jueves, 18 de abril de 2013

Acoso escolar o Bulling



Bullying es una palabra inglesa que significa intimidación.

Desgraciadamente, esta palabra está de moda debido a los innumerables casos de persecución y de agresiones que se están detectando en las escuelas y colegios, y que están llevando a muchos escolares a vivir situaciones verdaderamente aterradoras.


El bullying se refiere a todas las formas de actitudes agresivas, intencionadas y repetidas, que ocurren sin motivación evidente, adoptadas por uno o más estudiantes contra otro u otros. La persona que ejerce el bullying lo hace para imponer su poder sobre el otro, a través de constantes amenazas, insultos, agresiones o vejaciones, y así tenerlo bajo su completo dominio a lo largo de meses e incluso años. La víctima sufre callada en la mayoría de los casos. El maltrato intimidatorio le hace sentir dolor, angustia y miedo, hasta tal punto que, en algunos casos, puede llevarle a consecuencias devastadoras como el suicidio.


¿Qué es el acoso escolar o bullying?

El hostigamiento y el maltrato verbal o físico entre escolares es bullying. Es un acoso sistemático, que se produce reiteradamente en el tiempo, por parte de uno o varios acosadores a una o varias víctimas. La definición de Dan Olweus que dice que "un estudiante se convierte en víctima de acoso escolar cuando está expuesto, de forma reiterada y a lo largo del tiempo, a acciones negativas llevadas a cabo por otro u otros estudiantes”, es la más aceptada.

Los expertos señalan que el bullying implica tres componentes clave:

1. Un desequilibrio de poder entre el acosador y la víctima. Este desequilibrio puede ser real o sólo percibido por la víctima.
2. La agresión se lleva a cabo por un acosador o un grupo que intentan dañar a la víctima de un modo intencionado.
3. Existe un comportamiento agresivo hacia una misma víctima, que se produce de forma reiterada.

Tipos de acoso escolar

Con frecuencia aparecen varios tipos de forma simultánea:

Físico: consiste en la agresión directa a base de patadas, empujones, golpes con objetos. También puede ser indirecto cuando se producen daños materiales en los objetos personales de la víctima o robos.

Verbal: es el más habitual. Sólo deja huella en la víctima. Las palabras tienen mucho poder y minan la autoestima de la víctima mediante humillaciones, insultos, motes, menosprecios en público, propagación de rumores falsos, mensajes telefónicos ofensivos o llamadas, lenguaje sexual indecente…

Psicológico: se realiza mediante amenazas para provocar miedo, para lograr algún objeto o dinero, o simplemente para obligar a la víctima a hacer cosas que no quiere ni debe hacer…

Social: consiste en la exclusión y en el aislamiento progresivo de la víctima. En la práctica, los acosadores impiden a la víctima participar, bien ignorando su presencia y no contando con él/ ella en las actividades normales entre amigos o compañeros de clase.


Bullying en los colegios

En España, se estima que un 1,6 por ciento de los niños y jóvenes estudiantes sufren por este fenómeno de manera constante y que un 5,7 por ciento lo vive esporádicamente. Los datos varían en función de la fuente de la que procedan y del enfoque a la hora de estudiar el fenómeno.

Una encuesta del Instituto de la Juventud (INJUVE) eleva el porcentaje de víctimas de violencia física o psicológica habitual a un 3 por ciento de los alumnos. Y afirma que un 16 por ciento de los niños y jóvenes encuestados reconoce que ha participado en exclusiones de compañeros o en agresiones psicológicas.

El Defensor del Pueblo señala que el 5 por ciento de los alumnos reconoce que algún compañero le pega, mientras el Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA) indica que un 49 por ciento de los estudiantes dice ser insultado o criticado en el colegio, y que un 13,4 por ciento confiesa haber pegado a sus compañeros.


Donde acudir en caso de Bulling

Protección para los niños acosados

Esta organización de protección de la infancia, trabaja con la prevención y seguridad infantil en las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC).

La web http://www.acosoescolar.info, es una Helpline o Línea de Ayuda que presta atención personalizada a cada menor que está viviendo una situación de Bullying. En esta página, el niño o el adolescente encontrará a un equipo de psicólogos y de otros expertos preparados para trabajar con los menores a través de Internet. Se busca la mejor forma de ayudar al acosado a afrontar el problema, aplicar soluciones, e intermediar con el centro escolar.

El Defensor del Menor para casos graves

Cuando el caso es más grave, interviene el Defensor del Menor. A través del correo electrónico contacto@protegeles.com, los menores que están en esta situación podrán recibir ayuda y apoyo psicológico. La Campaña contra el Acoso Escolar, así como la Línea de Atención personalizada, cuenta con la colaboración del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, de la Fundación Riojana para la sociedad del Conocimiento (FUNDARCO), y del Instituto Madrileño del Menor y la Familia.


domingo, 14 de abril de 2013

NO TE CONSIENTO A todos los adultos de mi infancia:


Tu sabes quien soy, yo sé quien eres. Muchas de estas afirmaciones están escritas expresamente para ti, otras tal vez sepas a quien van dirigidas. Toma lo que creas que te pertenece, intenta ser crítico contigo mismo, no te creas el único adulto importante de mi infancia, y si en algo opinas que no he sido justa contigo mi correo privado sigue abierto. No pretendo atacarte, no quiero poner a nadie en evidencia. Tan sólo deseo dejar claro mi punto de vista, porque desde ahora, en el tema de mis abusos, yo soy la que manda.


No te consiento que te aproveches de mi silencio primero y de mi falta de memoria después, del hecho de que mis recuerdos son sesgados, incompletos o no puedo fecharlos en un día o una época concreta. No te consiento que me juzgues como un implacable juez que argumentase que si yo no puedo aportar fechas, horas o pruebas físicas no darás por bueno mi testimonio. ¿Qué yo estaba vigilada? Vigilada… Los cojones!

No te consiento que me hagas dudar de mis recuerdos. Sobre todo de los sensoriales, de aquellos sonidos o imágenes que van acompañadas de sentimientos y pensamientos íntimos. Lo que ya recuerdo lo recuerdo bien, aunque tu tengas mejor memoria.

No te consiento que digas que tengo demasiada imaginación, que me invento cosas o que miento. Que mi escape durante todos estos años haya sido crear mundos de fantasía donde evadirme de mi mierda de realidad, no significa que haya confundido ambos mundos. Por desgracia siempre he tenido muy presente lo que me hicieron y nunca he tenido problemas para distinguir lo que era producto de mi imaginación con la verdad.

