jueves, 6 de febrero de 2014

Abuso sexual infantil: hay que hablar del tema



Las niñas entre 6 y 9 años son las más vulnerables, pero mayoritariamente expresan más que han sido víctimas de este delito. Los niños callan, porque temen ser juzgados. La Fundación Humanizando lidera una campaña para hacer conciencia de que el abuso sexual es un tema real.

En este momento, a esta hora en que usted lee este artículo, un niño o niña está siendo abusado sexualmente. Datos del Instituto de Medicina Legal señalan que cada dos horas, un niño o niña es forzado, en el 93% de los casos, por un integrante de su familia, en su propia casa, a realizar actos que en el 99% de los casos lo dejarán marcado para siempre.

En este instante, mientras algunos prefieren guardar silencio sobre el tema, un niño o niña puede estar siendo amenazado por su abusador y éste puede estar diciéndole que tiene que callarse y haciéndolo sentir culpable. Y en este minuto, alguien puede estar presenciándolo, alguien puede saber lo que le pasa a este niño o niña y no lo está denunciando.
Las cifras son tan sólo números, pero en un delito como el abuso sexual ayudan a contextualizar el peligro que corren los niños: hasta agosto del año pasado, 11.333 niños y niñas habían sido abusados sexualmente en el país y vergonzosamente, Santander ocupa el primer lugar con 57 casos, que fueron puestos en conocimiento de la Fiscalía. Pero solo se denuncia el 10% de los hechos. Las cifras varían, porque en muchas ocasiones, en mitad del proceso, los familiares abandonan el trámite.

Según datos de la Fundación Humanizando, en la zona de Vélez es donde más abuso sexual se comete, y se pudo determinar que los perpetradores son, en la mayoría de los casos, los abuelos de las víctimas.

¿Qué está pasando? ¿Por qué está agresión a nuestros niños?
“Pasa que la familia, que es la célula más importante de la sociedad está enferma. Pasa que los que somos los encargados de la protección de los niños, somos los que los estamos depredando”, señala Luz Helena Saavedra, directora de la Fundación Humanizando, ubicada hace 3 años en Bucaramanga y que trabaja con temas de abuso sexual.
¿Y de quién es la culpa? ¿Por qué cada año se publican nuevas cifras de abuso sexual infantil sin que efectivamente pueda detenerse el fenómeno? 
“Más que buscar culpables lo que hay son circunstancias que se reúnen para que se presente el abuso sexual: la madre que trabaja y tiene que dejar al niño al cuidado de otro, el padre que se va de la casa, no cumple con lo necesario y obliga a que la mamá tenga que alquilar un cuarto y el inquilino de pronto es un abusador sexual; la madre que trabaja y deja la niña en casa de su abuela de 85 años. Culpables somos todos: la misma sociedad, la violencia que se vive, las telenovelas, los medios, la violencia dentro de las escuelas, las caricias inadecuadas, no partir desde la prevención”, comenta Saavedra.  

