Cuatro madres denuncian el abuso sexual que sufrieron sus hijas de 9, 10, 15 y 16 años por, supuestamente, el superintendente del edificio donde viven. (Sus identidades han sido protegidas).
ESPERANZA CEBALLOS Y LISANDRA DE LA PAZ
9 MAY 2019 – 6:27 PM EDT
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“Mami -cuenta la madre que le dijo su hija pequña-, me tocó donde tú siempre me dices que nadie me tiene que tocar. Él me besa el cuello, me hace sonidos extraños”.
Este es el testimonio de una de las cuatro madres que, desgarradas, se armaron de valor para denunciar las agresiones sexuales a sus cuatro hijas de 9, 10, 15 y 16 años por parte, supuestamente, del superintendente del edificio donde residen en el estado de Nueva York.nSus identidades han sido protegidas, por tratarse de víctimas menores de edad, y sus voces (en el video) han sido cambiadas.
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“Hubo escenas en el cuarto, en el pasillo, hubo escenas en el porche y una en la escalera”, expresa una madre. El presunto agresor era de confianza. Según las mujeres, incluso acostumbraba a llevar a varias de las niñas a la escuela.
La madre de la jovencita de 15 años relata:
"[Mi hija] dice que la tocaba, que se aprovechaba de ella camino a la escuela"
Además, “era una relación muy estrecha de amistad, como de hermanos. Yo llegué a decirle que él era como mi hermano mayor”, subraya la madre de la niña de 16.
La denuncia surge luego de que en febrero pasado la niña de 9 años decidiera romper el silencio pese a que era amenazada de muerte por el supuesto agresor.
Su madre comentó a Noticias Univision 41 que la niña le había confesado que el hombre comenzó a “hacer todo eso más feo, hasta que llegó el momento en que me dijo: ‘¿tú sabes qué es tener sexo?'”. La pequeña, según su madre, pensaba que:
“Era mejor morirse porque así ella no iba a vivir recordando todo eso”
Un mes y medio después otra niña del edificio decide hablar sobre su dura experiencia de hacía un año y medio atrás. Y luego las otras también confesaron.
El trauma ha sido innegablemente grande, y los testimonios, dolorosos. “Morir”, ese fue el deseo de cumpleaños de la pequeña de 9, quien dijo haber sido agredida desde los 7 años.
Las madres hicieron la denuncia en la policía, sin embargo, hasta este jueves no habían recibido respuesta alguna.
Noticias Univision 41, entonces, contactó a las autoridades, y con una declaración escrita, la policía explicó que debido a la naturaleza del caso, ellos usualmente no realizan reportes, o revelan detalles específicos. Pero aseguraron que siempre en estos casos se habla con el fiscal del distrito.
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“Esta es una investigación muy activa -señala el comunicado-. Estamos en contacto con el jefe de departamento de víctimas especiales, y hemos hablado con varios sujetos en el edificio”. Confirman, además, que aún no hay ningún arresto, y que por el tiempo transcurrido desde que ocurrieron los hechos, hay que investigar más a fondo los detalles.
“Cualquier comportamiento criminal será llevado a la justicia, si se recuperan las pruebas suficientes de causa probable para llevar a cabo un arresto”, se especifica en las declaraciones. Y apunta: “Pero lleva tiempo”.
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“Si la familia tiene más preocupaciones, dígales que se pongan en contacto con nosotros o con el detective del caso”, subraya el comunicado.
En medio del ambiente cargado de impotencia y dolor, Noticias Univision 41 fue testigo de cómo las madres desean mantenerse unidas.
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Durante la primera semana del juicio más de 60 mujeres han testificado contra el médico Larry Nassar y han contado su método para abusar de ellas durante años.Crédito: Getty Images
El papa Francisco en Ciudad del Vaticano este mes. Los nuevos procedimientos indican que los líderes de la iglesia deben investigar el abuso y los encubrimientos, y no deben interferir en indagatorias seculares.CreditFilippo Monteforte/Agence France-Presse — Getty Images
ROMA — El papa Francisco presentó el 9 de mayo la primera ley mundial que requiere que los miembros de la iglesia reporten e investiguen el abuso eclesiástico y su encubrimiento, asuntos que han marcado su pontificado y han devastado a la iglesia que él ha buscado rehacer.
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Las nuevas normas, dadas a conocer en un motu proprio o una ley decretada por el mismo pontífice, entrarán en vigor el 1 de junio y son experimentales, en el sentido en que serán reevaluadas después de un periodo de prueba de tres años.