No te consiento que me trates de loca. Me has recomendado que acuda a un psicólogo o a un psiquiatra porque consideras que lo que denuncio y que se puede leer en este blog es producto de un trastorno. Tengo noticias para ti: Efectivamente tengo un trastorno. Concretamente un Síndrome de Estrés Post Traumático provocado por las agresiones de mi infancia. Así me lo ha descrito mi psicólogo.

No te consiento que vuelvas a decirme que olvide el tema, que es pasado, que no sirve de nada insistir en ello. Porque curiosamente, tu eterna recomendación de perdonar, olvidar y/o callar me estaba hundiendo en la mierda -esa que dices que si se revuelve huele- y sin embargo hablar y sacar todo a la luz me hace sentir inmensamente feliz. Me estoy dedicando a limpiar la mierda, y si todavía te huele, es porque tú aun la tienes encima. Será pasado cuando a mí ya no me duela recordarlo, no cuando a ti te interese.

No te consiento que le restes importancia. La tiene, mucha mas de la que tu te dispones a admitir. Esa estupidez de que los niños no sienten con la intensidad de los adultos, que no experimentan dolor o que olvidan sin secuelas, es una de las mayores patrañas que se han creado para que los adultos como vosotros, que debíais cuidarme y protegerme os lavéis las manos diciendo que “eras muy pequeña, no puedes acordarte” o “sólo fue una vez, y no llegó a pasar nada”. Lo recuerdo, fue mucho mas que una vez y pasó de todo. Y tu no eres quién para decidir cuánto o cómo me debe afectar.

No te consiento que minimices o niegues mis secuelas y mi comportamiento durante mis Años Oscuros, cuando yo creía que te importaba una mierda mi vida y lo que hiciera de ella. Son efectos secundarios que te niegas a reconocer. Todas mis conductas “raras”, absolutamente todas, son producto de las consecuencias de los abusos. Puedes recriminarme que esos comportamientos te han hecho daño, incluso entenderé que no me los perdones, estás en tu derecho. Ahora soy consciente de todo lo que hice y se que muchas cosas no estuvieron bien, pero no pienso cargar con esa responsabilidad ni un minuto mas, porque si yo no hubiera sido el juguete sexual de tres cabrones (tres, que recuerde) no estaríamos hablando de mi conducta.

No te consiento que me mientas. Lo has hecho durante años para esconder las pruebas del delito que se estaba cometiendo conmigo, para mantenerme callada y que nadie conociera la clase de monstruos con los que te has relacionado o has convivido. Y tu interés por esconder todo el asunto me ha hecho daño a mí.

No te consiento que me acuses de ser la incitadora o me responsabilices de consentir mis abusos, que me acuses de ser como mi padre. No imaginas el daño que me han hecho esas palabras. Y no te las voy a perdonar jamás.

No te consiento que me humilles en público diciendo a todo el que quiera oír que soy una mala persona por no preocuparme de mi familia, esa que minimiza o niega mis abusos y defiende a los agresores. Tu falta de protección primero y tu poco tacto después son los que me han separado de ti y de la familia.

No te consiento que me llames “desagradecida” cada vez que he sacado el tema de mi infancia a relucir. Te has empeñado en ver exclusivamente la parte negativa de mi decisión de hablar, acusándome, minimizando, negando y/o mintiendo. Y me has respondido con un portazo en la cara demasiadas veces. Si tu paciencia tiene un límite, la mía también. Pero a diferencia de ti yo no era un adulto responsable, no he podido hacer nada al respecto hasta ahora. Si no estás dispuesto a ayudarme no esperes mi agradecimiento, confórmate con lo que hay escrito en este blog.

No te consiento que me hagas chantaje emocional, cuando me amenazas con tu propio dolor causado por mi decisión de sanar destapando la herida. Yo no soy la responsable de los actos que los demás pueden llevar a cabo si decido hablar. Mi propia salud mental está por encima de todos vosotros.

Y por supuesto no te consiento que vuelvas a poner condiciones de silencio a cambio de restablecer contacto contigo. No te consiento que me instes a guardar silencio, porque no voy a hacerlo. Me da igual si te perjudica o te hace sentir mal. He guardado silencio para proteger el secreto de un cabrón demasiado tiempo. Y cuando por fin lloro mi dolor tu reacción ha sido el ataque frontal. Cuando mas te he necesitado me has abandonado a mi suerte. Pues ahora atente a las consecuencias, si no te gusta lo que digo, olvídame.

Tengo una herida que tú -consciente o inconscientemente- has contribuido a hacer mas profunda. Si no quieres reconocer tu responsabilidad o ayudarme ahora que he tomado el camino de mi sanación, al menos ten la decencia de no volver a agredirme. Si no me vas a ayudar me estorbas. ¡Quítate de en medio!



"Los que podáis caminar podéis iros, pero dejad vuestros miembros cercenados, ahora me pertenecen"
Uma Thurman en Kill Bill vol. 1 (2003) Película dirigida por Quentin Tarantino


Némesis

lunes, 8 de abril de 2013

Chile Despierta!!!!



Prioricemos y Mejoremos lo establecido.
Por Nuestros Niños, el futuro de la Humanidad.

No es mi afán victimizarme, pero estos hechos deben marcar un precedente para mejorar lo mejorable y acabar con las malas prácticas que sólo enlodan un proceso doloroso, pero necesario, que es recibir justicia digna para las víctimas.
He vivido durante casi cuatro años un doloroso episodio como familia, donde los derechos de mis hijas fueron vulnerados por su propio padre. La justicia es la que debe castigar estos hechos.
Pero como madre hago un llamado de atención fuerte a la clase política partidista donde deberían primar la urgencia de las leyes dormidas en cuanto a la infancia. Me pregunto, ¿qué queremos como país? Hoy nuestros niños son abusados física y psicológicamente a diario, las cifras así lo estiman, pero los niños no son solo cifras, existe una familia detrás, destruida, al sentir impotencia como se abordan estos temas, con falta de criterio, insensibilidad, prejuicios, de una sociedad que a mi parecer está enferma.
Las cifras de crecimiento económico de nuestro país no reflejan la realidad de miles de niños víctimas de maltratos y abusos que ni siquiera tienen derecho a recibir un proceso justo y digno para recibir justicia, que es el primer paso para avanzar hacia una reparación.

Yo quiero un país donde se priorice los temas de infancia, donde nuestros senadores y diputados tengan propuestas claras para disminuir los maltratos a nuestros niños.
No es posible que un niño abusado en nuestro Chile tenga reparación después de un año o más.