Secretos que duelen

Cuando era niña, el padrastro de Sandra la sentaba sobre su pene y le decía que le iba a enseñar un juego. Sandra sentía que esto era inadecuado, sucio, pero ella no se atrevía a decirle nada a su mamá. El hombre era el papá de su hermana y el que mantenía la casa. Sandra ahora es una profesional y aunque lleva una vida tranquila, siempre ha cargado en su alma con este secreto, tan doloroso que no consigue hablar de ello con detalles.
Sandra, reflexionando, asegura que su mamá sabía que su padrastro la llamaba aparte todas las noches y ella, sin sospechar o sin querer asumir lo que estaba pasando, permitía que ella fuera. Otros familiares con quienes vivía en la casa también podían haberlo notado. ¿Por qué no se denuncia? Luz Helena Saavedra, quien además de liderar la Fundación Humanizando es economista, mamá y educadora, explica que los imaginarios llevan a quienes tienen conocimiento de un caso de abuso a callar, a retractarse, a esconderse de la verdad. 
La trabajadora social de la UIS Yisel Laurie Vera señala que “la dinámica entre el abusador y el niño o niña se basa en la manipulación de los lazos afectivos, un discurso culpabilizante, la imposición u obligación del silencio y del secreto. Las consecuencias de ello son la aparición de eventos traumáticos (angustia, miedo, temor, somatización) y también la adaptación de la niña y niño a la situación, teniendo en cuenta su dependencia del abusador y el proceso de sumisión y manipulación que éste le impone. Esta dinámica, en algunos casos, se convierte en una situación ‘normal’ para el niño o niña, pues se supone que la familia es la protectora y cuidadora y que lo que ocurre dentro de la misma se encuentra en los parámetros de la normalidad, llevando a una concepción errónea y falsa”.
“Cuántos niños siguen creciendo con secretos que les duelen, pero ¿por qué no se denuncia? Porque alrededor de la denuncia hay una serie de imaginarios que están tapando la crisis: se ha dicho que todo niño abusado es un posible abusador, con ese imaginario ¿quién va a denunciar? Se ha dicho que todo niño abusado va a ser gay, ¿quién va a denunciar de esa manera? ¿Cómo denuncias a tu abuelo, que es la persona que representa el respeto y la autoridad en la  casa?, ¿cómo denuncias a tu papá, a tu tío, a tu padrastro, que es el que está llevando la comida a la casa?, ¿cómo se denuncia eso?”, afirma Saavedra.
Pero una vez que se hace, se puede salvar la vida de un niño ,porque los últimos casos registrados han dejado claro que a los niños no solo los están abusando, los están matando.
El caso de una niña de 13 años que fue asesinada en 2011 en Floridablanca y sobre quien se comprobó había sido víctima de abuso sexual y el caso de una niña de dos años asesinada en Semana Santa, cuyo cuerpo maltratado fue dejado a su suerte en el hospital de Bucaramanga, donde finalmente murió después de sufrir toda clase de vejámenes por parte de su padrastro y su mamá, son apenas dos ejemplos de que nunca es tarde para comenzar a prevenir. Los abusadores de esta última pagan hoy 41 años de cárcel.
“Desde los 18 meses de edad debemos dotar a nuestros niños de herramientas de autocuidado y que haya una detección temprana del delito”, puntualiza Saavedra.
¿Se puede tener la certeza de que el abusador será capturado? Luz Helena dice que lo primero es creerle al niño o a la niña, sacar al abusador de la casa, denunciar en la Fiscalía o comunicarse con Humanizando, mantenerse en la denuncia y tener la firme idea de que está salvando la vida de un niño. 
Detener el abuso
El psicólogo Gabriel Orlando Peña, de la Universidad de Pamplona, señala que para descubrir que un niño o niña está siendo abusado sexualmente, es importante notar que el comportamiento infantil se altera con facilidad por las emociones, así como en la vida cotidiana desarrollan un lenguaje, cuando ese lenguaje se vea alterado, puede ser un signo de que algo les está pasando.
“En la actualidad, los procesos de educación están orientados hacia la comunicación directa con los padres. Hay que creerle al niño o niña en todas las ocasiones. Hay dificultad, porque a veces se ha encontrado que no se trataba de un caso de abuso, lo que ha llevado a ciertos sectores a decir que lo niños pueden manipular. Pero la verdad es en toda ocasión hay que creerles a los niños, porque lo que dicen se va a evidenciar en su comportamiento”.
¿Cómo repercute el abuso sexual en los niños y niñas?
“El abuso repercute en diferentes esferas: la construcción emocional se altera y aún más cuando el abusador está al interior del hogar. Esa realidad genera problemáticas en las relaciones afectivas de los niños y niñas: hay alteración de la relación con sus pares, incluso reproducción del acto sexual a través del juego o juguetes. La construcción psíquica del niño o niña y la edad incidirán para realizar una intervención a tiempo”.
¿Cómo se realiza en la actualidad un acercamiento psicológico con un niño o niña que ha sufrido abuso?
“El acercamiento en la actualidad tiene algunas dificultades, porque en ocasiones el abuso si es detectado no es denunciado. El familiar tiene sospechas, pero para evitar desestructurar su hogar no denuncia. En ocasiones son los profesores quienes pueden darse cuenta o en una revisión de rutina un médico puede notarlo. Suele suceder que cuando se detecta el abuso sexual, se lleva al niño a Bienestar Familiar, Fiscalía o Medicina Legal, entonces el recorrido para el menor es un proceso que lo victimiza, mientras tiene que contar una y otra vez lo que le pasó. En ocasiones sucede que en la intervención los niños han pasado por varios profesionales y el testimonio no reúne ya todos los elementos
¿Cómo se evalúa al niño?
“Dependiendo de la edad se utilizan imágenes de la figura humana para hacer las preguntas pertinentes, para saber si hubo tocamiento que no se pueda verbalizar y cómo se dio el abuso, mientras se evalúan otros aspectos”.

¿Qué puede pasar en el futuro de un niño o niña abusada?

“Es cierto que hay una cadena generacional de las expresiones de violencia, aprendes un lenguaje basado en el abuso y lo más esperado es que estos niños y niñas aprendan a ser violentos. Cuando uno ve a niños jugando, si son violentos, se puede presumir que hay violencia en su entorno. En cuanto a la expresión de la identidad de género ya es diferente: el abuso puede estar vinculado no solo en términos de lo sexual, sino también de orden psicológico o  maltrato físico. No es cierto que el abuso sexual cree homosexuales. La homosexualidad es una orientación. Lo que sí puede pasar es que si hay violencia en la infancia, habrá una manera de expresarlo en lo cotidiano, porque es la única manera que se conoce. No significa que todo niño que fue abusado será abusador, porque depende de la intervención que se realice y de la estructura de su personalidad”.
La Fundación Humanizando
Esta fundación nació hace 15 años en San Gil, liderada por la economista Luz Helena Saavedra, cuyo periplo en busca de concientizar a la población acerca de la necesidad de hablar del tema del abuso sexual infantil la ha llevó a Bogotá, donde compartió con la senadora Gilma Giménez. La fundación también ha hecho presencia en departamentos como Huila, Cesar, Magdalena, Bolívar e internacionalmente, en Buenos Aires, San Luis y Córdoba en una alianza con la Fundación Comisión Católica de Argentina, dirigida por el Italiano Sante Cervelline y el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, hoy Papa Francisco.

En Bucaramanga, Humanizando comenzó hace tres años en el Barrio El Prado, donde lucha diariamente por sostener la casa donde atiende a los niños y niñas abusados y a sus familias, en áreas como psicología, trabajo social y asesoría jurídica.

“Una vez que la denuncia se realiza por la Fiscalía o por la comisaría de familia, los niños comienzan su proceso terapéutico. La primera persona que entrevista al niño es la trabajadora social, que empieza a mirar el entorno. De trabajo social se remite a psicología al sobreviviente, como se le llama al niño o niña, y la familia se remite a jurídica, para empezar a mirar cuáles son los procesos que hay que tener en cuenta. Nosotros tenemos convenios con varias universidades, con la Unab, Unad, Udes, Uniciencia, que nos permiten dar esa orientación y hacerla gratuita para que el proceso continúe adelante. Luego, dependiendo de si lo amerita, viene la intervención de psicología clínica. Tenemos un psicólogo clínico que nos da unas horitas para manejar la parte conductual del niño o niña abusado”, explica Luz Helena.
Luz Helena habla siempre con vehemencia del tema y asegura que añora el día en que tengan sólo que luchar para ayudar a un menor maltratado sin estar pendientes de cuántos meses de arriendo debe la casa o a cuántos profesionales se les adeudan sus servicios.
Las personas que deseen apoyar a esta fundación pueden llamar a los teléfonos 68319186836458 en horario de oficina.