La ley, titulada Vos estis lux mundi (Ustedes son la luz del mundo), obliga a los obispos u otros miembros del clero a que reporten a sus superiores cualquier acusación creíble de abuso.
Jerarcas del Vaticano y simpatizantes de Francisco dijeron que al dar a todas las iglesias locales reglas sobre cómo reportar conductas inapropiadas, el papa estaba en efecto escribiendo la rendición de cuentas para los obispos en la ley eclesiástica. Hasta ahora, las prácticas de reporte e investigación han diferido ampliamente de país a país, incluso de diócesis a diócesis.
La ley se relaciona con el abuso sexual de menores de 18 años, de adultos vulnerables que tienen una discapacidad física o mental y de personas de quienes se saca provecho porque se encuentran en posiciones en las que no pueden ejercer su completa autonomía. También abarca la creación, posesión o uso de pornografía infantil.
Si estos delitos son encubiertos por obispos u miembros de la iglesia, o si estos tenían la intención de “interferir o eludir investigaciones civiles o investigaciones canónicas”, escribe Francisco, entonces ellos también serán sujetos de investigación.
El fracaso de la iglesia para hacer que los obispos y los altos mandos eclesiásticos rindan cuentas por encubrir el abuso sexual ha generado una enorme frustración y repercusiones dentro y fuera de la iglesia.
Francisco reconoció ese daño en la nueva ley.
Para asegurar que los abusos eclesiásticos “en todas sus formas, no ocurran más, se necesita una continua y profunda conversión de los corazones, acompañada de acciones concretas y eficaces que involucren a todos en la Iglesia”, escribió Francisco. “Por tanto, es bueno que se adopten a nivel universal procedimientos dirigidos a prevenir y combatir estos crímenes que traicionan la confianza de los fieles”, agregó.
Las víctimas de abuso y sus defensores probablemente se sientan decepcionados por las nuevas normas, las cuales no abordan los juicios de la iglesia o las sanciones por abuso y su encubrimiento, y en cambio se enfocan en los procedimientos. Para los fieles frustrados y otros enfurecidos por la falta de acción de la iglesia para abordar el abuso, la nueva ley era una modesta y largamente esperada aplicación del sentido común.
No obstante, el 9 de mayo, el máximo investigador de delitos sexuales, el arzobispo Charles Scicluna de Malta, dijo durante una conferencia de prensa en el Vaticano que la nueva ley representa un avance importante. Simpatizantes de Francisco dijeron que la ley enfrentó mucha oposición dentro del Vaticano, en donde muchos siguen sin convencerse de que el abuso es un problema extendido o creen que ya ha sido resuelto.
Una movilización en Roma en febrero para protestar contra el abuso sexual en la iglesia católica romana. Las víctimas de abuso y sus defensores quizá se sientan decepcionados por las nuevas normas, que no establecen castigos.CreditAlessandra Tarantino/Associated Press
Scicluna dijo que la nueva ley universal hace valer un grado de responsabilidad al obligar a que se reporte el abuso, incluida la conducta inapropiada de líderes de la iglesia, y que brinda vías de reporte para asegurarse de que las quejas lleguen al papa o a las autoridades eclesiásticas relevantes.
“Nadie en el liderazgo está sobre la ley”, dijo Scicluna, y agregó: “No hay inmunidad”.
Scicluna dijo que décadas de experiencia han mostrado un “interés mal enfocado en proteger a la institución”, mientras que la nueva ley establece “la divulgación como la principal política de la iglesia”.
La ley no requiere que se reporte a las autoridades civiles —como muchos críticos, especialmente en Estados Unidos, han exigido— aunque permite que las conferencias episcopales nacionales promulguen dichas políticas. Scicluna dijo que “sería positivo” que las personas acudieran a la policía.
Los miembros de la iglesia han argumentado que un requerimiento universal para hacerlo sería impensable, porque en algunas partes del mundo, reportar el abuso sexual infantil —particularmente el abuso entre personas del mismo sexo— resultaría en la muerte de sacerdotes.
Scicluna dijo que la ley universal tenía que ser un factor en el gran conjunto de culturas representadas en más de doscientos países.
“No puede ser demasiado estricta”, dijo. “Porque de otra manera será inoperante”.
Poco después de ser electo en 2013, Francisco dijo que remediaría la erosión de confianza causada por los escándalos de abuso, pero el cambio ha sido lento. Francisco ha dado traspiés ocasionales, al decir en algunos momentos que él creía a los obispos más que a las víctimas, al cancelar la creación de un nuevo órgano de la iglesia con el objetivo de hacer que los obispos rindieran cuentas y al fallar en emprender acciones decisivas.
