miércoles, 23 de febrero de 2011

ANFRONTANDO: ¿CÓMO LOGRÉ SOBREVIVIR?

Hay una expresión antigua, “Cualquier cosa ocurre por la noche”. Implícito en la frase, está el permiso de hacer lo que sea antes de que amanezca, ya sea sexo con extraños o dos tranquilizantes y un Bloody Mary. Todos tenemos estrategias para solventar, compensar las heridas que hemos sufrido, lidiando con mortificación y el dolor. Normalmente nosotros no estamos conscientes de estos mecanismos para afrontar el abuso y el dolor, sin embargo, recurrimos a ellos una y otra vez: bebemos hasta adormecer nuestros sentimientos, minimizamos las cosas negativas, mantenemos el control sobre todo en nuestras vidas.

Todos utilizamos mecanismos de defensa. Estos son útiles herramientas de supervivencia necesarias. Si enfrentáramos todo, todo el tiempo sin defensas, estaríamos sobre estimulados y abrumados. Necesitamos mecanismos para enfrentar las situaciones difíciles para tranquilizarnos a nosotros mismos y establecer límites esenciales.

El problema es que muchos mecanismos de defensa tienen aspectos auto destructivos. Ellos se convierten en patrones con bien enraizados que utilizamos en cuando sentimos ansiedad. Nos volvemos adictos a las apuestas o a las drogas, nos alejamos cuando alguien se aproxima demasiado, o conscientemente ignoramos problemas importantes con los que necesitamos lidiar. Al hacer esto, nos mantenemos aislados, dañamos nuestra salud y bloqueamos información importante, consciencia y sentimientos.

Estos ejercicios te ayudarán a identificar los mecanismos de defensa que utilizas, analizar las razones por los que los usas, examinar sus aspectos negativos y los positivos, así como desarrollar estrategias para cambiarlos.



IDENTIFICANDO LOS MECANISMOS DE DEFENSA

Dos sobrevivientes no utilizan exactamente el mismo conjunto de mecanismos al enfrentar el dolor y la ansiedad. La lista siguiente refleja muchos de los más comunes. (Mucha gente los utiliza). Encierra con un círculo los que tú utilizas.

Negación

Racionalización

Crear caos

Repetir el abuso

Fantasear

Perfeccionismo

Auto mutilación

Comer compulsivamente

Ejercicio compulsivo

Robar en tiendas

Abusar de otros

Evitar la intimidad

Crear nuevas personalidades

Olvidar

Abandonar tu cuerpo

Estar en control

Apostar

Minimizar

Mantenerte ocupado(a)

Alcoholismo

Anorexia / bulimia

Adicción al trabajo

Cuidar de otros

Esconderte detrás de una pareja

Dormir excesivamente

Insomnio

Humor

Creencias dogmáticas

Huir

Intentos suicidas

Adicción a drogas

Sexo compulsivo

Evitar el sexo

Evadirse

Estar hiperalerta



Cuando miro los mecanismos de defensa con los que me identifiqué, me siento…

Me doy cuenta que…

Los mecanismos de defensa que yo uso y que no aparecen en la lista son:

Cosas para pensar:

• ¿Hay mecanismos de defensa que usaba en la infancia y que no uso más en la actualidad? ¿Qué nuevos mecanismos he desarrollado en la edad adulta?

• ¿Cómo han cambiado mis mecanismos para afrontar el dolor y el malestar emocional con el paso de los años?

• ¿De cuáles mecanismos de defensa me siento avergonzado(a)? ¿Con cuáles, si los hay, me siento bien? ¿Cuál es la diferencia entre los primeros (me siento avergonzado(a)) y los segundos (me siento bien)?



Espera la siguiente sección de estos ejercicios llamada Olvidándote de ti mismo(a).



Tomado de El Coraje de Sanar, libro de ejercicios de Laura Davis.
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