lunes, 9 de febrero de 2015

Del amor… a la ¿Sospecha?


Justo en este momento estoy recordando una melodiosa frase: “La vida te da sorpresas…sorpresas te da la vida…” ¡Caray! y a mí sí que me ha sorprendido y mucho  la vida últimamente: Para bien y para mal. La perversión humana me ha pasmado hasta el dolor. 
La grandeza de algunos corazones  mhan fascinado hasta lo sublime. Y me ha conmovido hasta la empatíalas injusticias y el sufrimiento por el que puede atravesar una víctima completamente inocente.


Sin imaginarlo ni por una vez en toda mi vida, de pronto y casi sin darme cuenta, me comprometo, me afano y doy la cara ante la causa del otro, convirtiéndola en mi causa. Decido dar mi amor, mi tiempo y mis recursos para ser el instrumento de un poder superior, que no sé bien a bien a donde me quiere llevar (pero ya empiezo a vislumbrar algo), pero continuo firme y en pie de guerra… Por qué esta causa que elegí – ¿o me eligió?- es una guerra cruenta y voraz ante el depredador- depredadora mas despiadado de la historia: Las y los pederastas.
He sido y seré la voz y la fortaleza de “Alguien” que en  este momento aún no se anima a tener esa fuerza, pero que ya le falta menos.  He sido y seré una acompañante silenciosa a veces, pero en otras ocasiones alzaré la voz hasta gritar al mundo, si es necesario. 

Y me sorprendo ante un secreto” lapidario jamás imaginado en los paradigmas de mi mente y corazón: el abuso sexual infantil ¡Existe, en la vida real!... Y de manera indirecta, toca mi vida. Mas bien la atropella… Al menos así me sentí aquella mañana de lunes y los días subsecuentes, cuando Alguien me regaló el privilegio de su confianza de abrir su corazón, y me contó su “secreto”, sí ese secreto que se juró mil veces nunca revelaría a nadie… Mis oídos no daban crédito, mi corazón lloró y enseguida creyó todo:
Alguien: “…Es qué tú no miras a tus hijos, como mi mamá me mira… Es qué tú no tocas a tus hijos como mi mamá me toca…”
Yo: “…¡Qué me estás diciendo! ¡Qué tu madre te abusa sexualmente!...”

Y después de que esa avasalladora verdad me aplastó (como una locomotora a toda velocidad),  esos ojos negros ingenuos, puros, con una tristeza infinita y llenos de lágrimas pero con un ¡rayito de esperanza! y con mucha vida por delante…

Y no pude… no pude hacerme la loca, la ciega, la muda y  la sorda ante tan dolorosa confesión de vida o muerte… no pude y no quiseDe inmediato mi corazón tomó una decisión y dijeAlguien ¡te voy a acompañar! No sé cómo, no sé por dónde, no sé hasta cuándo... mientras tú así lo quieras y me lo permitas… 

Y sorprendida una vez más de lo giros y caminos por los que me ha llevado esta locomotora (que pasada la confusión del atropellamiento, me subí a ella, pero sin timón ni rumbo exacto; sin saber  si seguimos derecho o metemos reversa, si damos vuelta a la derecha o a la izquierda. Lo único que sí sé es que tenemos que continuar en el camino), aquí estoy yo después de 11 meses… He aprendido mucho, he llorado igual, he pasado por cosas increíbles… me he sorprendido tanto… 

Creo, nunca dejará de dolerme el corazón y nunca podré entender ¿Cómo se es capaz de abusar y maltratar de tantas formas a un pequeño o pequeña? Mi asco, mi repudio y mi odio total a todas y todos los pedófilos y pederastas del mundo. 

Mi amor, mi empatía, mi comprensión, mi solidaridad y mi lealtad total a los millones de personas  que les rompieron la vida con la perpetración del maltrato y abuso sexual sufrido en su infancia y adolescencia. En especial para Alguien,que de manera pública le refrendo el lugar que ocupa en mi corazón y en mi familia -que por elección y no por sangre-con honor y derecho se lo merecepor la nobleza de su corazón y por la valentía con la que siempre ha enfrentado hasta los días mas difíciles, donde el incesto era la cotidianidad Porque se merece amor, respeto y dignidad.