Muchas víctimas de abuso sexual han dicho que esta conversación les parece hueca. Su ira se ha desbordado el último año, entre los reportes de los jurados y las investigaciones sobre el abuso eclesiástico extendido en Estados Unidos, en donde uno de los principales cardenales del país, Theodore McCarrick, fue finalmente expulsado del sacerdocio por Francisco debido a sus abusos. Los escándalos también se han registrado en Chile y Australia, en donde el cardenal George Pell, un exasesor cercano de Francisco y alto jerarca del Vaticano, fue sentenciado en marzo a seis años en prisión por abuso sexual.
Los enemigos de Francisco dentro de la iglesia, quienes piensan que su enfoque inclusivo es dañino, han aprovechado la crisis por los abusos como un instrumento para afectar su papado, al exigir en cierto momento la renuncia del papa por su encubrimiento de las acciones de McCarrick y las de otros clérigos abusadores. Esa acusación no ha sido probada.
La oficina de prensa del Vaticano dijo que la ley anunciada el jueves era producto de la reflexión durante y después de la reunión de febrero y que representaba “un compromiso mayor de la iglesia”.
Simpatizantes de Francisco, incluidos sus expertos en abordar el abuso sexual, dijeron que, a menos que el papa cuente con la cooperación de los obispos, la ley corría el riesgo de ser ignorada, lo que erosionaría su autoridad y dejaría al flagelo del abuso sin ser atendido.
“Deseo que este compromiso se implemente de manera plenamente eclesial”, escribió Francisco en la ley, “y que sea una expresión de la comunión que nos mantiene unidos, mediante la escucha recíproca, y abiertos a las aportaciones de todos los que están profundamente interesados en este camino de conversión”.
Theodore McCarrick, que fue expulsado del sacerdocio este año por abusos sexuales, en Newark en 2014CreditGregory A. Shemitz/Reuters
Las víctimas de abuso infantil y sus defensores, muchos de los cuales buscaron la expulsión del sacerdocio de los clérigos ofensores y los prelados que los encubrieron, dijeron que consideran profundamente decepcionante el resultado de la reunión de febrero en el Vaticano.
La nueva ley temporal le da a las diócesis de la iglesia un año para establecer oficinas y procedimientos para facilitar el reporte de abusos y para salvaguardar la privacidad y reputación de las víctimas de abusos.
Mediante las regulaciones, los sacerdotes y otros líderes de la iglesia con conocimiento de una acusación creíble de abuso son requeridos a reportarlo “inmediatamente” a sus superiores. El arzobispo local o prelado estará a cargo de la investigación, y se puede crear un fondo para financiarlo.
Hay críticos a que un clérigo de alta jerarquía en una región encabece una investigación, pues argumentan que eso permitirá a la iglesia investigar mejor a los obispos y hacer responsables a sus integrantes.
La ley permite que los arzobispos incluyan a expertos en la materia —o “personas calificadas”, en el léxico de la ley— para ayudar en las investigaciones. En ciertos casos un líder de la iglesia podría incluso delegar una investigación a una persona laica. Si un prelado considera que existe un conflicto de interés, debe recusarse y escalar la investigación al departamento vaticano correspondiente.
El investigador debe, de acuerdo con la ley, solicitar “información a las personas y a las instituciones, incluso civiles, que puedan proporcionar elementos útiles para la investigación”.
Francisco deja en claro que de ninguna manera la iglesia debe intervenir con las autoridades civiles.
“Estas normas se aplican sin perjuicio de los derechos y obligaciones establecidos en cada lugar por las leyes estatales”, escribe, “en particular las relativas a eventuales obligaciones de información a las autoridades civiles competentes”.
A los críticos les preocupa que sin un solo departamento dedicado a los casos de abuso, la infame burocracia vaticana impedirá respuestas efectivas.
No obstante, Francisco aclara que no puede haber esfuerzos para silenciar a las supuestas víctimas.
“Al que hace un informe no se le puede imponer alguna obligación de guardar silencio con respecto al contenido del mismo”, escribe, aunque aclara que “A la persona investigada se le reconoce la presunción de inocencia”.
Scicluna dijo en una breve entrevista el jueves que cuando se trata de la ecuación completa de resolver el abuso, la ley se relacionaba con las primeras partes de reportar y acusar.
Por ahora, la parte penal de la ecuación “permanece y da lugar a un mayor desarrollo”, dijo. Agregó: “Si eres culpable y has sido condenado por el abuso sexual de menores, no puedes ejercer el ministerio”.
