viernes, 20 de febrero de 2015

Nunca me Cansaré de agradecerles, 1,850,000 visitas.

Nunca me cansaré de agradecer el  apoyo e interés que han mostrado al blog estos años.

Ya logramos mas de 1,850,000 visitas a nuestros contenidos.Se dice fácil pero es un grandioso logro.

Mi compromiso con ustedes es asumir nuevos retos para seguir avanzando en la visualización de la violencia sexual contra las niñas y los niños.

Mi reclamo es sencillo, necesitamos mas compromiso de los actores sociales, de la sociedad civil organizada, políticas públicas de las Instituciones y los Gobiernos.

Campañas de prevención y centros de atención a victimas especializados.

Muchas Gracias a todos aquellos que en estos años han acompañado este esfuerzo, cada vez somos más, gracias por permitir ser su colaborador, a todos ustedes que nos han apoyado desde el principio y a los que amorosamente se suman día con día.

Seguiremos contribuyendo con nuestro granito de arena.

Muchas gracias por los que no tienen voz y quieren ser escuchados.

Nunca Más Gritos sin voz.

Por un mundo sin abuso sexual infantil.

Yo alzo mi voz.


Miguel Adame Vazquez.Presidente de asi nunca más a.cPresidente de Cidetec a.c Fundador de la Red Hispanoamericana contra el Abuso Sexual Infantil.


http://migueladame.blogspot.mx/http://redcontraelabusosexual.blogspot.mx/http://forosobrevivientesasi.blogspot.mx/http://asinuncamas.org/


Canal de Youtube:www.youtube.com/user/71ADAMEhttp://www.avaaz.org/es/petition/ABUSO_SEXUAL_INFANTIL_NUNCA_MAS/edit/ 



lunes, 16 de febrero de 2015

Una breve acotación sobre las pericias en temas de abuso sexual infantil.



Los psicólogos deberíamos reflexionar un poco más antes de embarcarnos en pericias sobre abuso sexual infantil. 
Así como Freud aconsejaba que aquellos que sintieran cosquillas al abordar temas sexuales deberían pensar en dedicarse a otra cosa, los colegas que teman consecuencias judiciales sobre sus dichos y que adviertan que ese temor afecta las prácticas, podrían pensar que nuestra disciplina es tan amplia y generosa que ofrece las más amplias orientaciones y ejercicios, lejanos a los entrecruzamientos psi- jurídicos.

No se trata de afirmar lo que no se ve, pero si ser honestos con aquello que se observa, siguiendo la escala que recorre el continuum desde lo indiciario hasta lo contundente.
Bajando de la soberbia profesional, o de las misiones “divinas” que suponemos que portamos, la tarea de un psicólogo no es probar si el abuso sexual ha existido o no, ya que en ese caso estaríamos invadiendo funciones que claramente pertenecen a los Jueces, pero eso no nos exime de señalar con compromiso y claridad aquellas observables que permitirán al magistrado resolver con más elementos en su escritorio.

Damos por sentado, eso , que quien acepta el cargo, previamente se ha preocupado por formarse en un tema que es absolutamente cruel con las improvisaciones.
Tal vez un ejemplo aclare un poco más nuestros dichos: una niña de tres años manifiesta en Cámara Gesell que su padre “le metía el dedo en la cola”. El desarrollo de la pericia no arrojó ningún indicio que permitiera dudar de los dichos de la niña. El informe oficial estableció que “si bien la niña relato que su padre le metía el dedo en la cola, no se puede afirmar ni negar la existencia del delito que se investiga ya que no aparecieron otros elementos en la entrevista que corroboren esa información”.

El mismo informe podría haber dicho que los dichos de la niña no se prestan a confusión en cuanto a lo que describen, que el desarrollo de la Cámara Gesell no aportó elementos que pudieran hacer dudar de la veracidad de su discurso, y que si bien no aparecieron otros elementos que permitieran reforzar lo planteado, no se puede dejar de decir que estamos ante un indicador altamente compatible con situaciones de abuso sexual infantil.