Chile es evaluado a través de la UNICEF anualmente por entes externos donde ven como es la gestión en temas de derechos de la infancia y lamentablemente año tras año Chile saca nota deficiente.

Cosas tan básicas como las PREVENCIÓN, que hoy no se realiza de manera responsable, donde algunos sostenedores y directores de colegios se niegan a llevar a cabo, por autodefinirse “bajo perfil”
Donde los fiscales que llevan estas causas no son especialistas en el tema y además llevan anualmente casi 3,000 casos y no dan abasto para llevar a cabo una investigación acuciosa por falta de recursos humanos y económicos.
Donde los niños deben declarar una y otra vez dañando aun más su estado emocional.
Donde las familias no reciben apoyo económico ni emocional.
Donde las distintas organizaciones no dan abasto para asegurar una reparación digna al niño.
Donde los niños cuando hacen una denuncia, entran a un sistema que no les cree y se llevan a cabo una serie de procedimientos para verificar si lo que dicen es real. Siendo que un niño cuando habla de estos temas jamás miente.

PRIORICEMOS SEÑORES, los niños son la base de la familia y ésta a su vez la base de nuestra sociedad, el futuro de la humanidad, son ellos quienes tomaran las decisiones a futuro cuando nosotros ya formemos parte de la tercera edad.
Son ellos quienes juzgaran mañana lo que hemos hecho o dejado de hacer hoy para velar su integridad.

Hago un llamado a la juventud para que se haga cargo de la defensa de nuestros niños, ya existió una generación pingüina, loable lo que lograron. Hoy necesitan nuestros jóvenes otro incentivo, pero uno muy noble, LA DEFENSA DE NUESTROS NIÑOS
Es la única forma de empezar a cambiar paradigmas que sustentan los temas de infancia en nuestro país, se puede y se debe hacer!!!!! VAMOS CHILE DESPIERTA!!!!

Yamile Caba
CHILE

miércoles, 3 de abril de 2013

ABUSO SEXUAL INFANTIL NUNCA MÁS.



México D.F., a 03 de Abril de 2013.

Enrique Peña Nieto: Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.
Jesús Murillo Karam:  Procurador General de la República.
Miguel Ángel Osorio Chong: Titular de la Secretaria de Gobernación
Cámara de Senadores: Mesa Directiva
Cámara de Diputados: Mesa Directiva
Suprema Corte de Justicia. Presidente Ministro Juan N. Silva Meza
Comisión Nacional de Derechos Humanos: Dr. Raúl Plascencia Villanueva


PRESENTE:

En los últimos años de mi vida e dedicado gran parte de mi tiempo disponible a tratar de crear conciencia social y sobre todo, solidaridad hacia aquellos niños que han sido víctimas de algún tipo de abuso sexual y que actualmente se encuentran lamentablemente desprotegidos en todo el sentido de la palabra.
Quiero informarle, que el abuso sexual infantil es muy frecuente en nuestra sociedad, sobre todo entre personas familiares o cercanas al ámbito doméstico; que la mayoría de estos delitos los cometen sujetos aparentemente normales, pero que no poseen valores sociales, que están presentes en todas las clases sociales y ambientes y que las víctimas no necesariamente se encuentran en situaciones de hacinamiento o en un clima de violencia familiar, que el abuso sexual puede ocurrirle a cualquiera, que ocurre sin distinción de edad del niño y sexo, que las niñas y niños difícilmente mienten cuando dicen haber sufrido abusos sexuales y que el agresor utiliza como arma para lograr su cometido, la persuasión y el engaño y que siempre negará lo sucedido ante una acusación de delito.
Quiero informarle que dentro de las acciones que contribuyen a disminuir o eliminar el abuso sexual a menores y sus posibles secuelas físicas o psíquicas está educar a la población en general y específicamente a los individuos en riesgo, en este caso los niños.
Quiero informarle que es por eso que el crear programas de intervención para el diagnóstico oportuno de factores de riesgo y el contribuir a su control o erradicación puede minimizar la incidencia de este tipo de acontecimientos, que para garantizarle a la niñez y la juventud una vida libre de abusos sexuales se requieren nuevas estrategias para reconocer, diagnosticar, tratar y recuperar a las y los menores abusados.
Quiero informarle que en nuestro país, no existe un modelo de evaluación eficaz en la investigación y el seguimiento de este tipo de delitos, que no existen estudios serios ni estadísticos al respecto.
Que se sigue sin reconocer que el abuso sexual infantil es uno de los problemas de mayor importancia en la sociedad actual por su frecuencia y por sus graves consecuencias físicas y psíquicas que matan la infancia de las víctimas para siempre.
Quiero informarle que tanto en el sector salud como en la procuración y administración de justicia no se dispone de personal preparado para recoger indicios biológicos iníciales importantes para las pruebas periciales y diagnosticarlos con el objetivo entre otros, evitar revictimar a quienes ya fueron victimados. 
Quiero informarle, que en la mayoría de las instancias que les corresponde por responsabilidad directa velar por la procuración e impartición de justicia como los Funcionarios del Ministerio Público y los Fiscales, se observa indiferencia y falta de compromiso a la hora de denunciar la sospecha de estos delitos, que la falta de infraestructura básica para la operación de las oficinas ministeriales y la deficiente tecnología con que cuentan las procuradurías para la investigación del delito, la sobrecarga estructural, la falta de capacitación aunado con la falta de legislación actualizada son el principal problema de la falta de justicia, rápida y expedita como marca nuestra constitución.

Quiero informarle que cuando una víctima rinde su declaración, no cuenta con el apoyo de personal especializado en la atención psicológica y emocional de menores y que las diligencias en materia de exploración médica, psiquiátrica o ginecológica no son practicadas por personal especializado en el tratamiento de menores de edad.
Quiero informarle que no se utilizan medios audiovisuales para registrar la declaración principal del menor, así como en las diligencias, inspecciones y careos que se practican.
Quiero decirle que las audiencias de desahogo de pruebas no se lleven a cabo a puerta cerrada y en un lugar apto para los menores, que los juicios suelen durar años en prejuicio del menor y su integridad personal.

Por último quiero decirle, que la mayoría de las personas abusadas sexualmente en su infancia difícilmente pueden denunciar directamente el delito, ellos al no tener la capacidad para comprender el hecho y nosotros por no contar con las garantías mínimas descritas anteriormente, que es por estas razones principalmente que los delitos sexuales cometidos contra menores de edad quedan impunes y sin denuncia como es el caso que me atañe. 

