miércoles, 2 de septiembre de 2009

SOBREVIVIENTES DE A.S.I. NADA FÁCIL..


Como sobrevivientes de abuso sexual sabemos que no es nada fácil la convivencia con nuestro pasado, el dolor al que hemos estado sometidas nos ha hecho diferentes a los demás, más débiles, más fuertes quizás.
Cuando escribí acerca de terminar con el secreto, deje entrever un poco de egoísmo, sin importar lo que pasaría a nuestro alrededor al soltar tremendo secreto.Nuestro paso ya esta dado, dejamos abierta sobre la mesa la maleta que cargamos durante tantos años y ahora cada uno recogerá la parte que le toca y las culpas de las cuales se deban hacer cargo, no debemos preocuparnos por ellos, seguro con el tiempo van a estar bien.
Con esto solo quiero dar la posibilidad a aquellas personas que son testigos de una confesión de tal naturaleza, de que entiendan y traten de ayudar a dar ese primer paso.Si una amiga, tu hija, hermana, o cualquiera que haya confiado en ti para decirte por lo que ha pasado durante su infancia, decide hablarte al respecto, no la calles.Este es el primer paso de su sanación, no le coartes la libertad que por una vez tiene de decir lo que le pasa, recuerda que ha enfrentado mucho dolor, miedo y culpa para estar sentada frente a ti.
Solo déjala que hable, no le preguntes, no le cuestiones, ni el por que, ni el cuando, ni el ocultamiento de su secreto.Escúchala, mírala a los ojos, debe sentir que estas allí, puedes tomarle la mano, decirle que puede contar contigo, que ya no estará sola y que ha sido muy valiente de haberlo sobrevivido.No presiones para que te cuente detalles de su experiencia, muchas veces no estamos preparadas para hacerlo, recuerda que quizás tampoco tenga los recuerdos muy claros para expresarlos, dale su tiempo.Ahora si el proceso ha comenzado.
Escucha atenta todas sus palabras, llora si lo sientes, abrázala si lo consideras necesario, dile que la amas, es una niña de 5 o 6 años que esta gritando que ha vuelto del infierno donde nadie sabia que se encontraba.Bríndale la seguridad que necesita para desahogarse, dale un espacio, dale tiempo, no la dejes hablando sola, atiende lo que quiere decirte si no has atendido antes sus gritos desesperados pidiendo ayuda.Dale confianza, protección, no la hagas callar, ya ha callado durante muchos años como para seguir en ese mundo de silencios y lagrimas.Deja que llore, que grite, que te culpe, todas nosotros no somos capaces de culpar a nadie de lo que nos paso, siempre creímos que las culpables éramos nosotras mismas, ahora es un gran paso poner las culpas en los demás, aunque al principio te moleste, déjala hacerlo, algún día podrá ponerla sobre la cabeza de quien corresponde, su abusador.
Siempre, y en todo momento presta atención, dile que estas ahí, y recuérdale que es un ser maravilloso, porque nosotras en nuestro mundo no lo creemos así.Aliéntala a seguir hablando, aliéntala a empezar un camino juntas, un camino mejor, a la sanación, acompáñala, tienes que agradecerle a Dios que ella aun esta aquí, y que le ha dado la suficiente fortaleza para sobrevivir.
COLABORACIÓN.
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