Es decir, no estamos planteando más de lo que vemos, pero tampoco menos, y estas controversias son moneda corriente en estos expedientes.

Han sido estas situaciones las que le han hecho decir al Dr. Carlos Rozanski que los psicólogos deberíamos ser más claros con lo que observamos en las entrevistas con niños.
Siempre decimos que no somos Jueces, ni Fiscales, ni Abogados, sino Psicólogos en función pericial, y es de la importancia de esta función de la que no podemos desentendernos.

Jorge Garaventa
Psicólogo 

Colaborador de la Red Hispanoamericana contra el abuso sexual infantil.




domingo, 15 de febrero de 2015

¿Qué hacer si creemos que nuestro hijo/a está siendo abusado o si noslo cuenta?


El abuso sexual es una intromisión en el espacio vital y saludable del niño, que le impide crecer con confianza, despertar su cuerpo con naturalidad, abrirse a su propia sensualidad, a sus sentidos y a su disfrute. Estimula al niño cuando aún no está preparado física ni psicológicamente para gestionar la sexualidad y lo puede predisponer a seguir buscándola en otras personas, con el riesgo de ser gravemente dañado. El niño no conoce ni entiende lo que le están haciendo. En muchos casos, si no recibe el tratamiento adecuado, pueden quedar en él secuelas duras y difíciles de superar que van desde fracaso escolar, indefensión o baja autoestima, hasta depresión, alcoholismo, drogadicción, huida del hogar, autolesiones, enfermedades psicológicas e incluso tentativa de suicidio.

La forma de sanar el abuso depende de diversos factores: la personalidad del pequeño, el grado de agresión de que ha sido objeto el niño, su edad, de que lo pueda verbalizar, del apoyo que encuentre en su familia, de la cantidad de veces que ocurre, de la proximidad del abusador… En mi experiencia como psicóloga he visto cientos de casos y ninguno es igual a otro pero el denominador común es que, si se detecta en el momento en que está ocurriendo y se actúa de la forma adecuada, las secuelas pueden ser mínimas y sanarse con facilidad. Para ello hay que estar atento a las pequeñas informaciones o señales que nos da el niñ@ en el día a día y que son indicios de un posible abuso.

El niño puede verbalizar el abuso pero en la mayoría de los casos no lo cuenta con palabras sino con comportamientos: un niñ@ abusado puede mostrar antipatía -o incluso miedo y terror- hacia una persona determinada, puede mostrarnos heridas en sus genitales o molestias, estar más irascible, agresivo o deprimido, puede bajar las notas del colegio o mostrarse ausente. También puede tener juegos sexuales no normales para su edad o mostrar demasiada compulsividad y puede sufrir mucha ansiedad o angustia hacia ciertas actividades o formas que le recuerden el trauma. Los adultos podemos estar receptivos y observar estos síntomas con los que nos van contando lo que les sucede.

Cómo actuar

Cuando un niño verbaliza una situación de abuso es muy importante primero respirar profundamente para mantener la calma ante él o ella, decirle que le creemos y agradecerle que haya confiado en nosotros para contárnoslo. No debemos responsabilizarle ni culparle por ello y podemos decirle que gracias a él/ella vamos a intentar que no se lo haga a otros niños. No debemos asegurarle que le vamos a proteger y que nunca más le volverá a suceder ya que, en muchas ocasiones, no está en nuestras manos. Pero sí podemos asegurarles, en un lenguaje que entiendan, que vamos a ayudarles en todo lo que podamos o que vamos a hablar con el abusador para que sepa que lo que hace no está bien.

