miércoles, 26 de octubre de 2011

ROMPIENDO EL SILENCIO.


Uno de los aspectos más dañinos del abuso es el silencio que a menudo lo rodea. La mayoría de los niños y niñas soportan terribles atrocidades sin tener la posibilidad de decir nada a nadie. La se-crecía incrementa los sentimientos de vergüenza de la víctima y permite que el abuso continúe sin restricción. Para la mayoría de los infantes abusados, el aislamiento y el silencio son una forma de vida.


Parte de sanar es romper ese aislamiento y decir la verdad acerca de tu vida. Sin embargo, hablar acerca del abuso puede resultar aterrador. Cuando hablas acerca del abuso, tú estás rompiendo el retorcido pacto de silencio que fuiste forzada(o) a defender como un niño o niña asustado(a). Estás hablando de tu abusador. Estás confiando en alguien lo suficiente para compartir la historia real de tu vida y arriesgándote a una respuesta humana a tu dolor. Cada vez que lo cuentas, es más difícil pretender que el abuso no sucedió.

Hablar acerca de tu abuso es esencial. Tú no tienes que decírselo a todos. Ni deberías contarlo indiscriminadamente. Pero necesitas por lo menos una persona que pueda ser testigo de tu dolor y de tu recuperación. Ojalá hubiera muchas personas. Pero en principio, considera la posibilidad de decirle a una persona lo que ha sido tu vida en realidad.

Este capítulo te proveerá la guía para hablar acerca de tu abuso con personas que te apoyen. (Más adelante, ve la sección Simplemente Decirlo o Confrontar para ayudarte a decidir si la persona a la que le quieres decir es proclive a apoyarte). Identificarás las razones por las que lo quieres decir y analizar las formas en que el silencio fue fomentado o forzado mientras estabas creciendo. Si le dijiste a alguien acerca del abuso cuando eras joven, tendrás la oportunidad de explorar las formas como esa experiencia te afectó. Finalmente, aprenderás acerca de la diferencia entre privacidad y mentira, y te proporcionará una guía práctica para contarlo.

SI LO DIJISTE


No todos los niños guardan el secreto de su abusador. Muchos le dicen a alguien que ellos están siendo abusados. Si tú eres un adulto hoy y lo dijiste cuando eras un niño, existe la posibilidad de que no hayas recibido una respuesta compasiva y de ayuda. En lugar de ser creído(a) y protegido(a), tú probablemente fuiste ridiculizado(a) ignorado(a), culpado(a) o abusado(a) otra vez. Aun si tú fuiste creído(a), el abuso podría haber sido minimizado o justificado. Tú recibiste el mensaje de que no merecías protección*.
Si lo dijiste y te creyeron, tú develación pudo ser pobremente considerada. Pudiste haber sido requerido para repetir una y otra vez tu historia. Pudiste haber sido sacado de tu casa mientras el resto de la familia permaneció unido. Tus padres pudieron haberse divorciado y tú pudiste ser acusado por los subsecuentes problemas financieros. En los casos en que decirlo es mal considerado, las consecuencias de la divulgación algunas veces pueden ser más traumáticas que el abuso en sí.

Si tú hablaste del abuso cuando eras niño o adolescente, las respuestas que recibiste (o no recibiste) te dieron mensajes poderosos respecto a decir. Esos mensajes establecieron los precedentes para tus miedos y sentimientos acerca de hablar sobre tu abuso ahora.
*[Esto está empezando a cambiar. Como niños están siendo enseñados a diferenciar entre buenos tocamientos y malos tocamientos, y decirle a alguien acerca de los malos tocamientos, más y más niños están recibiendo respuestas compasivas, proteccionistas cuando ellos revelan el abuso. Los niños que lo cuentan y son tratados con respeto, reconocimiento y acción apropiada tendrán posibilidades de sanar durante la infancia y no necesitarán este libro de ejercicios en los años por venir. Sin embargo, actualmente muchos niños que lo dicen, continúan teniendo experiencias negativas –testificando en una atmósfera judicial insensible, haciéndolos repetir una historia una y otra vez, tomarse la molestia de decir sólo para que el abusador sea reivindicado, castigado insuficientemente u obtener la custodia. Estas violaciones de los niños agregan nuevas capas de abuso a la violación original y le enseñan al niño que hablar abiertamente acerca del abuso es inútil y autodestructivo].
Si tú lo dijiste cuando niño, toma unos minutos para escribir acerca de lo que pasó.
Cuando lo dije,…

Cosas para reflexionar:

• (Si lo dijiste cuando eras niño o niña) ¿Cómo me afectaron las respuestas? ¿Qué decisiones hice o qué asumí cómo resultado?
• ¿Cómo me sigue afectando la respuesta que recibí?
• Si lo volviera a decir ahora, ¿ocurriría lo mismo? ¿Por qué sí o por qué no?
Espera los ejercicios acerca de UNAS POCAS PALABRAS ELEGIDAS PARA DECIR LA VERDAD


¿POR QUÉ DECIRLO? 

Hay muchos beneficios en hablar acerca de tu abuso, a pesar de que puede ser difícil identificarlos cuando te estás sintiendo asustado(a) respecto de hacerlo. La lista de abajo incluye algunas razones comunes que los sobrevivientes encuentran empoderadoras para decirlo. Marca aquellas que se apliquen a ti. Agrega cualesquiera otras que puedas pensar:
Hablar-lo me ayudará a sobreponerme a los sentimientos de vergüenza.


Descubriré que ya no estoy solo(a) ni soy diferente.
Experimentaré la compasión y el amor de alguien más.
Dejaré de seguir las reglas del agresor.
Expondré al ofensor.
Una vez que lo diga, puedo obtener apoyo y ayuda.
Dejaré atrás la negación.
Estaré más en contacto con mis sentimientos.
Cuando sea más honesto(a), mis relaciones serán más íntimas.
La gente que me rodea tendrá información y se sentirá menos confusa acerca de lo que me pasa.
Me voy a establecer, en el presente, como una persona que está lidiando con el abuso que sufrí en la infancia.
Ayudaré a terminar con el abuso sexual infantil al romper el silencio en el cual prospera.
Seré un modelo para otros sobrevivientes.
Seré un modelo para los niños en mi familia que todavía están siendo abusados.
Puedo detener el abuso que todavía está ocurriendo.
Me sentiré aliviado(a).

Cosas para reflexionar

• ¿Cómo me puedo beneficiar al hablar del abuso?
• ¿Hubo algo que me atemorizara en la lista de posibles resultados positivos? ¿Por qué?
• ¿Mi resolución a decirlo ha cambiado a raíz de este ejercicio? Si es así, ¿cómo?


De Laura Davis, El Coraje de Sanar, libro de ejercicios 

TRADUCCIÓN: CONY DIAZ
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