Esta realidad tiene que cambiar, no en un futuro distante, tiene que ser ahora, de modo que le solicito, le ruego, le exijo, de la manera más atenta su apoyo, para que junto con la participación conjunta de los tres poderes de la Unión, se tenga la voluntad Política, moral y social lejos de diferencias e intereses partidistas e ideológicos y que a medida de sus propias responsabilidades y atribuciones apoye, facilite y promueva las reformas legales necesarias que conduzcan a la pronta solución de este mal que aqueja a nuestra sociedad actual.

Sé que no represento a ninguna organización social, civil o política y que no pertenezco a ningún grupo de influencia social, pero también sé, que en lo individual y en lo colectivo ya son muchas las voces y voluntades que se han sumado en este esfuerzo particular, de modo que no desaprovechemos esta oportunidad única que se nos presenta ahora en nuestro tiempo y hagamos algo a favor de los derechos más básicos y elementales de los niños, el derecho a ser protegidos en la etapa más hermosa del desarrollo del ser humano, la infancia.

Atentamente.

MIGUEL ADAME VÁZQUEZ.
Ciudadano de los Estados Unidos Mexicanos. 
Creador de Abuso Sexual Infantil Nunca Mas.
Candidato al Premio al Mérito cívico 2010-2012.
Fundador de la Red Hispanoamericana Abuso Sexual Infantil .
Fundador del Grupo de Ayuda Mutua para Sobrevivientes de Abuso Sexual Infantil.
asinuncamas.org



Abuso sexual infantil, nunca más.

Nunca más Gritos Sin Voz.



lunes, 1 de abril de 2013

SIEMPRE EXISTEN TIEMPOS MEJORES


Estoy en la calle, viendo a mis sobrinos jugar. Hace un día bonito.
Esta tarde hemos planeado hacer una excursión por los alrededores: vamos a buscar huellas de dinosaurios. Los críos están contentos, y yo más que ellos.

He salido a pasear con los críos. Lo he pasado genial. Una caminata de 4 horas en la que hemos recorrido caminos de la huerta y he podido re-encontrar el lugar en que vivo.
Hace muchos años que no siento. Y hablo de sentir en mayúsculas. Es como si todos mis sentidos hubieran estado anestesiados, todos…. No veo lo que me rodea, no escucho sus sonidos, no huelo el ambiente, no se estimula mi piel con el frío, el calor, la luz del sol… Llevo años en que soy tan racional, que me he olvidado de vivir.

Creo que esta tarde me he permitido un orgasmo sensorial de 4 horas. Tengo la vivencia de haber renacido. No he planificado lo que íbamos a hacer y he dejado que los niños fuesen marcado el sendero, y yo sólo he dirigido como adulta que les ha ido evitando el peligro.

He hecho la excursión con mis dos sobrinos (de 8 y 10 años) y el hijo de mi primo de 7 años. Durante el trayecto se nos han sumado otros dos niños más (de 9 y 4 años). Los 5 críos y yo, hemos disfrutado como enanos.
Nos hemos ido deteniendo en cualquier cosa que llamara la atención: una planta, una flor, una piedra del camino, un paso de agua, una sombra sugerente ….. todo era maravilloso y todo daba pie a inventar una historia. Yo me he sumado a sus juegos, y he sido una niña más. Esta tarde se ha detenido el tiempo.

Mirándolos a ellos, he sentido una conexión infinita con la niña que yo fui. Me he visto a mí misma saltando por los parajes de la huerta, feliz, sin nada más en mi mente que la atención prestada al juego del momento… y con el amparo de un adulto querido que vigila mi bienestar. He sido consciente de lo tremendamente vulnerables que son los niños, cómo cualquier gesto del adulto cuidador los lleva y los dirige…. Y en ese momento he sentido una punzada, he sabido también que un adulto sin escrúpulos los manipularía y ellos seguirían creyendo que eso es lo que hay que hacer.
Rápidamente he reaccionado y he dicho: yo os protejo, nada os va a ocurrir porque yo no lo voy a permitir. Me he sentido bien pensándolo y algo en mi pecho ha saltado de alegría.

Hemos escalado por las laderas de los viejos castillos y hemos buscado huellas de dinosaurios. ¡¡¡Y las hemos encontrado!!! Nos hemos traído piedras con fósiles. Hemos recolectado una variedad de florecillas y hojas… todas sugerentes y especiales.

Hemos ido descansando a cada trecho para hacer repaso de los hallazgos, sentados a la orilla del camino, en el suelo, tumbados sobre la hierba que esta primavera ya ha permitido crecer.
Mientras los niños hablaban de las historias que iban inventando, yo he cerrado los ojos echada en el suelo, notando el sol en mi cara, oliendo a azahar y escuchando el canto de los pajarillos… ha sido un momento feliz.

Durante todo el paseo he ido contemplando el paisaje que me rodea, qué bonito es y yo nunca lo miro, no lo veo. Esta tarde lo he re-descubierto…, los diferentes tonos de verde, la huerta que parece dibujada, el sonido del agua discurriendo por los pequeños cauces. Y cuando subíamos a los montículos de los viejos castillos, la panorámica del valle donde está la ciudad rodeada de huerta y todo a su vez rodeado por las montañas que cierran el horizonte. Tengo un paraíso a mis pies….

Resumen de la tarde: he vuelto a estimular mis sentidos, desde hace años anestesiados y dormidos.

A partir de hoy no soy la misma.


ANÓNIMO

jueves, 28 de marzo de 2013

¿Qué es el abuso sexual infantil?


El abuso sexual se da cuando un adulto o un menor de mayor edad obliga a un niño a mantener contacto sexual. Para lograr su objetivo, el abusador puede emplear la fuerza física, un soborno, amenazas o aprovecharse de la ingenuidad de la criatura.