Este contenido ha sido publicado originalmente en Vanguardia.com en la siguiente dirección: http://m.vanguardia.com/santander/region/245351-abuso-sexual-infantil-hay-que-hablar-del-tema. Si está pensando en hacer uso del mismo, por favor, cite la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. Vanguardia.com

domingo, 2 de febrero de 2014

Recuperarse del abuso sexual infantil

Lo prometido es deuda: el día de hoy acabamos la triología de columnas sobre el tema de prevención y recuperación del abuso sexual infantil. Si poco se habla del asunto en general, aún menos se toca la recuperación. Muchos de los padres de los menores que lo han sufrido no se enteran de que eso pasó, así que los chicos crecen con un trauma y llegan a la adultez con miedos, fobias, inseguridades, depresiones, insatisfacciones, rabia, sentimientos suicidas. En otros casos, los progenitores se enteran de lo sucedido pero no hacen nada: prefieren callar para no afectar la dinámica familiar o simplemente no saben qué hacer y dejan que el tiempo “resuelva” el asunto.
Por eso, me parece muy importante saber qué se puede hacer con un superviviente. De entrada, darles este apelativo en lugar de “víctimas”, porque de acuerdo con el Centro Terapéutico Infantil y Familiar AC, “de lo malo que viviste puedes sacar algo bueno; tu fuerza te engrandece; estás aquí y no pudieron contigo; porque si te quedas en la posición de víctima nunca podrás cambiar las cosas; porque no estás solo; porque cuando crees que las secuelas del abuso van a poder contigo, es posible que encuentres a otros supervivientes que han pasado por tu misma situación y están yendo hacia delante, porque a veces no podemos hacerlo solos”.
En Faro Azul, espacio que brinda su apoyo a mujeres y hombres que han sufrido abuso sexual infantil en Perú pero que se puede consultar en Facebook, así como el activista Miguel Adame, reconocen que recuperarse de los daños causados por esta desgraciada situación no es nada fácil ni es suficiente el “perdona y olvida”, pues es necesario aceptar la situación y a partir de eso consolidar la recuperación.
Sugieren leer libros sobre el tema para evitar sentimientos de aislamiento, saber un poco más del abuso y su redención. La terapia individual ayudará a identificar las áreas de la vida donde tengan los mayores problemas y a desarrollar habilidades para resolverlos. A la par, es bueno acudir a un grupo de apoyo para verse reflejados y entender que otros y otras han pasado por lo mismo. Es importante hablar con alguien en quien se confíe sobre lo que se siente, tratar de divertirse, hacer algo nuevo que refuerce la confianza, tomar un curso de asertividad, escribir un diario, cultivar la vida espiritual (ojo, no religiosa, menos aún si el agresor es sacerdote, pastor o predicador).
Es importante también trabajar la revictimización, aunque lo ideal es evitarla. ¿Qué es? También conocida como victimización secundaria, se da cuando inicia el proceso y procedimiento penal y el niño o niña se ve enfrentado a su atacante, a las autoridades, a su familia. En la práctica del derecho penal, los menores se enfrentan al proceso penal en su carácter de “víctimas” casi en las mismas circunstancias que un adulto.
El pasado 15 de enero quedó registrado que un tribunal federal con sede en Coahuila otorgó un amparo que impide obligar a una menor de edad, víctima de violación, a ser careada con su presunto agresor. La madre de la niña no acudió a la cita en el juzgado por considerar que se violaban los derechos humanos de su hija, ya que una psicóloga emitió constancia médica en la que se concluyó que no estaba en condiciones para  acudir a la audiencia debido al trastorno emocional que provocó en ella el abuso sexual.
 Lo anterior fue posible con base en las disposiciones constitucionales e internacionales que protegen el interés superior de los menores y el principio de no revictimización, ambos contemplados en el protocolo de actuación para quienes imparten justicia en casos que afecten a niños, niñas y adolescentes, emitido por la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Es importante saber que no solo es posible emitir este amparo, sino que es un derecho de los infantes.
La Fundación para la Confianza, con sede en Colombia, señala que una de las consecuencias de la vivencia de una situación de abuso sexual es la pérdida de la confianza. “La confianza en uno mismo y en los demás, en las instituciones, en la justicia o en todo lo que constituía un espacio de protección. El primer camino que hay que emprender es el de la recuperación de la confianza tanto en uno mismo como en el otro”, indican.
Hoy en día es posible encontrar libros y profesionales de la resiliencia, esa capacidad de los seres humanos de hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformados positivamente por ellas. Es un proceso que permite a ciertos individuos desarrollarse con normalidad y en armonía con su medio a pesar de vivir en un contexto desfavorecido y depravado socioculturalmente y a pesar de haber experimentado situaciones conflictivas desde su niñez. Para poder desenvolverse en contextos relacionales desde la confianza, los sujetos requieren desarrollar ciertas capacidades o competencias resilientes, que les permitan descifrar las señales de seguridad, previsibilidad o riesgo.
El retórico belga, lógico y filósofo del Derecho Chaïm Perelman, afirma que la confianza solo puede desarrollarse en contextos o relaciones en que no está presente el miedo o la competencia comunicativa. La confianza supone un mínimo de seguridad, la cual dependerá de si los sujetos consiguen encontrar y descifrar señales que prueben esta situación. Algunas de las actitudes coherentes con un marco de confianza son: generar expectativas realistas; mostrar atención y preocupación por la otra persona; reconocer la legitimidad de los intereses y necesidades del otro; asumir la responsabilidad propia (no trasladar la culpa); que la confianza sea mutua; sinceridad (una predisposición de ambas partes de no ocultar información relevante y decir la verdad); cumplimiento de promesas y compromisos; consistencia entre palabras y actos.
Los supervivientes tendrían que saber que es correcto que pongan límites corporales o físicos durante su proceso de resiliencia: determinar a qué distancia se pueden acercar los demás sin que se sientan incómodos, quiénes los pueden tocar, y cómo y en qué situaciones. Como afirma el filósofo francés Maurice Merleau-Ponty, hay que entender que “el contorno de mi cuerpo es una frontera que las relaciones espaciales ordinarias no franquean”.
También tendríamos que trabajar con ellos los límites emocionales, aquellos que permiten resguardar las propias emociones, deseos y necesidades, evitando que sean arrastrados hacia actitudes negativas o manipulados por los deseos y emociones de los demás.
Como indica Miguel Adame, es necesario y realmente importantereconstruir lo que el abuso destruyó, y por eso es fundamental que la persona busque sanar a través de una psicoterapia o terapia psicológica.“Muchas veces las personas que fueron víctimas de abuso no desean iniciar un proceso de terapia por el miedo a recordar y revivir el evento del abuso. Pero en la práctica, y a nivel profesional, se ha observado que la persona que enfrenta su pasado y reconstruye su vida a partir de eventos positivos de autovaloración, logra recuperar su bienestar emocional.
“El tratamiento es distinto si se trata de niños, adolescentes o adultos. La familia en muchos casos aporta un pilar de apoyo importante, pero si se carece de él, éste se debe buscar en otras fuentes, siempre hay entidades u otras personas que pueden darlo.”
 Espero de corazón que ninguno de ustedes (ni de sus seres queridos) haya vivido esta situación, pero si así fue, les recomiendo que, si no lo han hecho, busquen ayuda. Es muy importante.

