lunes, 15 de noviembre de 2010

8.Impulsos suicidas_Comprendiendo al sobreviviente.

Los sobrevivientes en crisis, usualmente durante el flujo inicial de recuerdos, pueden sentirse abrumados por sus sentimientos y no ver otra salida más que el suicidio. El dolor interno continuo e implacable puede provocar que algunos sobrevivientes consideren el suicidio como una opción. La mayoría de los intentos de suicidio son gritos desesperados por ayuda, y obtener esa ayuda es la respuesta esencial.

La mayoría de las personas que son honestas consigo mismas pueden recordar una época de confusión emocional, posiblemente durante la pubertad, cuando tuvieron pensamientos infundados de suicidio. Estos pensamientos ocurrieron como respuesta a alguna experiencia traumática o estresante y, excepto por pensamientos prolongados de vergüenza, la intención generalmente desapareció tan rápido como surgió. Estos pensamientos suicidas pueden ir acompañados por ideas como: “Ellos realmente lo sentirían si yo estuviera muerto”. Varios planes y opciones son considerados brevemente y realmente no hay una verdadera intención de llevar a cabo el suicidio. Los sobrevivientes necesitan liberar la vergüenza de tener pensamientos suicidas fugaces haciéndolos del conocimiento de su pareja y su grupo de apoyo.

Los pensamientos suicidas transitorios, un síntoma de angustia moderada, son usualmente superados cuando la situación estresante subyacente es resuelta. Sin embargo, los pensamientos suicidas deben ser tratados más seriamente si son prolongados, ocurren frecuentemente o van más allá de planes vagos. ¿Existe un plan bien pensado con un método específico, tiempo y lugar? ¿Ha habido algunos preparativos para obtener información necesaria, materiales o equipo?

No hay tiempo que perder si las cosas avanzan al punto en que el suicidio parece ser una solución positiva para enfrentar una situación desesperada y desesperanzada. Cuando esta lógica extraña se pone en marcha, existe el riesgo real de que el plan suicida se lleve a cabo. Esta clase de pensamiento confuso puede resultar en un suicidio accidental o no intencional si no se obtiene ayuda inmediatamente.

Las parejas no deben pensar que ellos son la única fuente de ayuda para su compañero en problemas. Deben tomar seriamente cualquier pensamiento suicida; llamar a las líneas de emergencia psicológica de su comunidad y conseguir asistencia profesional adecuada. La pareja puede hacer hablar al sobreviviente hasta que éste esté de acuerdo en que el suicidio no es una opción. Los impulsos suicidas son sólo sentimientos, no importa que tan intensos o dolorosos. Si no se realiza el suicidio, estos sentimientos cambiarán por un estado emocional más esperanzador. EL SUICIDO EN REALIDAD NO RESUELVE NADA. ES UNA CONCLUSIÓN PERMANENTE E IRREVERSIBLE PARA UN PROBLEMA TEMPORAL. Los sentimientos de los sobrevivientes durante una crisis pasarán. La recuperación no es fácil pero muchos sobrevivientes han encontrado alivio y serenidad. Sanar de los efectos del abuso sexual puede ser una realidad para cada sobreviviente.



Tomado de Ghosts in the bedroom [Fantasmas en la habitación. Una guía para parejas de sobrevivientes de incesto] por Ken Graber.
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