sábado, 8 de mayo de 2010

ESTADISTICAS DE A.S.I EN MÉXICO


En México entre 30 mil y 60 mil infantes son víctimas de abuso sexual cada año. A nivel mundial, el panorama es de 73 millones de niños y 150 millones de niñas menores de 18 años quienes sufren de violencia sexual o relaciones sexuales forzadas.

Respecto a maltrato infantil, en 2009, el Sistema Nacional DIF recibió 59 mil 186 denuncias, de las cuales se comprobó el agravio en 33 mil 994 casos, pero únicamente cuatro mil 656, poco menos del 10 por ciento, se presentaron ante el Ministerio Público.

Por ello, la diputada Paz Gutiérrez Cortina (PAN) se manifestó por que se cree una Fiscalía Especializada dedicada a dar atención integral a las víctimas de violencia y abuso sexual en contra de menores, así como la procuración de justicia en estos casos.

Es indispensable, dijo, contar con un mecanismo para enfrentar los problemas de abuso sexual en menores; que el Estado vele por el bienestar de sus niños y aplique las penas y sanciones actualmente establecidas por el Código Penal Federal a quienes lo lleven a cabo.

La secretaria de la Comisión de Educación Pública y Servicios Educativos mencionó que la Fiscalía Especializada y un programa de concientización y prevención de los delitos sexuales en contra de menores son un primer paso que hay que tomar.

Mencionó que desde comienzos de los años 90 se desarrollaron a nivel mundial los procedimientos a gran escala para prevenir la pederastia y responder de manera eficaz a las denuncias, y que en la actualidad, una cultura de ‘tolerancia cero’ que ponga fin a los casos que se presenten, “es lo menos que podemos hacer por nuestros niños”.

Las estadísticas de abuso sexual infantil, destacó, son alarmantes: una de cada 4 niñas es abusada de manera sexual antes de cumplir 18 años y, en los niños, es uno cada 6 niños. Además, casi el 70 por ciento de todos los casos de abuso sexual es a niñas o niños menores de 17 años, y el 35 por ciento de los casos es por algún miembro de su familia.

Son innumerables, agregó, los casos de niños y algunos actualmente ya mayores “que sufren en el anonimato las consecuencias del abuso sexual infantil, perpetrado por adultos en quien se había depositado la confianza como puede ser un maestro, un ministro de culto, el padre, o algún familiar dentro de los muros del hogar”.

Gutiérrez Cortina puntualizó que la legislación, tanto nacional como la establecida por tratados internacionales, presenta una plataforma y exige mayores medidas y atención en estos casos.

De ahí, enfatizó, que sea urgente poner en práctica medidas de protección de los menores, “aún estamos a tiempo de salvar a millones de niños de que se conviertan en víctimas del abuso sexual convirtiéndose en una estadística más y en una probabilidad más de caer en depresión, dependencia del alcohol, drogas, trastornos de pánico y estrés postraumático o peor aún, suicidios”.

Finalmente, se pronunció por una cultura de prevención del delito, pues “es imprescindible ya que la capacitación de los niños y de las niñas en la conciencia y el conocimiento de sus derechos, hará que sean capaces de defenderse y hacer que se respete su integridad”.
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