Miguel Adame y una servidora les agradecemos a todos los que fondearon para su proyecto de cómics contra el abuso sexual “Nunca más gritos sin voz”. Se alcanzó la meta y ya están trabajando en ellos. Los donadores recibirán vía correo electrónico su material.
Gracias de corazón. ¡Y a cuidar a nuestros niños!  
Verónica Maza Bustamante
Facebook: La Doctora Verótika
@draverotika

viernes, 31 de enero de 2014

Muchas gracias

Buenas tardes fondeador:

Me alegra muchísimo informarte que nuestro proyecto nacerá gracias a tu apoyo incondicional.

Ya estamos trabajando en los cinco cómics, que durante cinco semanas consecutivas lanzaremos al internet.
Tu recibirás vía correo electrónico antes que nadie el cómic.
Terminando de publicar el cómic, empezaremos a mandar las recompensas que gustosamente nos comprometimos a entregar.

Estamos orgullosos y muy entusiasmados por los resultados que obtendremos con este proyecto.

Y estamos convencidos de que tu también lo estarás.

Recibe un caluroso abrazo de tus amigos 

Nunca más gritos sin voz.

martes, 28 de enero de 2014

El cómic será de libre reproducción en la web.


El cómic será de libre reproducción en la web.


Lo imprimiremos lo más posible.

Utilizáremos las redes para difundirlo por todo el mundo.

Pero lo más importante:

Tu me ayudarás a replicarlo, el extinto de esta campaña que apenas empieza, defiende de ti.
Y estoy seguro que me ayudarás gustosamente y tendremos éxito de igual forma.
Muchas gracias .

Término la primera faceta del proyecto nunca más gritos sin voz.



Queridos Amigos: 

Término la primera faceta del proyecto "nunca más gritos sin voz".
Inicia la segunda:
El nacimiento del web cómic y la impresión del mismo.
Daremos nuestro mejor esfuerzo.

De corazón agradecemos a los 65 fondeadores que confiaron en nosotros y en el proyecto y fondearon 28,141.00

Un agradecimiento especial al locutor que nos presto su voz para el video. 
Y a todos aquellos amigos que nos ayudaron a pedir apoyo diariamente.
Muchos de ellos lo hicieron con mucha dedicación y pasión.

Esperamos en esta segunda etapa contar con su ayuda nuevamente.




Es un proyecto que llegará a toda Hispanoamérica y que pasará a la historia.

Muy por encima de los obstáculos y pronósticos lo logramos.

Muchas gracias 

Ivan T.
Marifer C.
José Martín C.
Miguel A.
Agustin C.
Armando H.


lunes, 27 de enero de 2014

Nunca más gritos sin voz


Queridos Amigos: 

Tenemos 12 horas.

Los invito de corazón a unirse a los 56 fondeadores que han confiado en nosotros al dar su aportación económica.

Ayúdame aportando económicamente y recibirás una recompensa por ello, además de la satisfacción de ayudar a un proyecto serio que salvara la vida de miles de niños.

Apoya difundiendo en tu muro para que otros donen si tu no puedes 

"Nunca más gritos sin voz"

Es un proyecto que llegará a toda Hispanoamérica 

Entra aquí y apoya:
Desde 10 pesos

http://fondeadora.mx/projects/nunca-mas-gritos-sin-voz

Para los que no me conocen 
Esta es la historia de mi trabajo, espero les sirva para generar certidumbre :

http://revistarayuela.ednica.org.mx/article/nunca-más-gritos-sin-voz
 a pesar de los obstáculos y pronósticos lo logramos.