Al preguntarle si él esperaba que Francisco emitiera tal desarrollo en la ley eclesiástica, respondió: “Espero que sí”
Concentración en Bilbao para denunciar los abusos sexuales a menores.Foto: Borja Guerrero
BILBAO- Durante décadas silenciado, el abuso sexual infantil empieza a formar parte de la agenda informativa a raíz de la multitud de casos surgidos en los últimos años. Sin embargo, ¿damos los medios de comunicación un tratamiento adecuado al tema? Esta es la pregunta que tratarán de responder hoy en Bilbao las ponentes de la cuarta Jornada de Comunicación e Infancia, que organizan conjuntamente cada año Unicef y Save The Children y que en esta ocasión tratará sobre la violencia contra los niños y las niñas: el papel de los medios.
“En los casos que son muy mediáticos se pueden agravar las vivencias de las víctimas si son tratados con morbo”, advierte Ainhoa Azurmendi, consultora deportiva y profesora de Psicología en la UPV/EHU. “Los medios de comunicación tenéis una tremenda responsabilidad de informar y formar. Hay que destapar los casos y visibilizar la existencia de este problema, no obstante, creo que no se puede entrar tanto a contar los hechos desde el morbo, los detalles, incluso el tema de los datos identificativos. El papel de los medios debería ir más por formar, sensibilizar y ayudar. Por ejemplo, en la reivindicación de una mayor formación o por un cambio de la legislación”, explica.
Para Azurmendi, que hablará durante la jornada de las secuelas psicosociales del abuso sexual junto a su compañera Irune Corres, “la educación es la mayor prevención”. “Un porcentaje muy alto de los casos se producen en el ámbito familiar, es muy importante que los niños y niñas sepan identificar esas situaciones”, señala. “Y, luego, en caso de que ocurra, hay que contar con herramientas para poder actuar”. La profesora de Psicología destaca la importancia de abordar el tema de forma integral y coordinada. “Tendría que haber una coordinación y una mayor convicción, sobre todo institucional, porque para abordarlo desde una perspectiva integral es fundamental que el ámbito institucional esté liderando con recursos, con un marco legal que se adapte a las circunstancias y que no esté obsoleto, como es el caso. Creo que es un tema que debería estar en primera fila”, subraya.
En cambio, lamenta que ni siquiera exista una investigación con datos cuantitativos sobre el alcance de la incidencia. “Eso es fundamental para luego diseñar políticas e intervenir. El mayor conocimiento ayuda a hacer una mejor labor de educación y sensibilización”. En esa línea, señala también que “hay cierta proliferación de materiales de sensibilización, pero lo que hay que hacer es garantizar que se trabajan en los centros escolares”, apunta.
BUENA LABOR SOCIALIrune Corres es psicóloga y durante los últimos quince años ha trabajado en el campo de la desprotección infantil. “A nivel social se está haciendo muy buena labor, pero queda mucho. En general, en torno a la sexualidad todavía hay mucho silencio, mucho tabú, mucha negación, y eso entraña diferentes problemáticas”, sostiene la profesora e investigadora de la UPV/EHU. Una de ellas es que “en torno al abuso sexual infantil hay bastantes creencias erróneas y eso muchas veces resta credibilidad al testimonio o las revelaciones. Por ejemplo, en cuanto a la persona agresora, se cree que son personal marginales, ahí entra el mito del monstruo, porque no se puede tolerar que sea el profesor de gimnasia o una persona que aparentemente no se sale de la norma”.
“Hay que hablar de sexualidad y de eso que ocurre en la sexualidad que no es correcto y que no hay que tolerar”, insiste. “Por suerte, ahora se habla cada vez más del tema en los medios, sobre todo de los casos que han ocurrido en el entorno de la Iglesia, pero las estadísticas dicen que la mayoría de los casos de abuso sexual infantil son intrafamiliares. En ese sentido tenemos muchísima labor que hacer de visibilización, de concienciación y, sobre todo, de prevención”, apunta. Durante su exposición, ambas hablarán de la culpa, una de las secuelas más frecuentes del abuso sexual. “Está también el riesgo a la repetición, sobre todo en los casos que el abuso haya sido reiterado, el desamparo psicológico, baja autoestima, aislamiento social”, subraya Corres.
CANCÚN.- La red de trabajo mundial ECPAT México realizó la plática: “Sensibilización sobre la explotación sexual comercial de niñas, niños y adolescentes en el sector de los viajes y el turismo” en Cancún, dirigida a funcionarios municipales y estatales integrantes del Sistema de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) de Benito Juárez.
