miércoles, 15 de junio de 2011

La pedofilia, el incesto, la pederastia, la explotación sexual y la pornografía infantil.


Muchos delitos quedan impunes. Todavía hay jueces y juezas que ante los informes de veracidad del testimonio, otorgan la custodia al padre o la madre que ha abusado de sus hijos.


La realidad de muchos niños y niñas en nuestro pais. 
Pédofilos, personas que cometen incesto, traficantes de menores, hombres y mujeres dedicados a la pornografía infantil, tienen la custodia de sus hijos.

Es innegable que la violencia, la pedofilia, la pederastia, el abuso sexual, la explotación sexual y la pornografía infantil son temas de interés social a día de hoy, tanto a nivel nacional como internacional; regulados en España a través de la Ley Orgánica 5/2010, del Código Penal. 

 

En verdad, la realidad de estos tiempos es demasiado aguda para nuestros sentidos, “el contenido, al que se accedía tras el pago de la cuota y con una clave, incluía imágenes y vídeos de niños y niñas mientras eran violados o posaban desnudos en compañía de otros menores. Los «abonados» también podían pedir fotos y vídeos por encargo. Las autoridades calculan que los criminales han podido facturar hasta dos millones de euros (lne.es)”. La violencia contra los niños y niñas, especialmente la violencia en el entorno del hogar y la violencia sexual, ha sido durante mucho tiempo, y en muchos países sigue siendo, un tema muy delicado (Convención sobre los derechos del niño, 20 aniversario).