Muchas gracias 

Miguel Adame 

domingo, 26 de enero de 2014

Lo logramos


Lo logramos:

Muchas gracias en nombre de tantos niños y adultos sin voz. 
Nunca más gritos sin voz.

Muchas gracias a los 55 fondeadores que aportaron 
 $25,951.00, el 104%

Todavía tenemos hoy para tratar de incrementar el resultado y poder imprimir muchos cómics.

El trabajo que viene será arduo y placentero 

Muchas gracias a las 55 personas que creyeron en nuestro proyecto.
No los defraudaremos.

http://fondeadora.mx/projects/nunca-mas-gritos-sin-voz


sábado, 25 de enero de 2014

Muchas gracias


Queridos Amigos: 

Mañana es el último día.

¿Porqué es importante?

Es importante por que el cómic ayudara con el lenguaje visual a prevenir el abuso infantil en sus diferentes formas.
Ayudara a los niños y adultos a crear conciencia y evitar ser victimas y a las víctimas a saber que pueden hablar y buscar ayuda encontrándola al recibir terapia profesional.


Los invito de corazón a unirse a los 52 fondeadores que han confiado en nosotros al dar su aportación económica.
Llevamos 22,351.00 el 90% 
de la meta. Nos faltan 2,649.00 y tienen que juntarse mañana.

Ayúdame aportando económicamente y recibirás una recompensa por ello, además de la satisfacción de ayudar a un proyecto serio que salvara la vida de miles de niños.

Apoya difundiendo en tu muro para que otros donen si tu no puedes 

"Nunca más gritos sin voz"
Es un proyecto que llegará a toda Hispanoamérica 

Entra aquí y apoya:
Desde 1 peso 
http://fondeadora.mx/projects/nunca-mas-gritos-sin-voz

Para los que no me conocen 
Esta es la historia de mi trabajo, espero les sirva para generar certidumbre :

