sábado, 11 de junio de 2011

EXPANDIENDO TU CAPACIDAD PARA LA ESPERANZA_LA DECISIÓN DE SANAR

A fin de hacer el compromiso de sanar, tienes que creer que sanar es posible. Necesitas creer que hay “una luz al final del camino”, que otros lo han logrado antes que tú y que tú también puedes tener éxito. Necesitas tener esperanza. La esperanza es un motivador poderoso y un gran antídoto frente al miedo. Desafortunadamente, la mayoría de los sobrevivientes encuentran difícil tener esperanza. 
Cuando estabas creciendo, tus esperanzas fueron pisoteadas una y otra vez. Pensaste, “Si tan sólo obtengo dieces en la escuela, papá no estará tan enojado todo el tiempo”. “si tan sólo limpio la sangre en el piso y cuido a mis hermanos y hermanas, entonces yo seré una niña buena y Poppa dejará de tocarme de esa manera”. O “Mi entrenador realmente no quiere hacerlo. Si yo entrenara mejor, él se detendría”. Como niño o niña que se atreve a tener esperanza, fuiste aplastado(a) cuando las cosas no cambiaron. La esperanza parecía como un cruel engaño. Por la misma necesidad de sobrevivir, hiciste la esperanza a un lado. 
Piensa en las ocasiones en que tus esperanzas fueron pisoteadas mientras estabas creciendo. Luego completa las siguientes oraciones:
1. Cuando estaba creciendo, tuve la esperanza que…
¿Qué sucedió en lugar de ello?
Cuando mis esperanzas fueron destrozadas, yo…
2. Cuando estaba creciendo, tuve la esperanza que…
¿Qué sucedió en lugar de ello?
Cuando mis esperanzas fueron destrozadas, yo…
3. Cuando estaba creciendo, tuve la esperanza que…
¿Qué sucedió en lugar de ello?
Cuando mis esperanzas fueron destrozadas, yo…
Poniendo la esperanza a un lado: un ejercicio escrito
Muchos niños y niñas siguen esperanzados de que las cosas cambien, aun cuando se encuentran en una situación desesperanzadora. Los niños y niñas tienen esperanza de un cambio hasta que esa esperanza les es arrebatada. Piensa en tu niñez. ¿Hubo algún momento en que hiciste a la esperanza a un lado? Trata de recordar ese momento. ¿Qué te llevó a eso? ¿Cómo te sentiste? ¿Cómo cambiaron las cosas después de eso? 
Vuelve a leer las reglas de la escritura libre. Ahora cuenta 20 minutos durante los cuales escribirás acerca de perder la esperanza en la niñez. 
Cuando hayas terminado la escritura, tomate unos minutos para completar las siguientes ideas:
¿Qué sentimientos surgieron en mí mientras escribía?
¿Cómo me siento cuando leo acerca de mi escrito ahora?
¿La vida era más fácil o más difícil para mí después de que dejé de tener esperanza? ¿Por qué?
¿Qué ha cambiado en mi vida desde el incidente sobre el cual escribí?
¿Mis circunstancias son suficientemente diferentes como para que trate de tener esperanza de nuevo?
MIS ESPERANZAS HOY
Aun cuando has hecho la esperanza a un lado cuando eras más joven, considera sentirte esperanzada(o) hoy. Eres un adulto ahora. Las cosas no son iguales a como fueron cuando estabas creciendo. ¿Qué pasaría si te permites a ti misma(o) tener esperanza otra vez? ¿Cuál es la mejor cosa que podría pasar? ¿La peor? ¿Cómo podría la esperanza ser diferente hoy?
Cuando pienso acerca de la esperanza, siento…
Si tuviera esperanza, lo peor que podría pasar sería…
Si tuviera esperanza, lo mejor que podría pasar sería…
Si te permitieras a ti misma(o) tener esperanza, ¿Qué esperanzas tendrías? Haz una lista. No te juzgues conforme escribes. Incluye todo.
Hay dos tipos de esperanza –esperanzas realistas y esperanzas no realistas. Las esperanzas realistas están basadas en los conocimientos. Sabes que otros sobrevivientes han sobrepasado la etapa de emergencia del proceso de recuperación, así que crees que tú también puedes hacerlo. Sabes que has sido capaz de confiar en tu terapeuta en algunos aspectos, así que esperas que puedas confiar en él o ella un poco más. Sabes que tú y tu amante están acercándose todo el tiempo, así que esperas que lleguen a ser aún más íntimos. 
Las esperanzas no realistas están basadas en la fantasía. Hay pocas probabilidades de que lleguen a suceder. Esperas ganar la lotería. Esperas que tu agresor se disculpe y tome total responsabilidad por haberte herido. Esperas que puedas ir a un taller de un fin de semana y salir totalmente recuperada(o). Dejaste de beber pero esperas que puedas tomar “solo una cerveza más”.
Mira tu lista de esperanzas. Encierra en un círculo las que sean realistas. Tacha aquellas basadas en la fantasía. Ahora responde las siguientes preguntas:
¿Fui capaz de escribir una lista de esperanzas? __Sí __No __Todavía no
¿Cómo se siente poner mis esperanzas en papel? 
La mayoría de mis esperanzas ¿fueron realistas o no realistas? 
¿Eso qué me dice?
Si yo pudiera tener esperanza en una cosa que yo sé que podría hacerse realidad, ¿qué sería? 
¿En qué pequeña cosa puedo tener esperanza ahora?