Son niños y niñas a los que les roban su ser, su identidad, su yo. Representarán para el resto de sus vidas la delgada línea del color morado de sus corazones. Aquellos por los que ya no existe riego sanguíneo alguno, porque poco a poco les han ido introduciendo en el infierno del sufrimiento inherente a su voluntad inocente, del cual ahora muchos no podrán salir jamás. Se convierten en presos de una cárcel en la que ninguno de ellos ha cometido delito alguno, más que el simple hecho de ser menores de 18 años, y féminas, en vez de varones.
En la actualidad, y desde hace algún tiempo, en las distintas sociedades, se está viviendo una etapa problemática, causada por la importancia que ha adquirido la violencia en nuestros días. Pero hay que tener en cuenta que, la violencia siempre ha estado presente en las relaciones entre los seres humanos. Para observar con mayor claridad todo ello sólo es necesario leer titulares como: El sacerdote belga, candidato al Nobel de la Paz, reconoce un delito de pederastia; El Vaticano enviará una guía para luchar contra la pederastia a los obispos de todo el mundo; Detenidos 15 pederastas que presionaron a una niña para que se prostituyeraLa Iglesia denuncia por primera vez ante la justicia un caso de abusos sexualesLa mitad de los curas pederastas de Inglaterra y Gales siguen en el sacerdocio, y un larguísimo etcétera de noticias. Las noticias hablan por si solas.
Efectivamente son temas de relevancia social, mas no se debe caer en la trampa fácil del engaño o la confusión de la terminología. Es en 1886, cuando Richard von Krafft-Ebingpublica Psychopathia Sexualis, donde considera como perversión todo acto sexual que no tenga como finalidad última, la procreación y quien por primera vez, acuña el término paedophilia erotica, entendido como “interés sexual dirigido sólo hacia jóvenes prepubescentes”. Comúnmente se mezclan los significados de las palabras, por este motivo es necesario diferenciar entre: la paidofilia“Atracción erótica o sexual que una persona adulta siente hacia niños o adolescentes” (RAE)la pederastia “Abuso sexual cometido con niños” (RAE); el abuso sexual, “La persona que lo comete realiza actos que atentan contra la libertad sexual de la víctima sin que ésta preste su consentimiento” (Código Penal Español, 1995;, la pornografía infantil, “toda representación, por cualquier medio, de un niño dedicado a actividades sexuales explícitas, reales o simuladas, o toda representación de las partes genitales de un niño con fines primordialmente sexuales”, (artículo 2 del Protocolo facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la venta de niños, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía) y la violencia, “el uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas posibilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones” (Organización Mundial de la Salud ).
Así la violencia se puede manifestar en el entorno del menor desde varios puntos de vista: Por un lado, la violencia puede ser ejercida contra los menores, muchos niños y niñas son víctimas de actos violentos en todos los lugares del mundo (práctica más extendida). Y secundariamente, aunque no por ello menos relevante, hablaríamos de violencia doméstica, que afecta a los menores de dos maneras diferentes, según el menor sea testigo de esa violencia en el entorno familiar o se ejerza esa violencia contra él (malos tratos, abandono y desamparo...) o de violencia en el ámbito educativo, en el que los alumnos pueden ser agresores o víctimas de actos violentos. Por otro lado, empieza también a ser habitual la violencia ejercida por los propios menores. Según el Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, la cifra de maltrato a menores en el ámbito familiar se ha incrementado cerca del 150% en España entre 2001 y 2005.
Todo el marco conceptual que presentamos, responde a un tema central, el Maltrato a Menores. Pues en todos ellos, se priva al menor de sus derechos y de su bienestar, así como que amenaza o infiere en su desarrollo físico, psíquico o emocional, social y sexual. Mas, tal y como se refleja en las estadísticas estos derechos en muchos de tantos casos, no llegan a disfrutarse; son papel mojado. Estos son víctimas de personas adultas que se aprovechan de su olvidada inocencia, de su ya no infancia y de su ausencia a todo derecho, con una única finalidad: la remuneración económica de sus delitos.
En España, el problema existe y cada vez son más las voces, los casos, los medios que alarman sobre la situación de tantos niños, niñas y adolescentes sometidos a este tipo de esclavitud. Los datos nos informan de que la mayor parte de las víctimas en España son extranjeras sobre todo niñas de entre 10 y 18 años, y en lo referente a pornografía, las más afectadas son niñas menores de 13 años. Así, concretar que laexplotación sexual comercial representa “La utilización de personas menores de 18 años en actividades sexuales, eróticas o pornográficas para la satisfacción de los intereses y/o deseos de una persona o grupo de personas a cambio de un pago o promesa de cambio económico, en especie o cualquier otro tipo de regalía para las personas menor de edad o para una tercera persona”. (Unicef, Campaña: No hay excusas).
El Instituto Europeo Campus Stellae, del cual es Directora Nuria Pereira, es una entidad privada dedicada desde 1993, a la formación de postgrado (presencial, a distancia y online) en áreas tan diversas como Violencia y Maltrato, Derecho Internacional y Relaciones Exteriores, Protocolo y Organización de Eventos Internacional, Europa y Proyectos Europeos, Nuevas Tecnologías, Deportes y Comercio Exterior. Es para nosotras principal el trabajo del día a día de poder formar a profesionales de muy diversas áreas en Violencia y Maltrato. Pues de esta manera, a través del conocimiento científico, somos conscientes de que posteriormente, este repercutirá positivamente en sus vidas tanto a nivel personal como profesional. Así, conocerán las pautas para el reconocimiento, prevención e intervención de esta temática, tanto en el ámbito jurídico, psicológico, como médico.
Está en la voluntad de cada una de nosotras, como personas pertenecientes al Planeta Tierra dominado por la Fuente Injusticia y la Fuente Violencia, de la cual cada día bebe más gente, convirtiéndose en cómplices voluntarios de todos aquellos actos que hacen sangrar nuestros ojos, nuestros oídos, nuestro corazón de impotencia ante el no entendimiento de todos ellos, denunciar e intervenir en la medida de lo posible. Hagamos que esas Fuentes se sequen, y queden en el olvido de nuestra memoria. Devolvamos a esos niños y niñas los derechos que se le fueron concedidos un 20 de noviembre de 1989 en la Convención de los derechos de los y las niñas.
Hadriana Ordóñez (Área Violencia y Maltrato del IECS)
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