domingo, 3 de agosto de 2014

Victimizados



Chihuahua— Los niños abusados sexualmente son doblemente victimizadas ya que por un lado sufren el ataque físico y por el otro se enfrentan a la “omisión” en las escuelas o en su propia casa, debido a que en las instituciones “no quieren meterse en problemas” y en la casa pocas veces se le cree al menor. Bárbara Duarte, Psicóloga, Maestra en Terapia adolescente y Perito Forense, señala que es cierto que el abusador en muchas ocasiones se encuentra en las escuelas dando clases o trabajando como conserje pero, “ese no es el verdadero problema”; el problema real, indica, es que “muchos niños vienen de su casa donde están sufriendo abuso.

“Las maestras y directivos se hacen de la vista gorda porque el niño refleja que está siendo abusado y no hacen nada al respecto; a veces por proteger la imagen de la escuela, porque la maestra no se quiere meter en problemas, porque tienen miedo al abusador, porque no sucedió en la escuela o sencillamente porque no saben que hacer”, indicó.

La especialista explica que el maestro (a) se entera primero del problema, pero no está preparado para dar los primeros auxilios ante un abuso sexual. “En ocasiones el alumno habla y como el docente no sabe darle el enfoque adecuado, los niños se van de la escuela y no hay manera de ayudarlos.

“De esta forma los niños se convierten en víctimas por varios frentes”, dice la entrevistada.

“Las características son tan propias y particulares que no hay manera de equivocarte ante un abuso sexual”, agrega.

Va en aumento

El abuso sexual de menores en general va en aumento y aunque la mayoría siguen siendo las niñas, también en niños se incrementa.

Los abusadores sexuales más comunes son por orden: el padrastro, un hombre que se acerca a la familia con la intención de ayudar, padre biológico, vecinos, gente de la colonia y mujeres. En este ultimo caso, explica Bárbara Duarte, hay casos en los que “la madre biológica, o la tía, tiene relaciones con los hijos o simplemente los toca para tener una satisfacción sexual. Son los menos pero sí los hay”.

Sobre si existe un perfil que identifique a los abusadores, expresa: “Cualquiera puede ser un abusador sexual, no importa como ande vestido, a qué se dedique, si es pobre o rico. El que menos te imaginas puede ser”.

Intentan frenarlos

La Comisión de Derechos de la Niñez de la Cámara de Diputados, propuso la creación de un registro nacional de sentenciados o despedidos por ese motivo, que pueda ser consultado por instituciones públicas o privadas para cerrar las puertas de acceso laboral como educadores.

En la exposición de motivos se indica que la Consulta Infantil y Juvenil 2012, desarrollada por el IFE, arrojó que entre 4 y 10 por ciento de menores  reconocieron algún grado de violencia sexual en sus casas y escuelas.

Lo anterior significa que hasta 3.25 millones de menores son víctimas de depredadores sexuales.

La presidenta de la referida comisión, Verónica Beatriz Juárez Piña, fue la encargada de proponer el registro; además pidió suspender definitivamente de su relación laboral a los abusadores, agregando la pena de prisión que resulte.

Pocos reportes

Levantar un censo entre el magisterio no sería posible porque no hay registro de abusadores; cuando se presenta un caso por parte de un trabajador de la educación, de manera inmediata la autoridad educativa lo cesa porque alguien con esas características no puede estar frente a un grupo en contacto con niños, señaló el secretario general de la sección 42 del Sindicato de Maestros, René Frías Bencomo.

El líder magisterial aseguró que como sindicato “en ningún momento nosotros asumimos ninguna defensa, por el contrario, reprobamos ese tipo de acciones”; sin embargo, apuntó, “si se hace alguna acusación falsa, que no es comprobable nosotros demandamos que al compañero se le restituya al tener la plena certidumbre de que es inocente pero cuando hay culpa nosotros mismos impulsamos que no se encuentre en nuestra organización porque no podemos proteger a alguien con esas tendencias”.

Respecto a si se han registrado casos de “maestros abusadores”, Frías reconoció que sí se han dado reportes contra maestros o personal de apoyo aunque, dijo, “son pocos, no es un porcentaje muy alto que pudiera generar alarma”.
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