Se considera abuso sexual infantil por parte de un mayor u otro menor a los siguientes actos:

* Tocar los genitales de un niño
* Hacer que un menor acaricie los genitales
* El contacto con los genitales de un niño mediante la boca
* Acariciar al niño con los genitales
* Penetrar vaginal o analmente a un menor
* Mostrarle el pene o la vagina a un niño
* Poner en contacto al niño con pornografía
* Hacer participar a un menor de producciones pornográficas
¿Son comunes los casos de menores víctimas de abuso sexual?
Lamentablemente sí. Se da más frecuentemente de lo que las personas creen. Según las estadísticas, una de cada cinco mujeres y uno de cada diez varones aseguran haber sido víctimas de abuso sexual durante la infancia.
¿Quiénes son potenciales abusadores?
Lo habitual es que los victimarios sean adultos o niños mayores que forman parte del entorno social del abusado. En ocho de cada diez casos denunciados, los niños aseguran conocer a abusador quien, por lo general, es una persona en la que confiaban.
¿Cómo me doy cuenta si mi hijo es víctima de abuso sexual?
La mayoría de los padres creen que sus hijos les contarán a ellos o a otro mayor en caso de que alguien los violentara sexualmente. Lamentablemente esto no siempre es así y se debe a que los abusadores suelen amenazar o convencer a los niños para que no cuenten lo sucedido. Por su parte, el menor puede sentirse responsable por haber sido abusado, creyendo inclusive que será castigado si es descubierta la verdad.
Sin embargo, si el niño decide contarlo lo hará de una manera muy confusa. Probablemente elija contárselo a un amigo, quien a su vez se lo relatará a sus padres. Sólo son capaces de hablar de lo sucedido aquellos niños a los que previamente se les ha hablado sobre el tema ya sea en su casa o en la escuela. Por lo antes expuesto, los padres deberán estar atentos a los cambios en el comportamiento de sus hijos.
¿Cuáles son los síntomas psicológicos?
* Manifiesto temor por parte del niño a una persona (inclusive el padre o la madre) o a permanecer en determinados lugares
* Reacciones anormales al ser indagado acerca de si fue tocado por alguien
* Alteraciones del comportamiento (como orinarse en la cama)
* Evitar realizar sus deposiciones
* Pesadillas frecuentes
* Protagonismo repentino de su genitalidad
¿Cuáles son los síntomas físicos?
* Secreciones no habituales en el ano o la vagina
* Manifestaciones de dolor en el ano o en los genitales
* Enrojecimiento o sangrado en la vagina o en el pene
* Surgimiento de enfermedades de transmisión sexual (chlamydia, gonorrea, etc…)
* Infecciones urinarias frecuentes (en las niñas)
* Embarazo

¿Qué debo hacer si mi hijo me cuenta que sufrió abuso sexual?

En primer término debés escuchar al niño con toda la seriedad que el caso amerita, sobre todo considerando que los niños suelen ignorar aquellas cuestiones que los hace sentir incómodos. Cuando un menor que denuncia el estar siendo abusado es ignorado por sus padres o éstos no le creen, no considerando el pedido de ayuda, es común que el niño no se arriesgue a mencionar nuevamente el problema. Esta situación pone en riesgo al niño de sufrir abusos reiterados durante meses o años.
Por ello, es crucial que le expliquen la importancia de hablar acerca de aquellos sentimientos incómodos. Escuchá con suma atención los motivos por los cuales no contó la situación antes y dejale totalmente en claro que, bajo ningún concepto, lo sucedido es su culpa. Demuéstrale todo tu amor, bríndale tranquilidad y asegúrate de que quede claro que vas a ayudarlo. Si la situación te enoja, esforzate para que tu hijo sepa que ese sentimiento, de ningún modo, está dirigido a él. Expresale tu reconocimiento a su valentía por habértelo contado y mostrale que comprendés su temor, sobre todo si fue abusado por un familiar o una persona cercana a la familia.
Un aspecto de vital importancia, una vez enterada del asunto, es que lleves a tu niño al pediatra. Este deberá revisarlo y descartar que existan lesiones de algún tipo o haya contraído alguna enfermedad. También te recomendamos que lleves al menor a una consulta con un psicólogo.

¿Debo realizar la denuncia en la policía?

Sí. Reportar el abuso ante las autoridades pertinentes ayudará al menor a sentirse protegido. Además, el acto de realizar la denuncia formalmente ante la ley dejará en claro al menor que fue una víctima y que debe contar su verdad sin avergonzarse de ello.

¿Cómo puedo prevenir el abuso sexual?

De acuerdo con lo aconsejado por la Academia Americana de Pediatría, es recomendable considerar los siguientes aspectos:
1) Diálogo: Explicale a tu pequeño qué es el abuso sexual. Si la escuela a la que asiste le da información sobre esto, conversa con él sobre lo que allí aprende.
2) Partes privadas: Enseñale las partes privadas del cuerpo y los respectivos nombres de esas partes. Comentale que su cuerpo le pertenece y enseñale a pedir auxilio ante una situación en la que se sienta violentado.
3) Poné atención: Prestá suma atención si tu niño desea comentarte algo y, más aún, si hacerlo le resulta difícil.
4) Entorno: Tomate tiempo para conocer a los adultos y a los niños que pasan mucho tiempo con tu hijo. Realizá visitas inesperadas en los lugares en lo que dejes a tu niño para que lo cuiden.

Mediante estos consejos y a través de la cercanía, la atención y la observación de tu hijo, podés evitar un problema que puede marcarlo para toda la vida.
¿Cómo hablar con los chicos sobre el tema?

Según Jill Starishevsky, fiscal neoyorquina especialista en casos de abuso infantil y crímenes sexuales y autora del libro “Mi cuerpo me pertenece”, el primer paso para resguardar la salud sexual de un niño es que los padres rompan con sus propios tabúes en torno a la sexualidad de sus niños y puedan de a poco hablar sobre el abuso sexual como una extensión del tema.
En su libro “Mi cuerpo me pertenece”, uno de los pocos libros que trata el tema del abuso sexual en un lenguaje adaptado para niños entre los 3 a 8 años de edad, Jill asegura que la primera herramienta para prevenir el abuso sexual es enseñarle a los niños desde temprana edad que su cuerpo es suyo. Y que nadie puede tocarlo, ni incomodarlo ni hablar sobre sus partes privadas.

Fuente: www.entremujeres.com


domingo, 24 de marzo de 2013

La pedofilia no es una enfermedad



"La pedofilia no es una enfermedad, es una elección conductual, una proclividad porque está vinculado, al igual que la violación, más al poder que al sexo. No es tanto placer sexual como el placer de sentirse al margen y por encima de toda norma de convivencia, de toda regla moral, y tener a su merced a otro ser humano sobre el cual se ejerce la lascivia y la depravación, sintiendo que está libre de castigo. Sólo hay una solución: hacerle sentir que la sociedad no tolerará esa conducta y penalizarla con rigor. No es "salvar" al pedófilo de su vicio, sino a sus víctimas de su aberración lo que realmente cuenta. Si no es se es capaz de convivir respetando los derechos, fueros y la integridad de los demás, entonces la sociedad tiene que apartar y aislar a la bestia, para protegerse a sí misma."


viernes, 22 de marzo de 2013

Perfiles de abusador y consecuencias de su comportamiento


En la entrada anterior esbocé algunos rasgos del abusador. Hoy me gustaría profundizar un poco más sobre su psiquismo, su manera de pensar y de actuar, y marcar algunas diferencias entre el abusador constante y e lcasual.  