Y ante toda esta vorágine de acontecimientos, he descubierto otra realidad con desconcierto y estupefacción: De pronto para una sociedad deshumanizada  sobreviviente del caos, donde lo normal es estar mal y el desinterés por el otroel amor se convierte  en ¡sospechoso!

Hacer empatía con el otro para dolerse de su dolor, resulta anormal. Tratar de dar apoyo a alguien se ve con dobles y hasta perversos intereses. Querer aportar una semilla de luz y esperanza se ve con recelo. Apostar por la vida y no por la muerte, pareciera anti natura  Pero no me importan las actitudes, comentarios o situaciones que generen mis acciones y me conviertan en “sospechosa” yo seguiré en esta lucha en contra del abuso sexual infantil, primero porque sé con certeza que estoy ayudando a Alguien. En segundo, por todos aquellas víctimas en silencio aún. Y por último, para contribuir a prevenir este flagelo en contra de la niñez. 

A partir de Alguien,  de manera inverosímil, he visto el rostro del diablo en su abusador pederasta, a falsas estrellas que nos iban a dar luz; pero también me he encontrado con ángeles sin alas de corazones grandiosos y llenitos de amor  –o ¿locos idealistas?- como todos los que se unen de manera voluntaria en esta gran asociación que es “ASI, NUNCA MAS,A.C.” para romper el silencio, para ser la voz de quien no la tiene, para luchar con el arma mas valiosa y poderosa contra todos esos seres malignos que dañan a la niñez: la verdad. Sí, la verdad, esarma a la que tanto le temen.

Hay que recordar que los pederastas no van con su disfraz de monstruo. Son personas “respetables y de prestigio”  y  seres “buenos y generosos con las niñas y los niños al exterior como padres, madres, abuelos, hermanos, tíos, hermanos, maestros, sacerdotes… Pero en la intimidad que produce la familiaridad y la confianza de las personas que suelen estar a cargo de los niños, la realidad es muy diferente (más del 80% de las veces la víctima conoce a su agresor y es alguien cercano)… Si somos capaces de revertir las sospechas a quien realmente se las merece, podremos romper con verdad e información los lazos perversos de las familias incestuosas y de una sociedad permisiva y cómplice del maltrato y abuso infantil que suele señalar a la víctima   y pocas veces al abusador. 

Con pequeñas y grandes acciones ayudaremos a romper el silencio, lograr la liberación  y redimir a las víctimas a través del poder de la verdad. Por otro lado, contribuiremos a evitar que mas niñas y niños vivan de por vida el infierno en que los sume el abuso sexual infantil.
Qué aquí los únicos sospechosos, vergüenza de la humanidad culpables son los depredadores o abusadores. Y qué el genuino amor y la verdad,  son el mejor antídoto en su contra.

Tenemos  (tengo) un sueño: ¡Un mundo sin abuso sexual infantil!



¿Es el tratamiento psicológico la única solución para el ASI ?


Desde que me recibí de licenciado en psicología y empecé a trabajar de ello, vi en mi consultorio niños, adultos y adolescentes, cada uno con su singularidad, venían a ver a un psicólogo por diferentes motivos, cosas del trabajo, de la pareja, cuestiones no resueltas de la infancia, algunas personas que ya no están y no pudieron dejar atrás, etccon un poco mas de dolor, con un poco menos, siempre pude simpatizar con ellos y encontrar la forma de hacerles la vida un poco más sencilla y los días más felices.

Hasta que un día llego al consultorio una madre cuyo niño había sido abusado por el padre (el del niño) escuché a la madre, calmé su angustia, nos despedimos y quedamos en que iba a empezar a tratar al pequeño de 9 años, seguí atendiendo a otros pacientes ese día como siempre lo había hecho.
Tuvimos dos encuentros en el que al chico le resultaba difícil confiar, difícil hablar de lo que le había pasado, ni siquiera hablaba de lo que le estaba pasando en ese momento, hasta que en un tercer encuentro me rela con lujo de detalles lo que había sufrido y todo el odio que tenia hacia ese padre, que decía mataría si lo volvía a encontrar, lo cuento y lo puedo ver como si estuviera ocurriendo otra vez, puedo sentir esa lagrima incomoda que cayó sobre mi mejilla y que ni siquiera intente disimular, cuánto dolor, cuanta impotencia, cuanto no saber que hacer !
Evidentemente ese no fue un día mas, ese día entendí para que estudie psicología, (si, no dije porque, dije para quécomencé a profundizar sobre el tema, hacer cursos, compartir con otros colegas y a pesar de que este niño y otros a los que luego atendí mejoraban con el tratamiento, podían entablar relaciones con el entorno y sentirse mejores, siempre les veía en los ojos un brillito que era el mismo que tenían en la primera sesión. 

