy vigilantes ante cualquier cambio que se produzca en el comportamiento de sus hijos. 

El abuso verbal, la violencia sexual y el asalto sexual están a la orden del día. Y eso pasa no solo en Estados Unidos. En España, cada vez con más frecuencia, se denuncian casos que avergüenzan al más pintado.

viernes, 5 de febrero de 2016

Juzgados que amparan abusos a la infancia

Susana solicitó protección para su hija, que había contado ante un juez cómo su padre “le ponía la cabeza en la zona de sus genitales y le hacía daño con los dientes de abajo y la mano”. A pesar del relato de la menor, el Juzgado de Instrucción de Plaza de Castilla consideró que no había elementos para suspender el régimen de visitas “y más en estas fechas que se avecinan en donde la relación entre padre e hija será intensa y prolongada”, refiriéndose a las Navidades. El procedimiento se archivó. Más tarde, fue remitido a otro Juzgado de Plaza de Castilla que, sin practicar ninguna diligencia de investigación, lo volvió a archivar. Fue entonces cuando llegó a ambos juzgados un informe del Centro de Atención a la Infancia (CAI) del Ayuntamiento de Madrid en el que, tras cinco meses de peritaje con la menor, se valora “la existencia de indicios compatibles con la existencia de abuso sexual intrafamiliar”. Dicho informe también fue remitido a la Sección de Menores de la Fiscalía Provincial de Madrid, solicitando “practicar la adecuada protección de la menor”. Sin embargo, el último juzgado sobre el que ha recaído el caso, el Juzgado de Familia, está obligando a la niña a acudir a las visitas con su padre tras haber desestimado las medidas cautelares de protección. Para este juzgado, “el citado informe del CAI carece de la fuerza probatoria que se pretende hacer valer por la parte actora (la madre)”. El archivo ha sido recurrido ante la Audiencia Provincial pero, por el momento, madre e hija siguen a la espera de que ésta se pronuncie.
Archivan incluso casos en los que los médicos forenses constatan que hay traumatismos en los genitales
Son muchos los casos de este tipo que se archivan, “incluso existiendo partes de lesiones desoladores en los que los médicos forenses constatan pruebas físicas contundentes, como traumatismos genitales”, explica la abogada de la Asociación Infancia Libre. Ésta aclara a Diagonal que, aunque los jueces no contemplan por escrito el Síndrome de Alienación Parental (SAP) –desorden psicopatológico por el que un niño o niña rechazaría a uno de sus progenitores, alienado por el otro progenitor– en ninguna de sus sentencias, dado el carácter acientífico de esta teoría, “subyace en el pensamiento de la justicia española el prejuicio de género que considera que las mujeres que denuncian a sus exparejas por abusos sexuales lo hacen porque están resentidas”. Así, no sólo los abogados defensores de los padres, sino también los jueces y los servicios psicosociales adscritos a cada juzgado, siguen creyendo que existe una manipulación de los menores por parte de sus madres a la hora de testimoniar este maltrato. “Es más fácil pensar que las madres son unas despechadas antes que reconocer y corregir las razones por las que uno de cada cinco niños sufre abusos sexuales intrafamiliares en Europa”, añade la abogada citando datos del Consejo Europeo.

“Prefiero verla muerta”