Si sospechamos que pueda estar siendo abusado debemos indagar con calma, enumerar lo que vemos e invitarle a contarnos cualquier cosa que no les haga sentir bien. Por ejemplo: “últimamente te estoy viendo más nerviosoveo que tus notas han bajadoparece que tienes más vergüenza o te escondesparece que no te apetece ya quedarte con esa persona”… ¿te pasa algo, quieres que hablemos de ello?” También podemos preguntarle: “¿te ha pasado algo?, o ¿hay algún problema que tengas con esta persona?. Si es así, me gustaría que me lo contaras…”

Probablemente el niño responda con frases como es que me hace cosas que no me gustan, o es que me obliga a cosas…”. En ese caso, conviene que los padres no adivinen” lo que sucede sino que hagan preguntas abiertas que no incluyan ninguna respuesta y le dejen tiempo para expresarse. Por ejemplo: “¿quieres contarme qué cosas te hace que no te gustan o a qué te obliga?. Si el pequeño sigue callando podemos animarle a hablar poniéndole ejemplos que no tengan que ver con el abuso sexual, como: “¿te obliga a andar mucho o a romper cosas?.

Los padres deben ser muy pacientes e invitar al niño a hablar, a que cuente con sus palabras lo que está ocurriendo. Es posible que diga cosas como es un secreto que no te puedo contarsi te lo cuento te vas a enfadar mucho conmigo“él se va a enfadar mucho conmigo” es que no te quiero preocupar…”

Lo cierto es que algunas veces los niños tratan de protegernos para que no suframos, por lo cual no nos quieren contar lo que ocurre. En ese caso hay tranquilizarle y asegurarle que nosotros vamos a quererle y apoyarle en cualquier circunstancia. Podemos enseñarle la diferencia entre los buenos y malos secretos, y que si ese secreto le está haciendo sentir mal tiene que contárnoslo, porque nosotros, que somos mayores, trataremos de encontrar la mejor solución o de buscar a alguien que nos ayude.

La forma en que el niño es escuchado y acogido es importante porque le hará ver que estamos ahí acompañándole sin presionarle ni juzgarle. Una vez hemos hablado con él o ella, podemos volver a decirle cosas como gracias cariñome alegro mucho que me lo hayas contadoestoy muy orgullosa de tiahora buscaremos una solución para que esto no siga ocurriendo…”. Hay que mostrarle lo orgullosos que estamos de él o ella por habérnoslo contado y recalcar el coraje y la fuerza que han tenido al contarnos lo que ocurre.

Por último, es importante no victimizar al pequeño ni transmitirle que es un hecho dramático, sino algo duro que puede superar. Es el momento de buscar ayuda profesional especializada que explore cómo se encuentra el niño o niña y que le ayude a superarlo de la mejor manera. También podemos llamar a una oficina de Protección de Menores y ellos se encargarán de hacer lo más conveniente para el niño. Si no podemos protegerle de futuros abusos, es especialmente importante buscar ayuda psicológica para ellos.

Margarita García Marqué
psicóloga clínica especialista en comunicación, autoestima, infancia y abuso sexual infantil.

Colaborador de la Red Hispanoamericana contra el abuso sexual infantil.

El abuso sexual como un abuso de poder.



Existen numerosas definiciones de abuso sexual. En la mayoría de ellas se establecen dos criterios para hablar de abuso:

1. Coerción. El agresor utiliza la situación de poder que tiene para interactuar sexualmente con el menor.
2. Asimetría de edad. El agresor es significativamente mayor que la víctima, no necesariamente mayor de edad.

“En realidad, esta asimetría de edad determina muchas otras asimetrías: asimetría anatómica,asimetría en el desarrollo y especificación del deseo sexual (que no se especifica ni se consolida hasta la adolescencia), asimetría de afectos sexuales (el fenómeno de la atracción en pre-púberes tiene menos connotaciones sexuales), asimetría en las habilidades sociales, asimetría en el experiencia sexual.... Por todo ello, ante una diferencia de edad significativa no segarantiza la verdadera libertad de decisión. Esta asimetría representa en sí misma una coerción.  (Félix López y Amaia del Campo)