En aquel momento me  pregunte ¿Es el tratamiento psicológico la única solución? parecía que si, los niños mejoraban, las madres estaban más contentas, las maestras agradecían que sus alumnos se adaptaban al grupo, los colegas me felicitabanpero yo les seguía viendo ese brillito, ese triste brillito que parecía lo llevarían de por vida. Fue entonces que pensé, vivimos en una sociedad, donde vamos al médico cuando el apéndice se exploto, al abogado cuando ya nos hicieron juicio, al contador cuando nos inhabilitaron y al psicólogo cuando no podemos mas de dolor.

Que nos pasa con la prevención, porque nadie se ocupa de eso? es genial el vivir aquí y ahora, disfrutar cada momento y bla bla bla, el tema es que estos niños seguirán con ese brillito en los ojos,  porque nadie los previno, nadie les enseño a defenderse o a intentar al menos.
Ahí mismo comencé a escribir lo que me parecía más sencillo, más directo, mas fácil de concebir por un pequeño, un libro de cuentos, los cuentos sirven para que los chiquitos entiendan que les está pasando, entienden aun mundo nuevo para ellos, al que no conocen aun, puedan diferenciar lo que está bien de lo que está mal, algo tan sencillo para nosotros los adultos, tan complejo para ellos.

Así fue que nació Rosita y un Lobo Feroz, la historia de una caperucita moderna, que vive en cualquier ciudad cercana a nosotros, en este nuevo milenio, luego llegaron las imágenes de la genial ilustradora María i Punto, que llevo al lápiz, lo que mi imaginación plasmó y mis torpes manos nunca hubieran podido.

A partir de este libro, es que estoy actualmente trabajando en la prevención y detección del ASI en charlas y seminarios en distintos puntos, luego apareció la idea de llevar los mismos personajes a un juego de mesa para que sea aun más accesible y los adultos podamos darnos una idea de lo que piensan los niños sobre esto.
Atención ! prevenir no significa asustar y acá recurro al diccionario que aclara: La prevención, es la disposición que se hace de forma anticipada para minimizar un riesgo. El objetivo de prevenir es lograr que un perjuicio eventual no se concrete.
Vaya que perjuicio eventual! Una eventualidad que cambia la vida de las personas para siempre, de la que no hay vuelta atrás, una vez que sucedió.

Si, al leer esto seguramente pensaran en el brillito en los ojos de esos niños, está bien, piensen en ellos, pero no para sentir pena, sino para que ese brillo se convierta en una gran luz que pueda ayudar a que otros niños no pasen por esto, cada uno de nosotros puede ser parte de esa luz !Todos podemos prevenir el Abuso Sexual Infantil, no tengas miedo a estas palabras, si, miedo y mucho a la falta de dialogo, a la falta de contención, a la falta de prevención!

La prevención es la única solución !

Lic. Gabriel Stella



Colaborador de la Red Hispanoamericana contra el abuso sexual infantil 
Miembro de Asi nunca mas A.C 



domingo, 8 de febrero de 2015

Silencio, miedo y culpa en el abuso sexual infantil.