Un rasgo bastante común entre los abusadores es que están convencidos de que sus actos no traen consecuencias. Piensan que el niño o la niña olvidarán el abuso al crecer y que por lo tanto, ellos quedarán impunes y los niños podrán llevar una vida normal.

Esto no es cierto; el abuso sexual deja unas secuelas claras y duraderas en la víctima que, de no ser tratadas a tiempo, le acompañarán el resto de su vida. Muchas de estas secuelas llegan a ser incapacitantes y pueden llevar incluso al suicidio.

Otra de las características en la manera de pensar de algunos abusadores, sobre todo en los casuales, es que a menudo no tienen conciencia de estar haciendo abuso ni de lo que conlleva. La idea de abusos sexuales en la población se basa en la penetración en todos los casos, y no siempre es así. Mostrarle los genitales a un niño es abuso; obligar o incitar a un niño a tocar a un adulto los genitales, o tocar al niño, es abuso; masturbar a un niño, obligarle a masturbar a un adulto o exponer a los niños a la pornografía, es abuso. Cualquier comportamiento sexual o incitador a la sexualidad con niños es considerado abuso sexual, y deja secuelas graves. Muchos abusadores no saben esto y por eso se animan a experimentar. Creen que sus actos son inocentes y que tienen una mínima importancia. Huelga decir que, aunque no pasara nada, la persona que se atreve a experimentar con los niños es un insensato, un mezquino y un descerebrado.

Otra idea común en los casuales es considerar a los adolescentes jóvenes como si fueran ya adultos. Un adolescente no es un adulto, su cerebro y su personalidad todavía se están desarrollando, y son muy susceptibles de sufrir un trauma a causa de los abusos. Como ya expliqué en la entrada anterior, muchos se aprovechan del aura sexual que le queda al abusado para abusar a su vez, y le dan poca importancia cuando la víctima es un adolescente, porque consideran que estos ya saben lo que hacen y que son responsables de sus actos, y que si ceden es porque les gusta y quieren. Un joven que ha sido abusado en su niñez y/o adolescencia, desarrolla un comportamiento sexual exacerbado y actúa de manera sexual aunque no lo desee, porque ha sido pervertido y su comportamiento queda condicionado al deseo de los demás. El abusado se comporta como cree que se espera de él. Cualquier persona con un mínimo de juicio comprende que, aunque un niño o un adolescente despliegue un comportamiento muy sexual, la respuesta de un adulto debe ser siempre una respuesta responsable, no ceder nunca a las provocaciones, o incluso hace comprender a ese niño o joven que ese comportamiento no es apropiado y ayudarle si sospechamos que ha sido víctima de abusos. Esto último es pedir demasiado en una sociedad ciega y egoísta, pero no debemos tolerar excusas ni justificativas para la violencia contra los niños. El responsable de una relación sexual entre un niño o adolescente y un adulto, es siempre el adulto.  
   
Por supuesto, muchos abusadores saben perfectamente lo que hacen y siguen haciéndolo porque no les importa si la víctima sufre o no. Estos suelen ser más los abusadores constantes, padres, madres, hermanos, abuelos o personas cercanas en general. Aquí entran en juego otros factores importantes que van más allá del mero placer sexual, como el Poder.

Efectivamente, hay una innegable relación de poder entre víctima y abusador. El abusador disfruta de la sensación de poder sobre otro ser humano, que es una de las motivaciones más antiguas e instintivas que nos quedan, y una de las más peligrosas. Las relaciones de poder entre los seres humanos van más allá de las palabras o los gestos; una persona que ha sido sometida a la voluntad de otra desde niño, seguirá bajo su influencia incluso después de que esta haya muerto. La relación de abuso sexual en concreto, conlleva una violencia intrínseca que limita y condiciona a la víctima incluso en su vida adulta.

Esas sensaciones placenteras que provoca el sometimiento de otros a nuestra voluntad son altamente adictivas, y una de las conductas que causan mayor dolor en el ser humano. Lo hemos visto a lo largo de la historia de la humanidad en genocidios y dictaduras. El ansia por el Poder va siempre en aumento y prospera en la mente del abusador de manera progresiva y a pesar de todo y de todos; la víctima pasa a desarrollar una indefensión aprendida que le marca para el resto de su vida y que le hace susceptible de terminar siendo víctima también de otros, con relativa facilidad. En muchos casos no hay terapias suficientemente efectivas que acaben con la marca del Poder sobre las personas. Ese es el caso de los ASI.

tomado de:
http://asiinforma.blogspot.mx/

Abuso infantil: carta a un juez


Foto La Revuelta


Estimado Juez Marcelo Muñoz:
Mi nombre es Gisel Barrionuevo y quiero contarle una historia…. Mi historia.
Tengo 24 años de edad actualmente y muchos años más de vida como soñadora.
Lamentablemente, debo comenzar esta carta contándole la parte más difícil de la historia. Durante muchos años de mi vida fui abusada sexualmente por el hermano de mi madre. Supongo que cuando termine de leer mi carta se dará cuenta que usted ya está enterado del caso, porque la profesión que usted eligió y la función que hoy ocupa es la que lleva adelante mi historia personal, envuelta en hojas foliadas y guardadas en carpetas entre otros tantos archivos judiciales.
Cuando era niña comenzaron a robarme parte de mi libertad, mucha más parte de mi inocencia y algo más de mi felicidad. ¿Cómo es que le roban a alguien todo eso? Bueno de forma compleja para mí, intentaré brevemente explicárselo.
Cuando una niña durante muchos años y en repetidas y diversas situaciones es obligada por un familiar (es decir alguien del propio entorno) sea por la fuerza física o psicológica (en mi caso ambas) a realizarle prácticas sexuales, que desconoce, que descalifica como tales, pero que en fin ocurren, comienza una etapa de formación mental y física distinta al normal desarrollo de las etapas conocidas como crecimiento.
Cuando esa niña es condicionada de tal manera que su cuerpo y su mente se corrompen por la fuerza, esa niña ya no será una más, ya no se sentirá una más ni vivirá como tal. ¿Por qué? La vida ultrajada, anulada, robada y abusada desde niña es muy dolorosa y queda marcada para siempre. El silencio mental y verbal al que uno lo obligan durante años por la fuerza, se incorpora en la persona, se oculta por la fuerza. Por eso es que en muchos casos es difícil decir lo que pasa, por eso es que en muchos casos es difícil detectar lo que sucede.
Cuando a uno lo amenazan y le inventan historias horribles de lo que pasaría si uno hablara y esas historias entran como verdades en la cabeza de un niño, es cuando uno se convence de que lo que le está pasando nunca se sabrá.
Cuando uno es abusado en un ámbito intrafamiliar y por ende la vida familiar continúa, a uno lo obligan de forma coercitiva a disfrazar el abuso dentro de las prácticas familiares comunes, almuerzos familiares, viajes, cumpleaños, fiestas navideñas, etc.

