domingo, 5 de junio de 2011

Los hombres deben comenzar a hablar del abuso sexual

Brigitte Hauschild*
En todo el mundo, también en Nicaragua, el abuso sexual sigue siendo el crimen más silenciado y menos condenado. Sigue siendo una endemia.

Desde hace tiempo reflexiono sobre una pregunta que no se aparta de mi mente: ¿Quieren los
hombres realmente que el abuso sexual termine? ¿Quieren los hombres realmente una vida sin violencia? ¿O se queda esta lucha para una vida sin violencia siempre una lucha de las mujeres?

Hace poco tuve un encuentro en Berlín con un hombre, psicólogo, “especialista en traumas
causados por las torturas políticas”, y le hice la misma pregunta. Y él me contestó: “Los hombres no tienen que hacer nada, ya que ellos tienen el poder”. ¿Es cierto eso, o cuándo empezarán los hombres a hacer algo en contra del abuso sexual? Y no sólo pienso en esos hombres que son los abusadores. Pienso en todos los hombres, seres humanos que no abusan de su poder y que, por eso, podrían solidarizarse con nosotras, las víctimas y sobrevivientes de abuso sexual en la niñez, con facilidad y en voz alta. Podrían expresar públicamente su rechazo al abuso sexual, su preocupación por este problema, sus reflexiones dirigidas hacia sus congéneres. ¿Por qué no lo hacen? Esta cuestión me ocupa y me preocupa. En Nicaragua las cifras son alarmantes.
En un taller de capacitación que realizamos en 2007, casi un 45 % de las 205 participantes nos contaron que sufrieron abuso sexual en su niñez de parte de hombres, familiares o cercanos a la familia. ¿Será éste el promedio en todo el país? ¿Reflejarán estos números lo que está sucediendo por todas partes?

Cuando invitamos desde el Movimiento Contra el Abuso Sexual (MCAS) a toda la población
nicaragüense a compartir en esta columna semanal sus ideas sobre cómo erradicar esta epidemia, estábamos llamando también a los hombres a que hablaran.

Como sobreviviente, acompaño a otras y a otros que sufrieron abuso sexual. Habiendo pasado por un doloroso camino para sanar, sé que jamás borraré de mi memoria los peores años de mi vida; sé que perdí definitivamente los años alegres y felices de la niñez y la adolescencia. Pero también sé que tengo mucha vida por delante, ofreciéndome la alegría y la felicidad que no tuve entonces, aunque la merecía. Por la experiencia de incesto que sufrí en mi niñez, y por la felicidad que siento ahora después de mi proceso de sanar, trabajo desde algunos años con las mujeres y para las mujeres que llegan a Wildwasser, en Berlín, y apoyo los esfuerzos de las mujeres que se dedican al mismo trabajo en Aguas Bravas Nicaragua. Muchas mujeres trabajan en esta misma dirección en Nicaragua.

Pero no es suficiente. La tarea de erradicar el abuso sexual y la violencia sexual contra niños, niñas y mujeres es una tarea de toda la población, de todas las personas, de políticos, de funcionarios, de juezas, de maestras, de científicos, de artistas. Debería ser también un esfuerzo priorizado en los movimientos sociales y comunitarios de Nicaragua, tanto entre los que se agrupan en la Coordinadora Civil como en los que se organizan en los CPC. Las consecuencias del abuso sexual no sólo causan dolor y enfermedades en las víctimas y sobrevivientes, afectan emocional y económicamente a toda la comunidad, a la sociedad entera.
Esto no es sólo tarea de mujeres, debe ser también una tarea que los hombres prioricen. En
Nicaragua existe una organización de Hombres contra la Violencia. ¿Es suficiente? ¿Basta con “una” organización de hombres que reflexionan sobre sus propios comportamientos violentos y sobre una nueva masculinidad? ¿Cómo hacer llegar esta inquietud, esta responsabilidad a muchos otros hombres que han empezado a preocuparse por este problema y que están regados por todos los rincón hablar de cómo viven su ser masculino, cómo están creciendo, qué piensan de todo esto?

No dejo de soñar con el día en que los hombres que no abusan de su poder se integren a la lucha contra el abuso sexual con voz alta y hechos coherentes, y también sueño con el día en que los hombres que han sido abusadores sexuales formen “grupos de abusadores anónimos”, espacios en los que reflexionen y analicen juntos qué los convirtió en abusadores y qué necesitan hacer para no continuar abusando de su sexo y de su poder.

Son sueños. Sueños que nos deben llevar a reflexionar y a actuar para cambiar la sociedad, para construir una sociedad que respete las diferencias, que elimine el hambre y la pobreza, que aprenda a resolver los conflictos con el diálogo y no con la violencia. La cultura patriarcal que domina el mundo desde hace miles de años ha legitimado las guerras y todo tipo de mecanismos violentos y de abuso de poder, diseñados por hombres y controlados por hombres. Si queremos una sociedad sana, si la queremos realmente democrática y verdaderamente digna, los hombres que no abusan de su poder deben comenzar a hablar.

Trabajo corporal ayuda a recuperar el cuerpo


Brigitte Hauschild*

Desde que nacemos solamente tenemos contactos corporales, a través de ellos nos orientamos en este mundo y aprendemos sobre nosotras mismas, sobre nuestras propias necesidades como sed y hambre, por ejemplo. También experimentamos con nuestros cuerpos las emociones que nos causan las personas que nos rodean: el cuerpo se siente feliz y relajado cuando nos brindan cariño y nos ofrecen apoyo, así el cuerpo aprende de confianza y de seguridad.

Con el abuso sexual en la niñez esta relación con nuestro cuerpo fue seriamente dañada, el cuerpo siente el peligro que representan las personas de su alrededor y busca un sinnúmero de mecanismos para ajustarse a su mundo. Todos los problemas corporales que presentamos las sobrevivientes a lo largo de nuestra vida tienen su origen en nuestra lucha para adaptarnos a nuestra realidad de abuso.