Dado que en el abuso sexual infantil, generalmente el perpetrador es un conocido de la víctima (padre, padrastro, hermano, tío, primo, amigo cercano de la familia), éste recurre a la humillación, la vergüenza y la culpa para acallar al niño o niña. En casos extremos, incluso recurre al asesinato.  En la mente de un niño no es fácil comprender que el abuso, la manipulación, el chantaje , la explotación y la violencia nada tienen que ver con él o con su sexualidad. Además, cuando la relación con el abusador es muy cercana, surgen sentimientos encontrados. Por un lado, la niña o el niño víctima del abuso quiere a esa persona, confía en esa persona y no lo considera capaz de provocarle un daño. Hasta que llegamos a la adolescencia, nuestros padres y muchos otros adultos y figuras de autoridad, como por ejemplo nuestros profesores, nos parecen perfectos y confiamos en sus juicios, decisiones y acciones. Tomando esto en cuenta, el niño menor de doce o trece años, no tiene elementos para saber que un momento dado, el adulto a su cargo o cercano a él, está actuando de manera equivocada y enferma. Sin embargo, su intuición le dice que algo no está bien pero como no puede siquiera cuestionarse las acciones del adulto, entonces se culpa a sí mismo y siente vergüenza. 

Por su parte, el perpetrador juega con lo más delicado que hay, la mente del niño. Sabe que no puede ser del todo abusivo y necesita desarrollar una relación “amistosa” con su víctima. Así, se convierte en el tío lindo que le lleva dulces y lo invita al cine o al circo; en el padre que lo defiende de los regaños de la madre; en el hermano mayor que lo protege en la escuela - de tal manera que la víctima llega incluso a sentirse en deuda con su victimario.

Cuando, por alguna razón esto no se da, entonces el perpetrador amenaza y se vuelve violento tanto verbal como físicamente. Las amenazas pueden ir directamente dirigidas a la víctima o a personas o animales que la víctima valora y quiere. Recuerdo un caso en que un padre lanzó como si fuera pelota al perro de una niña para quien ese animal significaba mucho. La pequeña observaba la escena con horror y terminaba por doblegarse ante las peticiones perversas del padre. Aquí las amenazas tenían como fin lograr que la víctima se sometiera, en otras ocasiones son empleadas como un medio para silenciar a la persona.

Con el tiempo, la víctima va creciendo y recibiendo información en la escuela, en Internet, en libros, artículos, a través de amistades, y empieza a ver su realidad de otra manera. Poco a poca va comprendiendo que quizá su victimario no está actuando de manera correcta, que quizá transgredió límites, que posiblemente hasta está cometiendo un delito… En su afán de confirmar su nueva realidad, muchas veces acude a otras personas cercanas como pueden ser la madre, un abuelo, una abuela, etc. Si tiene la fortuna de que esta persona le crea, valide su experiencia y lo ayude a sacar la verdad a la luz, ahí terminará el abuso y podrá empezar el largo proceso de sanación mediante una serie de terapias. Desgraciadamente, en ocasiones, la víctima se va a topar con una persona que está en absoluta negación y que, de hecho, hasta puede haber sido un cómplice silencioso del abuso. 

Hay madres que prefieren que su marido abuse de sus propias hijas a que le sea infiel con otras mujeres. También hay madres que son capaces de sostener a una hija mientras el padre abusa de ella. Otras, simplemente se hacen las que no ven nada, no escuchan nada y no perciben nada. Por esta razón, muchas veces los niños víctimas de abuso sexual, se sienten atrapados entre su necesidad de detener el abuso y su miedo a que no les crean. Esto hace que guarden silencio mientras se da el abuso e incluso, mucho tiempo después. 

Ese silencio a veces se ahoga en medio de depresiones recurrentes, a veces toma la forma de enfermedades graves y mortales, y a veces termina cuando la víctima decide que su vida no tiene más sentido y se suicida. Afortunadamente, muchas veces también termina cuando la víctima, en su edad adulta, decide contarse su propia historia, validarla, y confrontar a su victimario. Como mencioné anteriormente, el proceso es largo. La víctima necesitará de terapias, de mucha honestidad y de un profundo valor para revivir el abuso sufrido y por fin darle voz a su dolor, a su frustración, a su enojo y a su rabia. Es inútil hablar de perdón. Quizá venga con el tiempo, quizá no. Lo primero  y lo más importante es validar los sentimientos de la víctima y de ser posible, que confronte a su victimario y le devuelva todo su culpa, su vergüenza y su violencia.

DANIELLE MELGAR
Colaborador de la Red Hispanoamericana contra el abuso sexual infantil 

Miembro de Asi nunca mas A.C 

sábado, 7 de febrero de 2015

¿La Moral es el fruto del árbol llamado Mora?, y ¿La verdad es alguna verdura?