El Subsecretario del Ayuntamiento dijo que se tiene que conocer antecedentes de la problemática social además de reconocer a los menores de edad como sujetos de derechos que deben ser protegidos por el Estado, para combatir esa situación desde un enfoque integral.
Reconoció que Quintana Roo, por sus condiciones geográficas, es propenso a estas actividades si no se toman las medidas necesarias para ello, por lo que SIPINNA de Benito Juárez convocó el pasado 20 de febrero a varias instancias de los tres órdenes de gobierno junto con empresarios, a un curso de sensibilización del tema, además de presenta un diagnóstico de la explotación sexual infantil.
También el 13 y 14 de marzo pasados se realizó el foro internacional “La explotación sexual de niñas, niños y adolescentes en el contexto de los viajes y el turismo.
Alternativas para la acción”, organizado por ECPAT México, SIPINNA Benito Juárez, la Dirección de Turismo Municipal, en coordinación con varias instituciones, donde acudieron expertos en la materia y cónsules de varios países, que coincidieron en la prevención.
El coordinador de programas de ECPAT México, Fernando Viveros García, fue el encargado de impartir la plática y reconoció que es una problemática de la cual todo mundo sabe que existe, pero no se dimensiona, por lo que se buscará crear conciencia de la prevención en las autoridades locales y estatales para que ayuden a prevenir sobre todo a las jovencitas que son víctimas de trampas en redes sociales para explotación sexual comercial.
Durante el evento, se entregó material informativo a los colaboradores de las dependencias que integran SIPINNA tales como DIF Municipal, Policía Municipal y la Secretaría de Salud en la entidad (SESA).
La publicitada cumbre contra los abusos sexuales en la Iglesia, celebrada el pasado febrero en el Vaticano, dejó un mal sabor de boca entre las víctimas porque no presentaba medidas concretas y efectivas para luchar contra esta lacra. Hoy el papa Francisco ha publicado un Motu Propio –un documento del Pontífice– que establece algunas normas nuevas que tendrán que acatar las diferentes diócesis en este sentido y que exige celeridad en las investigaciones.
Entre las novedades previstas se encuentra la obligación para todas las diócesis mundiales de contar, para junio del 2020, con un “mostrador” de quejas de abusos. El Papa habla de “sistemas estables y fácilmente accesibles al público para presentar informes” sobre las agresiones sexuales cometidas por clérigos y religiosos, el uso de pornografía infantil y el encubrimiento que los obispos han podido hacer de los mismos. Sin embargo, el Papa no especifica en qué consistirán estos “sistemas” para dejar libertad a las diócesis según las condiciones y las culturas locales.
“Lo que se quiere es que las personas que han sufrido abusos puedan recurrir a la Iglesia local con la seguridad de que serán bien recibidas, que estarán protegidas de las represalias y que sus informes serán tratados con la máxima seriedad”, ha escrito Andrea Tornielli, el director editorial del Dicasterio de la Comunicación, en un artículo para Vatican News y L’Osservatore Romano, los organismos oficiales de comunicación del Vaticano. “Con este nuevo instrumento jurídico querido por Francisco, la Iglesia Católica da un paso nuevo e incisivo en la prevención y lucha contra los abusos que pone el énfasis en acciones concretas”, subraya Tornielli.
La nueva ley vaticana pide que la Iglesia local tenga sistemas estables y fáciles para presentar informes de abusos
Otra medida que establece el Pontífice es que todos los clérigos, religiosos y religiosas, tendrán la obligación de “informar con prontitud” a la autoridad eclesiástica de todas las denuncias de abusos de las que tengan conocimiento, así como de las omisiones y encubrimiento en la gestión de los casos de abusos. Esta obligación hasta el momento quedaba limitada a la conciencia individual, mientras a partir de ahora será un precepto legal. Jorge Mario Bergoglio identifica también por primera vez la llamada conducta de encubrimiento, es decir, cuando un obispo o un jerarca eclesiástico oculta a conciencia un caso de abuso sexual para proteger al criminal y no hacer daño a la imagen de la Iglesia. El Papa deja por escrito que esta conducta consiste en “acciones u omisiones destinadas a interferir o evadir investigaciones civiles o investigaciones canónicas, administrativas o penales, contra un clérigo o religioso en relación con los delitos” de abuso sexual.