http://revistarayuela.ednica.org.mx/article/nunca-más-gritos-sin-voz

Lo estamos logrando a pesar de los obstáculos y pronósticos. 
Muchas gracias 

Miguel Adame 

Prevención y recuperación del abuso sexual infantil II

Sandoval


(Sandoval)
La semana pasada, tras publicar la primera entrega de esta serie de tres columnas dedicadas a la prevención y recuperación del abuso sexual infantil, dos lectores me preguntaron, a través de Twitter, qué se considera abuso: si coito, toqueteo o ambas situaciones. Es importante aclarar esto porque vivimos en una sociedad que cree que los encuentros sexuales por fuerza deben tener penetración y si no existe ésta, entonces no hay “relación sexual”.
Podemos hablar de cuatro tipos: el abuso sexual propio, en donde no hay coito (penetración) pero el agresor obliga a la niña/o a tocarlo o es él o ella quien toca al menor. El abuso sexual impropio es la exposición a niños/as a hechos de connotación sexual, tales como exhibición de genitales, caricias y acercamientos de los cuerpos desnudos o con ropa, sexualización verbal, obligarlos a masturbarse frente al ofensor y exposición a pornografía. La violación es todo acto de penetración por vía genital, anal u oral que se realiza sin el consentimiento de la víctima o mediante engaño, y el estupro es la realización del acto sexual aprovechándose de la inexperiencia de la víctima o basado en una situación de abuso de autoridad. También existe estupro si dicha acción se realiza aprovechándose de una relación de dependencia de la víctima hacia el agresor, sea de carácter laboral, educacional, afectivo o de cuidado.
El abuso sexual se diferencia del juego sexual en que el último ocurre entre niños de la misma edad y no existe la coerción (es decir, no se obliga al otro). Pero, ojo: hoy en día hay agresores que también son menores de edad e incluso tienen los mismos años que el afectado. Recién leí que en una escuela unos chavitos de nueve años le cortaron, con unas tijeras y en el baño de su escuela, un pedazo de prepucio a un chiquillo de seis años porque “querían hacerle la circuncisión”. La edad de los agresores me impactó.
Veintitrés años después de la aprobación unánime de la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989, que en su Artículo 19 establece que es obligación del Estado proteger a los niños y niñas de todas las formas de malos tratos y establecer medidas preventivas y de tratamiento al respecto, aún hay mucho por hacer para garantizarlo. En 2012, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) afirmó que la mejor manera de garantizar la protección de los derechos de los menores es contar con políticas de prevención permanente en el sector educativo que promuevan el autocuidado, den información a los padres, definan procedimientos a seguir en caso de detección de algún caso y políticas de educación sexual.
Obviamente esto no se da en México. Si no existe una educación sexual real en las escuelas, si en muchas de ellas, siendo públicas, el laicismo no existe, no se puede esperar que se dé lo que exige el Unicef. Sin embargo, es importante que tanto padres de familia como educadores conozcan los lineamientos para prevenir el abuso sexual infantil. Que apoyen a los infantes para que desarrollen una buena autoestima, les enseñen a valorar su cuerpo, generen una buena comunicación, los animen a expresar sus sentimientos y lo que sucede en su mundo interno, a respetar sus propios límites, no obligarlos a transgredirlos y entregarles información sobre sexualidad.
Los consejos para prevenir el abuso sexual infantil son los siguientes:
1. Eviten que sus hijos o hijas salgan solos/as a la calle y si van a algún sitio, acompáñenlos y no los pierdan de vista.
2. Recomiéndenles tener cuidado con personas extrañas que quieran llevarlos a algún lugar.
3. Enséñenles que es su derecho decir “no” a una invitación de extraños y a solicitar auxilio mediante gritos cuando sea necesario.
4. No dejen solos a los niños en la casa si van a trabajar, desconfíen en lo posible hasta de los familiares (¿cuántas veces no he escuchado de madres que no les creen —o fingen no hacerlo— a sus vástagos cuando afirman que algún pariente abusó de ellos?), y si dejan a alguna persona mayor en la casa con sus hijos, realicen visitas sorpresivas para verificar cómo se encuentran.
5. Conversen con ellos/as, muéstrense interesados en sus actividades, de manera que les comenten lo que hicieron durante el día.
6. Enseñen a los niños que si alguien trata de tocarlos o los hace sentir incómodos, lo deben contar enseguida.
7. Díganles a las/os niñas/os que el respeto a los mayores no quiere decir que tengan que obedecer ciegamente a los adultos y a las figuras de autoridad. Pongan ejemplos para que les quede claro.
8. Es necesario hablar con ellos, sin tabúes ni prejuicios, sobre temas de sexualidad.
9. Eduquen a sus hijos/as sobre sexualidad desde edad preescolar.
10. Explíquenles la diferencia entre una expresión de cariño y una caricia sexual.
11. Escuchen sus dudas y respondan a sus preguntas con sencillez y serenidad.
12. Demuéstrenles confianza para que exista una mejor y mayor comunicación.
13. Depositen confianza en el/la niño/a si les comunica que podría estar en riesgo de ser abusado sexualmente, así se trate de su padre, su abuelo, un tío o una prima.
14. Estimulen y apoyen las actividades para la prevención en la escuela, la comunidad, la familia y hasta en la iglesia.
16. Apoyen los programas profesionales del sistema escolar local para la prevención.
17. No los obliguen a dar besos o abrazos a alguien si no quieren hacerlo. No importa que sea su padre o la abuelita Luchis. Lo máximo que se le puede solicitar a un niño es que trate a los otros con respeto, pero nunca que haga demostraciones solamente por contentar a dicha persona o al adulto que se lo indica.
18. Eviten que sus hijos/as guarden secretos, aunque sean “inocentes”. Hay que recordar que los agresores usan mucho el secretismo para conseguir su objetivo y para hacer que los menores no cuenten lo sucedido.
19. Aclárenle a las/os pequeñas/os que, aunque alguien los amenace con dañar a sus seres queridos si no hacen lo que ellos quieren, deben contar su vivencia y juntos, en familia, determinar de qué manera se van a proteger del delincuente.
En su página de Facebook, el Centro Terapéutico Infantil y Familiar, dedicado a la capacitación para la prevención del abuso sexual infantil, así como al abordaje terapéutico de supervivientes (con sede en Guadalajara), menciona algunas maneras para prevenir la violencia sexual: ayudar a los niños/as a asumir la responsabilidad de su propia sexualidad, a entender que ésta no se define por una pareja, los medios de comunicación, la publicidad, las modas, lo que hagan los/as otros/as, etcétera; hablarles sobre el consumo de drogas y alcohol, pues un gran porcentaje del abuso sexual es situacional; como padres o educadores, no participar en comportamientos sexistas ni generar estereotipos; compartir todo lo que se sabe acerca de los mitos y realidades de la violencia sexual; interrumpir bromas relacionadas con violación, violencia y abuso; apoyar a individuos y organizaciones que trabajen para poner fin a la violencia sexual; reconocer que ésta no terminará hasta que los adultos asuman su responsabilidad y se conviertan en parte de la solución.
Además, como dice Miguel Adame en su blog “Abuso Sexual Infantil ¡Nunca Más!”, necesitamos concientizar a los gobernantes, a los legisladores y a las organizaciones ciudadanas para subir a la agenda nacional la lucha contra el abuso sexual infantil.
Y ustedes, mis queridos lectores, tengan hijos o no (y me dirijo incluso a los más jóvenes, a quienes leen este espacio en pleno inicio de su vida erótica), ¿ya pensaron cómo pueden ayudar a prevenir el abuso sexual, cómo hacer viral esta información? Confío en que sí y se los agradezco.
Verónica Maza Bustamante
Facebook: La Doctora Verótika
@draverotika

viernes, 24 de enero de 2014

Falta poco




Queridos Amigos: Sólo tenemos tres días

Los invito a unirse a los 48 fondeadores que han confiado en nosotros al dar su aportación económica. Llevamos 21,001.00 más del 85% de la meta. Si no llegamos a la meta de los 25,000 establecidos en el proyecto se regresa lo recaudado. Y no habrá proyecto.

Ayúdame aportando económicamente y recibirás una recompensa por ello, además de la satisfacción de ayudar a un proyecto serio que salvara la vida de muchos niños.

Apoya difundiendo en tu muro para que otros donen.

"Nunca más gritos sin voz" Es un proyecto que salvara del abuso infantil a miles de niños en todo el mundo de habla hispana.

Entra aquí y apoya: Desde 1 peso http://fondeadora.mx/projects/nunca-mas-gritos-sin-voz

Para los que no me conocen Esta es la historia de mi trabajo, espero les sirva para generar certidumbre :


Muchas gracias Miguel Adame

jueves, 23 de enero de 2014

En línea

El abuso sexual infantil en línea son todas aquellas acciones que se consideran abuso sexual infantil (incluida la Explotación Sexual Comercial de Niños, Niñas y Adolescentes – ESCNNA) pero que se llevan a cabo en Internet, es decir en línea.
Aunque son acciones por Internet violan los derechos de los menores de 18 años implicados y existe una alta probabilidad de que los abusos en línea se vuelvan físicos si el abusador y el niño, niña o adolescente se encuentran en persona.
Algunas de sus formas

Venta, producción, distribución, descarga u observación de material (fotos, videos, textos, audio) de abuso sexual infantil.
Búsqueda por Internet de menores de 18 años con el fin de explotarlos o abusarlos sexualmente en línea y/o en persona (solicitudes de auto producción de material pornográfico, participación en un chat sexual u otra actividad sexual en línea o en encuentros en Internet o en persona con propósitos sexuales abusivos o de explotación comercial, engaño, captación o seducción).
Sexo por la cámara web.