Una persona es un ser único, inigualable, irrepetible, no hay dos personas exactamente iguales, aunque igual sea nuestra esencia, un ser consciente de que es finito, contingente y un ente inacabado e inacabable y de éste rasgo de unicidad divina, debe nacer un profundo respeto por la Dignidad Humana y eso conlleva el tener y mantener una serie de acciones que bien podemos llamar “congruencia”. 

Las características de éste ser único, los unen y separan en grupos heterogéneos entre sí, más homogéneos en los sistemas, intereses, grupos de pensar y actuar  diferentes e índole diversa, es decir, cada quien se junta con quien cree es correcto estar y andar.

“Voy a hacer una visita de cumplimiento” –decían las señoras de antes-. Y precisaban: “De cumplo y miento”.
Y así entre diferentes temperamentos, entre diversos caracteres formados en las personas, labran y esculpen una personalidad que nos muestran día a día y que es susceptible de cambios “a según la circunstancia” y es por ello, que hemos jugado con la verdad y la consumimos como verdura y aun creemos que la moral solo es un fruto que da el árbol de moras, mas es importante el recalcar que durante nuestra vida, nuestra existencia, podemos engañar a todos quienes nos rodean, a nuestros padres, familia, hijos, esposo(a), compañeros de trabajo, sacerdote, pastor, hermanos o quien queramos, mas es y será siempre imposible el engañar a lo que yo he llamado “el hombre del espejo”, es decir, a nosotros mismos.

Un sueño, solo eso, a veces existe y desaparece, fácilmente si lo permites.

El vivir sin un sueño, es como el pajarillo que le han roto las alas, vive, con gran dolor permanente, arrastrándose, a veces, medio brincando en el piso, pero ya no puede volar, está a expensas de lo que cae de comida al suelo, no puede ya buscar su alimento y come, o lo que hay en el piso, o lo que pudo hallar de lo que comió antes...
Puede un sueño crearse, volver a hacerse, pero si las alas están rotas, o aun heridas, o no están fuertes, tambalea, batalla, pero ante los demás, solo es uno que ya no ha volado, desconocen el por qué, no saben el dolor que carga, solo vive...  Así es la vida del que ha sido abusado sexualmente, como la de un pajarillo con las alas rotas a quien podemos y debemos ayudar, debemos ayudarle a encontrar sus heridas y permitir que haya un proceso de sanidad, lógico, real y estable, que esté basado en su reconocimiento como individuo, en la liberación de la culpa y en el perdón que debe ofrecer para ser sanado.
Es posible descubrir que un niño(a), ha sido abusado sexualmente, en especial si es menor de 12 años, cuando su comportamiento no corresponde a su edad ni a las costumbres de la casa, sea porque muestran curiosidad en extremo o porque hacen preguntas o comentarios sobre sexo (no esperables a su edad).
• A nivel Físico: Embarazo, enfermedades de transmisión sexual, irritaciones o malestar en los genitales, aseo constante de los genitales o se niega a hacerlo; dolor al orinar, infecciones genitales frecuentes.
• A nivel Psicológico: Se detecta depresión, pérdida del apetito, disminución del rendimiento escolar, rabia u hostilidad o comportamiento sexual inadecuado a la edad.
• A nivel Comportamental: Puede huir de la casa, presentar conductas regresivas, es decir, comportarse en un nivel de desarrollo anterior al actual.
Cuando una persona es abusada sexualmente, ya sea mediante la seducción o a través del estupro, o por parafilias como la pederastia o pedofilia, sus consecuencias pueden ser, entre otras, a mediano plazo, la concupiscencia, la prostitución o el homosexualismo y/o lesbianismo, adicionalmente alas ataduras que por años cargamos como adicciones (alcoholismo, drogadicción y otras), considerando los estados de ánimos como depresiones constantes, vergüenzas y otros; razón por la cual, la sanidad se enfocaran a uno u otro caso a fin de que el concejero o terapeuta que ayuda en la misma, pueda adaptarlas según el caso. Lo primero que debes saber es si la persona realmente quiere ser sana. Las heridas emocionales se han convertido en la prisión que encierra a la persona en sí misma, excluyéndola de los de afuera y muchas veces no desea realmente ser sana.
Si has sido afectado y abusado, puedes sanar, no estás solo, solo has sido encadenado y afectado y tú no eres culpable de lo que te ha sucedido a causa de un desequilibrado mental que no tuvo consideración y te afectó.
Las personas encadenadas por ataduras se encuentran cerradas a lo que sucede en ellos y piensan que las cosas cambiarán si los demás cambian primero.
Puedes hacerlo, Tu puedes, solo decídete y si lo necesitas, hay quién está dispuesto a ayudar, solo hace falta tu decisión firme, directa y determinante, es tiempo de “sanar las alas rotas” y volver a volar y remontar los sueños y esperanzas de tu vida. Se congruente y cumple tus sueños no permitiendo que el daño te robe tu vida.
Un abrazo fraternal.