Cuando a uno lo abusan repetidamente durante tantos años lo convencen de que no existen otras opciones, otras escapatorias, otra vida.
Cuando a uno lo abusan en soledad y bajo violencia, esa soledad dura mucho más que el momento del abuso, dura horas, días, meses… años. Esos años están hoy dentro de mi cabeza adulta, esos años de infancia y principio de la adolescencia se transformaron en recuerdos imborrables. Se transformaron en pesadillas, en temores, en miedos, en fobias, en desprecio de los recuerdos infantiles.
¿Por qué desprecio de los recuerdos infantiles? Bueno en mi caso, los recuerdos infantiles no son los de cualquier adulto que recuerda sonriente las experiencias de la niñez. No, no lo son. Son recuerdos que están entrelazados con flashes del abuso, es ver fotos, sentir olores, recordar momentos que linealmente se unen a momentos abusivos y que mi mente los regenera de forma oscura, triste y desgarradora.
Piense usted, deténgase un segundo y trate de imaginar que un recuerdo lindo de su infancia se pone negro y gris, que ya no tiene colores, que los olores son feos, a ver cuánto tiempo querrá tenerlos . Así son los míos todo el tiempo y por desgracia yo no los puedo borrar de mi memoria. Pero por suerte (si se puede decir así) tuve la oportunidad, ya siendo adulta, de estar acompañada por profesionales que me ayudaron a entender que por más que mis recuerdos sean así, en algún lugar de mi mente existen muy guardados recuerdos normales y lindos como los suyos y los de la mayoría y que algún día podré (espero) recuperarlos como he logrado recuperar tantas cosas agradables como la dignidad y la fuerza interior que hoy me ayudan a estar escribiéndole.
Por medio de esa fuerza fue también que pude irme de mi ciudad a los 17 años, con mucho dolor y añoranza al principio, para intentar luego elegir mi propia vida. Así fué que comencé a estudiar lo que hoy es una de las herramientas más hermosas y apasionantes que nutren mi vida, la Sociología. Esa disciplina que me ha ayudado a entender el funcionamiento de la sociedad, pero sobre todo a aprender que dentro de todo sistema social hay funcionamientos enfermos, desviados, anormales, injustos. A cada uno de ellos les corresponde un remedio, una corrección, una norma, una JUSTICIA.
He notado y leído que la persona a la que denuncié por haberme robado mi infancia y la mitad de los años de vida producto de los abusos se excusa de mi “natural” trato con él para negar los hechos que yo denuncio. He notado que describe un normal funcionamiento familiar, que afirma haber tenido una excelente relación conmigo y con mi familia y hasta menciona por ejemplo mi presencia en uno de sus cumpleaños como reflejo de la sana y normal relación que nosotros manteníamos.
Bueno, esa lectura de esa declaración de carácter judicial y luego de más de un año de realizada mi denuncia penal, es uno de los motivos por los que me sentí movilizada a escribirle de forma directa a usted y de forma indirecta a la ciudadanía que creo debe saber una vez más lo que nos pasa a quienes sufrimos y somos víctimas del ABUSO SEXUAL INFANTIL.
Déjeme decirle, aunque seguramente usted ya lo sabe, que detrás de ese “normal” funcionamiento que este sujeto describe en el vínculo familiar se esconde una construcción, perversa por cierto, que comienza con el abuso sexual donde el abusador prepara a la víctima asegurándose el silencio de ésta para lograr su dominación. Hay acá y es a propósito dos palabras que para mi tienen mucho significado, “construcción” y “dominación”.
Esa lógica perversa en la construcción de dominación del abusador hacia la víctima es lo que muchos desconocen, es lo que muchos no investigan y por lo que es factible caer en el muchas veces trágico pensamiento de sentido común que permite negar los hechos. “No es verdad lo que ella denuncia, no es posible que haya abuso sexual si ellos tenían una buena relación, si ella participaba de reuniones familiares, si ellos se hablaban y mostraban normalmente.”
Tantas veces y de tan distintas maneras tuve que escuchar comentarios similares y afortunadamente mi formación me ha permitido entender y perdonar (sin ánimos de ofender) la ignorancia ajena.
Es por esto también que le escribo y le pido que no olvide esas dos palabras que le mencione, que no deje de preguntarse e indagar sobre el funcionamiento de dominación que padece la víctima.
Que no deje de tener en cuenta mi sufrimiento, mis tantos años de vergüenza y miedo que llevaron al silencio.
Que me permita y perdone por no haberle podido ganar a ese silencio antes. Seguramente, de haber podido, le hubiese facilitado su tarea: la tarea de encontrar la VERDAD y actuar con JUSTICIA.
Déjeme decirle para finalizar que aún está a tiempo, que mi cabeza y memoria siguen existiendo, que mi apuesta a creer en el sistema judicial sigue estando firme y por eso sigo a su disposición.
Por favor no se olvide de nosotros las víctimas, por lo menos en mi caso me rehúso a ser un número más en las estadísticas de denuncias sobre abuso sexual infantil.
Me rehúso a seguir dándole ventaja a la injusticia con cada día que pasa sin que se resuelva mi caso.
Tengo mucho para sanar y muchas ganas de hacerlo y parte de quienes integran el Poder Judicial de la Provincia de Neuquén pueden ayudar en parte de este proceso con el cumplimiento de su deber.
Lo saludo respetuosamente,
Le agradezco su tiempo de lectura.
Gisel Barrionuevo.


http://www.8300.com.ar/2013/03/20/abuso-infantil-carta-a-un-juez/

miércoles, 20 de marzo de 2013

Manipulación.


Nunca permitiste que te llamara abuelo o yayo porque según tú eras demasiado joven para serlo. Y es algo que siempre te agradeceré,porque al menos es una palabra que tu infamia no pudo ensuciar.

Aún después de tantos años la manipulación que ejercías sobre todo el núcleo familiar no deja de asombrarme. Crecí en un familia donde todos te admiraban y obedecían de tal manera que era imposible que una niña avergonzada y atemorizada pudiese reunir la valentía de enfrentarte.