Aunque no tengo muchas memorias de mi niñez, yo recuerdo que desde muy pequeña nada me gustó de mi; ni mi pelo, ni mi cara, ni mi cuerpo. Me sentía fea, mis padres no me dijeron lo
contrario, hasta la edad adulta me comí las uñas. Cuando empecé a tener busto caminaba en una postura como si cargaba con joroba, que a lo largo de los años me causó problemas en la espalda... Dormí por año y medio en un molde de yeso, sin que los problemas de la espalda se resolvieran.
También recuerdo que no sentí dolor. Era un juego durante mi niñez lastimarme y jactarme con eso, me sentía heroica; nadie puso mente a este comportamiento.
No cuidaba mi salud, ignoraba cualquier postura o movimiento de mi cuerpo, ignoraba así las
señales de enfermedades. Hacía muchas cosas para causarme dolor físico, pero no lo sentí, no estaba consciente de que no sentía mi cuerpo. Mi cabeza funcionaba y desde el cuello hasta los pies no sentía nada, pero no lo sabía, ya que pensaba así como “siento” así es sentir.
Durante la adolescencia agregué otros comportamientos autodestructivos: el comer mal, rápido y mucho, desarrollé ciertos desórdenes alimenticios. No llegué hasta bulimia o anorexia, pero durante varios días no comía y bebía diferentes líquidos tóxicos para hacerme vomitar, quería desaparecer, me sentía “bien” cuando estaba enferma, descuidaba totalmente mi cuerpo, ya que no lo quería y a veces sentía que mi cuerpo no era parte de mí o yo no era parte de mi cuerpo. En mis relaciones de pareja también se reflejaba este mal vínculo que tenía con mi cuerpo, fue difícil dejarme acariciar o tocar. No disfruté mi cuerpo, ni sentí placer.

En mi proceso de sanar aprendí que no solo necesitaba hablar e intercambiarme con otras mujeres verbalmente, sino entendí que tenía que luchar para recuperar mi cuerpo, sacarlo de la cárcel del abuso en el cual todavía vivía. Necesitaba re-conectarme con cada una de mis células, hacer paz con él, lograr quererlo y de esta forma aceptarme a mí misma. Mi cuerpo ha experimentado abuso sexual y cierta des conexión me ayudó para no sufrirlo tanto.
En todo mi proceso de sanar he realizado mucho trabajo de cuerpo, siento que los recuerdos estaban guardados en mi cuerpo y no tanto en la memoria. Para liberarme de estos recuerdos necesitaba el trabajo corporal. He tenido experiencias extraordinarias, ya que durante las sesiones del trabajo corporal mi cuerpo llegó a momentos de recordar el abuso a través de regresiones y experimentando estas regresiones mi cuerpo se liberó de estos recuerdos. Cada vez cuando tenía una experiencia con mi cuerpo me sentía con menos peso después de la sesión. .

En mi proceso de sanar cuando empecé a regresar a mí, me he dado cuenta de que muchas veces en mi vida hacía cosas sin sentirlas, por ejemplo, leía un libro y después que lo terminaba ya no sabía qué había leído. Desconectarme de lo que hacia, lo necesitaba para sobrevivir y me acompañaba aun cuando ya no vivía el abuso. Por eso era urgente integrarme, quedar presente en mi cuerpo y en mi mente a cada momento. Al comienzo no lograba sentarme más de un minuto en una silla o en el sofá, pues no aguantaba sentirme. En el momento de sentarme quise levantarme, ya que no aguantaba sentirme, pero aprendí a extender este tiempo y poco a poco empecé a disfrutar estos momentos conmigo misma. Hoy día es parte de mi vida, regalarme estas sensaciones de completa integración conmigo misma y sentir cada célula de mi cuerpo en todas sus dimensiones.


Mujeres sobrevivientes de abuso sexual que quieren o necesitan trabajar su cuerpo deben
experimentar varias formas para encontrar lo que ellas mismas sienten acertadas, puede ser baile, puede ser masaje, puede ser yoga, pueden ser simplemente caminar u otros ejercicios y algún día se van a sentir como yo: volviendo a los diecisiete después de haber vivido un siglo.

Son menores víctimas de su propia familia





La cantidad de niños atendidos de manera psicológica por ser víctimas de abuso sexual y violación ha aumentado en los últimos años, y la mayoría de ellos han sido violentados por familiares o personas conocidas, informó Alejandra Bazaldúa, coordinadora de Atención a Víctimas y Testigos de la PGJE en Tijuana.

Según la funcionaria estatal, entre enero y abril del presente año fueron al menos 100 menores, incluyendo a sus hermanos, quienes también son tratados, los que atendió la oficina a su cargo por haber sido víctimas de algún tipo de abuso, sin especificar cuántos de estos fueron de tipo sexual.

La psicóloga Carolina Miranda, catedrática de la carrera de Criminología en Unifront, explicó que abuso sexual se refiere a una persona que sufre de maltrato físico de índole sexual, psicológica y emocional, en contra de su voluntad, sin embargo la violación, incluye la penetración por parte del atacante.

El abuso sexual es cometido, en el 80% de los casos, por miembros de la familia, vecinos o amigos cercanos, indicó, mientras que el 20% restante se da en otros contextos, con personas desconocidas; además, mencionó que un adulto que haya sido víctima de abuso o violación y no haya recibido tratamiento, es casi seguro que continuará con el mismo patrón de conducta con los menores en casa.

“En muchas ocasiones, en la familia existe lo que nosotros llamamos un ‘Código de silencio’, que es cuando un miembro fue violentado por otro familiar y aunque se dan cuenta, nadie hace o dice nada, porque se creó un sentimiento de vergüenza, por lo que tienden a callarse”, dijo la catedrática.

Agregó que estas acciones, una vez que el ofendido crece y forma su propia familia, expone a sus hijos a la persona por la que fue agredido, ya que se suele pensar que ya pasó mucho tiempo y su atacante ya está viejo, por lo que lo perdona y hace como si nada hubiera pasado, lo que hace que el riesgo siga latente.

Perfiles

Las características que presenta un niño víctima de maltrato sexual difieren de acuerdo al caso en específico de cada menor, sin embargo, hay una serie de pistas que los padres pueden detectar fácilmente para saber si su hijo es abusado, indicó Miranda.

Los principales indicadores de abuso o violación son lesiones, hematomas en el cuerpo, sobre todo en el área genital, dolor al orinar, así como laceraciones y sangrado, además de molestias al tomar asiento.

Además, dijo que es común que se presente un cambio en el estado de ánimo, de manera drástica, “de ser un niño alegre, se torna violento o deprimido, o bien, tiene conducta regresiva, ya que vuelve a actitudes que se tenían cuando era más chico, como chuparse el dedo o mojar la cama”.

Aseguró que de acuerdo a la edad, él mostrará reacciones ante ciertas situaciones específicas, ya sea que las mire en televisión, o vea a su agresor, o algo el recuerde lo que él vivió, y lo más común es que la víctima llore al presenciar eso.

La apatía, la depresión, el retraso en el desarrollo cognitivo, así como el bajo rendimiento en la escuela, son otras señales en las que se debe poner atención; además el menor puede repetir la conducta de agresión con sus amigos o juguetes, por lo que es importante estar al pendiente de lo que hacen cuando sienten que los padres no los ven.