“Los delitos de abuso sexual ofenden a Nuestro Señor, causan daños físicos, psicológicos y espirituales a las víctimas, y perjudican a la comunidad de los fieles. Para que estos casos, en todas sus formas, no ocurran más, se necesita una continua y profunda conversión de los corazones, acompañada de acciones concretas y eficaces que involucren a todos en la Iglesia, de modo que la santidad personal y el compromiso moral contribuyan a promover la plena credibilidad del anuncio evangélico y la eficacia de la misión de la Iglesia”, subraya Francisco al principio del documento, titulado Vos estis lux mundi (vosotros sois la luz del mundo).
Francisco prohíbe represalias contra los informantes y abre las medidas a las agresiones sexuales a monjas
Francisco quiere velar también por la protección de los que han informado, y prohíbe “los prejuicios, represalias o discriminaciones” contra los que han presentado una queja. Asimismo, el documento se extiende más allá de los abusos contra niños y adultos vulnerables, y abarca cualquier tipo de violencia sexual y acoso mediante el abuso de la autoridad. Por lo tanto, la obligación de denunciar incluye también la violencia contra las monjas por parte de clérigos, así como el caso de acoso a seminaristas o novicios mayores de edad.
El cardenal canadiense Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos, ha señalado que esta propuesta del Papa ha sido construida y estudiada con la ayuda y asistencia de sus colaboradores en la Curia, “escuchando la voz de los participantes en el encuentro de febrero y de diversas diócesis”. El documento sigue al que presentó Bergoglio a finales de marzo para endurecer las leyes que afectan a la Curia romana, al personal diplomático en las nunciaturas y trabajadores de la Ciudad del Vaticano. En ese caso, y con la voluntad de dar ejemplo al resto de Conferencias Episcopales mundiales, Francisco ampliaba la prescripción de los delitos de abusos sexuales a 20 años y sancionaba con multas a los que no denunciaban un caso del que tenían conocimiento.
Queda por ver cuál será la respuesta de las víctimas a estas nuevas medidas. La nueva ley no prevé la expulsión del sacerdocio a los que han cometido abusos sexuales, una de las normas que pedían aquellos que se reunieron en febrero en el Vaticano para protestar contra la impunidad. La crisis de abusos sexuales es el mayor reto al que se está enfrentando el papa argentino durante su pontificado, y se agravó el año pasado después de conocerse los múltiples casos en EE.UU., Chile y Alemania.
Las instituciones de salud deberán capacitar al 20 % de los equipos que trabajen en atención directa con niñez en temas de maltrato infantil. La iniciativa es promovida por el Ministerio de Salud Pública y fue anunciada este martes 7 en el maco de la presentación del "Protocolo para el abordaje a situaciones de maltrato a niñas, niños y adolescentes en el marco del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS)".
Autoridades del MSP en presentación del protocolo
Pie de foto: Autoridades del MSP en presentación del protocolo
El Ministerio de Salud Pública (MSP) presentó este martes 7 el “Protocolo para el abordaje a situaciones de maltrato a niñas, niños y adolescentes en el marco del Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS)”.
La construcción del documento comenzó en 2017, con apoyo de Unicef y del Sistema Integral de Protección a la Infancia y la Adolescencia (Sipiav), y la validación académica de las facultades de Psicología, Enfermería, Ciencias Sociales y Medicina, de las cátedras de Pediatría, de Emergencia Pediátrica.
Participaron de la actividad, el titular del ministerio, Jorge Basso, y el subsecretario Jorge Quian. La responsable del Programa de Violencia Basada en Género y Generaciones del MSP, Irene Petit, afirmó que este protocolo ofrece herramientas para que los trabajadores puedan enfrentar esta forma de vulneración a los derechos humanos.
En cuanto a las etapas de implementación, declaró que en este primer trimestre se pidió a las instituciones que presenten sus protocolos actualizados. "Asimismo, deberán enviar un proyecto para capacitar al 20 % de los equipos de salud que trabajen en atención directa con niños, que son equipos del primer nivel de atención de pediatría, emergencia, salud metal, de los espacios adolescentes, cuando hay, del sector internación. Estamos hablando de una cifra muy importante de trabajadores de la salud, casi 4400, que serán capacitados entre lo que queda del 2019, y parte del 2020”, explicó.
Al ser consultada sobre las cifras de maltrato registradas en 2018 en el sector privado, Petit indicó que se atendieron 144 situaciones de violencia sexual en menores de 18 años, 180 casos de maltrato físico grave que requirió atención de urgencia o emergencia, también en menores de 18 años. “No todas las situaciones se detectan en emergencia, algunas se detectaron en policlínicas, o mientras el niño está internado por otra cosa. O sea que, aún sabiendo que hay un subregistro, estamos hablando de mucha situaciones”, sostuvo.