Además de un depravado asqueroso eras sumamente descarado. Llegaste a abusar de mi dentro del agua cuando íbamos a la playa mientras mis padres y tu mujer tomaban el sol en la orilla. Deslizabas tu mano bajo la mesa en las comidas familiares aprovechando que habías marcado mi sitio junto al tuyo. Me repetías constantemente que yo lo buscaba y lo disfrutaba. A veces pienso que tu mismo te lo creías...

Durante años me pregunté que viste en mí o que hice yo para provocarte. Pero hoy entiendo que mi único error fue nacer en el seno de tu familia. Abusaste de toda tu descendencia y destruiste a tu hija de todas las formas posibles. Creyéndote gracioso ridiculizabas a tu hija y a tu esposa en todo momento e incluso ellas te reían los “ocurrentes” comentarios que les dedicabas. Quizás el mayor rencor que encierra mi alma hacia tu persona es ese,porque destrozaste a mi madre a todos los niveles. Ella siempre hablaba de libertad,y su forma de sentirse libre fue convertirse en una niña grande. En la niña que tú no le dejaste ser.

Después de enfrentar mis secuelas liberé mi culpa y empecé a trasladarla a los adultos que debieron protegerme. Pero por fin esa carga empieza a trasladarse al auténtico canalla,tú.
Dominabas y manejabas a todos a tu antojo. Tal vez mi mayor decepción fue darme cuenta que mis padres nunca sospecharon nada a pesar de tener todos los motivos y señales. Su ceguera desmoronó mis cimientos mucho tiempo. Me robaste hasta el derecho de crecer con una madre cariñosa y comprensiva cambiando su personalidad a un ser inestable,deprimido,lleno de ira,de ansiedad y de silencio.

Me siento agradecida con la vida por haber encontrado el apoyo y la información necesaria para abrir los ojos,romper el tabú y sanar mis secuelas. Lo más grande de este camino ha sido recuperar la voz que me arrancaste a los tres años y esa voz nunca volverá a enmudecer,porque mientras existan abuelos,padres, tíos,maestros como tú cada niño de este planeta vive en un riesgo permanente de ser despojado de su infancia.

Maltrataste y anulaste tanto a las dos únicas personas que te amaron de verdad,engañaste a todo el que te rodeaba. Con esos aires de grandeza te sentías poderoso y ,aunque tu alcoholismo era evidente, tratabas de justificar tus salidas como si fueran reuniones importantes con gente selecta. Pero mi niña podía ver a través de tu máscara de falsedad y percibía el viejo asqueroso y borracho que vivía de apariencias. Yo no puedo perdonarte y no me siento obligada a hacerlo. Nunca mostraste arrepentimiento. Más bien me decías que debía sentirme agradecida porque muchas mujeres morían sin saber lo que era un orgasmo.

Quisiera haber reaccionado antes y agradecerte en condiciones todas tus atenciones y enseñanzas. Es el colmo del cinismo... No te debo nada,cada cosa que aprendí de ti lo hice porque soy una superviviente capaz de levantarme golpe tras golpe. Para aprender a patinar me empujaste cuesta abajo y te reíste de mis heridas,para enseñarme a nadar me arrojaste con tres años a una piscina olímpica. Y si hoy nado,conduzco,patino,... es por mi fortaleza a pesar de tu influencia.

Ayer tu mujer me dijo que este año tocaba renovar tu nicho. Eso significa que hace diez años que te fuiste. Ya desapareció otra culpa más en mi mochila. La de no llorar tu muerte ni visitarte en el hospital. Porque el asco y el rencor estaban más que justificados. Ya no me siento mala persona. Simplemente fui la única que te hizo recoger la cosecha que sembraste. Y es más,me siento orgullosa por ello. Por no haber cedido a las súplicas de tu hija ni al que dirán. Creo que no tenía nada que hacer allí,ni para mal ni para bien. Ni siquiera sé donde estás enterrado ni me ha interesado hasta ahora. Pensaba que acercarme allí me cubriría de nuevo de suciedad,asco y horror pero mi alma se está limpiando de tu porquería y tal vez algún día lea está carta frente a tus restos.

No malinterpretes ese hecho si llega a ocurrir,porque no iré allí a reconciliarme contigo,sino con mi niña. La niña solitaria,débil y de ojos tristes que poco a poco va recuperando la sonrisa al sentir lo único que mendigó siempre,cariño.

Te diría muchas cosas,pero aún me faltan las palabras suficientes para definir ciertas cosas del pasado. Quisiera continuar está carta más adelante,por el momento lo único importante es haber sido capaz de escribirla porque es otro paso más hacia adelante.

Hoy es el día del padre. Un día que nunca mereciste celebrar. Porque un padre que abusa de su hija,la anula como persona,la ridiculiza constantemente y la hace sentir estúpida no debería llamarse así. Ni siquiera estuviste con ella en sus primeros años de vida y ella mantuvo ese secreto también sin reclamarte ni el abandono,ni el maltrato. Aún cuando la juzgabas continuamente siempre permaneció a tu lado. Es la ambigüedad del incesto, de la que yo me liberé cuando corté todo contacto contigo.

Me robaste la inocencia,la sonrisa,la infancia y a mi madre. Mi educación se basó en tus criterios y hasta para jugar en la piscina debía hacerlo a escondidas porque te ofendía que fuera tan infantil. Pero es que con doce años yo no era una mujer,por más que me comprases pintalabios para aparentar. Descubriste que escribía no del todo mal y hasta de eso te apropiaste obligándome a escribirte relatos eróticos cuando debía estar jugando con mis pequeños ponis.

Hay un derecho esencial y es el derecho a ser niño,crecer rodeado de suciedad y de silencio te marca para siempre. Hoy ya no estoy sola en esto,por desgracia mi caso no es algo extraño en un mundo de ciegos.
Saber que hay más seres depravados como tú me llena de ira. No se si es reisilencia pero toda la vida he conseguido levantarme una y otra vez tras cada caida. Y lo estoy haciendo de nuevo a otro nivel. Hoy alquilaré una plaza de garaje,porque tu recuerdo no puede ser más fuerte que yo. 

Hay algo peor aún que el abuso,y es la culpa y el silencio.

Hacerme responsable a mi de provocarte con tres años sólo demuestra tu impudencia. Fue una de las muchas formas que utilizaste para hacerme mantener nuestro “secreto”. Tal vez mi niña busco tu cariño de abuelo pero tu no tenias derecho a utilizar ese cariño para transformarla en tu objeto sexual.

http://antifazdelsilencio.blogspot.mx/2013/03/manipulacion.html