En junio de este año, los padres de 35 alumnos del jardín de niños Andrés Oscoy (Iztapalapa) denunciaron al conserje, Saúl Blancas Tamayo por violación y abuso sexual. La directora del plantel Luz Cano Martínez también fue detenida por encubrimiento. Ahora la novedad en este caso, es que la Oficina de Defensoría de los Derechos de la Infancia (ODI) interpuso un amparo que fue aceptado por el Décimo Séptimo Juzgado de Procesos Federales del DF para proteger a los menores en las diligencias del caso.

Si todo esto es insoportable para una víctima adulta, ya se puede imaginar para un niño/a.
El acceso a la justicia

Este amparo y el trabajo del juzgado (si sale bien) pueden cambiar muchas cosas: desde los peritajes de la Procuraduría que se reducen casi siempre a interrogatorios absurdos y que en ocasiones son un modelo de lo que no se debe hacer jamás con un niño (basados en un manual de peritajes en psicología infantil que nadie conoce fuera de la Procuraduría) hasta el trabajo del DIF que se puede obviar sin mayores costos para las víctimas y que debería ser el gran mecanismo institucional para la protección de los niños/as y no lo es.
Y los peritajes no son un problema secundario. En los casos de abuso sexual infantil son fundamentales porque generalmente no se realizó en lugares abiertos, no hay testigos, ni hay pruebas en sentido convencional, es decir, cosas u objetos. Lo que existe son hechos que se puedan probar por peritajes físicos (cuando se puede), por declaraciones de los niños/as y por el brutal impacto psicológico que el abuso ha provocado.
Y esto último rara vez se tiene en cuenta. El proceso solamente se concentra en los delitos. Pero según algunos estudios internacionales (Child Sexual Abuse - Andrews/2004), el abuso sexual de menores puede tener consecuencias devastadoras en la vida de las personas abusadas. Y este no es un tema menor a ser tomado en cuenta a la hora de juzgar a los violadores y abusadores.
En resumen, este amparo logrado por ODI es una excelente noticia. Ahora hay que esperar que se transforme en un buen juicio que empiece a cambiar las cosas en esta clase de procesos judiciales. Y enseñar a las víctimas (y familiares) de estos delitos que la justicia de la Ciudad puede servir precisamente para hacer justicia en serio. La única que realmente cuenta frente a la desprotección y el dolor.
Las cicatrices del abuso sexual
Padecimiento Mujeres Hombres
Trastorno por estrés postraumático 33% 21%
Trastornos de pánico 13 7
Intentos de suicidio 11 6
Depresión, alcohol y drogas 8 5
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