“La frase recogida en el atestado policial del padre [‘prefiero verla muerta antes que no verla’] no denota intención alguna de causar un mal a su hija y previsiblemente estuvo provocada por la desesperación derivada de la imposibilidad de ver a su hija y por el hecho de verse imputado por un delito de abuso sexual contra la misma”. Ésta es la conclusión a la que llega otro Juzgado de Plaza de Castilla en su providencia de noviembre de 2015, valorando al padre como no culpable sin haberle tomado declaración. La menor a la que se refería este padre tiene que huir cada martes y cada viernes de cada semana para no ver a su progenitor. Este procedimiento también se ha archivado, con razonamientos jurídicos que corroboran que, aunque no se mencione el SAP, los jueces siguen relacionando las denuncias con la manipulación materna: “La denunciante, por un sincero temor o por el motivo que fuere, muestra una voluntad férrea de que su hija no esté con su padre y le transmite de forma clara y dinámica, siendo posible que la menor haya ido interiorizando que su madre sufre enormemente cuando ella está con su padre y que, cuando cuenta cosas como las denunciadas, su madre se siente reforzada para luchar contra el deseo de su padre de verla”.
En el caso de Viviana, la jueza obligó a madre e hijo a asistir a un centro de salud mental con el fin de que ella “restructurase su sistema de ideas y creencias” y que el niño se preparase para iniciar las visitas con el supuesto abusador. En octubre de 2014, esta madre se querelló contra el equipo psicosocial adscrito a los juzgados de Valdemoro por un delito contra la Administración de Justicia en su modalidad de emisión de dictamen falso de los artículos 459 y 460 del Código Penal. La querella, sobreseída de plano y recurrida después, estuvo más de ocho meses metida en un cajón. Tras varias quejas al Consejo General del Poder Judicial y al Defensor del Pueblo, finalmente ha sido inadmitida sin practicar diligencia alguna.
Muchas madres se enfrentan a cuantiosas multas por incumplir el régimen de visitas estipulado por el juez
En el caso de Victoria. el equipo psicosocial del juzgado había aconsejado que el menor debía vivir con el padre y consideraba someter a la madre a intervención especializada para modificar su interferencia en el mantenimiento de las relaciones paterno-filiales, a pesar de la existencia de informes psiquiátricos, partes médicos y la denuncia de una profesora del menor en la que también acusaba al padre de abusar del niño. “Los informes de estos profesionales [el equipo psicosocial del juzgado] son asumidos acríticamente por los jueces, sin importar que no se les exija especialización en psicología infantil o abuso sexual a menores, o que sus métodos carezcan de garantías procesales, ya que no son públicos, y sus peritajes, insuficientes en número y tiempo, no son grabados”, confirmó el Defensor del Pueblo en la reunión que mantuvo con los representantes de Infancia Libre.
Otra muestra de la falta de garantías es el hecho de que estos funcionarios sólo citan para evaluación a la madre y al menor. “¿Quién debería ser investigado por abusos, la madre y el menor o el padre?”, se pregunta indignada la abogada de la asociación. “Igual que una mujer cuando dice que su marido le pega o amenaza y los jueces no hacen ni caso, con los abusos a menores ocurre lo mismo con el añadido de que el único adulto que los defiende, la madre, tampoco es creída”, alegan desde Infancia Libre. De hecho, Save the Children destacaba en su último informe de 2013 que los tribunales obvian por lo general durante el proceso el hecho de que en la mayoría de denuncias también hubiese indicios o pruebas de violencia machista hacia las madres, según señala una de las afectadas de la asociación.

Desobeder lo injusto

Al hecho de que las declaraciones de los testigos directos (los menores) y los informes de especialistas, expertos en la psiquiatría infantil pero ajenos a los juzgados, no cuenten para la Administración Pública frente a los de los peritos, se suma la negación recurrente de los juzgados de familia de ordenar medidas cautelares, como la suspensión del régimen de visitas, que eviten el peligro de que los menores vuelvan a ser agredidos. De hecho, en los casos ya archivados, aunque el sobreseímiento no descarte que se haya producido el abuso sino la insuficiencia de base probatoria sobre la que desarrollar el proceso, los juzgados de familia suelen adoptar precipitadamente decisiones en materia de custodias y visitas poniendo en riesgo a los niños. Es entonces cuando comienza para las madres y sus menores “el auténtico calvario”, en palabras de la abogada de Infancia Libre. Muchas de ellas deciden arriesgarse a ser imputadas por un delito de desobediencia tras incumplir el régimen de visitas estipulado por el juez. Es el caso de Laura, cuyos hijos de 11 y 12 años están obligados por un juzgado de Violencia de Género a ver a su padre a pesar de haber explicado ellos mismos ante dicho juzgado que no quieren verle. Con 900 euros de paro, esta madre tiene que hacer frente a multas de 300 euros al mes porque los menores se niegan a ir con su padre, a pesar de que el Observatorio Estatal de Violencia de Género reconozca en su último informe de expertos en psiquiatría que a los menores no se les debe presionar a hacer algo que no quieren hacer. Si esta madre incumple el régimen de visitas, la guarda y custodia pasará a manos del padre, amén de las condenas por falsa denuncia y por desobediencia.
Los psiquiatras advierten del peligro de revictimización de los menores por parte del sistema judicial
En palabras del doctor José Luis Pedreira Massa, responsable de psiquiatría infanto-juvenil en Clínica La Luz de Madrid, el hecho de que estos niños tengan que seguir conviviendo con sus padres y de que los abusos puedan, por tanto, persistir en el tiempo, puede provocar graves secuelas en los menores, especialmente trastornos de comportamiento y conductas disociadas en el futuro. “Es muy difícil tratar a un menor que ha sufrido una agresión, pero es mucho más complicado si estos abusos continúan produciéndose. En muchos casos el niño puede llegar a convertirse en un maltratador de mayor”, explica Pedreira. En concreto, en uno de los casos que ha llegado a la asociación, en el periodo en que el menor siguió viendo a su padre llegó a sufrir un 37% de retraso en su desarrollo madurativo y a autolesionarse, introduciéndose un dedo en el ano, tal como había denunciado que le hacía su padre. El psiquiatra, además, hace hincapié en el peligro de revictimización de los menores por parte de nuestro sistema judicial y, en especial, de los servicios psicosociales: “Su método de comprobación de la fidelidad del testimonio del menor consiste en hacerle repetir una y otra vez lo ocurrido, forzándole a revivir una experiencia perjudicial para él”.