C. Aguiñaga
Colaborador de la Red Hispanoamericana contra el abuso sexual infantil 
Miembro de Asi nunca mas A.C 





viernes, 6 de febrero de 2015

ES EL MOMENTO DE LA PARTICIPACIÓN DE LA SOCIEDAD CIVIL ORGANIZADA.


La sociedad civil ha evolucionado, de tal forma que su crecimiento debe permitir nuevas formas de vinculación con el gobierno y que estas influyan directamente en el diseño, la gestión, el seguimiento y la evaluación de las políticas públicas.

Estamos convencidos que esta evolución aplica a las organizaciones que nos dedicamos a detener el flagelo del abuso sexual infantil.

“México ocupa el primer lugar en abuso sexual infantil de menores de 14 años de edad entre los países integrantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Cuatro menores sufren abusos sexuales en América Latina cada minuto y al menos tres de las víctimas son niñas, de acuerdo con la ONU. En México, al menos tres de cada diez  niños han sido abusados sexualmente en México. Más del 80% de los agresores son conocidos de las víctimas.”

Como sociedad civil organizada es de suma importancia impulsar estrategias que complementen a los programas gubernamentales y para nuestro propio fortalecimiento efectivo impulsar la visibilidad del trabajo que se realiza.

Es vital avanzar en la reflexión y conceptualización del actuar de las organizaciones de la sociedad civil dedicadas a la visualización, prevención, atención y denuncia.

Como sociedad civil organizada tenemos el reto de aumentar nuestra incidencia en la toma de decisiones mediante una participación voluntaria e inteligente.

Nosotros como sociedad civil, como ciudadanos reales, como individuos activos y organizados, seremos el contrapeso para el Estado promoviendo programas, foros y políticas para obtener el bien común de las niñas y los niños. Lo hemos estado haciendo y lo seguiremos intentando y desarrollando.

Los gobiernos en muchas ocasiones por si solos no se pueden encargar de las problemáticas del país, tales como el abuso sexual infantil. Es por eso que las organizaciones civiles no debemos actuar aisladamente si no con el apoyo de los gobiernos, a través de la participación activa en la difusión de temas como la prevención y atención del abuso sexual infantil.

Es de vital importancia contar con programas de apoyo y financiamiento y terminar con la discrecionalidad y el favoritismo. Las organizaciones civiles que nos dedicamos a luchar contra este delito, en muchas ocasiones no contamos con recursos económicos, por lo que es un reto importante la construcción de nuevos esquemas que permitan dejar atrás la tradición de paternalismo y pasar a una estrategia de cooperación y corresponsabilidad para  acceder a programas y recursos que son actualmente escasos y de difícil acceso.

Es de suma importancia  contar con un marco normativo, instrumentos y mecanismos que permitan la participación de las organizaciones civiles en la construcción de una política inclusiva y complementaria a fin de participar de manera activa.

Como sociedad civil, tenemos la obligación de profesionalizarnos, de buscar nuestro fortalecimiento institucional, crear espacios de comunicación efectiva entre nuestros miembros y con otras organizaciones.

Debemos  actuar sinérgicamente, a fin de que los esfuerzos individuales no se diluyan en de la agenda pública. Diariamente enfrentamos batallas, para lograr una sociedad civil con mayores libertades, no estamos ajenos a este accionar.