Por otro lado, se encuentra el lado oscuro, el perfil del agresor sexual, la doctora señala que un depredador sexual, en muchas ocasiones, suele ser la persona en la que más se confía, ya que suele ser una persona inteligente y que sabe disimular.

La mayoría del tiempo se muestra empático y logra ganarse la confianza de la familia de su víctima, además de que es un ser activo y funcional dentro de la sociedad, es decir, suelen tener un buen empleo, relaciones sociales estables y apoyo familiar.

Sin embargo, aclaró que también existe otro tipo de depredador, el cual viene de ciertos hogares disfuncionales, o bien, son inactivos dentro de la comunidad, es decir, adictos a alguna droga o con algún padecimiento mental.

“Es importante identificar al ofensor, y saber si hubo violencia, ya que cada quien va a utilizar ciertos elementos para realizar su ataque, y elegirá a sus víctimas de cierto rango de edad, ya sea infantes, niños o adolescentes”, aclaró.

Los niños no mienten

La doctora Miriam Neninger, reconocida sicóloga especializada en el tema de maltrato infantil, dejó en claro que los niños no mienten en temas de índole sexual, ya que su capacidad aún está inocente, y no tienen el alcance para inventar historias de ese tipo.

“Los niños no tienen por qué mentir, ellos aún no tienen la capacidad de inventar, mucho menos historias de ese tipo, por eso es que les deben de creer, ellos no mienten”, indicó la especialista.

Aseguró que es muy difícil para un padre, saber cómo reaccionar cuando se presenta una situación de este tipo, por lo que deben recordar que lo más importante son lo niños, y no deben concentrarse en cómo se sienten ellos, sino sus hijos.

“Es muy importante que mantengan la calma, porque los chiquitos ya están asustados, y temen que ustedes se enojen, así que van a estar atentos a lo que ustedes hagan, ustedes deben de crear un ambiente de paz y seguridad, para que el pequeño hable de su situación, sin que piense que lo van a castigar”, expresó.

Agregó que es crucial que los padres se muestren comprensivos y den su apoyo completo al menor, y que le hagan sentir que no fue su culpa lo que pasó, y que y que le enseñen que la situación que él vivió está mal, y que esa persona debe recibir un castigo, esto con el objetivo de que no amedrente más su autoestima; después se debe interponer la denuncia penal y comenzar la terapia.

Tratamiento integral

Adriana Lizárraga, directora del Grupo de Víctimas del Delito de la Procuraduría General de Justicia del Estado, señaló que una vez que se obtiene la denuncia penal de víctimas de abuso sexual o violación, de manera automática se canaliza a la familia completa a tratamiento psicológico.

La duración de cada terapia depende de la profundidad del daño en las víctimas, así como del tiempo que hayan padecido el maltrato, por lo que hay terapias que duran desde doce semanas, hasta dos años, o tal vez más, ya que la PGJE se encarga que tanto el menor como la familia queden dentro de un ambiente de seguridad.

“Por lo regular los menores que atendemos son personas de bajos recursos, cuando desisten de acudir a las terapias, tanto los papás como las víctimas, hacemos rescates, el área de trabajo social va y hace una visita domiciliaria y ve lo que está pasando”, comentó.

En caso de que la situación familiar impida que se siga recibiendo el tratamiento, la PGJE destina al sicólogo a realizar la terapia a domicilio, pues muchas de las razones es la falta de dinero para el transporte, o la falta de tiempo por el trabajo, por lo que es bajo el índice de deserción.

“En ocasiones cuando el niño es citado al juzgado para que declare sobre su caso, puede sufrir una recaída, por lo que es necesario que el tratamiento se prolongue”, aclaró, además de que las especialistas no dejan solo al menor, para darle fortaleza a la hora de hacer la declaración.

Por su parte Araceli Raygoza Parra, sicóloga de Atención a Víctimas del Delito delegación Tijuana, indicó que una de las funciones de la terapia es fortalecer al niño, para que pueda reincorporarse a una vida normal, incluso en el lugar donde fue el ataque, ya sea en casa o escuela.

Agregó que son las niñas las que más sufren de este tipo de violencia sexual, debido a que se encuentran en familias disfuncionales, donde la madre trabaja y se quedan a cargo de la pareja sentimental, ya que por lo general, es el padrastro el agresor.

“Si no se les da el tratamiento a los menores víctimas de abuso, es casi seguro que repetirá el patrón de agresores”, en el caso de las niñas, su personalidad se vuelve sumisa ante una situación similar, aclaró; por lo que recomendó a los padres observar, ya que nadie conoce mejor a los hijos.

Bazaldúa precisó que es importante que los menores convivan con otros niños, ya sea en la misma situación o no, con el objetivo de que socialicen y desarrollen otras aptitudes dentro de su entorno social, “esto no va a hacer que olvide lo que le pasó, pero le dará otra perspectiva de vida y aprendan a vivir con su caso con estabilidad”, mencionó.

Afirmó que es necesario trabajar también con los padres, ya que en muchas ocasiones son éstos los que de manera involuntaria le recuerdan al menor el trauma que pasó, ya que ellos mismos no lo pueden superar, por lo que el tratamiento de la PGJE incluye a toda la familia.

“¿Qué está pasando con las familias?, ¿qué está pasando con los adolescentes de 13, 14, 15 años que a lo mejor están en drogas?, ¿o que se salieron de la escuela?, hay que ponerles focos rojos a esta personas, porque tal vez ellos, si están en la calle y empiezan a juntarse con grupos delictivos, van a cometer actos delictivos también, por lo que la misma sociedad deja a los niños ser víctimas de ellos”, dijo.

Para finalizar, la funcionaria aseguró que es mayor el número de denuncias de tipo sexual donde el afectado es el género femenino, sin embargo esto no se debe a que el hombre o los niños no sean víctimas, sino que no lo denuncian por vergüenza, aunque cada vez más aumentan los casos.

martes, 31 de mayo de 2011

Una nueva forma de violencia de género: el SAP

La justicia en temas de familia, tanto en lo referido a los procesos de separación y divorcio y a la tutela sobre los hijos menores, ha empezado a dar como válido en España la alegación del llamado Síndrome de Alienación Parental (SAP) consistente según explica en términos coloquiales la psicóloga Sonia Vaccaro en “la influencia malintencionada de uno de los progenitores sobre el menor para que tenga una mala relación con el otro y en consecuencia lo rechace y no quiera estar con él”.