Según datos obtenidos por el Sipiav, en Uruguay en el último año se registraron, en total, 4131 situaciones atendidas de violencia (30 % más que en el 2017). De esta cifra, el 23 % corresponde a casos de abuso sexual, 32 % a maltrato emocional, 25 % maltrato físico, 20 % a negligencia.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2016), el maltrato incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, el abuso sexual, desatención reiterada, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad de la persona afectada, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder. El hecho de que los niños o adolescentes sean testigos de la violencia de pareja en sus hogares, se incluye entre las formas de maltrato infantil.
Más de 100.000 páginas web compartieron imágenes de abuso sexual infantil el año pasado El contenido visual permanece en la red mucho después de que las víctimas sean rescatadas, dice un informe de la fundación Internet Watch.
“La causa del problema es la demanda”. FUENTES Evangelical Focus AUTOR Redacción P+D LONDRES 07 DE MAYO DE 2019 18:00 h El 47% de las páginas con contenido pedófilo han sido descubiertas en Países Bajos. / M.S., Unsplash CC Cuatro de cada cinco páginas web que comparten contenidos de pornografía infantil operan con un dominio perteneciente a Europa, denuncia el informe de la Fundación Internet Watch de 2019. La entidad habla de “cifras de récord (105.047 links) de imágenes de abuso sexual infantil visitadas durante 2018” en todo el mundo, como resultado de la mejora de la “tecnología para ayudar a detectar y evaluar antes las imágenes criminales”.
HOLANDA Y REINO UNIDO, DOS CARAS DE UNA MONEDA “El 47% de todas las imágenes encontradas el año pasado fueron descubiertas en Países Bajos”, dice la fundación que trabaja para reportar y eliminar el abuso sexual infantil en la red. En el país, conocido por tener algunas de las leyes más laxas en cuanto a prostitución y al pago por sexo, están apareciendo nuevos movimientos para crear conciencia sobre el tráfico de personas y la explotación sexual. “La causa del problema es la demanda.
Desafortunadamente, y tal y como la policía indica a menudo, ahora mismo hay 100.000 personas sentadas en sus casas en el Reino Unido que piden este tipo de contenidos. Esto es un reto global y, sin lugar a dudas, las fuerzas de seguridad de cada país tienen sus propias estimaciones en criminalidad”. Internet Watch Foundation Como contrapartida, las cifras de 2018 “muestran que la cantidad de imágenes de abuso infantil alojadas en páginas web del Reino Unido representan el nivel más bajo registrado hasta ahora, con 41 links. En 1996, el 18% de todo el contenido mundial estaba relacionado con sitios web británicos”, añade el documento. CONTENIDOS QUE PERDURAN HASTA AÑOS DESPUÉS DEL RESCATE “La fundación ha rastreado las experiencias de ‘Olivia’, una niña que fue violada y torturada en varias ocasiones desde que tenía tres años hasta los ocho. A pesar de ser rescatada en 2013, los analistas de la entidad ven sus imágenes diariamente, ya que todavía siguen colgadas en la red”, señalan los autores del informe.
En el 55% de los casos reportados, la fundación afirma que la pornografía infantil afecta sobre todo a menores de 10 años. “Hoy en día la mayoría de los niños son expertos en tecnología, pero es posible que no estén a salvo tecnológicamente hablando”, puede leerse en el informe.
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Apenas tenía 8 años cuando el sacerdote Fernando Martínez, miembro de los Legionarios de Cristo, abusó sexualmente de ella, cuenta la conductora y cantante Ana Lucía Salazar en su Facebook y Twitter.
“Les quiero contar parte de mi historia... A mi nombre y a nombre de todas las niñas que fueron abusadas en aquel entonces en manos de este señor. En México soy la primera mujer que denuncia a un legionario de Cristo de manera pública”.
Ana Lucía contó que su caso ocurrió en Cancún, Quintana Roo, entre 1991 y 1992. Ahora, casi 20 años después, decidió hacer esta confesión pública en sus redes sociales y en algunos espacios de noticias.