Es fundamental no concebir el abuso sexual como una cuestión únicamente concerniente a la sexualidad del individuo, sino como un abuso de poder fruto de esa asimetría. Una persona tiene poder sobre otra cuando le obliga a realizar algo que ésta no deseaba, sea cual sea el medio que utilice para ello: la amenaza, la fuerza física, el chantaje. La persona con poder está en una situación de superioridad sobre la víctima que impide a ésta el uso y disfrute de su libertad. Pero igualmente importante es entender que el “poder” no siempre viene dado por la diferencia de edad, sino por otro tipo de factores. El abuso sexual entre iguales es una realidad a la que no debemos cerrar los ojos. En este caso, la coerción se produce por la existencia de amenazas o porque hay seducción, pero la diferencia de edad puede ser mínima o inexistente. Aun así, se consideraría abuso sexual.

En este sentido, los equipos psicológicos de los Juzgados de Familia han de jugar un papel esencial, y los peritajes psicológicos deberían validarse y perfeccionarse para incluir medidas fiables del “abuso de poder”. Defendiendo que ésta es la base del abuso, somos igualmente conscientes de la dificultad existente en algunos casos para probarla.

Se ha mencionado ya la no necesariedad de una asimetría de edad (que sí establece la ley) pero es importante que se desarrollen pruebas de peritaje psicológico y que se les dé prioridad.

“De entre todos los modelos etiológicos del abuso sexual infantil, el más aceptado es el modelo elaborado por Finkelhor y Krugman, en el que se describen las cuatro condiciones para que el abuso se produzca:

1. Primera condición, relacionada con la motivación del agresor para cometer el abuso.  En este sentido, los estudios establecen distintas categorías de motivaciones en los agresores sexuales, cada uno de los cuales desarrolla un modus operandi diferente.
• Por una parafilia sexual.
• Por repetición transgeneracional de experiencias previas de abuso en la infancia.
• Por un componente psicopático de personalidad.
• Por trastorno de control de los impulsos.
• Pedófilo exclusivo, por fijación obsesiva con un objeto sexualizado.

2. Segunda condición, relacionada con la habilidad del agresor para superar sus propias inhibiciones y miedos, recurriendo para ello al alcohol y las drogas.

3. Tercera condición, por la que se vencen las inhibiciones externas, o los factores de protección del niño.

4. Cuarta condición, que le permite vencer la resistencia del niño, para lo que se recurre al uso de la violencia o de la amenaza o el engaño y la manipulación. En este punto, hay menores especialmente vulnerables como los niños con discapacidades puesto que en algunos casos su capacidad para oponer resistencia se ve seriamente mermada o como el caso de los más pequeños de menos de tres años. (Felix López y Amaia).

Bibliografía: 
Save the Children
CON LA COLABORACIÓN DE MINISTERIO DE TRABAJO Y ASUNTOS
SOCIALES
PRIMERA EDICIÓN: Noviembre 2001, España
El combate contra la pornografía infantil en Internet:
el caso de Costa Rica / Marie-laure Lemineur. -- 1a ed. --
San José, Costa Rica: M. Lemineur, 2006.

Recopiló:

C. Aguiñaga
Colaborador de la Red Hispanoamericana contra el abuso sexual infantil 
Miembro de Asi nunca mas A.C 

jueves, 12 de febrero de 2015

ASPASI




Conocí a Margarita hace ya algunos años.

Y aunque nunca he tenido el privilegio de estrechar su mano, nos une una gran amistad por una causa común.
Ella atiende incansablemente a las niñas y los niños violentados sexualmente.
Realiza platicas, conferencias, participa en programas de televisión en Madrid, asesora a sobrevivientes.Da charlas y talleres a psicólogos, maestros, policías, médicos y enfermeras.

Su mayor satisfacción es el saber que esta haciendo un bien social , por el grupo más desprotegidos.Las niñas y los niños.

Su mayor objetivo es trabajar con la prevención enseñando a los niños a poner los limites y decir no.

Podría pasarme largas cuartillas admirando su dedicación y sencillez. Es sin duda para un servidor, un ejemplo de un profesional en la materia que solo busca el cambio y lo esta logrando.