Lo que ocurre, en opinión de esta psicóloga, es que ni la psicología, ni la psiquiatría reconocen la existencia de este síndrome “porque no cumple las características clínicas necesarias y porque su enunciación fue el resultado de un delirio del estadounidense Richard Gardner que ideó el SAP para defender a un varón acusado de incesto”. En realidad Vaccaro asegura que “es un nuevo elemento procedente de la cultura patriarcal que tiene como misión perjudicar a la mujer y ejercer violencia sobre ella”.

Sin embargo y a pesar de la rotundidad con lo que lo anuncia, distintos jueces lo tienen en cuenta y fundamentan sus decisiones judiciales basándose en el llamado SAP. También el defensor del Menor de la Comunidad de Madrid en el año 2002 ha subvencionado, según Vaccaro, un libro escrito por un profesional andaluza de la psicología en el que se justifica la existencia de este síndrome. Lo más grave de todo el proceso es que “su reconocimiento legitima las relaciones entre adulto y menor y recoge la idea de Gardner de que el menor puede llegar a provocar situaciones sexuales”.

La psicóloga lleva más allá las consecuencias “porque muchos tribunales del mundo desarrollado al detectar el SAP borran lo antecedentes previos de violencia de género que se pueden dar en la pareja e introduce la coacción judicial al obligar al menor a irse con el padre”. Tal como recoge Vaccaro en su libro Síndrome de Alienación Parental “esto se ha hecho y se hace en España. Hemos encontrado a mujeres con multas de 70.000 euros, mujeres que han ingresado en prisión y criaturas en poder de su violador o maltratador”.

Las primeras victimas del SAP en España se han organizado y, en concreto, dos menores en su día y hoy adultos, han hecho una petición al Parlamento Europeo y el pasado 24 de mayo han recibido respuesta instando a la Comisión Europea a tomar medidas y a estudiar el asunto.
En los últimos años los profesionales que denuncian y se sitúan enfrente de este mal llamado síndrome alertan de una “metamorfosis del SAP” para pasar a llamarse “obstaculización del vínculo o interferencia parental”. Y es con estas nuevas denominaciones como se recoge en las numerosas sentencias pronunciadas por los tribunales. Vaccaro asegura que “en el 77% de las causas civiles por la custodia de los hijos hay referencias al SAP y en el 23% de las penales”. No obstante, a su juicio lo más grave es que “se trata de una nueva forma de violencia de género aunque este invisibilizada”.


Los profesionales denuncian que detrás de estos movimientos y de “la teorías de la amenaza” está un sustrato patriarcal evidente y la reivindicación de los conservadores de una prevalencia del hombre sobre la mujer. Para contrarrestar esta ofensiva, las asociaciones de mujeres invitan al asociacionismo y a la denuncia, para evitar lo que ya sucede en Italia, donde el SAP está incorporado a la ley de familia.

Ha valido la pena Mamá

Georgina de los Ángeles Molina Rivera 

Mamá, hoy deseo contarte de mí, pero sobre todo de lo que vos has significado en mi proceso.
Como ya sabés, desde hace cuatro años estoy en esto que llamamos proceso de recuperación emocional, es algo que nosotras las mujeres que vivimos abuso sexual siendo niñas, decidimos iniciar una vez que reconocemos que el abuso sexual nos dejó heridas profundas y nos damos la oportunidad de intentar recuperar nuestra VIDA.

Mamá, estoy muy satisfecha y orgullosa por lo que he ido logrando, he descubierto que hay otra manera de ser y estar en la vida.

Aprendí  que no es necesario ocultar lo que me pasó y que no tengo que sentir  vergüenza por lo que otros me hicieron, en dado caso son ellos los que tienen que sentir una enorme vergüenza por lo que me hicieron. Me fijé que cuando comencé a hablar de la vivencia dolorosa del abuso, empecé a recibir ayuda de otras mujeres sensibles al tema.

Mamá, te comparto con alegría que ha valido la pena iniciar este camino, a veces me he tenido que convencer a mí misma de esto que te comparto, he sentido la dicha de estar VIVA, de construirme a mí misma, de intentar ser yo y no solo eso que dejó el abuso.

En este proceso he tenido que trabajar bastante la relación con vos como mi mamá, lo que has significado para mí, cuando he sentido que has estado ahí conmigo y cuando no. No fue fácil, sobre todo al inicio, porque siempre que tocaba hablar de vos comenzaba a justificarte, decía que vos no me habías cuidado a como se debe porque a vos no te cuidaron y que mucho hiciste al no regalarme como lo hicieron con vos, que éramos demasiados hijos para una sola mujer, que entre el alcoholismo y la violencia de mi papá pues hiciste lo que pudiste.

Ahora lo siento así, pero para llegar a esto en su momento tuve que sacar eso que a nosotras las mujeres se nos está prohibido de alguna manera sentir y expresar, me permití enfadarme, sacar los enojos profundos que sentía hacia vos, esos que estuvieron ahí desde hace mucho pero que no me atrevía a dejar sentir, porque aprendí muy bien la lección de ser buena hija y las buenas hijas no se molestan con sus padres, menos les expresan rabia.

Muchas fueron las veces que lloré y grité en tu recuerdo, muchas fueron las emociones que dejé salir expresándote mi sentir, esa rabia combinada con una profunda tristeza y bañada de dolor porque no llegaste cuando te llamaba para que me cuidaras, porque no  viste que mis temores nocturnos no eran normales, porque no viste que el orinarme en la cama era una forma de llamar la atención o de hacerte saber que algo no andaba bien.
Una vez que salieron esos sentimientos amargos pude verte, no solo como mi madre, sino como la mujer que sos, con todas esas cargas culturales que nos imponen como mujeres, vi lo difícil que es tratar de llenar ese papel de la súper mamá o la sacrificada, madre abnegada, sufrida y cuidadora de otros, de esa que está para darse, esa mujer que todos están antes que ella.

Vi las fortalezas que tenés, las que desarrollaste en las condiciones que te tocó crecer, vi las debilidades esas que todas las personas tenemos pero que en una mujer-madre se ven cien veces más grandes de lo que son. Y es hasta este entonces que pensé que en todo esto también hay un padre, pero a ese le va más fácil, porque ellos culturalmente no son los encargados de cuidar a los hijos y ahí me di cuenta de lo injusto y desigual que es esto de los roles de género.