HACIENDO DE LAS ESPERANZAS, UNA REALIDAD
Muchos de nosotros fuimos criados para creer que una vez que esperas algo, tan sólo tienes que sentarte a esperar porque suceda por arte de magia. La esperanza no funciona de esa manera. Tú tienes que hacer algo para realizar tus sueños. La esperanza te motiva, te permite tomar riesgos y te da el ímpetu para sanar, pero no hace el trabajo por ti.
Regresa a tu lista de esperanzas. Escribe de nuevo las esperanzas realistas. A continuación anota al menos una cosa que tú debas hacer por cada esperanza. Al hacer esto, irás transformando tus esperanzas en metas. Estarás moldeando tu compromiso de sanar.
Esperanza / Meta # 1
¿Qué puedo hacer para que suceda?
Esperanza / Meta # 2
¿Qué puedo hacer para que suceda?
Esperanza / Meta # 3
¿Qué puedo hacer para que suceda?
Esperanza / Meta # 4
¿Qué puedo hacer para que suceda?
Esperanza / Meta # 5
¿Qué puedo hacer para que suceda?
Esperanza / Meta # 6
¿Qué puedo hacer para que suceda?
Cosas para Reflexionar:
• ¿De qué manera cambiaron mis sentimientos acerca de la esperanza? ¿Cómo están cambiando ahora?
• ¿Me puedo imaginar cambiando una esperanza por una meta? ¿Por qué sí o por qué no?
• ¿Si la hay, cuál de mis esperanzas estoy lista a trabajar en el presente?
REFLEXIONES: LA DECISIÓN DE SANAR
La decisión de sanar es una que tendrás que hacer una y otra vez mientras navegas a través del atemorizante, impredecible y empoderador proceso de sanar. Este capítulo te ha introducido en los cinco elementos clave para hacer y renovar este compromiso: voluntad, aceptar el cambio, reconocer tu coraje, tener esperanza y trabajar para lograr tus metas. 
Aquí hay algunas preguntas que te ayudarán a evaluar tus sentimientos presentes, metas y necesidades acerca de hacer el compromiso de sanar:
• ¿Qué sentimientos tuve mientras trabajaba en este capítulo?
• ¿Qué estoy sintiendo ahora? ¿Qué sensaciones estoy experimentando en mi cuerpo?
• ¿De qué edad me sentí mientras trabajaba en este capítulo? ¿De qué edad me siento ahora?
• ¿Qué fue difícil para mí en este capítulo? ¿Qué fue confuso? ¿Qué no entendí?
• ¿Qué aprendí? ¿Qué compromisos he hecho? ¿Qué pasos tengo que dar?
• ¿De qué estoy orgullosa(o)?
• ¿Qué queda pendiente para mí? Si lo hay, ¿Sobre qué me gustaría trabajar de nuevo de este capítulo, o darle seguimiento?
• ¿Qué necesito hacer para cuidar de mí misma(o) en este momento?
Tomado de EL CORAJE DE SANAR libro de ejercicios de Laura Davis
Espera los siguientes ejercicios sobre RECORDAR


CONY DIAZ

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