¿Cómo prevenirlo?
Conectándose: Cada niño, niña o adolescente debe tener un adulto de confianza a quien contarle si algo lo hace sentir incomodo, triste, asustado o confundido. Conozca cómo hacerlo aquí
Conectándolos: Fortaleciéndolos, ayudándolos a construir un entorno digital seguro y enseñándoles a identificar y prevenir situaciones de riesgo. Conozca cómo hacerlo aquí
Denunciando: En www.teprotejo.org puede reportar situaciones con menores de 18 años como pornografía infantil, explotación sexual, ciberacoso y abuso infantil, entre otros.

miércoles, 22 de enero de 2014

Estamos muy cerca del tiempo y de la meta


 Queridos Amigos: 

Sólo tenemos tres días.
Los invito de corazón a unirse a los 44 fondeadores que han confiado en nosotros al dar su aportación económica.


Llevamos 17,761.00 más del 72% de la meta.
Ayúdame aportando económicamente y recibirás una recompensa por ello, además de la satisfacción de ayudar a un proyecto serio que salvara la vida de muchos niños.


Apoya difundiendo en tu muro para que otros donen.


"Nunca más gritos sin voz"


Es un proyecto que salvara del abuso infantil a miles de niños en todo el mundo de habla hispana.


Entra aquí y apoya:
Desde 1 peso
http://fondeadora.mx/projects/nunca-mas-gritos-sin-vozPara los que no me conocen
Esta es la historia de mi trabajo, espero les sirva para generar certidumbre :
http://revistarayuela.ednica.org.mx/article/nunca-más-gritos-sin-vozEstamos muy cerca de lograrlo.


Muchas gracias
Miguel Adame 


lunes, 20 de enero de 2014

Nunca más gritos sin voz

Sólo Tenemos 3 días para conseguirlo.
Muchas gracias a los 29 fondeadores por confiar en nosotros.

Es un proyecto salvara a muchísimos niños y adultos, un web cómic de prevención.
Sin su ayuda no lo podremos lograr.

Entra aquí y apoya:
Desde 1 peso 
http://fondeadora.mx/projects/nunca-mas-gritos-sin-voz



sábado, 18 de enero de 2014

Prevención recuperacion abuso sexual infantil

http://www.milenio.com/blogs/qrr/Prevencion-recuperacion-abuso-sexual-infantil_7_229247075.html


(Sandoval)
No hay mayor desastre que el dolor interno, porque es imposible de comunicar. Una casa tarde o temprano se reconstruye o sobre un predio devastado se siembra un jardín. Pero, ¿qué jardín se levanta sobre la destrucción interna de la vida misma?”. Éstas son las palabras de una sobreviviente de abuso sexual que retumbaron en mi cabeza después de escuchar esta semana, en medios de comunicación y redes sociales, historias relacionadas con este tema: desarticularon una red de pedofilia en Filipinas; se investiga al arzobispo Josef Wesolowski por acusaciones de abuso sexual pero goza de inmunidad diplomática; un médico en México abusó de una bebé de cinco meses de edad en el hospital; el Vaticano comparece ante el Comité sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas para aclarar los escándalos y supuesta protección de curas en casos de abusos de menores y un largo etcétera.

En el mundo, más de 200 millones de niños y niñas han sufrido de abuso sexual, pero son pocos (comparado con el número de casos) quienes dan información en general y para prevenir, para descubrir un caso, para recuperarse después de una situación semejante.

En su mayoría, los abusadores son varones que utilizan la confianza y familiaridad, el engaño y la sorpresa como estrategias más frecuentes para someter a las víctimas. La edad promedio de éstas ronda entre los ocho y los 12 años, aunque se puede dar siendo más pequeños. El número de niñas que sufren abusos es hasta tres veces mayor que el de niños. En la mayoría de los casos, el agresor es un familiar, pertenece a su círculo de amistades o es una persona cercana al hogar (empleados, vecinos, sacerdotes, maestros). Los agresores completamente desconocidos y otros menores constituyen la cuarta parte de los casos.

Haciendo un análisis de los datos estadísticos aportados en 2010 por la Comisión Nacional de Población y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (sobre el número de infantes que viven en el país) más lo dicho por la Organización Mundial de la Salud (sobre el porcentaje de hombres y mujeres que afirmaron haber padecido abuso sexual en su niñez), se puede concluir que cerca de 4.5 millones de niños y niñas en México estarían siendo objeto de abusos sexuales.

De acuerdo con informes brindados por la organización A.S.I. ¡Nunca Más!, tan solo en 2010, el Sistema Nacional Para el Desarrollo Integral de la Familia recibió 18 mil 12 denuncias de maltrato infantil, de las cuales únicamente cinco por ciento correspondería a abuso sexual infantil, lo que significaría cerca de 900 acusaciones al año. El número es bajo porque son pocos los padres que se atreven a denunciar una situación así o, lo que es peor, se dan cuenta de que su hij@ la está viviendo.