No solo me molesté con vos, la gran parte de mi rabia la estoy dirigiendo ahora  a los causantes principales, a los cobardes que se atrevieron a profanar mi cuerpo, a invadir mis pensamientos y a arrebatarme el poder propio. No sabés cuánto me ha aliviado permitir expresar todo esto.
Pero no te aflijás mamá, ahora en verdad veo todos tus esfuerzos, ahora ya no para justificarte sino para entenderte,  ahora valoro lo que hiciste por mí, te agradezco las lecciones que aprendí de vos, la valentía, la fortalezas que me demostraste a lo largo del tiempo en que estuve con vos creo que las incorporé a mi vida. Admiro lo que ahora estás haciendo por vos, sé que no es fácil mamá, pero en verdad te digo que se puede vivir diferente a lo que hasta ahora ha sido nuestra realidad.
Mi regalo para vos este día es mi profundo amor para vos, ese que la niña de siete años siempre te ha tenido y que ahora mi yo adulta reconoce y acepta. Mi regalo para vos mamá, es el reconocer que sos la mejor madre para mí y que en gran parte gracias a vos es que hoy soy la persona que soy.

LA AUTOESTIMA

del libro (El Coraje de Sanar de Ellen Bass y Laura Davis)

La autoestima es un problema básico para las mujeres. Puesto que nuestra cultura desvaloriza a las mujeres, muchas veces hemos de sobreponernos a sentimientos de incapacidad o luchar contra la inseguridad y duda de nuestra valía. Para las supervivientes, este problema es aún más agudo. A edad muy temprana fueron dañadas. Algo se rompió muy dentro. De niñas se les negó la realidad de que eran seres preciosos, que merecían amor, que eran capaces y valiosas, QUE ESTABAN BIEN TAL COMO ERAN! No se les dio la oportunidad de sentirse bien consigo mismo. En lugar de eso, abusaron de ellas. En ellas quedó esa sensación de ser sucias, en cierto modo "defectuosas", culpables. Y las cosas que se vieron obligadas a hacer o sentir para sobrevivir tal vez las hace sentirse peor aún consigo mismas, más avergonzadas. La mujer puede sentir poco aprecio por sí misma, una constante sensación de indignidad, UNA INSISTENTE VOZ QUE LE DICE QUE VALE MUY POCO, QUE NO LO HIZO BIEN, QUE NO MERECE NADA. TAMBIÉN ES POSIBLE QUE SUS SENTIMIENTOS ACERCA DE SÍ MISMA OSCILEN! Puede sentirse bien consigo misma la mayor parte del tiempo mientras los sentimientos auto críticos permanecen latentes hasta que un contratiempo los hace aflorar; puede ser una pérdida, un período de cambio, una discusión con un ser querido. ENTONCES REPENTINAMENTE, SE PIERDEN DE VISTA TODAS LAS COSAS BUENAS. EL AMOR POR UNA MISMA, QUE HA NUTRIDO CON TANTO ESFUERZO, PARECE INALCANZABLE!!!
PUEDEN SURGIR, COMO SALIDOS DE LA NADA, SENTIMIENTOS DE ODIO POR UNA MISMA!! UN PEQUEÑO INCIDENTE CON OTRA PERSONA DESENCADENA UN ALUD DE DUDAS E INSEGURIDAD. HACES MAL UN PROBLEMA EN UN EXAMEN Y PIENSAS: "SOY UNA ESTÚPIDA. JAMAS LLEGARÉ A NADA" DEJAS DE SALIR CON ALGUIEN PORQUE PIENSAS QUE NO TE CONVIENE, Y EN LUGAR DE SENTIRTE ORGULLOSA POR FIJAR LÍMITES TE SIENTES ABANDONADA, SEGURA DE QUE NUNCA JAMÁS VOLVERÁS A AMAR. AUNQUE CUIDAS DE TI MISMA, DE ALGUNA MANERA ACABAS SINTIÉNDOTE EQUIVOCADA Y MALA OTRA VEZ.
La autoestima es algo que se siente en el momento, y a medida que se avanza en el proceso de curación, la percepción de una misma va oscilando. Al principio cuando estás teniendo los primeros recuerdos, luchando por aceptar la verdad de lo que te ocurrió, o enfrentando al agresor, TAL VEZ TE SIENTAS PEOR QUE ANTES. Muchas veces, los sentimientos de vergüenza, de impotencia y de odio contra una misma están enterrados junto con los recuerdos, y a medida que los recuerdos van aflorando, también van surgiendo estos sentimientos. Sin embargo la curación no consiste solamente en enfrentar el dolor. ES TAMBIÉN APRENDER A AMARSE A UNA MISMA!! A medida que pasas de sentirte una víctima a sentirte orgullosa DE SER UNA SUPERVIVIENTE, habrá destellos de esperanza, de orgullo, de satisfacción. Esos son subproductos naturales de la curación. 
Cuando llegues a conocer a tu niña interior y te comuniques con ella, ya sea descubriendo, tu rabia, trabajando tu sexualidad o llevando luto por tu pasado, estarás forjando una relación más amable y cariñosa contigo misma. 
Después de rechazar la mentira, reemplaza la por la verdad sobre ti. Si piensas que no mereces amor, di: "SOY HERMOSA Y DIGNA DE SER AMADA, POR EL SOLO HECHO DE RESPIRAR SOY DIGNA DE AMOR, POR EL SOLO HECHO DE SER UN SER HUMANO. NO TENGO QUE HACER NADA PARA SER DIGNA DE AMOR". 
La capacidad de establecer límites es esencial para sentirse bien consigo misma. Muchas supervivientes no han aprendido a definir su tiempo, a proteger sus cuerpos, a colocarse ellas en primer lugar, A DECIR NO!!
Aunque aprender a decir "NO" es un reto difícil, ES UN ALIVIO DEJAR DE HACER LO QUE NO SE DESEA HACER. Al establecer límites, una se protege y se libera al mismo tiempo. CUANDO SE DICE NO A LOS DEMÁS SE COMIENZA A DECIR SÍ A UNA MISMA!!

