viernes, 20 de julio de 2018

Más de la mitad de las denuncias por abusos sexuales afectan a menores



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Al contrario de lo que se cree, el abuso sexual infantil en España es un problema frecuente y no casos aislados. El Ministerio de Interior en su último anuario arroja datos 'alarmantes': de todas las denuncias presentadas por abuso sexual en 2016 -último año del que se tiene registro- más de la mitad tenían a un menor como víctima. Además, estas denuncias por actos violentos contra la libertad sexual aumentaron: pasaron de 3.502 en 2015 a 4.056 en 2016.
Unas cifras, que según aseguran desde la ONG Save The Children, "se quedan muy lejos de la realidad" puesto que "entre un 10% y un 20% de la población ha sido víctima de abuso sexual en su infancia, generalmente antes de cumplir los 13 años" y sin embargo, "sólo un 15% de los abusos" llegan a denunciarse, lamentan.
Entre un 10% y un 20% de la población ha sido víctima de abuso sexual en su infancia y sólo un 15% de los abusos llega a denunciarse

Trabas en el registro de casos y detención

El abuso sexual a menores se suele extender de media cuatro años, lo que demuestra que "aún no existen las herramientas necesarias para prevenir y detectar los abusos ni para que el niño o niña pueda denunciarlos", señalan.
Las estadísticas oficiales se quedan cortas y la mayoría de los casos de abusos sexuales ocultos. Una de las trabas es que Sanidad y Servicios Sociales tan sólo disponen de una herramienta de registro de 'sospechas' de casos de abuso: el Registro Unificado de casos de sospecha de Maltrato Infantil (RUMI), que en 2015 contabilizó 687 sospechas notificadas oficialmente. Este servicio recoge datos recopilados de manera voluntaria por las comunidades autónomas en base a sus policías, profesionales de servicios sociales o sanidad así como profesores y por tanto, podrían estar perdiéndose muchos otros casos que ni las propias familias detectan. 
Las barreras sociales, emocionales y judiciales así como la difícil capacidad para detectar estos casos en niños son los principales motivos que llevan o a "no darse cuenta del problema que tienen enfrente o a no querer denunciarlo", explican.

Desmontando mitos

Los prejuicios en torno al tema son un factor decisivo. Save The Children, en su campaña 'Ojos que no quieren ver', intenta desmontar los principales mitos que existen. La falsa creencia extendida de que los abusos a menores sólo se dan en clases sociales bajas o que los agresores son desconocidos, son algunos de ellos. "Seis de cada diez abusadores son conocidos en distinto grado por las víctimas. Con lo que ambos escenarios, los conocidos y los desconocidos, son posibles", argumentan.
"Además es necesario concienciar a la sociedad de que el perfil de esas personas no es el de "un loco o un 'monstruo'". Suelen ser personas encantadoras, de las que nunca te imaginarías que es un abusador", alertan. 
La prevención es la clave. Reducir la posibilidad de sufrir abusos es posible, según la organización, con "formación temprana en las escuelas sobre educación sexual", alegan.

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