El crear conciencia de la existencia de los abusos sexuales a menores, de la magnitud de su frecuencia, de los sentimientos por los que pasan los niños abusados y de las consecuencias tan graves que pueden manifestarse a largo plazo (anorexia, bulimia, depresiones, psicosis, prostitución, drogadicción, autolesiones, suicidio, etc.) es muy importante para los países hispano parlantes. 
En Europa una/o de cada 5 niñas/os sufren abusos sexuales antes de cumplir los 17 años. Éstos suelen ser ocultados porque en un alto porcentaje de  los casos (86%) se cometen por miembros del entorno más próximo al menor.
Se debe Romper el silencio que oculta este grave problema y que afecta a un alto porcentaje de niños y niñas, pero también de adultos que lo sufrieron en su infancia y que todavía no se han podido recuperar de sus secuelas traumáticas porque en su momento no fueron escuchados y atendidos.
Es urgente Sensibilizar a todas las personas que están en contacto con los niños y darles un conocimiento general práctico para que puedan aprender a defenderles, a detectar si han sido abusados y a saber cómo  actuar si sucede.
Es fundamental Enseñar a los niños y niñas a protegerse ellos mismos de estos abusos, dándoles herramientas para reconocerlos y saber decir que NO a tiempo; o bien, si se han producido, animarles a contárselo cuanto antes a una persona de su confianza para que le dé solución al problema, reduciendo al mínimo las secuelas.
Creemos que debemos Promover cambios en las leyes y formación de jueces, abogados y fiscales en esta materia. Es nuestra obligación hacerlo. Y lo estemos haciendo.

Gracias Margarita García Marques por enseñarme  el camino para hacerlo.
Lo estamos logrando.
Miguel Adame Vázquez
Presidente de abuso sexual infantil nunca más a.c.


   

Con tan solo un “click” se puede alcanzar un sueño

Con tan solo un “click se puede alcanzar un sueño:
Un mundo sin Abuso Sexual Infantil.
ROMPER EL SILENCIO, RESPONSABILIDAD DE TODOS
#conunclickASInuncamas

Aunque muchas cosas han cambiado desde el principio de los tiempos hasta la época actual, hay cosas innatas al hombre. Una de ellas es la necesidad de comunicarse, lo que ha dado la oportunidad de innovar las formas y los medios para lograr el objetivo de manera mas rápida, eficaz y a mayor personas.

La historia de la humanidad, para algunos estudiosos, está marcada en tres grandes épocas o momentos que le dieron un cambio radical. La primera fue  la  Era de la Agricultura. La segunda, la marca la Era Industrial. Y la tercera -y que estamos viviendo plenamente- es la Era Sociedad de la Información y la Comunicación.

El avance ha sido tal, que justo estamos inmersos en la era de la información y de los medios electrónicos, digitales o virtuales, donde surge el concepto de globalización. Sepresenta un cambio en la civilización, una estructura social con grandes y numerosas facilidades para la interacción humana. Se producen nuevas costumbres comunicativas. Todo esto reforzado y auspiciado por el desarrollo y popularización del Internet, la llamada Red de Redes. En este contexto de información y tecnología, punto aparte merece las redes que se tejen y que propicia la Web (red, telaraña o malla) o red mayor, dando origen a las Redes Sociales.

Las Redes Sociales llegaron para quedarse y para romper paradigmas. Son páginas virtuales que nos permiten interactuar con amigos, además, de personas desconocidas. Van cobrando un protagonismo mayor en la vida de las personas y, casi nadie se resiste a sus “encantos”.

Llegado hasta este momento, de seguro te debes estar preguntado ¿Y todo este rollo qué tiene que ver con el abuso sexual infantil?… Pues ahí te va la respuesta. Resulta que desde siempre a los medios de comunicación se les ha considerado el cuarto poder, pues influyen y crean corrientes de opinión y su misión es dar una información objetiva a la sociedad. Mucho tiempo los medios estuvieron controlados por unos cuantos y las personas solo eran receptoras  y consumidoras de la información que ellos elegían y hasta manipulabanPero para nuestra fortuna, esto ya cambió. Ahora todos somos receptores y emisores. Todos somos consumidores pero también productores de información.