El hecho de contar con este libro, el tenerlo entre mis manos... Para mi fue una esperanza... antes de llegar al capítulo de "Autoestima y Poder personal" estuvo el de "la rabia" el de "los recuerdos" las "revelaciones"... el dolor... Todos ellos tan "ligados" a las cosas que he pensado... más no he sentido como el caso de "la rabia" y el hecho de liberarla hacia quien "la causó" quien en realidad la merece... no sobre mi misma, sobre mi capacidad de pensar y sobre mi cuerpo. 
El punto de la autoestima para mi siempre ha sido algo "escabroso" y complicado... siempre he tenido esa terrible e incomprensible sensación de "ser menos" de "valer menos"... Aunque termine al final comparándome y diciendome... "miraaa no estas tan mal"... El sentimiento me asfixia la garganta y me lleva al espejo a que me refleje y me diga a mi misma... "ay eres tan fea...tus rasgos no son finos, tienes una cara redonda, tus pecas, tus labios no son atractivos"... ahora que he "recobrado" recuerdos... NO se aun si sean todos, los que tendré... Cada parte de mi cara, tiene una huella por dentro... mi barbilla, mis cachetes, mi nariz, mis labios (cerrados-obligados a abrirse) mis ojos. Mi cuerpo también esta marcado. No sé como puedo ir "recuperando" poco a poco YA TENDRÉ 1 AÑO!!! de que mis "recuerdos" salieron a la luz de mis ojos! 
Aun no siento que tengo la oportunidad de "sentirme bien conmigo misma" Sigo sintiendo poco aprecio, por mi misma tanto físicamente como con lo que hago... En lo físico sigo encontrándome "fea-gorda-desagradable-incorrectamente vestida" en lo interno, sigo mirándome justo así... "poca cosa, tonta, torpe, dependiente, débil, asustada, desmotivada, en momentos sucia, en otros momentos culpable" Obligada A!! Obligada a seguir siendo la tonta, la débil, la "buena", la "calla-dita", la que "sufre" la que espera... la que le duele la vida... ¿Porque? QUIEN SABE PORQUE!!! Si lo tiene todooo! ¿Cómo puede ser tan tonta? ¿Cómo no puede superarlo? si es joven, es "bonita", es inteligente... y luego "su profesion"... Es lo que "se suele escuchar" ¿Verdad?

Si he pensado muchas veces casi lo pienso a diario, que "mis recuerdos, bloqueados" ESTABAN MUCHO MEJOR!! Ahora, todas las noches veo la cara de ese hombre a milímetros de la mia, escucho su respiración, escucho sus frases tan horribles y grotescas... frases dichas a una niña, estoy cayendo dormida y me despiertan unas manos apretándome los muslos, los brazos, apretandome de la mandibula para que abra mis labios, me despierta esa frase!! Esa frase!! Antes sin los recuerdos ESTO NO ME PASABA! Ahora es extraño que no pase, cada noche... Cada noche! La autoestima es algo que se siente en el momento... Si Es cierto, ahora que he estado escribiendo a mi parecer "cosas más positivas"... Me siento con "un poco de fuerza", cuando regreso a re-leer... Siento que NO FUI YO QUIEN LO ESCRIBIÓ... Me siento tan distante a ese sentir, tan alejada de mi misma y lo que ahí plasme. Tan ajena! Pero si... Si descubro que me gustaría como un deseo al apagar las velas de un pastel de cumpleaños... o el deseo que se pide al echar una moneda a una fuente, el deseo que se pide al entrar por 1era vez a una iglesia... Que se yo!! El deseo que pido cuando una estrella cae del cielo.... PODER AMARME PROFUNDAMENTE!! AMARME! CUIDAR Y PROTEGER A MI "NIÑA INTERIOR" SENTIRME Y SABERME UN SER HERMOSO, GRANDE Y VALIOSO DE EXISTIR Y SER AMADO!! Ser amada sin tener que ser "nada" ... ni tener que "dar nada a cambio"... Ser amada simplemente por ser YO! Sin miedos, sin represiones, sin amenazas, sin golpes, sin sarcasmos, sin miradas cortantes, sin caricias obscenas, sin dobles intenciones!! Desechar de mi cabeza por completo aquella estúpida frase de: "Nadie te va a querer". 

A..B.

domingo, 29 de mayo de 2011

La sexualidad y los hijos: ¿cómo enseñarle a mi hijo avisar un abuso?

Como padres es nuestro deber cuidar de los hijos. Por eso, la importancia de enseñarles a no permitir que ninguna persona los toque de manera indebida y, si se da el caso, comunicarlo de inmediato.

Hay casos en que los menores confían el secreto del abuso a sus madres, pero éstas lejos de hacer algo para denunciar el hecho a las autoridades pertinentes,encubren al padre abusador por temor a perder el respaldo económico o incluso la relación sentimental.

Se recomienda a las madres de familia a no olvidar que su labor primordial es la de proteger a sus hijos y no abrumarlos con preguntas exhaustivas sobre el abuso sufrido, sino más bien darles el apoyo emocional que necesitan.

“Hay ocasiones donde la mamá trata de ocultar el hecho por la vergüenza de haber fallado en su labor de madre o incluso, en casos más delicados, por no confiar en la palabra de su hija, quien le estaría mintiendo por venganza o celos”, afirma la especialista. 

Los padres deben tomar conciencia yenseñarles a sus hijos que nadie los debe tocar y, si eso sucede, los menores deben avisar inmediatamente a un adulto.  Hay que recordar queprevio a una agresión sexual, se suscitan tocamientos indebidos o juegos insanos que indican un potencial abuso.

Cabe resaltar que cuando se vive una situación de abuso en casa, la madre o el padre debe tomar cartas en el asunto, pues si no se trata el problema puede ocurrir que el abuso sexual infantil se repita constantemente. 

Comenten familia, escuelas e Iglesia 80% de los delitos infantiles

A nivel nacional, el 80 por ciento de los delitos de abuso sexual, maltrato físico, violencia infantil y discriminación, entre otros, son generados por las instituciones que presuntamente defienden los derechos de los menores, es decir, la familia, la escuela y la iglesia, destacó el director ejecutivo de la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim), Juan Martín Pérez García, durante su conferencia presentada en la Universidad Latina de América (UNLA).

Al respecto, reconoció como los principales delitos en contra de los menores son el maltrato infantil, sobre el cual aclaró que incluso se afirma que “es por su bien” o se justifica, en el caso del ámbito educativo, a través de frases como “la letra con sangre entra”.

Otros de los principales delitos en contra de los infantes que mencionó fueron los referentes al abuso sexual, la discriminación, la explotación laboral y la violencia de género.

Por ejemplo, Juan Martín Pérez detalló que debido a que en México, el 78 por ciento de menores son registrados tardíamente, es decir, hasta después de cumplir un año, por lo que no son acreedores a obtener seguro popular o cartilla de vacunación. En este rubro, Michoacán ocupa el lugar 25 a nivel nacional en registros tardíos.

Ello implica, en lo que se refiere a salud, que los menores sean más susceptibles a engrosar las estadísticas en
enfermedades pues tres de cada cuatro no tiene garantía de servicios de salud.

