sábado, 11 de julio de 2009

PREVENCIÓN DEL ABUSO SEXUAL INFANTIL.


"Más vale prevenir que curar."
Para prevenir el abuso sexual hacia niños y niñas se recomiendan pautas de educación para que los niños y niñas crezcan con autoestima, decisión y afirmados como personas. Es decir, no se puede prevenir con un consejo en un día, sino con una actitud constante durante todos los días.

Por ejemplo, es muy fácil que un niño con baja autoestima y acostumbrado a ser jaloneado o empujado en la casa, ceda ante el empujón de uno más grande que lo encierra en el baño y que trata de abusar sexualmente de él. Por el contrario, un niño o niña que tiene la experiencia de no ser maltratado y que los padres no permiten ningún tipo de abusos, posiblemente cuando le ocurra algo así va a gritar, patear y se quejará con el profesor.

Pautas generales de prevención

1. Lograr que niños y niñas adquieran seguridad y autoestima. Palabras como "siempre te equivocas" o "eres un inútil" disminuyen la autoestima. Por el contrario, "esta vez lo has hecho muy bien" o "no permito que te llames tonto, simplemente te has equivocado, la próxima vez te saldrá mejor", aumentan la autoestima.
Al respecto, hay un ejercicio que los padres y madres, así como los profesores y profesoras, deberían hacer: anotar en un papel las veces que han llamado la atención por equivocaciones o incorrectas de sus hijos/as o alumnos/as. Si al final del día resulta que más se han fijado en las acciones a corregir que en las acciones a estimular, tienen que revisar sus métodos educativos, pues las investigaciones muestran que más logramos estimulando un buen comportamiento que reprendiendo uno inadecuado.

Además, el niño o niña que es estimulado constantemente crece con autoestima, tiene un buen concepto de sí mismo, aprende a respetar su cuerpo, a identificar cuando le faltan el respeto, sintiéndose capaz de hacer las cosas bien.

2. Evitar el "tirón de pelo", "coscachos" o cualquier otro tipo de agresión física que se usa pensando que esun método para mejorar la conducta. El castigo físico da al niño o niña la percepción de que pueden hacer uso de su cuerpo sin su permiso y si las personas que deben protegerlo, con idea de corregirlo, agreden su cuerpo, entonces creerá que también otros lo pueden usar para lo que quieran.

3. Tratar de manejar cotidianamente el concepto de derecho y lo que éste signfica. De la misma manera como enseñamos la importancia de la higiene para la salud: lávate las manos, báñate, etc., de esa misma manera debemos trabajar los derechos del niño y de la niña.
El concepto de derecho debe ser conocido y manejado por los niños y niñas desde que adquieren el grado de madurez suficiente para comprender su signficado. Desde muy pequeños se darán cuenta que tienen derechosy no permitirán que la madre o el padre, o los hermanos mayores abusen de ellos. Ejercer los derechos en la familia es una práctica de respeto y democracia.
También es importante hablarles sobre lo que es el abuso, para que sepan identificar cuando alguien hace uso de su posición de poder para beneficio propio.

Pautas específicas de prevención


Es necesario hablar con precisón sobre lo que es el abuso sexual. Hay padres o madres que piensan que hablar sobre ese tema puede desatar temores en sus hijos o impedir un sano desarrollo sexual. Al contrario, hablar sobre el tema facilita que no sean víctimas de abuso.

Es importante recordar que la mayoría de casos ocurren en el ambiente del barrio o de la casa, por ello las recomendaciones de no hablar con desconocidos ni alejarse de la casa son válidas pero insuficientes. En este caso son necesarias otras recomendaciones:

Respeto por el cuerpo. La idea de "mi cuerpo es mi territorio" debe ser un lema para los niños y niñas. "Es mi territorio y nadie lo toca sin mi permiso". Ello incluye no sólo la violencia, sino también el castigo físico.


Identificar las partes íntimas de su cuerpo. Aún con niños y niñas muy pequeñas se puede hacer el ejercicio de que sepan lo que son partes íntimas. Por ejemplo, en niños y niñas menores de 5 años se pueden idear ejercicios de pintar de rojo las partes que cubre la ropa de baño: esas son partes íntimas que ninguna persona debe tocar, salvo la mamá o el médico cuando sea necesario. También contar pequeños cuentos para que sepan identificar qué son partes íntimas y qué hacer cuando alguien las toca.

Reconocer diferentes tipos de caricias

• Las que hacen sentirse bien, como los abrazos del papá y los besos de las tías.
• Las que hacen sentirse mal, como un abrazo que te presiona o quita la respiración o te hace sentir incómodo(a).
• Enseñarles a desconfiar cuando alguien les hace una caricia y les dice que njo se lo cuenten a nadie.
• Hacer ejercicios para que identifiquen las diferentes caricias y lo que pueden hacer cuando esas caricias van hacia sus partes íntimas.
• Conversar sobre a quién debe preguntar cuando tengan duda sobre el tipo de caricias que reciben.

Aprender a decir NO


Existen familias que piensan que los niños deben atender las demandas de los adultos, aún contra su voluntad: ir a comprar a la bodega, atender los recados, y en general, todo lo que los adultos les imponen, en especial si son personas conocidas o de la familia. La idea de respeto o atención a los mayores no debe confundirse con incondicionalidad hacia ellos, porque puede generar la idea de que los menores están al servicios de los adultos.

Por el contrario, si los niños y las niñas entienden que a los mayores no hay que obederles en todo lo que les digan, sabrán decir NO cuando un adulto toque sus partes íntimas, su cuerpo, su territorio.

Saber qué es el abuso sexual


Desde que el niño o la niña tiene posibilidad de comprender lo que se le dice, es necesario explicarle, ya sea la madre, el padre o el (la) profesor(a), que existe el abuso sexual y que por lo general se trata de un adulto que quiere "jugar" con sus partes íntimas y luego pedirle que no cuente nada a nadie.

El niño y la niña aceptan bastante bien estas explicaciones. Sin embargo, los adultos prefieren no tocar el tema, ya sea porque siguen considerando a la sexualidad como un tema tabú, o por los recuerdos de violencia que les trae, si es que en su infancia han sufrido abuso sexual. Como vemos, el por qué no se habla del tema está más en la incomodidad del adulto que en la manera como el niño o niña reciben la información.

Saber que hay secretos que no pueden quedar como secretos

Los niños y las niñas deben saber que la mayoría de las personas de su entorno los aman y protegen, pero también deben saber que entre esas personas hay algunas que tienen comportamientos abusivos y que tratan de tocar sus partes íntimas o de hablarles y mostrarles cosas que no comprenden bien y que les piden que lo callen porque es un secreto o los amenazan para que no hablen.

En talleres con docentes se puede ensayar ejercicios para que los menores identifiquen acciones de abuso sexual. Por ejemplo, trabajar diferentes casos en los cuales un adulto pide que guarde el secreto. También es necesario dialogar con ellos y explicarles que las caricias que hacen sentir bien no deben callarse como si fueran secretos.
COLABORACIÓN
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