sábado, 25 de septiembre de 2010

¿TENGO QUE AMAR TAMBIÉN?

Aunque muchas supervivientes tienen dificultades sexuales, el problema básico suele ser la confianza. Una de ellas lo explica así: "Es difícil hablar de la relación sexual sin hablar de intimidad. Ese es uno de los problemas".

"Siempre he separado lo físico de lo emocional, de modo que siempre puedo follar con hombres. Me gusta decirlo así porque me gusta llamar a las cosas por su nombre. Siempre sabía que no estaba haciendo el amor con ellos".

Si la persona que cometió el abuso era alguien a quien se amaba y en quien se confiaba, entonces la relación sexual, el amor, la confianza y la traición quedan ligados de una manera profunda. Muchas mujeres se han mostrado capaces de tener relaciones sexuales, con cierto grado de satisfacción, hasta que se enamoran profundamente. Entonces todo se viene abajo y se desboca el miedo. La relación sexual caminaba muy bien mientrasa no permitían que sus sentimientos se entremezclaran. Pero la relación sexual con sentimientos profundos traía el recuerdo del antiguo dolor. Era demasiado parecido al abuso que sufrieron.

Algunas mujeres ni siquiera han recordado el abuso hasta que han encontrado una relación amorosa y de confianza. Necesitaban esa seguridad para permitirse los recuerdos.

Es esencial comprender estas reacciones porque podemos dejar de desmoronarnos tan pronto como una relación se hace importante. Ello posibilitará interpretar las dificultades como señales de que la relación es, sin duda alguna, un medio importante para sentir profundamente, y una oportunidad para recuperar la confianza y la seguridad interior.

Tomado de EL CORAJE DE SANAR. Ellen Bass y Laura Davis. Editorial Urano
 
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