La mayoría de niños y adolescentes que han sido violentados sexualmente ocultan los abusos por miedo a las amenazas de su agresor 

jueves, 26 de mayo de 2011

Un grupo de apoyo mutuo es un espacio seguro para liberarnos de los traumas que nos dejó el abuso sexual


Brigitte Hauschild
Desde hace 10 meses existen en Nicaragua los primeros grupos de apoyo mutuo entre mujeres que han experimentado abuso sexual en su niñez.
Quiero compartir lo que hacemos en los grupos, como trabajamos para identificar las secuelas  Los grupos son cerrados, es decir, una vez formado no entran otras. Durante los primeros  
encuentros nos conocemos. Todavía no habla nadie de su experiencia de abuso, ya que al comienzo es importante construir una base de confianza y crearnos algunas reglas que necesitamos.
Lo que nos da el primer alivio es que la mayoría nos damos cuenta que no estamos solas, que somos muchas que hemos sufrido abuso sexual en la niñez. Nos libera de una soledad muy dolorosa.
Una de las primeras reglas que nos damos es la confidencialidad: lo que hablamos en el grupo
queda siempre entre nosotras hasta la muerte. Aun cuando termina el grupo no vamos a hablar sobre lo que hemos hablado en el grupo.
Es muy importante sentir este espacio como un espacio seguro.Otra regla muy importante es la puntualidad y avisar, si alguien no puede llegar al encuentro.Poco a poco logramos construir la confianza necesaria entre nosotras para poder hablar.

Muchas sobrevivientes tenemos problemas en la vida cotidiana. Nos sentimos sobrecargadas, no sabemos poner límites, nos sentimos inútiles, tenemos problemas con el marido, con los hijos, con los padres, con el autoestima, en el trabajo, y a través del intercambio en el grupo nos damos cuenta que los raíces por todos estos problemas están en el abuso, y no es que nosotras “somos así”.
Necesitamos este espacio cerrado para reconstruirnos y liberarnos de los comportamientos de sobre vivencia que nos ha dejado el abuso. Muchas por primera vez en su vida hablan sobre lo que experimentaron en su niñez, sobre sus miedos, sobre sus sentimientos de “culpa”, de la vergüenza, de la inseguridad. Y en este espacio cerrado experimentamos nuevos comportamientos. Si antes no hemos tenido el valor de enfrentar determinada situación, nos apoyamos y nos empoderar mutuamente para resolver esta situación. Es difícil y no siempre lo logramos en el primer intento, por eso el grupo dura de 6 meses hasta tres años. Depende de lo que queremos lograr, de la meta que nos hemos puesto al comienzo, los cambios que queremos en nuestras vidas.

Muchas veces los recuerdos sobre el abuso sexual son muy ocultos, profundamente enterados, ya que en el momento cuando abusaron de nosotras usamos el mecanismo “olvidar” como herramienta de sobre vivencia. Pero llega el momento cuando estos recuerdos quieren salir. A veces, como en mi caso, sentimos que nos estamos poniendo “locas”, ya que por tantos años no hemos recordado nada y de repente “sabemos” con una certeza irrefutable que hemos experimentado abuso sexual en nuestra niñez. Tenemos muchos huecos de memoria. Lo que aprendemos entre todas es que siempre podemos confiar en nuestras intuiciones.

En el grupo nos acercamos a nuestra verdad a través de escucha activa a las otras en el grupo. Hablando una la otra encuentra una pieza de su propio rompecabezas. Escuchar a la otra nos da pistas para entender nuestra propia historia. A veces es como la erupción de un volcán: de repente logramos sacar de la profundidad oscura de nuestro adentro unos recuerdos y habiéndolos sacados, ya nos dejan en paz.Compartimos los miedos que hasta la edad adulta a veces sentimos y las pesadillas, que algunas tienen y compartiéndolos entre nosotras se hacen más chiquitas.

Compartimos las fuertes tristezas, compartimos las rabias, compartimos la soledad que sentimos afuera del grupo, y compartiéndola, sentimos que no estamos solas. Nos acompañamos en este camino doloroso de sanar de las secuelas. Nos quitamos “la culpa”, logramos entender que es siempre el abusador que tiene la culpa. Entre las mujeres del grupo muchas veces se construye una amistad y así tenemos apoyo también afuera del grupo. Nos podemos llamar. Aprendemos que somos personas muy preciosas y que tenemos numerosas cualidades que nos ayudaron a sobrevivir.



Tenemos dentro de nosotras los sentimientos de la niña que no ha recibido la debida protección en el momento del abuso. Y nos acercamos a esos sentimientos de aquella niña abusada y aprendemos juntas a expresar AHORA los sentimientos que en aquel tiempo no hemos podido expresar.
Compartimos el dolor de aquella niña y construimos la fuerza para saber defendernos ahora,
aprendemos la valentía de expresar lo que queremos y lo que no queremos. Nos liberamos poco a poco de muchos dolores y detectamos debajo de estos dolores la capacidad de disfrutar la vida, las ganas de reír, de disfrutar los momentos bonitos de la vida.

Muchas logran en algún momento enfrentar al abusador y a veces el abusador reconoce y pide
perdón. Pero aún, si el abusador no reconoce el abuso y no pide perdón, el hecho de haberlo
enfrentado, nos libera y nos da profunda satisfacción.



Cada encuentro es como un tesoro, yo en mi proceso de sanar he sentido cierta “adicción” a mi grupo y pensaba por buen rato que no iba a poder vivir sin mi grupo. Pero es parte del proceso. El intercambio es muy intenso y realmente nos necesitamos fuertemente. Pero con el avance del proceso sentimos nuestras propias fuerzas, nuestras propias capacidades y la “adicción” se pierde. Al final del proceso con la frente en alto y la espalda erguida aprendemos a decir con valentía: soy sobreviviente y no siento vergüenza, ya que la vergüenza es del abusador o de la abusadora. Y haber pasado por este proceso de crecimiento personal no nos vamos a quedar calladas ante cualquier abuso hacia cualquier niño.

*Soy sobreviviente

¿Se puede comenzar una nueva vida?