Los niños con mayor riesgo de ser objeto de abusos son aquellos que presentan una capacidad reducida para resistirse o para identificar correctamente lo que están sufriendo; quienes forman parte de familias desorganizadas o reconstituidas; los que padecen falta de afecto o atención; los que muestran desarrollo sexual a corta edad y los que son víctima de maltrato en general.

En el esperanzador blog “Recuperación en proceso”, su autora comparte algunos capítulos de Conversaciones con un pederasta. Manual para prevenir la pedofilia a través del diálogo entre una víctima y un verdugo, escrito por la doctora Amy Hammel Zabin. Ella es una terapeuta que sufrió los abusos de su abuelo y su padre en la infancia y, a través de cartas, hizo terapia a Alan, preso a perpetuidad por haber abusado de mil niños. Los dos hablan en primera persona y mediante lo que narra el agresor podemos saber cómo piensa y actúa, así como la manera en que en las escuelas y en nuestras propias casas los niños pueden correr el riesgo de sufrir una agresión.

La lectura resulta estremecedora pero puede ser valiosa para entender qué motiva a algunos pederastas, cómo es que seducen a los niños, el daño que les generan y la manera en que las víctimas pueden trabajar en su recuperación. El link para el resumen es éste: http://recuperacionenproceso.wordpress.com/conversaciones-con-un-pederasta.

¿Cómo podemos promover que nuestros hijos/as tengan la confianza suficiente para decirnos si están siendo dañados por un abusador? En el libro arriba mencionado, la doctora Hammel Zabin señala que cuando un niño realice una confidencia por primera vez, hay que dar respuestas afirmativas (“debes de haberte sentido muy mal cuando te dijo eso”) en vez de frases sentenciosas (“seguro él tuvo una razón”), declaraciones de culpa (“¿qué hiciste para provocar esa reacción en él?”) o, el error más habitual entre los padres, dar consejos no solicitados antes de entender bien a bien lo que pasó (“lo que tienes que hacer es…”). Esta actitud hará que el menor hable con mayor libertad.

El secretismo es una herramienta muy usada por los violadores porque es muy común que se aplique en la casa. Más en México, donde es típico que las familias se la vivan guardando secretos a otros integrantes de la misma, manejándose con frases como “te voy a contar lo que hizo tu hermana pero no se lo digas a tu abuela o no habrá regalo de cumpleaños”; “no le diremos a tu papá para que no te regañe”, etcétera. Por ello, hay que plantearse las consecuencias de pedir a un hijo que guarde secretos, incluso los supuestamente inofensivos, que condicionan al/la chiquill@ a ocultar cosas.

Es útil intentar plantear preguntas abiertas para obtener más información al hablar con un hijo (“¿qué pasó entonces?” en lugar de “¿fue entonces cuando lo hizo?”), cuidar nuestra postura al escucharlos (no cruzar los brazos sobre el pecho, ponernos a la altura de sus ojos, tratar de no mostrar enojo, miedo o sorpresa hasta conocer toda la historia). “La comunicación abierta y sincera es la herramienta más poderosa que tenemos como padres para proteger a nuestros hijos de los pederastas”, señala Amy.

Si no nos dicen nada pero notamos algo raro, ¿qué “pistas” nos podrían revelar que nuestro hijo o hija (pariente, alumno) está sufriendo un abuso sexual? Suelen presentar baja autoestima, comienzan a desconfiar de los adultos, tienen tendencias suicidas, pesadillas y miedos nocturnos (no es lo mismo un mal sueño que la negación diaria a irse a la cama, llorar antes de dormir, querer pernoctar en la habitación de un hermano/a, orinar la cama siendo mayor de cuatro años), se causan heridas o dolor, tienen conocimiento excesivo sobre práticas eróticas, abusan sexualmente de otros niños, se mantienen aislad@, se muerden las uñas, se chupan el dedo o se mecen, afirman que están sucios, se niegan a ir a la escuela y al terminar las clases salen tristes, tiene reacciones neuróticas como obsesiones o fobias, presentan agresividad excesiva, no se desarrollan bien, lloran por cualquier cosa, utilizan sus juguetes para representar lo que están viviendo, no comen ni hablan mucho, se comportan como bebé o persona mayor.

Las muestras físicas de abuso sexual reciente incluyen dificultad al caminar o sentarse; ropa rota, manchada o con sangre; dolor y picazón en el área genital; moretones o sangrado en los genitales, boca, brazos; infecciones de transmisión sexual o embarazo, infecciones urinarias o padecimientos genitales.

La próxima semana escribiré sobre la manera en que podemos prevenir el abuso infantil, el proceso de recuperación de sus daños y la labor de Miguel Adame, mexicano que creó el movimiento A.S.I. ¡Nunca Más! y es fundador de la Red Hispanoamericana contra el Abuso Sexual Infantil. En su página, migueladame.blogspot.mx, se puede encontrar información valiosísima, además de un foro de sobrevivientes y el Cómic de Ana, que ha servido a niñ@s y adolescentes violentad@s para que hablen sobre su vivencia.

Él, junto con el artista gráfico Iván Tapia, está pidiendo fondos para concretar su proyecto Nunca más gritos sin voz, cuya principal meta es la prevención del abuso infantil. Desean escribir un web cómic durante diez semanas consecutivas, desarrollando cinco historias distintas que hablen de abuso sexual infantil, bullying y grooming. Pueden aportar desde un peso hasta 800, que servirán para difundir el cómic, imprimirlo masivamente y grabar un DVD de distribución gratuita.

Cooperen en http://fondeadora.mx/projects/nunca-mas-gritos-sin-voz. Como dice el título, hagamos lo que está en nuestras manos para que no haya más gritos sin voz de pequeños inocentes.

Verónica Maza Bustamante