La alianza entre capital y patriarcado

Desde la Asociación Infancia Libre han llevado sus quejas y propuestas a distintos representantes políticos. En el caso de la Comunidad de Madrid, en el próximo Pleno del 4 de febrero la diputada de Podemos Isabel Serra pedirá explicaciones a la Consejería de Políticas Sociales y Familia sobre el funcionamiento del Centro Especializado de Investigación del Abuso Infantil (CIASI) y el trabajo de los equipos psicosociales, ambos competencia del gobierno autonómico. En la Comunidad de Madrid, el CIASI nació en 2005 ya privatizado. “Sus empleados han llegado a recomendar a las madres no denunciar los abusos sexuales de sus hijos. Esto responde a la política del PP en esta comunidad, que ha destruido o privatizado todos los servicios sociales para que los gestionen empresas de sus amigos y hagan negocio”, señala Serra.
En el caso de la Asociación para la Protección del Menor, encargada de la mayoría de estos centros en España, la organización está presidida por Marisa Sacristán, miembro de los Legionarios de Cristo, cuyo fundador fue acusado de abuso sexual infantil. Sacristán, de ideología ultracatólica, fue pionera en importar la visión de la teoría del Síndrome de Alienación Parental a través de los puntos de encuentro familiares.
Tal y como señala Isabel Serra, diputada de Podemos en la Asamblea de Madrid, detrás de lo que parece una respuesta neomachista al abordaje institucional de la violencia contra las mujeres y los menores, se encuentran los intereses económicos de las empresas privadas que gestionan los puntos de encuentro familiares. Estos centros, donde los menores son entregados por sus madres durante las horas establecidas por el juez para que vean a sus padres, reciben fondos públicos de hasta 3.000 y 9.000 euros por expediente. En ellos, sin embargo, no se llevan a cabo intervenciones psicológicas con carácter terapéutico para los menores ni existe supervisión de padres e hijos durante las horas de encuentro. Se limitan a “facilitar o, mejor dicho, forzar la relación del hijo con su progenitor”, aseguran desde Infancia Libre.

16 señales de que tu hijo puede estar sufriendo abuso sexual

16 señales de que tu hijo puede estar sufriendo abuso sexual
De acuerdo con un estudio, aproximadamente 1.8 millones de niños han sido víctima de abuso sexual. Aquí te decimos cómo saber si tu hijo es víctima.
16 señales de que tu hijo puede estar sufriendo abuso sexual
La especialista en abuso sexual infantil Laura Landgraf explica en el el portal SerPadres.com cuáles son las señales que indican que tu hijo podría estar sufriendo abuso sexual. 

Aunque no hay un comportamiento definido ante el abuso sexual, ya que cada niño y contexto es diferente; existen ciertas conductas que son señales de alarma de que algo ocurre. A continuación te decimos cuáles son.

¿Cómo saber si mi hijo sufre de aabuso sexual?

Niños pequeños
Tiene pesadillas
Pinta dibujos siniestros
Representa o imita actos sexuales al jugar con sus juguetes
Desarrolla un miedo inexplicable a ciertas personas y lugares
Se niega a hablar acerca de un secreto que comparte con un adulto u otro niño
Nombra o apoda sus partes privadas
Muestra una regresión a comportamientos infantiles, como hacerse pipí en la cama
Muestra una alta dependencia y ansiedad
Cambia sus hábitos a la hora de comer o pierde el apetito.
Aunque no son frecuentes, también puede haber señales físicas como dolor, decoloración, sangrado o descargas/ secreciones no comunes de genitales, ano o boca, y sentir dolor al orinar.

SeñalesAbusoSexualiStock1Feb2
Foto: iStock

Adolescentes
Cortarse o hacerse daño a si mismo
Hablar del suicidio
Depresión o ansiedad
Escaparse de casa
Promiscuidad.
Abuso de drogas y/o alcohol
Falta de higiene personal

Si crees que tu hijo/a está siendo víctima de abuso sexual, acude inmediatamente a denunciarlo a las autoridades. Se trata de una situación extremadamente seria y necesitarás ayuda experta para afrontarla.