¿Se puede comenzar una nueva vida?
Para muchos si se puede con coraje, valentía mucho esfuerzo. Poniendo todo lo que a uno le queda de corazón.
¿Se puede borrar un pasado sucio, manchado, triste y sombrío?
Para muchos sí, o al menos llegar a controlarlo. A "domarlo"... Vivir con él y no dejarlo que se "entrometa" en la VIDA... "nueva vida" mejor... mejorada que se "consigue"! Después de "aprender" de una experiencia tan terriblemente amarga.
¿Se puede echar andar, sin sentir el peso de una lápida inmensa en la espalda?
Muchos dicen que la han aventado... la han lanzado lejos... con ayuda de alguien, porque vaya que es pesada!
¿Se puede borrar la historia de una relación tormentosa?
Dicen muchos que ¡Sí! Claro que se puede!! y yo me pregunto: ¿Cómo? ¿Cuándo?
Ellas han dicho: Cuando te perdonas a ti misma y dejas de creer que "solo castigo" y "malos-tratos" son los que mereces. Cuando te perdonas a ti misma y renaces como la más fuerte y valerosa de las personas! Cuando te das cuenta que eres más mucho más valiosa que las personas que han pasado por tu vida, manchándote las alas... "desplumándotelas" haciéndote daño. Cuando te das cuenta que "SI ESO NO TE MATO" "NO TE LLEVO AL INFIERNO"
... Cualquier cosa PUEDES SUPERAR. Cualquier cosa ya te puede pasar
¿Qué no podrás olvidar, las caricias de quien decía quererte y siempre termino hiriéndote y haciéndote sentir lo más pequeño, lo más inferior, lo más invisible?
Nadie puede contestarme esto... Pero creo que una vocecita de mi corazón, de una esquinita de mi corazón me dice que sí, que obviamente es muy probable... Enteramente posible Olvidar caricias que al tiempo solo se convirtieron en girones, en arañazos en la piel. En esa piel que "irrespetaron" siendo pequeña... Y al momento de recordarlo (el abuso) las caricias que me dieron con "cariño" "pasión" se quedaron en el lugar más oscuro y des-dibujado del mundo. Caricias que después me "cobraron" también con ofensas, con frases llenas de arrogancia, con fastidio, apatía y pre potencial
 ¿Cómo no se podrían olvidar? ¿Cómo sería posible añorar dolor y arrogancia?
¿Y ahora que es lo que esta, niña-mujer: mujer-niña añora?
Ahora YO añoro AMOR. Amor de mi, hacia mí Poderme "a-m-a-r" así como muchas se aman, a pesar de lo que nos pasó. Cómo a tantas, a tantos nos pasó. Amarme tanto al grado de no dejar que ni una sola mala cara me haga "sufrir" que ni una "risita sarcástica y burlona" (de ese infeliz puerco podrido malnacido) me haga tambalear, me haga temblar. Amarme, valorarme Ver todo ese VALOR que tengo. Que TODOS o MUCHOS ven en mí y YO AUN NO LO VEO. Dejar de sentirme basura! Dejar de sentirme "fea" cuando tanta gente me dice que soy linda... que soy bella, que soy agradable, que soy inteligente e importante!
SE PUEDE. MUCHAS COSAS SE PUEDEN. Solo es cuestión de quererlas, De desearlas, De hacerlas realidad para UNO mismo. De ponerlas en práctica. de hacerlo!! No sólo "intentarlo" ¿Cuántos han muerto en el intento?
Yo he querido morir! muchas veces. Lo he pensado a diario!! No hay día que no lo piense... Y las cosas se agravan si recibo una bofetada emocional por parte de el hombre que alguna vez dijo "amarme" incluso quererse unir "de por vida conmigo"... Las cosas se agravan si veo de lejos pasar al "maldito criminal" que afectó mi espíritu mi vida! Si por equivocaciones de la vida lo veo de más cerca y se atreve a sonreírme...
He querido hacer cosas malas conmigo. Me he agredido física, moral y psicológicamente, he dejado que lo hagan. No he marcado el "alto" no he tenido la fuerza suficiente para poner un "límite"
Quiero. Quiero poder. Quiero dejar de pensar que "fuera de este mundo estaría mejor"
No se puede vivir toda la vida con esa lápida maldita encima!! Cargándola porque algún cerdo malnacido me la amarro... la impuso.
No se puede seguir en la vida llorando, por lo que fue!! Por el daño que de niña le han hecho a uno.
No se puede seguir permitiendo que te agravien. Que te injurien. Que te manipulen! en nombre del "maldito miedo que corre por nuestras venas"
ESTE ES MIEDO!! LO HE SENTIDO COMO PARTE DE MI... Como algún "órgano mas de mi cuerpo".
Pero no es un órgano ni es mi sangre... ni es mi piel!! Y a nada de eso le puedo hacer o causar un daño.
Bastante daño me han hecho para que YO venga a seguir siendo después de años mi "propio verdugo"
No se puede fungir eternamente como quien castiga a uno mismo! ser su propio "juez" DE ALGO QUE UNO NO TUVO LA MIIIINIMAA MALDITA CULPA!!
No se puede, dejar que quien hace daño sean los que vivan tranquilos y se paseen libremente por la calle, y SER UNO EL QUE SE ESCONDA temblando, llorando, auto agrediéndose, ESCONDIDA "ADENTRO DE UN ZAPATO".
No se puede, dejar que quien amenaza y obra de mala fe, y lastima y hiere duerma apaciblemente todas las noches como si no tuviera nada de qué arrepentirse... Y ser uno quien se inunde de lágrimas todas las noches.
No se puede. 
Creer que quien "quiebra" la burbuja de cristal de una niña buena... Vivirá? y Vivirá "tranquilo" mientras esa niña se induce el vomito, se talla las manos, se come las uñas, se para al espejo y se siente fea, es insegura, se siente basura, se incomoda en su cuerpo, se deja lastimar por hombres fríos-agresivos-arrogantes-violentos.
No se puede. Creer que quien apedrea el vidrio de las ilusiones de una mujer con buen corazón, estará toda la vida burlándose y golpeando el alma de ella como si se tratará de una pera de box
Esto es entonces lo que SE PUEDE y también lo que NO SE PUEDE!!
Visto desde este día por mi.
Después de haber borrado todas las "entradas" que había compartido... ¿Saben por qué?
Porque tuve una crisis en la que estaba decidida a hacerme daño! Lo mismo hice con las entradas en mi blog...
Se puede borrar todas las entradas... No se puede NO REGRESAR A ESCRIBIR ALGO MÁS...
Soy Sobreviviente de abuso sexual!! Y quiero salir adelante. Quiero verme al espejo y no relacionar nada de mi piel, de mi rostro con NADA de lo que me haya hecho daño... ni con ese animal ni con los "hombres" que he conocido y me han hecho daño!!
Quiero quererme. Valorarme y dejar de tener miedo!! Ya no debe haber nada que "me haga temblar" n-a-d-a.
Yo quisiera lograr lo que "las demás" han dicho que "Se puede" Quisiera lograrlo. AYUDENME.
Ustedes han sido un "gran gran respaldo" para mí lo digo desde el fondo de mi corazón. Del "polvito que quedó de mi corazón" Porque me lo han hecho polvo.

ALMA