Luego entonces, si cada vez somos mas los que tenemos  acceso a la tecnologías de la información y medios de comunicación electrónicos, ¿Por qué  no bien usamos esta grandiosa oportunidad? Sería fabuloso que con este poder al alcance de un click, nos comprometiéramos e hiciéramos cosas nobles. 

Y concretizo, si las redes sociales fueron capaces de romper el modelo tradicional de los medios de comunicación masiva; las redes sociales también pueden hacer la diferencia y crear un mundo sin abuso sexual infantil, a través de una sociedad unida y con causa.

El atreverse a romper el silencio y hablar, comentar, compartir información o simplemente dar “me gusta o like” en las publicaciones que hablen sobre Abuso Sexual Infantil, de verdad que haría el milagro de que millones de niñas y niños se salvaran del infierno ante la vivencia de tal monstruosidad. Y para los que tuvieron ya la desgracia de haberlo sufrido, ser su voz. Decirles que les creemos, que estamos con ellos y mostrarles uno y mil caminos de recuperación. Con tan solo un click podemos sensibilizar, prevenir, detectar, denunciar, cuidar y proteger a lo mas hermoso que tenemos en la vida: nuestra niñez.

Por otro lado, forzaríamos a las autoridades a que no les tiemble la mano para legislar de una manera contundente, en favor de los derechos de la infancia. Creando leyes, programas y campañas dirigidos a todos los niveles de la sociedad y en todos los rubros que hay que trabajar respecto al abuso sexual infantil.

Asimismo, exigirles a los medios de comunicación profesionales que dejaran el morbo, amarillismo o sensacionalismo, para pasar a una comunicación sensible, asertiva, completa y responsable al tratar el abuso sexual infantil. 
Es triste, muy triste comprobar que temas como el abuso sexual infantil causan molestia y desinterés a las “buenas consciencias” que solo les gusta enterarse de cosas ligeras o amables. Cuando es una realidad que nos ha aplastado desde siempre. Yo me pregunto, esa apatía que se demuestra ante temas tan crudos pero reales, ¿Será apatía como tal? ¿O más bien será un pavor absoluto de destapar sus propios secretos?Y me sigo cuestionando ¿Por qué es más fácil hacerse de la vista gorda que comprometerse? ¿No es un precio muy alto a pagar por nuestra permisividad? ¿Por qué no comprendemos que nuestro silencio, nos hace cómplices? Si nos callamos estamos protegiendo a los agresores…

Con tan solo un click, ¡Sí qué podemos hacer la diferencia!Explican  los analistas de las redes sociales lo siguiente: una persona conoce a 100 personas, y cada una de ellas se relaciona en promedio con otras 100. Si la primera persona pide a sus amigos que pasen el mensaje a sus conocidos, casi inmediatamente esta persona posee una red de 100 x 100 = 10,000 a quienes llegará el mensaje. Luego, si esto los potencializamos a las demás personas, la cifra es casi inimaginable. En esto radica el poder y la magia de las redes sociales. Luego entonces un click, ¡si qué hace la diferencia!

De una manera tan fácil,  ha llegado la hora de cambiar la perspectiva con compromiso y responsabilidad. Es el momento de hacer una metamorfosis radical. Seamos unos rebeldes con causa. Como sociedad estamos en deuda con nuestras niñas y niños del pasado, del presente y del futuro. Basta ya de que sean utilizados como objetos sexuales por los depredadores.

En “ASI, Nunca más” te exhortamos a que hagas la diferencia y nos ayudes a alcanzar nuestro sueño: Un mundo Sin Abuso Sexual Infantil… con tan solo un click¡rompamos el silencio!

Sonia Magali Cabrero Ruiz, 
Periodista y Titular de la comisión de relaciones públicas, medios electrónicos y prensa de “ASI, Nunca más, A.C.”