La historia de Ana Lucía
El 30 de abril, en coyuntura con el Día del niño y la niña, Ana Lucía Salazar (conocida por participar en la segunda generación del reality show de cantantes, La Academia) publicó una foto suya de niña, como suele hacerse en las rede sociales para recordar la infancia, pero el texto que la acompañaba no era precisamente un recuerdo melancólico, sino un reclamo social:
#FelizDíaDelNiño a ti, que viviste lo inmerecido y que en cada rechazo te remontan a la traición más grande que se puede vivir desde la inocencia. A ti, que decidiste ser fuerte y hablar, el tiempo no retrocede y nada ni nadie jamás te regresará lo que te quitaron, pero si esa niña es la que te impulsa para poder prevenir a muchas más, entonces todo habrá valido la pena. En #México no podemos olvidar que somos #1 en abuso sexual infantil. Cuidemos a nuestros hijos porque las heridas son para siempre. Aquí yo tenía sólo 8 años.
Después de esto, el 2 de mayo hizo explícita su historia de hace casi dos décadas, cuando un legionario de Cristo abusó de ella: “Mi infancia y la de todas las víctimas no es menos importante que la Legión de Cristo y su empresa encubridora. No tenemos por qué ir por debajo de las ganas de la sociedad de seguir una legión de encubridores y pederastas donde la cabeza estaba podrida y es perpetuo el abuso como modo operativo”.
Ese día, cerró su publicación con el comentario “Cuiden a sus hijos y si tú tienes una víctima en casa CREÉLE”. Acto seguido, pidió ayuda a sus seguidores o público en general para encontrar a más víctimas del sacerdote Fernando Martínez.
Su señalamiento fue acompañado de una petición para dar con el paradero de Fernando Martínez, su intención era reunir información, pues después tras diversos testimonios de denuncia por abuso sexual, fue reubicado en distintas ocasiones: de la Ciudad de México a Cancún y la última en Salamanca, Guanajuato, donde ella le perdió la pista. Así lo cuenta ella en su cuenta de Twitter.
Un día después, el 3 de mayo, Analu puso otro nombre entre sus señalamientos, el de miss Aurora Morales González, a quien señala como “encubridora más importante de Fernando Martínez", una maestra que, según relata la conductora, esta docente “sabía de los abusos que el cometía (el sacerdote) en su oficina y en la capilla hacia niñas desde 4 años de edad en adelante y calló más de un año hasta que la situación explotó”.
Agrega que era Aurora quien “sacaba a las niñas del salón y las llevaba con Fernando Martínez a su oficina para que él pudiera abusar de ellas”. Según informa, esta profesora trabajó en el colegio Cumbres (de Cancún) y después en el Irlandés de Monterrey.
Por su parten los Legionarios de Cristo publicaron un comunicado donde dan dicen que no tenían conciencia del caso, pero dan fe de que ahora (20 años después) están al tato del caso de Analu. Informan que Fernando Martínez tiene 79 años y vive en un retiro en Roma, Italia, donde no ejerce ningún ministerio pastoral.
Añaden que se iniciará una “investigación exhaustiva” del caso por medio de una agencia externa a la organización.
“Es imposible que el obispo no lo supiera, porque vivía en la misma casa con Fernando Martínez. Y si lo sabía, me parece una irresponsabilidad”, contó Ana Lucía a la periodista Azucena Uresti.
A la vez, se recuerda que Fernando Martínez fue una de las víctimas de Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, acusado formalmente de cometer abusos sexuales por varios miembros de la congregación y estudiantes de los establecimientos de los legionarios a partir de 1997, aunque hay constancia de la existencia de quejas desde los años 1940, según declara el diario español El País.
En la entrevista con Uresti, Analu contó toda la historia. Martínez era el director del colegio en Cancún, al religioso se le veía “como si fuese un dios”, explica. “Yo sé de al menos siete víctimas de Cancún”, apunta.
En 1992, relata la cantante, sus padres hicieron la denuncia formal ante los Legionarios de Cristo, ante ello, la respuesta fue “Bueno, es que deben de entender que el padre es hombre”... “Pero para eso están las mujeres adultas, no las niñas”, replica Ana Lucía. A raíz de eso, su abuso sexual se hizo público en la escuela, donde sufrió bullying por parte de sus compañeros que le decían “no la toques, porque da asco”, también la recriminaban por haber tenido ya experiencias sexuales: “Esto quebró mi familia, mi infancia, mi adolescencia, mi concepción del sexo. Aún hoy es imposible decir que estoy bien”.
Como suele suceder en estos casos, la revictimización hacia la cantante en redes sociales ha sido la misma: ¿Por qué te tardaste tanto en denunciar? ¿Por qué lo dices en tus redes sociales y no en un Ministerio Púbico? Las respuestas de ella son claras: “Porque ahora, aunque aún tiemblo y me siento destruída en muchas áreas de mi vida, estoy lista, tengo la fuerza para decirlo”.