domingo, 5 de octubre de 2014

Desde el celular



Con esas palabras Leandro Ferrón (39), diseñador industrial mendocino, dejó traslucir una de sus profundas convicciones: el vertiginoso avance tecnológico no tiene por qué reducirse al plano del divertimento vacuo y, tantas veces, perjudicial.
Junto a un pequeño pero gran equipo interdisciplinario de trabajo creó una aplicación (APP) para celulares que tiene por fin prevenir el abuso sexual infanto-juvenil.
Lejos de convertirse en un botón antipánico (como ya existe en otros lugares del mundo), la APP tiene por objeto formar a niños, niñas y adolescentes para que, desde edades tempranas, conozcan, reconozcan y sepan manejar su autonomía corporal.
Como lo definió Ferrón: "Hay que lograr que el chico, víctima de esta problemática, sepa que si alguien le toca la cola o, simplemente, hace algo que lo incomoda, eso no está bien". 
Hay que lograr que el chico, víctima de esta problemática, sepa que si alguien le toca la cola o, simplemente, hace algo que lo incomoda, eso no está bien", evaluó Ferrón. 
Las primeras líneas del proyecto comenzaron a escribirse hace un año y, según relató el también investigador del Conicet (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas), terminada la fase de diseño y organización de los contenidos, "ahora hay que hacer funcionar la APP y, para ello, hay que programarla", dijo con esperanza Ferrón. 
Para conseguir el capital y ejecutar esta fase del proyecto lanzaron una colecta virtual (arranca mañana Lunes): les hace falta 160 mil pesos. El objetivo es que, en enero de 2015, cada celular inteligente, de cada chico o chica mendocino, cuente con la APP que sirva de freno a una problemática cada vez más acuciante y amenazante. 
Dicho esto, mejor dejar que hable el especialista:
-¿Cómo surgió la idea?
-La idea fue conjugar alguna falencia en la estructura social con el desarrollo tecnológico. A partir de ahí surgió la posibilidad de abordar el tema del abuso sexual infantil y adolescente, mediante una herramienta que es esta aplicación para celulares. 
-¿Para qué edades va a estar dirigida?
-Para chicos de 6 a 18 años; es un abanico muy amplio porque buscamos generar un desarrollo cognitivo y una maduración en el aspecto sexual que es muy importante.
-Específicamente, ¿en qué consiste esta APP?
-Cuenta con tres módulos. El primero de conectividad que le permite a los niños o adolescentes mantenerse con canales de comunicación abiertos, con tutores prefigurados de alta confianza. Esto se logra a través de un cuestionario que permitirá determinar en qué medida el niño o adolescente pertenece a un grupo de riesgo y se pre-configuran opciones de seguridad para redes sociales.

-¿"Tutores prefigurados de alta confianza"? y ¿qué significa eso?
-Esto quiere decir que cuando la aplicación empieza a funcionar elabora un perfil del usuario (niño/a o adolescente) porque no todos poseen las mismas características personales o contextuales que los lleven a ser proclives a padecer este tipo de problemáticas. En tal sentido, una nena, por una cuestión de género, es más propensa al abuso que un nene. O también, hay características del entorno: un niño que vive en una casa en donde sus papás trabajan todo el día, quedando al cuidado de distintas personas, tiene más posibilidades de sufrir un abuso que alguien que está todo el día con su mamá. 
-Una vez armado el perfil del potencial usuario... ¿podés elegir tu tutor "de confianza"?
-Exacto. Una vez que se arma ese perfil, la aplicación, respecto del módulo de conectividad, te enseña a elegir tutores. Se determinará una selección de hasta seis tutores responsables; el niño o adolescente podrá hacer presentes mediante mensajería o videochat a los tutores en caso de que se suscite una posible situación de abuso.
-Hasta acá el sistema funciona de modo similar ¿a un botón antipánico?
-Se complementa con dos módulos más. El segundo es de geolocalización; es decir, una herramienta para que los padres puedan tener una idea de dónde está el chico en un determinado momento. Y el tercero, el más importante, es el educativo mediante una dinámica de juegos en donde la idea es que el chico, como potencial víctima, vaya incorporando conceptos que tienen que ver con la autonomía corporal. Puede haber, por ejemplo, juegos educacionales; con contenidos adecuados a cada género y edad según el perfil de usuario que, incluso, evolucionan con el ñiño/a y refuerzan la autonomía sobre el propio cuerpo y conceptos de educación sexual integral.
-¿Esta parte se correspondería más con un plano preventivo?
-Así es; el tema es que si solo pensamos en reforzar los mecanismos de vigilancia sobre el niño, cuando nos descuidemos un minuto, la criatura queda desprotegida. Por eso, lo importante es que él mismo internalice estos conceptos y consiga conocer y reconocer su cuerpo y límites. Por ejemplo, que el chico sepa que si alguien le toca la cola o hace algo que lo incomoda, eso no está bien.
-¿Se basaron en algún modelo que esté circulando en el mundo?
-En el mundo existen muchas aplicaciones para el cuidado infantil pero de modo más genérico; es decir, se usan más como botones antipánico. Para nosotros el foco es la educación y la autoconfirmación de las propias identidades y del propio cuerpo.
-¿En qué fase está el proyecto y cuándo va a estar en marcha?
-Durante todo este año hemos desarrollado los contenidos de la APP, los preceptos de usabilidad, la parte de diseño y la organización de la misma. Estamos en una instancia en donde todo eso está resuelto pero ahora hay que hacerlo funcionar y para ello hay que programarla.
-¿Se necesita mucha plata para eso?
-Necesitamos 160 mil pesos. Si juntamos el dinero requerido vamos a poder hacer las primeras versiones beta en cada lenguaje (informático) y creemos que en 120 días estaría disponible para la descarga de ciertos usuarios; descarga que nos gustaría fuera gratuita. 
-En 2015... ¿cada niño, niña o adolescente mendocino, podrá tenerla en su celular?
-Eso esperamos. 
-¿Qué es lo que, creen, aportan con este tipo de herramientas?
-Nos parece muy importante primero que se instale el tema, que la aplicación exista y que esté funcionando en los celulares de los chicos. Esto, entendemos, abrirá la cancha para que exista mayor y mejor comunicación entre los adultos y los niños. Hay muchos padres que, teniendo un chico de 6, 7 u 9 años, no saben si están en edad o no de hablar de temas sexuales, por ejemplo. 
-¿Por qué eligieron esta problemática y no otras?
-Vemos que, en el último tiempo, ha habido una mayor visibilización del tema y cuando te ponés a mirar las estadísticas, a nivel latinoamericano y mundial, encontrás que, prácticamente, no hay nadie que no haya experimentado alguna situación de abuso, teniendo en cuenta que abuso no sólo es toque o violación sexual. 
-Por debajo del proyecto... ¿aparece la intención de que las nuevas tecnologías tengan una aplicación concreta y benéfica para la sociedad?
-Es así, nosostros creemos que hay una serie de herramientas nuevas que tienen aspectos positivos y negativos y, lo cierto es que, pensamos que no hay que resistirse a esto sino que hay que ver cómo potenciamos los aspectos positivos.

La colecta virtual para colaborar con este proyecto arranca mañana (lunes 6 de octubre). Quien desee prestar su apoyo monetario, puede ingresar a esta página: www.kobijo.org 
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