Por lo tanto, los invitamos a formar parte y colaborar con la Red Hispanoamericana contra el abuso sexual infantil, a sumar esfuerzos individuales y aislados, a realizar foros, mesas de trabajo y participación, elaborar campañas de visualización, a capacitar a los psicólogos en terapeutas, a crear centros de atención a víctimas y a fomentar la denuncia penal.

Podemos lograrlo, necesitamos tu apoyo.




Nunca más gritos sin voz.
Por un mundo sin abuso sexual infantil.

Miguel Adame Vázquez
Presidente de abuso sexual infantil nunca más a.c.
Presidente de Cidetec a.c. 
Fundador de la Red Hispanoamericana contra el Abuso Sexual Infantil




Canal de Youtube:



Bibliografía: Rubén Aguilar Valenzuela, La sociedad civil en México
Miguel Ángel Porrúa, 2012, 315 pp.


EL ACTIVISMO COMO FUNCIÓN TERAPÉUTICA

La mayoría de las personas que colaboramos en la causa de prevenir y atender el abuso sexual infantil, no somos ajenas a la problemática, en algún momento de la vida hemos padecido el abuso en carne propia, o  el dolor de los hijos, de algún otro familiar, o incluso personas que apreciamos sin ser de un lazo sanguíneo, lo cual es doloroso sin lugar a duda.
A diferencia de pensar el ¿Por qué a mí? decidí desde hace algún tiempo hacer algo al respecto, gracias a eso hoy por hoy, me siento sensible a la situación que viven millones de personas en el mundo, tengo la capacidad en mi corazón para comprenderlos y el interés por hacerlo profesionalmente.

He elegido pensar que tengo una misión de vida para realizar todas las acciones posibles para que no exista un caso más de Abuso sexual.

Nunca he relatado detalles sobre el abuso vivido, eso lo he reservado para mi trabajo terapéutico, sin embargo un recuerdo que me ha estado revoloteando en mi mente y que viene a propósito de mis acciones activistas considerado para mí el primer intento por parar la situación.

Había cumplido 8 años y después de sufrir un evento de abuso, caminaba hacia la escuela para lo cual tenía que cruzar un parque, allí había una campaña del Instituto Federal Electoral, donde los niños antes de entrar a la escuela votaban por el derecho que quisieran se ejerciera más, mi elección fue "no al maltrato de las niñas y niños" mentiría si digo que escribo literal a como decía la boleta, sin embargo me fui muy contenta al pensar que ese ejercería mi derecho al respeto de mi cuerpo.
Han pasado los años desde el día en que consideré que mandando un mensaje oculto de ayuda a través de mi voto lograría hacerme valer, hoy y desde hace un tiempo he comprendido que debo trabajar arduamente para que esas voces de los niños sean escuchadas, dirigidas a la justicia y a la reparación de los daños ocasionados.
Los que participamos en Abuso Sexual Infantil Nunca Más conocemos y sentimos la responsabilidad que tenemos al realizar cada uno de nuestros actos con la mayor calidez y amor, con el profesionalismo y la ética que todo ser humano merece.

En los últimos días, se ha repetido en numerosas ocasiones en los lugares y con las personas que he visitado la frase " lo que no se nombra no existe", me atrevo a manifestar que lo que no pueden hablarlo las victimas / sobrevivientes, lo hablamos nosotros, lo que no han reparado las políticas publicas nos esforzamos por incidir en ellas, por la información que se cobra la hemos difundido gratuitamente.

El activismo en visualizar la problemática, dar contención y orientación a quien lo requiera me ha servido transversalmente en mi proceso personal, sin perder la línea de que lo que hago por mí, lo hago por los demás.

He logrado la fuerza suficiente para luchar desde lo profesional, conociendo las apercepciones de la problemática desde los sobrevivientes y sus familiares, detectando las necesidades que estos tienen para plasmarlos y hacerlos una realidad.
Colaborar con otros en la misma causa, sobre los mismos principios y valores nos brinda la sensación de autorregulación, de encaminar el sufrimiento en aprendizaje con propósito, y si en este trayecto logramos que no exista más el atropello en la infancia, habremos logrado nuestro objetivo.

"Tengo por bien sufrido lo sufrido, tengo por bien llorado lo llorado...porque después de todo he comprendido que por lo que el árbol tiene de florido vive de lo que tiene sepultado."Extracción del poema de Francisco Luis Bernárdez.